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miércoles, 29 de julio de 2026

Jan Zwartendijk. Empresario, diplomático y Justo entre las Naciones.


Jan Zwartendijk nació en Róterdam, Países Bajos, el 29 de julio de 1896, y murió en Eindhoven, Países Bajos, el 14 de septiembre de 1976. Empresario, diplomático y Justo entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Jan Zwartendijk 

Los Países Bajos 

Pessla Lewin, nacida en Ámsterdam, se naturalizó ciudadana polaca al casarse con Issac Levin en 1940 y quedó varada en Kaunas, Lituania, cuando los soviéticos anexionaron el país en julio de ese año. Parecía que no había escapatoria de la persecución, pero Pessla decidió solicitar la residencia en la Embajada de los Países Bajos en los Estados Bálticos, cuya sede estaba en Riga, Letonia. En julio de 1940, el embajador, el Sr. LPJ de Decker, escribió en su pasaporte, en francés: «El Consulado de los Países Bajos en Riga declara que para la admisión en Surinam, Curazao y otras posesiones de los Países Bajos en América, no se requiere visa de entrada». Después de que su esposa obtuviera con éxito esta anotación de cuasi visa en su pasaporte, el esposo de Pessla, el Dr. Isaac Lewin, se dirigió al cónsul neerlandés, Jan Zwartendijk, en Kaunas, Lituania, y le pidió que escribiera lo mismo en su Leidimas. Documentos de salvoconducto que servían como su documento de identidad. Recibió esta anotación el 22 de julio de 1940, y la suya fue la primera "visa" de este tipo emitida en Kaunas. Con esta "visa" de Curazao, el cónsul japonés, Chiune Sugihara, estaba preparado para sellar los pasaportes con la anotación "VISA DE TRÁNSITO". En julio de 1940, se le pidió a Jan Zwartendijk que reemplazara al cónsul holandés en Kaunas. En realidad, Zwartendijk no era diplomático profesional. Era simplemente el representante de Philips en Lituania, pero era holandés y no simpatizaba con los nazis. Tras aceptar el cargo de cónsul holandés interino, Zwartendijk difícilmente podría haber imaginado lo que le depararía su breve carrera diplomática. Tras conceder a Isaac Lewin el «visado» de Curazao, que servía como llave para el visado de tránsito japonés y el visado de salida soviético, dos estudiantes holandeses de academias talmúdicas en Polonia, Nathan Gutwirth y Chaim Nussbaum, que también se habían convertido en fugitivos en Lituania, obtuvieron el mismo «visado» de Zwartendijk y difundieron la noticia. En cuestión de horas, cientos de judíos aterrorizados hicieron cola en el consulado holandés para obtener el mismo sello de Curazao de Zwartendijk. Desde el 23 de julio de 1940 hasta el 3 de agosto, cuando los soviéticos cerraron las embajadas y consulados en Kaunas, Zwartendijk logró expedir posiblemente hasta 2345 «visados» para Curazao. El consulado japonés expidió cerca de 2000 visados de tránsito, algunos de los cuales se reutilizaron al enviarlos de vuelta a familiares desde Japón. En total, entre 2100 y 2200 refugiados judíos llegaron a Japón con estos visados, donde permanecieron entre tres y ocho meses. Ninguno llegó a Curazao, pero más de la mitad se dirigió a países libres, mientras que unos 1000 fueron transportados por los japoneses a Shanghái, en China, donde sobrevivieron a la guerra. Zwartendijk se vio obligado a cerrar el consulado en Kaunas el 3 de agosto de 1940. Pasó el resto del mes intentando regresar a los Países Bajos, pero antes quemó todos los documentos oficiales, borrando así cualquier rastro de las transacciones ilegales que había iniciado en nombre de los judíos. Pasó el resto de la guerra en los Países Bajos, trabajando para Philips. Nunca reveló a nadie sus actividades durante la guerra. El gobierno neerlandés tuvo conocimiento de ellas por primera vez en 1963. 

El 6 de octubre de 1997, Yad Vashem reconoció a Jan Zwartendijk como Justo entre las Naciones.

sábado, 25 de julio de 2026

Isabel Gabriela de Baviera. Reina consorte de los belgas. Justa entre las Naciones.


Isabel Gabriela de Baviera, nació en el Palacio de Possenhofen, Baviera, Alemania, el 25 de julio de 1876, y murió en Laeken, Bruselas, Bélgica, el 23 de noviembre de 1965. Reina consorte de los belgas. Justa entre las Naciones. 

El sitio www.es.aleteia.org publicó este recordatorio firmado por Sandra Ferrer. 

Isabel Gabriela de Baviera: La reina enfermera 

Sandra Ferrer - publicado el 03/04/20 

Bondadosa y entregada a los demás, la reina de Bélgica, Isabel Gabriela de Baviera, vivió una de las épocas más convulsas de la historia. Se enfrentó a dos guerras mundiales y demostró al mundo que la realeza no estaba reñida con la solidaridad. 

Pertenecía a una rama menor de la familia imperial austriaca; era sobrina de la archiconocida emperatriz Isabel de Baviera, de hecho, recibió su nombre en honor a ella; nació y creció entre algodones. Pero el lujo y la vida regalada no la alejaron de la cruda realidad a la que se enfrentaría su pueblo en la primera mitad del siglo XX. 

Isabel Gabriela de Baviera había nacido el 25 de julio de 1876 en Posenhofen. Era hija del duque Carlos Teodoro, uno de los hermanos pequeños de Sissí, y de la infanta María José de Portugal. Isabel tuvo en su padre un gran ejemplo a seguir. Lejos de vivir una existencia centrada en fiestas y entretenimientos, el duque se desmarcó de la tradición cuando decidió estudiar medicina. Con el título bajo el brazo, especializado en oftalmología, abrió varios hospitales y atendió personalmente a personas necesitadas ayudado por su propia esposa. Isabel estuvo muy cerca de su padre observando su comportamiento tan diferente al del resto de la aristocracia. 

Isabel pronto se convirtió en una joven culta y refinada. Estudió medicina en la Universidad de Leipzig, pero también aprendió a tocar el violín y a interesarse por la ciencia, la arqueología y el arte. Era una joven preparada a la que el destino pondría a prueba unas décadas después. En 1900, se casaba con el príncipe Alberto de Bélgica, al que había conocido en tristes circunstancias, durante el funeral de una duquesa en París tres años antes. Casarse con Alberto suponía dejar atrás Baviera y su familia y enfrentarse a una nueva vida. 

En los primeros años de su vida como casados, además de dedicarse a sus tres hijos, Leopoldo, Carlos y María José, nacidos entre 1901 y 1906, Isabel compartió con su marido su vocación de servicio a los demás. Ambos trabajaron en obras sociales y filantrópicas, ganándose el cariño del pueblo belga. En 1909, Albert asumía la corona de Bélgica y Isabel Gabriela se convertía a su vez en reina consorte. 

