El sitio de You Tube Secretos de Sangre presenta la Historia real de los Chuetas de Mallorca: 15 apellidos (Cortès, Aguiló, Bonnín, Fortesa, Fuster, Martí, Miró, Picó, Pinya, Pomar, Segura, Tarongí, Valentí, Valleriola, Valls) que desde 1691 hasta 1970 fueron sinónimo de "judío". 6 marzo 1691: Inquisición quema vivos a 37 judíos conversos en Plaza del Mercado de Palma frente a 30.000 espectadores. Entre ellos Rafael Cortès. Desde ese día, sus descendientes quedan marcados para siempre. Miquel Cortès, 68 años, creció en barrio Monte Sión (antiguo gueto judío) sin saber por qué no podía casarse fuera de los 15 apellidos. En marzo 2024 recibe test ADN: 54,3% sefardí. Estudio de 1.300 descendientes chuetas: 92% tienen 42-63% sangre judía. 330 años de endogamia forzada preservaron genéticamente lo que sociedad intentó borrar. Archivos inquisitoriales revelan: su antepasado fue quemado vivo por practicar judaísmo en secreto. 20.000 mallorquines vivos HOY llevan los 15 apellidos. Muchos aún sienten vergüenza heredada. Gobierno Baleares pidió disculpas oficiales en 2011. Pero discriminación residual persiste.
A continuación, el video: Chuetas de Mallorca 15 Apellidos Prohibidos 330 Años - ADN 2024: 54% Judíos, No Podían Casarse con Otros
