jueves, 18 de agosto de 2011

Mahatma Gandhi. Oración para la hora de la decisión.



Señor ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.

Si me das éxito, no me quites humildad.

Si me das humildad, no me quites dignidad.

Ayúdame a ver el otro lado de la medalla.

No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a ti mismo y a no juzgarme como a los demás.

No me dejes caer en el orgullo, si triunfo.

Ni en la desesperación si fracaso.

Mas bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es lo más grande del fuerte y que la venganza es la señal más primitiva del débil.

Si me quitas éxito, déjame fuerza para triunfar del fracaso.

Si yo faltara a la gente, dame valor para disculparme
y si la gente faltara conmigo dame valor para perdonar.

Señor si yo me olvido de ti, no te olvides nunca de mí.

Mahatma Gandhi