Cinco años después, la Primera Guerra Mundial pondría a prueba a los jóvenes reyes de una Bélgica invadida por Alemania. Prácticamente sin pensarlo, la reina Isabel se puso manos a la obra para ayudar en todo lo posible a los enfermos y heridos convirtiendo uno de sus palacios de Bruselas en un hospital de la Cruz Roja. Durante todo el conflicto, los reyes permanecieron junto a su pueblo. Isabel acompañó a sus hijos a Inglaterra, pero pronto regresó para estar al lado de su marido. Isabel convenció a Bélgica que nada tenía que ver con un enemigo que era a su vez su patria de nacimiento. Ahora era la reina de los belgas y debía estar a su lado. 

Isabel y Alberto se instalaron en una modesta casa en el frente de La Panne desde donde la reina se trasladó diariamente a visitar a los heridos en el hospital militar instalado en la localidad. Todos la conocían como la “reina enfermera” que trabajó de manera incansable para cuidar a los soldados y darles consuelo. Además de velar por su salud, la reina organizó una orquesta sinfónica para animar a las tropas. 

Isabel se preocupó también de los niños, víctimas inocentes de la guerra ayudando a crear varios centros para ellos. Cuando terminó la guerra, los reyes regresaron a Bruselas y se volcaron en la reconstrucción de la dura posguerra ayudando con infinidad de obras filantrópicas a los damnificados por el conflicto. En aquellos años de paz, Isabel tuvo tiempo de recuperar algunas de sus aficiones culturales y volvió a tocar el violar o a practicar con la escultura. 

Los años de entreguerras fueron también años de duras pruebas vitales. En 1934 fallecía su esposo sumiéndola en una terrible depresión. Un año después, Astrid, la nueva reina de los belgas, esposa de su hijo y nuevo rey, Leopoldo III, fallecía en un trágico accidente. Isabel permaneció al lado de su hijo asumiendo de nuevo un papel activo en la monarquía. 

Poco tiempo después, Bélgica se enfrentaba a una nueva invasión alemana. En 1940, los nazis entraban en territorio belga y de nuevo la reina viuda se quedó junto a su pueblo. En esta ocasión, se centró en ayudar a huir a muchos judíos que se vieron amenazados por el nazismo. Una labor que le valió ser reconocida años después como “Justa entre las Naciones”. 

Durante el resto de su vida, la reina Isabel Gabriela de Bélgica continuó trabajando por los más desfavorecidos impulsando proyectos solidarios y llegó a ser considerada como una de las reinas más queridas de la historia del siglo XX. Falleció en Bruselas el 23 de noviembre de 1965. El cardenal Leo Jozef Suenens, que ofició su funeral, la recordó como la reina de los desventurados y afirmó que fue una reina “de gran corazón”. 

sábado, 18 de julio de 2026

Henry Christen y Ellen Margrethe Thomsen. Justos entre las Naciones.

Henry Christen y Ellen Margrethe Thomsen. Justos entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Henry Christen y Ellen Margrethe Thomsen 

Dinamarca 

En botes de pesca a Suecia 

Henry Christen Thompsen y su esposa Ellen Margrethe eran dueños de una posada en la aldea de Snekkersten, cerca de Elsinore, en el norte de Zeeland. Se estima que aproximadamente 1.000 personas partieron para Suecia desde este lugar. Los Thomsen eran miembros activos de la resistencia y su posada se convirtió en un foco de la ruta clandestina a Suecia. Ésta era el punto de reunión para los pescadores que transportaban judíos en sus botes y los fugitivos encontraban refugio en la posada o eran ubicados en otro alojamiento por el matrimonio. Cuando aumentó el número de judíos Thomsen consiguió una embarcación y él mismo hizo varios viajes a Suecia. 

La población de la aldea apoyaba la operación de rescate y muchos contribuyeron para que ésta tenga éxito. Sin embargo, hubo algunas excepciones. Durante los primeros días un colaboracionista residente de Snakkersten informó a la policía danesa en Elsinore haber visto un grupo de refugiados judíos subiendo a una lancha. La policía se hizo presente y arrestó a los refugiados, pero luego de recorrer una corta distancia y en cuanto se alejaron de la vista del colaboracionista los agentes detuvieron el coche e indicaron a los judíos regresar a la posada de Snekkersten donde recibirían ayuda. 

Thomsen fue asistido por muchos residentes de la aldea y sus alrededores, entre otros por el médico del lugar, Jorgen Gersfelt, que sirvió de conductor, llevando a los judíos a refugios nocturnos y a los barcos. Muchos refugiados se alojaron en su casa hasta que pudieron abordar una lancha. 

Thomsen fue interrogado por la Gestapo que sospechaba de su participación en el contrabando de judíos, pero no logró encontrar evidencias que lo inculparan. Continuó activando en el movimiento clandestino y fue nuevamente arrestado en 1944 y enviado al campo de concentración de Neuengamme en Alemania adonde pereció después de cuatro meses de aprisionamiento. Tenía 38 años. 

En 1968 Yad Vashem confirió el título de Justo de las Naciones a Henry Christen Thomsen y a su mujer Ellen Margrethe. 

martes, 14 de julio de 2026

Antonina Kulakovskaya. Miembro de la Resistencia. Justa entre las Naciones.

Antonina Kulakovskaya (centro), Rowno, 1943   

Antonina Kulakovskaya. Miembrdo de la Resistencia. Justa entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Antonina Kulakovskaya y su hija Vera Gribanova (Kulakovskaya) 

Ucrania 

Enseñando matemáticas y lectura a las hijas del rescatador 

Antonina Kulakovskaya vivía en Rovno (Rivne), en Vohlynia, con sus dos hijas, Vera y Nadya. Los alemanes conquistaron Rivne el 28 de junio de 1941 y, pocos días después, frente a su casa, Kulakovskaya presenció cómo un grupo de judíos, obligados a cavar trincheras, se acercaba inmediatamente a uno de ellos y lo invitaba a su casa al terminar su jornada laboral. Ese mismo día, Kulakovskaya preparó una comida caliente para Efraim Fishman y le ofreció ir a su casa todos los días para enseñar a sus hijas a leer y a hacer matemáticas. Fishman se convirtió en un visitante habitual de la casa de los Kulakovskaya y pronto se dio cuenta de que estaban involucrados con la resistencia antinazi. 

Gracias a sus conexiones con la resistencia clandestina, Kulakovskaya se enteró de las inminentes Aktionen y, en vísperas de la gran masacre de los judíos de Rovno a finales de 1941, escondió a Fishman en el ático de su casa. Fishman permaneció escondido durante dos semanas y, al salir, le pidió a Kulakovskaya que lo acompañara a casa de sus padres en Dubrovitsa, al norte de Rivne, para buscar a su hermana. Kulakovskaya accedió y ambos emprendieron el viaje juntos, regresando a casa de Kulakovskaya con Riva Fishman, de catorce años. Fishman y su hermana se escondieron en casa de Kulakovskaya hasta marzo de 1942. Durante este tiempo, Vera, la hija mayor de Kulakovskaya, se encargó de proporcionarles comida y de mantener limpio el refugio. Posteriormente, después de que Kulakovskaya consiguiera documentos de identidad con un nombre polaco para Fishman, este abandonó Rivne y sobrevivió a la guerra en el este de Ucrania con una identidad falsa. 

