viernes, 5 de diciembre de 2014

José Cura


José Cura nació en Rosario, Santa Fe, Argentina, el 5 de diciembre de 1962. Director de orquesta, compositor y tenor.

Comenzó sus estudios musicales aprendiendo guitarra con Juan di Lorenzo, y a los 15 años debutó como director coral. Al año siguiente, comenzó a estudiar composición con Carlos Castro, y piano con Zulma Cabrera.

En 1982, estudió en la Escuela de arte de la Universidad Nacional de Rosario, al año siguiente ocupó el cargo de director asistente del coro de la institución. A los 21 años, ganó una beca para estudiar en la escuela de arte del Teatro Colón de Buenos Aires, donde integró durante varios años en el Coro, mientras cursaba composición y dirección.

En 1988 conoció a Horacio Amauri, quien le enseñó las bases de su técnica de canto y en 1991, se radicó en Europa. Al año siguiente conoció al tenor Vittorio Terranova, bajo cuya guía adquirió su maestría en el estilo de ópera italiana. 

En febrero de 1992 hizo su debut teatral en Verona, interpretando el rol del padre en Pollicino de Henze, en Génova interpretó el Remendado de Carmen y el Capitán del Crossbowmen en Simón Boccanegra.

Son celebradas sus interpretaciones de Verdi y Puccini así como los roles franceses, y es un actor comprometido, y carismático intérprete en escena, que se ha presentado en producciones de ópera y conciertos, televisadas para todo el mundo.


José Cura creó Cuibar Producciones, destinada a promover el género y sus intérpretes, y es padrino de la ópera de New Devon y vicepresidente de la British Youth Opera.

  
A continuación, celebramos el cumpleaños de José Cura, con su interpretación de la ópera Cavalleria Rusticana, de Pietro Mascagni en una producción de la Opera de Zurich.



Cavalleria rusticana es un melodrama en un acto con música de Pietro Mascagni y libreto en italiano de Giovanni Targioni-Tozzetti y Guido Menasci, basado en un relato del novelista Giovanni Verga. Está considerada como una de las clásicas óperas del verismo, y se estrenó el 17 de mayo de 1890 en el Teatro Constanzi de Roma.

La acción se desarrolla en la Sicilia del siglo XIX en el día de Pascua.

Turiddu, un joven del pueblo, ha vuelto del servicio militar para encontrarse con el hecho de que, mientras él estaba afuera, su amor Lola, se ha casado con Alfio, el próspero carretero del pueblo. En venganza, Turiddu seduce a Santuzza, una muchacha del pueblo. Al empezar la ópera, Lola, muerta de celos por Santuzza, ha comenzado una relación adúltera con Turiddu.

Sin haberse levantado aún el telón, comienza la ópera con uno de los fragmentos para solistas más famosos, la serenata conocida como La siciliana, que Turiddu dedica a Lola O Lola ch'ai di latti -"Oh, Lola, bella como los brillantes brotes de la primavera". Lola y Turiddu hablan fuera de escena. El telón se alza sobre la plaza principal del pueblo. Se ve, al fondo a la derecha una iglesia y a la izquierda, la taberna y la casa de Mamma Lucía, donde ella vive con su hijo Turiddu. Los hombres corren al reclamo de amor de las mujeres, como vuela el pájaro al reclamo de su amada. Todo el pueblo está reunido en la iglesia, delante de la taberna de Mamma Lucia. Los parroquianos van entrando en la iglesia. Canta un coro Gli aranci olezzano - ""El aire es dulce con la flor de azahar", que se interpreta frecuentemente en conciertos de coros de ópera, y un himno a la Virgen María. Algunos campesinos entran en la iglesia, otros van paseando mientras su canto disminuye.

Mamma Lucía sale de la taberna. Santuzza, que ha tenido relaciones con Turiddu y sospecha que la ha traicionado con Lola, está preocupada y se acerca a Lucía; le pregunta por Turiddu, pero ésta le responde que él ha ido a Francofonte a comprar vino. Santuzza le dice que lo han visto entrada la noche por el pueblo. Lucia le pide que entre para hablar, pero justo en aquel momento Alfio se presenta con su carro, acompañado por los campesinos. Él alaba las alegrías de la vida del carretero y la belleza de su esposa. Le pide a Mamma Lucía algo de su mejor vino añejo. Ella le dice que se ha quedado sin él y que Turiddu se ha ido a comprar más. Alfio replica que vio a Turiddu por la mañana cerca de su casa. Lucia empieza a expresar su sorpresa, pero Santuzza la detiene.