Su hermana Riva no sobrevivió. Extrañaba muchísimo a sus padres y no soportaba la idea de separarse de ellos. Por eso pidió abandonar su escondite, relativamente seguro, y regresó a Dubrovitsa. Poco después, en julio de 1942, cuando se lanzó la segunda oleada de asesinatos, murió junto con su familia. 

Kulakovskaya continuó con sus actividades clandestinas, y su apartamento pronto se convirtió en punto de encuentro de los partisanos. En 1943, tras haber sido detenida una vez por la Gestapo, policías armados y alemanes irrumpieron en su casa, encontraron armas y la arrestaron junto con sus hijas. Dos partisanos soviéticos que se encontraban en su casa murieron en un tiroteo, y sus hijas fueron encarceladas. Kulakovskaya fue brutalmente interrogada delante de sus hijos, pero no reveló ninguna información. En diciembre de 1943, Kulakovskaya fue ejecutada. Fishman sobrevivió a la guerra y posteriormente emigró a Israel. 

El 14 de julio de 1996, Yad Vashem reconoció a Antonina Kulakovskaya como Justa entre las Naciones. 

El 10 de septiembre de 1996, Yad Vashem reconoció a Vera Gribanova (nacida Kulakovskaya) como Justa entre las Naciones. 

domingo, 12 de julio de 2026

Eryk Lipiński. Artista y Justo entre las Naciones.

Eryk Lipiński, 1984. Foto: PAP/T. prażmowski

Eryk Lipiński nació en Cracovia, Polonia, el 12 de julio de 1908, y murió en Varsovia, Polonia, el 27 de septiembre de 1991. Artista y Justo entre las Naciones. 

El sitio www.dzieje.pl publicó este recordatorio firmado por Anna Kruszyńska.   

Hace 115 años nació el artista gráfico Eryk Lipiński. 

PUBLICACIÓN: 12/07/2023 Cultura y arte 

Hace 115 años, el 12 de julio de 1908, nació en Cracovia el artista gráfico, caricaturista y satírico Eryk Lipiński. "Antes de aprender a leer y escribir, ya sabía manejar los materiales de arte", recordó el propio artista. 

«Eryk Lipiński fue un creador increíblemente versátil y una persona con una energía desbordante. Participó en una amplia gama de actividades: fue satírico, humorista, dibujante y caricaturista. También diseñó carteles, portadas de libros y discos, e ilustró libros tanto para niños como para adultos. Además, creó películas de animación. Fue el creador del famoso tema de apertura del Teatr Sensacji +Kobra+», declaró a la agencia PAP el Dr. Paweł Płoski, director del Museo de la Caricatura Eryk Lipiński. 

El director del Museo de la Caricatura destacó que lo que caracterizaba la obra de Lipiński era el humor. «Era un humor que impregnaba toda su obra: una especie de ingenio sutil, a veces anécdota. Abordaba cada tema de esta manera, utilizando siempre soluciones que rozaban el ingenio, o al menos algo que provocaba una sonrisa en el espectador», explicó. Añadió que «Lipiński era muy sensible a las tendencias actuales, así como al lenguaje cambiante del arte, comunicándose con el público contemporáneo». 

Eryk Lipiński era hijo del dibujante y caricaturista Teodor Rawicz Lipiński y de Jadwiga Czartoryska. «Desde muy pequeño estuve en contacto con la pintura y el dibujo. En casa siempre había óleos, acuarelas, pasteles, lápices de colores y tintas de diversos tipos. Cuadernos de dibujo, hojas de papel blanco y de colores se apilaban en estantes y mesas. Cuando mi padre dibujaba o pintaba, yo observaba atentamente sus actividades, e incluso antes de aprender a leer y escribir, ya sabía manejar los materiales artísticos. Por supuesto, imitaba a mi padre en esto», recordó Lipiński, citado en «Eryk Lipiński. Presentando», Varsovia, 1983. 

Entre 1912 y 1913, los Lipiński se mudaron a Moscú. «Mis primeros dibujos infantiles no se conservan, pero por algún milagro encontré obras que hice en mi adolescencia, y reflejan mis intereses, principalmente los relacionados con la historia de Polonia. Viví en Moscú hasta los trece años y solo conocía mi patria a través de ilustraciones, libros y las historias de mi padre. Polonia me parecía un país ideal, lleno de héroes nacionales, y cuando recuperó su independencia, yo —un niño de diez años por aquel entonces— creía que todos los polacos llevaban un águila en la solapa. Tras regresar a casa en diciembre de 1921, me decepcionó mucho comprobar que no era así», escribió el artista. 

En Varsovia, asistió a la escuela secundaria J. Lelewel y a la Segunda Escuela Secundaria del Sindicato de Maestros. Curiosamente, durante su época escolar, Lipiński limitó sus dibujos exclusivamente a las tareas escolares. «Dibujar en la escuela me aburría muchísimo, y siempre me esforzaba a última hora para sacar al menos un aprobado raspado en el examen. Y la opinión de los profesores sobre mí siempre era la misma: muy talentoso, pero muy vago. Prefería esa opinión a la de "sin talento, pero trabajador". Viví con esa idea de ser talentoso durante muchos años, y solo cuando aprobé el examen de la Academia de Bellas Artes descubrí, para mi horror, que había cientos de personas con ese talento», se lee en las memorias del diseñador gráfico. 

En 1934, comenzó a dibujar para "Tygodnik Robotnika", uno de los órganos del Partido Socialista Polaco. El entonces joven editor de la revista, Zbigniew Mitzner, le propuso colaborar. Fue con Mitzner con quien Lipiński fundó el semanario satírico "Szpilki" un año después. Como él mismo recordaba: "Durante muchos años publiqué mis dibujos en 'Szpilki', y durante muchos años también fui redactor jefe o miembro del equipo editorial". 

Como dibujante, ilustrador y diseñador gráfico, también colaboró con revistas como "Mucha", "Przekrój", "Karuzela", "Literatura", "Zwierciadło", "Polska", "Stolica", "Świat", "Świerszczyk" y "Trybuna Ludu". Su "Otek", una caricatura de Otto Axer, un amigo de Eryk Lipiński, apareció en diversas formas en la contraportada de "Przekrój" en los años 1960. 

Durante la Segunda Guerra Mundial, fue prisionero del campo de concentración alemán de Auschwitz, del que escapó gracias a los esfuerzos de su familia. Durante la ocupación, él y su esposa, Anna Gosławska-Lipińska, escondieron al actor Wilhelm Wind, a la artista Olga Binder (Siemaszko) y a otras personas de ascendencia judía. Lipiński participó en la elaboración de documentos falsos para los judíos escondidos. En 1991, el Instituto Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de «Justo entre las Naciones». 

Lipiński, junto con Henryk Tomaszewski, fue uno de los fundadores de la Escuela Polaca de Carteles. Según recordaba, participaba frecuentemente en concursos de carteles, ganando su primer premio a los seis años. «En 1916, se anunció un concurso de carteles en Moscú, cuyo tema era la trágica situación de los soldados polacos obligados a luchar entre sí en las filas de los tres ejércitos que se repartían el país. Mi padre se presentó al concurso y, mientras lo veía pintar, yo también creé mi propio diseño infantil. (...) A mi padre le gustó el boceto. Me sugirió que lo ampliara al tamaño de un cartel y, cuando lo hice, presentó mi obra al concurso, quizás en broma. El jurado otorgó el primer premio al pintor Kamieński, el segundo a mi padre y el tercero a mí. Los miembros del jurado probablemente pensaron que el dibujo, trazado con líneas gruesas y lleno de color, era obra de algún artista demasiado refinado», escribió. 

Lipiński fue también una figura importante en la Bienal Internacional del Cartel de Varsovia: fue su promotor, participante y curador de la primera edición del concurso en 1966. 

También estuvo vinculado al cabaret "Dudek", donde, como él mismo escribió, "durante diez años hice carteles para todos los programas del cabaret +Dudek+", y añadió que "estuve vinculado a este cabaret como escenógrafo y letrista". 

En 1978, fundó el Museo de la Caricatura en Varsovia, donde se convirtió en director y ejerció su cargo hasta su fallecimiento. Su propia colección se convirtió en la piedra angular de la misma. «Gracias a su padre, coleccionaba dibujos y caricaturas. Cabe recordar que su padre recopilaba recortes de prensa de dibujos y caricaturas satíricas. Lipiński heredó de él tanto su pasión por el coleccionismo como su impresionante colección», afirmó el Dr. Paweł Płoski. 

La idea de crear un museo de la caricatura surgió en conversaciones ya a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. «Para Eryk Lipiński, la idea maduró durante mucho tiempo. Además, en los años sesenta, presenció la creación del Museo del Cartel dentro del Museo Nacional de Varsovia. Sin embargo, mientras que los carteles pronto empezaron a considerarse una rama del arte, el dibujo satírico se trataba como una actividad utilitaria», recordó el director del Museo de la Caricatura. «A Lipiński le llevó más de veinte años establecer la estructura de una institución museística en la que la caricatura desempeñara un papel central», añadió. 

Inicialmente, el museo funcionaba como una sucursal del Museo de Literatura. Tan solo cinco años después, en 1983, obtuvo su propia sede en la calle Kozia número 11 y se convirtió en una institución independiente. Desde 2002, lleva el nombre de su fundador. 

«La creación del Museo de la Caricatura fue una iniciativa pionera. En su momento, fue una de las primeras instituciones de este tipo en Europa. Lipiński reconoció el valor de los dibujos satíricos, por un lado, como objeto artístico y, por otro, como documento de la vida social, una especie de comentario sobre la actualidad», señaló el Dr. Płoski. «Su objetivo era también organizar el legado de la caricatura polaca. Debemos recordar, además, que los dibujos satíricos solían ser obras pequeñas, tratadas casi como efímeras. Por lo tanto, se perdían fácilmente, y Lipiński decidió darles una segunda vida y, sobre todo, conservarlos», recalcó. 

Eryk Lipiński fue también el principal impulsor y primer presidente de la Asociación de Caricaturistas Polacos (SPAK) en 1987, y actualmente la SPAK otorga anualmente el premio "Eryk" a la trayectoria en el campo de la caricatura. Asimismo, impulsó la creación del Comité Social para la Protección de Cementerios y Monumentos Judíos en Polonia en 1980. Fue condecorado con la Cruz de Oro al Mérito por su trayectoria artística. 

Eryk Lipiński murió el 27 de septiembre de 1991. Fue enterrado en el cementerio militar de Powązki en Varsovia. (PAPILLA) 

Autora: Anna Kruszyńska

viernes, 10 de julio de 2026

El síntoma Taylor Swift

El Diario Infobae, en su edición digital, publicó este artículo firmado por Pilar Rahola.

El síntoma Taylor Swift

La polémica desatada por la elección de Adam Sandler como oficiante

de la boda de la estrella del pop y Travis Kelce revela algo más que 

una discusión de redes sociales: la imposición de un pensamiento 

único pro palestino que criminaliza el silencio, estigmatiza la identidad 

judía y normaliza el antisemitismo bajo el disfraz del antisionismo

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El ala cerrada de los Chiefs de Kansas City, Travis Kelce (87), besa a Taylor Swift después de que los Chiefs de Kansas City derrotaran a los 49ers de San Francisco en el Super Bowl en Las Vegas el 11 de febrero de 2024 (Foto AP/John Locher, archivo)
El ala cerrada de los Chiefs de Kansas City, Travis Kelce (87), besa a Taylor Swift después de que los Chiefs de Kansas City derrotaran a los 49ers de San Francisco en el Super Bowl en Las Vegas el 11 de febrero de 2024 (Foto AP/John Locher, archivo)

Ni los famosos invitados, ni sus rutilantes vestuarios, ni la peculiar gastronomía, ni tan solo la grandilocuencia del Madison Square Garden donde se ha oficiado la ceremonia. No, el gran ítem de la boda entre Taylor Swift y Travis Kelce que ha movido un gran ruido público ha sido el oficiante del acto, el actor Adam Sandler. A pesar de ser amigo de la pareja, con cuya compañía ha sido visto en muchas ocasiones, su condición de judío, mutada inmediatamente en “sionista”, se ha convertido en el motivo de ataque y señalamiento, tanto del actor, como de la cantante.

A partir de aquí, el asedio de los sospechosos habituales ha sido implacable. Los de Land Palestine (cuya cuenta fue suspendida en Instagram) han asegurado que Swift ha dejado clara su posición proisraelí, y la vocera pro palestina Kate Crawford ha postulado que “todos son sionistas, y no hay duda al respecto”. El debate, abierto en canal en las redes, ha sentenciado dos cosas preocupantes: una, que Swift tenía una posición geopolítica respecto al conflicto, a pesar de no haberse posicionado nunca; y dos, que Sandler era la prueba fehaciente de dicho posicionamiento, a pesar de haber mantenido un perfil bajo al respecto. Por el camino, las excavadoras han buscado otras “pruebas de cargo”, como el hecho que la pareja hubiera cenado en el popular Or’esh, el restaurante israelí del Soho, o que en 2023 Sandler había dicho que tenía “el corazón destrozado” después de la masacre del 7-O, y había firmado una carta a Joe Biden para que ayudara al retorno de los rehenes de Hamás. Solo existía esa acción de Sandler, alejado del activismo de otras personalidades de Hollywood, pero ya ha sido suficiente para grabarle la estrella en el brazo. Tampoco no ha servido de nada que Sandler no haya visitado nunca Israel, o que Gigi Hadid, cuya retórica antiisraelí es sobradamente conocida, estuviera entre los invitados.