Alfio se une a los demás en la iglesia. En la procesión de Pascua de Resurrección, todo el pueblo entona un himno de Pascua (Regina Coeli Laetare) en el cual Santuzza y el coro entremezclan sus voces con sus plegarias. El intermezzo musical y la oración Regina Coeli Laetare son los fragmentos más famosos de esta ópera.

Todos entran en la iglesia. Sólo quedan fuera Mamma Lucia y Santuzza. Mamma Lucía le pregunta a Santuzza por qué la ha hecho callar cuando Alfio dijo que había visto a Turiddu aquella mañana. Santuzza revela su sufrimiento (Voi lo sapete, o mamma - "Ahora lo sabrás", una de las piezas para solistas más destacadas): antes de que Turiddu se hiciera soldado, él le había jurado a Lola fidelidad eterna y cuando volvió, Lola se había casado con Alfio. Turiddu trató de apagar la llama de su corazón con un nuevo amor (Santuzza), pero parece que nunca se ha apagado la llama de su amor por Lola. Lola, celosa, se ha dedicado desde entonces a seducir a Turiddu (me l'ha rapito). Lucia se apena por Santuzza, a quien los habitantes del pueblo consideran excomulgada debido a que ha sido seducida por Turiddu. Santuzza no puede entrar en la iglesia, pero le ruega a Lucia que entre y que rece por ella.

Mamma Lucía entra a la Iglesia y llega Turiddu a la taberna, según él, viene de Francofonte. Santuzza le dice que quiere hablarle, que por la mañana ella lo vio, y también Alfio. Le dice que ella sabe que estuvo con Lola. Turiddu piensa que lo ha espiado. Entonces empieza un dúo musical donde Santuzza suplica a Turiddu que no la deje (oh, Turiddu, rimani ancora). Entra Lola y canta su solo Fior di gaiggiolo, coquetea con Turiddu y se burla de Santuzza; de ahí entra a la Iglesia. Turiddu se vuelve para seguir a Lola, pero Santuzza le ruega que se quede. Turiddu la desdeña, la tira al suelo y se va a la Iglesia. Santuzza termina deseándole una mala Pascua (D.: No, no Turiddu).

Entra en escena Alfio, buscando a Lola. Santuzza le cuenta la infidelidad de Lola. Alfio está furioso y jura que se vengará (Ad essi, non perdono, vendeta avro). Al quedarse la plaza vacía, suena el Intermezzo, intermedio orquestal, pieza que suele interpretarse en conciertos.

Luego salen los pueblerinos de la iglesia. Turiddu está alegre porque está con Lola y parece que Santuzza se ha ido. Invita a sus amigos a la taberna de su madre, y canta un brindis Viva, il vino spumeggiante - "¡Viva el vino espumoso!". Entonces llega Alfio; Turiddu le ofrece un vaso de vino y Alfio lo rechaza violentamente, diciendo que se puede convertir en veneno dentro de su pecho. Turiddu le responde "como quieras" y arroja el vino. Las mujeres se llevan a Lola. Alfio reta a Turiddu; siguiendo la costumbre siciliana, los dos hombres se abrazan y Turiddu, como muestra de su aceptación, muerde la oreja de Alfio, haciéndole sangre, lo que significa una lucha a muerte. Alfio se marcha y Turiddu llama a su madre. Le dice que va a salir a airearse y, presintiendo el desenlace, Turiddu pide a su madre que lo bendiga y que, si algo le pasara, cuidase de Santuzza como una hija (A.: Mamma, quel vino è generoso.... Un bacio, mamma! Un altro bacio! — Addio! - "Mama, aquel vino es generoso... Un beso, ¡mamá! ¡Otro beso! - ¡Adiós!".

Turiddu se marcha apresuradamente. Lucia, llorando, vaga sin dirección afuera de su casa. Santuzza se le acerca y la abraza. Los pueblerinos comienzan a rodearlas. En el huerto, Alfio mata a Turiddu. Se oyen voces a lo lejos, y una mujer grita Hanno ammazzato compare Turiddu - "Han matado al compadre Turiddu". Santuzza se desmaya y Mamma Lucía se desvanece en los brazos de las mujeres del pueblo.