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En conclusión, nada importa, porque en este momento de masificación del discurso pro palestino, no existe ni el derecho al silencio, ni la ambigüedad racional, ni el gris argumental, ni la posibilidad de tener la posición contraria y defender abiertamente a Israel. Convertida en el gran Satán y despojada de su historia trágica y de todas sus razones, Israel es el apestado del debate público, y a partir de la demonización del estado hebreo, todo el mundo judío queda bajo sospecha. No sirve intentar estar al margen, ser un actor o una cantante que solo quieren actuar o cantar, vivir la creación más allá de la geopolítica, es igual porque los judíos y sus amigos están bajo asedio. Se ha abierto la veda de caza al judío así, en seco, sin la coartada del antisionismo, la plataforma que disfraza hábilmente el antisemitismo de siempre. Ese es el síntoma preocupante que emana de la polémica Swift-Sandler: la imposición, vía amenaza de estigmatización, del pensamiento único pro palestino. Único e integral, porque este pensamiento único normaliza y blanquea, dentro del “Free Palestine” todo lo detestable, desde el terrorismo palestino, hasta el papel de Irán o la masacre del 7-O. ¿Por qué Swift deber estar obligada a tener una posición clara sobre el conflicto más complejo del mundo, cuyas derivadas internacionales son múltiples? ¿Por qué no puede ser su oficiante de boda un amigo judío, sin que ello la convierta en enemiga del pueblo palestino? Y a partir de aquí, el resto de preguntas que levantan la red flag del momento que vivimos: el palestinismo se ha convertido en un dogma impuesto, sin debate, ni réplica, simplificado hasta el paroxismo y sin las múltiples aristas que deberían motivar el debate. Un palestinismo ideológico, alejado de la realidad (y las necesidades) del pueblo al que dice defender, no en vano blanquear al terrorismo solo sirve para hipotecar eternamente el futuro del pueblo palestino.

Si este fenómeno de imposición del dogma es especialmente vistoso en la polémica Swift-Sandler, dada la relevancia de sus protagonistas, es igualmente visible en los múltiples actos antisemitas que se están produciendo en el mundo. Solo en los últimos días en España, los ejemplos van en cadena: expulsión de dos mujeres de una sauna LGTB de Barcelona por llevar un colgante con una estrella de David; persecución en masa de un grupo de judíos jasídicos franceses que salían de una sinagoga de Barcelona con sus kipás después del oficio; suspensión de la presentación en la Feria del libro de Santander de un libro de Haikus japoneses del escritor judío-argentino Marcos Ricardo Barnatán, después del violento asedio de centenares de pro palestinos; y, finalmente, la vergonzosa pancarta “Destroy Israel” en el chupinazo de los Sanfermines en San Sebastián, emitido en directo por Televisión Española, sin ningún comentario crítico, ni reproche. ¿Qué une a todos estos actos de boicot, sino es la judefobia? Expulsar a unas mujeres por llevar un mero símbolo judío…, perseguir a un grupo de judíos jasídicos por sus vestimentas…, boicotear a un poeta que considera que la cultura une a los pueblos…, y al final, pedir la destrucción de todo un país, es decir, hacer apología del genocidio de nueve millones de personas, y todo ello, hacerlo en nombre de la solidaridad, la paz, los pueblos y etcétera…

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¿Cuántas más alarmas necesitamos para entender que lo que está ocurriendo es muy grave? ¿Cuántas para entender que la caza al judío se está normalizando a pasos de gigante? ¿Cuántas para considerar que este fenómeno de imposición del pensamiento único destruye los fundamentos de la sociedad democrática? El síntoma Taylor Swift nos apela directamente, porque representa la degradación de los valores occidentales que han dado forma a la sociedad de la libertad. Sustituidas las ideas por los dogmas, y los debates por las pancartas, no queda nada: el pensamiento muere cuando vence el miedo.

X: @RaholaOficial

Web: https://pilarrahola.com

Instagram: pilar_rahola/

miércoles, 8 de julio de 2026

Padre Ireneo Typaldos. Justo entre las Naciones.


Padre Ireneo Typaldos. Justo entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Padre Ireneo Typaldos 

Grecia 

En Atenas, el padre Ireneo Typaldos, que había nacido en Patra (Grecia) ayudó a salvar judíos. Como estaba empleado en la Iglesia Católica central en la capital, además de servir como secretario en la Embajada de España en Atenas, tuvo la oportunidad de ayudar a los judíos perseguidos mediante la provisión de documentos de identidad españolas. También tuvo el coraje de aprovechar su inmunidad diplomática. Sus esfuerzos interminables se hicieron con discreción. Incluso salió de la capital y fue a Salónica el 30 de julio de 1943, para convencer a las autoridades de ocupación alemanas de que estaba en medio de negociaciones para transferir a los ciudadanos españoles de Salónica a Atenas, por lo que su deportación debería ser detenida. Aunque actuó con gran riesgo personal, fracasó en su misión. 

Cuando estuvo en Salónica, consiguió visitar a Solomon Ezratty, el Cónsul Adjunto español. Por parte del cónsul recibió la custodia de parte del dinero efectivo y los objetos de valor pertenecientes a los ciudadanos españoles a quienes les habían sido confiscados antes de su deportación. Typaldos arregló las propiedades que le fueron confiadas en paquetes personales con los nombres de los propietarios y una lista del contenido. Puso todo bajo custodia de la Embajada de España en Atenas, para que pudiera ser devuelto intacto después de la guerra a sus propietarios. Las acciones de Typaldos en nombre de los judíos que eran ciudadanos españoles no pasaron desapercibidas, y despertaron el odio de la Gestapo. En 1944, lo llamaron a interrogatorio y lo mantuvieron en prisión durante varias semanas. 

A pesar de toda la presión, Typaldos nunca reveló nada, y finalmente fue liberado debido a la intervención de la Embajada de España. Cuando Typaldos, como representante del cónsul español en Atenas, exigió unirse al convoy de 367 judíos con pasaportes españoles deportados a Bergen-Belsen, los alemanes no le permitieron hacerlo. Cuando las autoridades de la Iglesia en Grecia llamaron a la población local a abrir sus hogares y refugiar a los judíos, Typaldos también se unió a esta labor. De manera discreta, encontró escondites para ellos. Estaba especialmente preocupado por cuidar a los niños. En calidad de Director Administrativo del Orfanato Católico Griego en Atenas, pudo tener a los niños judíos bajo su protección, ofreciéndoles alojamiento y comida. Emmanuel y Rachel Saltiel testificaron sobre las nobles actividades de Typaldos. Según ellos, el padre Irineos de Atenas salvó a sus dos hijos, Salomón (Nikos), de 14 años, y Sergios (Theodorus), de cinco. Typaldos dio refugio a los pequeños Saltiel, así como a la familia Ben-Sasson en su casa de Atenas. Cuando los alemanes realizaron búsquedas frecuentes en la casa, Typaldos buscó lugares más seguros para sus pupilos, siguió visitándolos y cuidando de ellos. 

El 8 de julio de 1969, Yad Vashem reconoció al Padre Ireneo Typaldos como Justo de las Naciones. 

sábado, 4 de julio de 2026

Martín Aguirre y Otegui. Justo entre las Naciones.


Martín Aguirre y Otegui nació en Las Arenas, Guecho, Vizcaya, España, el 4 de julio de 1925. Justo entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Martín Aguirre y Otegui, Regina Robberechts (Hermana Agatha), Felix, Constant y Seraphine Robberechts. Justos entre las Naciones. 

Fred Bild nació el 7 de agosto de 1935 en Leipzig, Alemania. Tras el pogromo de la Kristallnacht en noviembre de 1938, la familia Bild logró escapar a Amberes, Bélgica. Sin embargo, menos de dos años después, con la ocupación de Bélgica por la Alemania nazi, se encontraron nuevamente bajo el dominio alemán. Como resultado de la persecución de los judíos en Amberes, la familia se mudó a Bruselas. 

En septiembre de 1942, el padre de Fred, Joseph, fue detenido en la calle y deportado a Auschwitz, donde fue asesinado. Su esposa, Ida, que estaba embarazada, llevó a Fred a esconderse en Etterbeck, un barrio de Bruselas. Tras el nacimiento de su segundo hijo, Jack, en marzo de 1943, Ida recurrió al Comité de Defensa de los Judíos (CDJ) y les pidió que encontraran escondites para sus dos hijos. 

En agosto de 1943, el CDJ llevó a Fred al orfanato en Château Beau Sejour, en Linden, que estaba a cargo de Madeleine Sorel. Luego fue llevado por Martín Aguirre y Otegui, un refugiado vasco que había huido de España con su hermano en 1937, a Francia y después a Bélgica. Aguirre y Otegui, criado en internados católicos y activista en la red de rescate de la Iglesia, llevó a Fred primero al padre René Ceuppens, uno de los secretarios del cardenal Van Roey, en el área de Malines. Para los judíos de Bélgica, Malines (Mechelen) no solo era el nombre de una ciudad, sino también el sitio del campo de detención donde se mantenía a los judíos antes de su deportación. 

A pesar de su corta edad, Fred sabía de la reputación de la ciudad y se aterró al darse cuenta de que lo llevaban a Malines. Escapó de su benefactor Aguirre y Otegui, que tuvo que correr tras el niño asustado por las calles de Lovaina y llevarlo por la fuerza a la estación de ferrocarril. Aguirre y Otegui no solo tuvo que calmar a Fred, sino que también dio explicaciones plausibles a las muchas personas, incluidos los guardias en el tren, que fueron testigos de la escena. Después de pasar varias noches en la casa del padre Ceuppens, Aguirre y Otegui se llevó a Fred una vez más, esta vez en bicicleta. Los dos pasaron varios días viajando por el campo, hasta que llegaron al monasterio de Klein-Willebroeck. 

Después de un mes en el monasterio, el hermano del padre René, el padre Joris, llevó a Fred a la aldea de Lubbeek (Brabante), donde fue puesto en manos de la familia Robberechts. En esa época vivían en la granja de los Robberechts: Regina (la hermana Agatha), su hermano Félix y su hermano menor Constant y su esposa Seraphine. Fred fue presentado a los aldeanos como Pierre van Dorpe, un chico de la ciudad que sufría problemas de salud y había sido enviado al campo para recuperar las fuerzas. Fred se acostumbró rápidamente a la vida en la granja y aprendió a hablar flamenco con fluidez. La familia lo cuido calurosamente y lo integró en su hogar. La hermana Agatha recibió una dispensa de la Madre Superiora de su convento para permanecer en Lubbeek para cuidar al niño. En septiembre de 1944, la madre de Fred llegó a Lubbeek acompañada por Colette Robberechts, que vivía en Bruselas. Ida no se llevó a su amado hijo con ella en ese momento, pero le pidió que se quedara con sus amables anfitriones hasta que pudiera ponerse de pie y encontrar una manera de mantener a la familia. Ella le dijo a Fred que Aguirre y Otegui también había transferido a su hermano Jack a un lugar seguro. En junio de 1945, la familia finalmente se reunió en Bruselas. Fred continuó visitando a la familia Robberechts, pasando todas sus vacaciones escolares con ellos hasta que se mudó a Canadá con su hermano, su madre y su nuevo esposo en 1948. 

El 11 de enero de 2011, Yad Vashem reconoció a Martín Aguirre y Otegui, así como a Regina (Hermana Agatha), Felix, Constant y Seraphine Robberechts, como Justos de las Naciones. 

jueves, 25 de junio de 2026

Adolfo y María Althoff. Titulares del Circo Althoff. Justos entre las Naciones.


Adolf Althoff nació en Sonsbeck, Renania, Alemania, el 25 de junio de 1913 y murió en Stolberg, Renania, Alemania, el 14 de octubre de 1998. Maria von der Gathen de Althoff nació en 1908 y murió en 1999 en Alemania. Titulares del Circo Althoff. Justos entre las Naciones.  

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio.

Adolfo y María Althoff 

Alemania 

Rescate en un circo 

La familia de Adolf Althoff era propietaria del famoso circo Althoff desde el siglo XVII. Adolf nació en 1913 en el vagón del circo familiar, durante una función. Cuando sus hermanos mayores se hicieron cargo del negocio familiar en 1939, Adolf fundó su propio circo. Poco después se casó con María, quien también provenía de una familia circense. El circo Adolf Althoff, compuesto por aproximadamente 90 artistas y sus familias, realizó giras por toda Europa y mantuvo su actividad regular durante los años de la guerra, viajando de un lugar a otro. 

En el verano de 1941, el circo hizo una larga parada para ofrecer una serie de funciones cerca de Darmstadt, en Hesse. Una de las visitantes era una joven llamada Irene Danner. Descendía, por parte materna, de la familia Lorch, una célebre dinastía circense judeoalemana que se había establecido en el pequeño pueblo de Eschollbrücken, cerca de Darmstadt, en el siglo XIX. Su padre no era judío y se había alistado en el ejército alemán. Aunque Irene era medio judía, ella y su hermana fueron consideradas judías según las leyes raciales de la Alemania nazi. Sufrieron una grave discriminación: fueron marginadas por sus compañeros de clase y, tras la Noche de los Cristales Rotos en 1938, fueron expulsadas definitivamente del colegio. Irene tuvo que abandonar sus clases de violín y se le impidió cumplir su sueño de asistir a una escuela de ballet. 

A Irene Danner se le cerraban todas las puertas. Por eso, acudió a Adolf Althoff con la esperanza de poder unirse al circo. Aunque Althoff conocía bien su ascendencia judía y a pesar del estricto control del Ministerio de Cultura alemán, accedió a contratarla con un nombre falso. Pronto se enamoró de otro artista circense, un payaso belga llamado Peter Storm-Bento. No podían casarse por las leyes raciales, pero pronto tuvieron un hijo y luego otro. 

En 1942, la persecución de los judíos de Darmstadt entró en una nueva y letal fase. El 20 de marzo de 1942 tuvo lugar la primera deportación a Lublin, Polonia, seguida de otras dos en septiembre de 1942 y febrero de 1943. La abuela judía de Irene fue deportada en la última deportación desde Darmstadt y la casa familiar fue confiscada. La madre de Irene, Alice, y su hermana Gerda lograron escapar al circo. Peter Storm-Bento acudió a Althoff y le pidió ayuda para la familia de su compañero. «No teníamos ninguna duda de que les permitiríamos quedarse…», explicó Althoff después de la guerra, «No podía simplemente permitir que cayeran en manos de los asesinos. Eso me habría convertido en un asesino». Les dio cobijo a las tres mujeres en su circo hasta el final de la guerra. Finalmente, se les unió el padre de Irene, Hans Danner, quien, al igual que otros cónyuges en matrimonios mixtos, había sido enviado de regreso a casa desde el frente y obligado a divorciarse de su esposa judía. Danner decidió desafiar a sus superiores y unirse a la vida clandestina de su familia. 

Dar refugio a cuatro inmigrantes ilegales durante los años de la guerra era una empresa de alto riesgo. Si bien el relativo aislamiento del circo ofrecía cierta protección contra miradas indiscretas, la Gestapo lo inspeccionaba regularmente al llegar a un nuevo lugar. Los Danner se escondían entonces en las instalaciones hasta que pasaba el peligro. Todo el circo guardaba el secreto. Nadie denunció a la familia, pero los Althoff debían lidiar con la posibilidad constante de una denuncia por parte de algún trabajador descontento. La amenaza se materializó una vez, pero el astuto director del circo supo cómo distraer la atención de los oficiales de la Gestapo con un par de copas, dando a los inmigrantes ilegales tiempo extra para desaparecer. 

El 2 de enero de 1995, Yad Vashem reconoció a Adolfo y María Althoff como Justos entre las Naciones. 

“Nosotros, la gente del circo, no vemos diferencias entre razas o religiones”, dijo Adolf Althoff al recibir el galardón.

miércoles, 24 de junio de 2026

Madre Superiora Euzebia Bartkowiak. Justa entre las Naciones.


Madre Superiora Euzebia Bartkowiak. Justa entre las Naciones.   

El sitio www.www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Euzebia Bartkowiak 

Polonia 

Las lágrimas de la Madre Superiora 

La mañana del domingo 16 de agosto de 1942, alguien llamó a la puerta del convento de las Hermanas de la Resurrección en la ciudad de Mir (condado de Stołpe, distrito de Nowogródek, actualmente Bielorrusia). Al abrir la puerta, una de las monjas que residía en el convento se quedó atónita al ver a un hombre entrar sin que ella se diera cuenta. Oswald Rufajzen (Rufeisen), más tarde conocido como Hermano Daniel, había escapado de la comisaría contigua al convento. Oswald había llegado a Mir desde Vilna haciéndose pasar por polaco. Su fluidez en alemán llamó la atención del jefe de policía alemán local, quien lo nombró intérprete y le tomó aprecio. Oswald aprovechó esta situación para informar a los judíos de Mir que se acercaba la fecha de su exterminio y ayudó a muchos de ellos a escapar al bosque, proporcionándoles armas. Tras ser denunciado y arrestado, Oswald le dijo al atónito jefe de policía durante el interrogatorio que era judío y que había actuado para salvar a sus hermanos. Tras superar la sorpresa inicial, la monja que había abierto la puerta reconoció al hombre y supo que era un fugitivo. Llevó a Oswald ante la Madre Superiora, Euzebia Bartkowiak, quien decidió esconderlo en el desván del granero del convento. Después de la misa, reunió a las cuatro hermanas del convento para decidir qué hacer con el huésped inesperado. Dos de las hermanas se opusieron a que se quedara, pero la Madre Superiora rechazó con vehemencia su oposición y, guiada por su conciencia, le permitió quedarse. Euzebia, originaria de Poznan, había fundado el convento de las Hermanas de la Resurrección en 1936 y era una persona singular. Poseía una rara combinación de fortaleza, calidez, tolerancia y curiosidad por los demás. Ella y Oswald entablaron una relación extraordinariamente afectuosa, gracias a la cual él permaneció acogido en el convento hasta finales de 1943. Cuando las búsquedas en la zona se intensificaron y aumentó el riesgo de que los alemanes lo descubrieran, decidió marcharse para no poner en peligro a las monjas. Partió hacia el bosque el 2 de diciembre de 1943, acompañado por Euzebia. Ella se despidió de él entre lágrimas, diciéndole: «Vuelve con nosotras si tienes dificultades. No dudes en regresar». Oswald se convirtió al cristianismo durante su estancia en el convento y posteriormente se hizo monje carmelita en Haifa, conocido como Hermano Daniel. 

El 24 de junio de 2002, Yad Vashem reconoció a Euzebia Bartkowiak como Justa entre las Naciones. 

lunes, 22 de junio de 2026

Haviva Reik. Sargento paracaidista.

Marta Reik, más conocida como Haviva Reik, nació en Nadabula, entonces parte del Imperio Austro Húngaro, el 22 de junio de 1914, y murió en Kremnička, cerca de Banská Bystrica, Eslovaquia, el 20 de noviembre de 1944. Sargento paracaidista. 

El sitio www.comunidadjudia.com.ec publicó este recordatorio. 

Abril 18 de 2022 

Haviva Reik, paracaidista, la heroína judía eslovaca casi olvidada 

Haviva Reik fue una de los más de 30 paracaidistas enviados, por la Agencia Judía y la Dirección de Operaciones Especiales de Gran Bretaña, a misiones militares en la Europa ocupada por los nazis. 

Reik fue a Eslovaquia a fines del año 1944 y trabajó con judíos locales para organizar la resistencia contra la ocupación alemana allí. Estableció un campamento para prisioneros rusos de guerra que habían huido, y ayudó a organizar una unidad de resistencia judía. Los alemanes organizaron fuerzas para derrotar a la resistencia judía y Reik y los otros paracaidistas huyeron, acompañados de aproximadamente 40 judíos locales a las montañas. Sin embargo, en noviembre de 1944, Reik y los otros paracaidistas fueron capturados, ejecutados, y enterrados en una fosa común. Reik nació el 22 de junio de 1914 como Marta Reik en el pueblo eslovaco de Nadabula (hoy en día parte de Rožňava), y se crió en Banská Bystrica en los Montes Cárpatos. Se unió al movimiento juvenil de izquierda secular Hashomer Hatzair cuando vivía allá. En 1939 hizo aliá -emigró al Mandato Británico de Palestina- y se unió al kibutz Ma’anit y, más adelante, se alistó en el Palmaj, la fuerza de élite de la organización militar clandestina Haganá. 

En 1942, el Departamento de Defensa de la Agencia Judía diseñó un plan para enviar a judíos de Palestina para actuar como agentes en territorios controlados por los nazis y trabajar con las comunidades judías. El ejército británico necesitaba hablantes nativos de Europa Oriental y que estuviesen familiarizados con la región y su cultura. La Dirección de Operaciones Especiales británica (SOE) contactó al Palmaj para ver si podían suministrar personas con las destrezas necesarias para operaciones especiales y con conocimiento previo de Europa Central y Oriental. La llamada fue abierta a mujeres y hombres por igual; Reik fue una de los aceptados. Se unió a la Women’s Auxiliary Air Force (WAAF), sirviendo con la ficha de servicio N° 2992503 ACW.2, en la unidad «Ada Robinson». Luego se unió a la Dirección de Operaciones Especiales para recibir entrenamiento, que incluía paracaidismo. Fue ascendida a Sargento. Reik Estaba casada, pero eventualmente se separó; su nombre en sus documentos personales británicos aparecía como Martha Martinovich. 

Operación en Eslovaquia 

La misión, que consistía en lanzarse en paracaídas en territorio controlado por los nazis, era altamente secreta y extremadamente peligrosa; antes de la operación, Reik dijo a sus amigos que no estaba segura si regresaría. Para los momentos en los que se planeaba la operación, se encontraba una revuelta en progreso en su nativa Eslovaquia contra el gobierno títere instalado por el Eje del partido Hlinkova Slovenská Ľudová Strana (Partido Popular Eslovaco de Hlinka; HSLS). Centrada alrededor de la región de Banská Bystrica, la revuelta había empezado en la primavera de 1944, iniciada por el Partido Agrario Checoslovaco, parte del partido Democrático Social, el partido Comunista, sectores de los nacionalistas eslovacos, y oficiales del ejército. A finales de diciembre de 1943, estos grupos se habían alineado con el Consejo Nacional Eslovaco. La revuelta buscaba derrocar al gobierno colaboracionista y separar a Eslovaquia del Eje. 

Allí, existían células clandestinas judías en cada uno de los tres campamentos de trabajo forzado. A principios de 1944, se integraron a la revuelta eslovaca. Esta coincidió con los avances de las fuerzas de los Aliados, especialmente las del Ejército Rojo. Sin embargo, éste se contuvo en sus avances, los partisanos avanzaron y el 28 de agosto de 1944, los nazis decidieron ocupar Eslovaquia y acabar con la revuelta. 

Reik y los otros miembros de su grupo recibieron entrenamiento en paracaidismo en la Palestina Británica. La primera vez que se suponía debía saltar de un aeroplano, tenía una mano lesionada durante el entrenamiento previo, y sus entrenadores temían que Reik no se encontrase en condiciones de manejar correctamente el paracaídas; sin embargo, ella decidió seguir adelante y aterrizó sin ningún inconveniente. Después de su formación, Reik y su grupo fueron transportados a El Cairo para aguardar su salida para la misión. 

En la noche de 14 de septiembre de 1944, Rafi Reiss, Zvi Ben-Yaakov y Haim Hermesh se lanzaron en paracaídas hacia territorio eslovaco; el salto fue llamado «Operación Amsterdam». Reik había planeado unirse al salto, pero las autoridades británicas rechazaron dejarla saltar, las fuerzas nazis tenían copias de las órdenes británicas de no permitir a soldadas cruzar líneas enemigas, así que pensaron que, si era capturada, casi ciertamente sería ejecutada como espía, más que prisionera de guerra. Haim Hermesh más tarde recordó que Reik irrumpió en lágrimas y dijo, «¿Qué será de mí?… ¡Prometimos que nosotros cuatro nosotros iríamos juntos!». Los tres paracaidistas varones aterrizaron sin incidentes y llegaron en unos cuantos días a Banská Bystrica y se sorprendieron de encontrarse a Reik ya allí esperándolos, trabajando con los judíos locales. Cuatro días después de que ellos habían saltado, Reik se había unido a un grupo de agentes norteamericanos y británicos que aterrizaba en Eslovaquia en la que se denominó Operación Leadburn. Al final del mes, un quinto paracaidista, Abba Berdiczew, se les unió, trayendo equipamiento de radio-comunicaciones. 

En Banská Bystrica, Haviva y los otros se dedicaron a actividades de apoyo y rescate. Reik ayudó a organizar varios grupos judíos en una resistencia, resolviendo disputas entre ellos y otorgando ayuda financiera y logística. 

Ellos también ayudaban a salir a aquellos judíos que quisieran irse a la Palestina Británica. El grupo organizó un comedor social y centro comunitario para refugiados, y facilitó el escape de niños judíos a Hungría y de allí a Palestina. A través de sus conexiones con partisanos y grupos de resistencia, ayudaron a rescatar aviadores aliados cuyos aviones habían sido derribados. 

Los alemanes organizaron numerosos grupos de soldados para derrumbar la resistencia judía. A finales de septiembre utilizaron tropas Waffen SS, tropas ucranianas para suprimir la rebelión. El 23 de octubre de 1944, los alemanes estaban avanzando, y el grupo de Reik decidió huir de Banská Bystrica hacia el pueblo de Pohronský Bukovec. 

Haviva y los otros paracaidistas huyeron con aproximadamente 40 judíos de la zona y construyeron un campamento en las montañas. Los alemanes invadieron el campamento, capturando a Reik, Reiss, y Ben-Yaakov. Reik y Reiss fueron ejecutados el 20 de noviembre en el pueblo de Kremnička, cercano a Banská Bystrica. Fueron enterrados en una fosa común en el pueblo. Abba Berdiczew fue deportado al campo de concentración de Mauthausen-Gusen y posteriormente ejecutado. Haim Hermesh huyó, luchó con los partisanos y el Ejército Rojo, y más tarde regresó a Palestina. 

Después de la guerra, en septiembre de 1945, los cuerpos de Reik y Reiss fueron exhumados y enterrados en el Cementerio Militar de Praga. El 10 de septiembre de 1952, los restos de Haviva Reik fueron enterrados en el cementerio militar de Har Herzl en Jerusalén, junto con aquellos de Szenes y Reiss. Un gran monumento en Eslovaquia, el kibutz Lahavot Haviva, el instituto Givat Haviva, un río, una flor de gerbera, un embalse de agua, un barco empleado en la Aliá Bet, y numerosas calles en Israel llevan su nombre. 

Extraída de Facebook – Personalidades Judías de Todos los Tiempos. Fuente: Aurora Digital