jueves, 16 de julio de 2026

Rubén Blades


Rubén Blades Bellido Luna, más conocido como Rubén Blades, nació en la Ciudad de Panamá, Panamá, el 16 de julio de 1948. Cantautor, compositor, músico, actor, abogado, político y activista. 

El sitio www.rubenblades.com publicó su biografía. 

El ícono de la música latina, Rubén Blades, fue una figura central en la revolución de la salsa neoyorquina en la década de 1970. Sus álbumes emblemáticos de salsa afrocubana clásica incorporan influencias de rock, jazz, música panlatina y de todo el mundo. Blades ha colaborado con artistas de rock, jazz, pop, hip-hop, reguetón y salsa, y ha compuesto cientos de canciones y decenas de éxitos, conocidos por sus letras elocuentes y con contenido social, sus personajes carismáticos y sus melodías memorables. Su álbum de 2017, Salsa Big Band, fue galardonado con el Grammy Latino al Álbum del Año, y en 2021 la Academia Latina de la Grabación lo nombró Persona del Año, además de recibir nuevamente el Grammy Latino al Álbum del Año y el Grammy Latino al Mejor Álbum de Salsa. 

Es el protagonista del premiado documental de 2018, Yo No Me Llamo Rubén Blades, dirigido por Abner Benaim. Ha ganado 12 premios Grammy y 13 premios Grammy Latinos, y su papel durante las ocho temporadas de la serie de televisión de AMC, Fear the Walking Dead, le valió una nominación al premio Imagen como Mejor Actor de Reparto. 

Ha protagonizado Hands of Stone junto a Robert De Niro, y Safe House junto a Denzel Washington y Ryan Reynolds. Blades ha interpretado papeles memorables en películas con directores tan aclamados como Robert Redford en The Milagro Beanfield War, Robert Rodriguez en Once Upon a Time in Mexico, Spike Lee en Mo’ Better Blues, Alan Pakula en The Devil’s Own y Jack Nicholson en The Two Jakes. Fue nominado a tres premios Emmy por sus papeles en las películas para televisión The Josephine Baker Story, Crazy From The Heart y The Maldonado Miracle. Su trabajo ha sido reconocido con los premios Cable ACE, Independent Spirit y ALMA, y ha recibido el premio Raúl Juliá HOLA Founders Award y el premio de la Hispanic Heritage Foundation. 

Más allá de su éxito artístico, Rubén Blades es licenciado en Ciencias Políticas y Derecho por la Universidad de Panamá y posee una maestría en Derecho (LLM) de la Facultad de Derecho de Harvard. Se postuló a la presidencia de su natal Panamá en 1994 y fue Ministro de Turismo entre 2004 y 2009. La Biblioteca de Música Loeb de la Universidad de Harvard creó el Archivo Rubén Blades en 2008 para recopilar su obra y documentos. La Escuela Steinhardt de la Universidad de Nueva York lo nombró Investigador Residente para el año académico 2018/2019. En 2024, recibió un Doctorado Honoris Causa en Música de la Universidad de Princeton. 

Desde 2025, es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. 

Rubén Blades continúa de gira con la Big Band de Roberto Delgado por Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, presentando su última producción, "Fotografías", y sus éxitos habituales. 

Actualizado en septiembre de 2025 

Más información: 

Nacido el 16 de julio de 1948 en la República de Panamá 

Blades nació en una pensión de un pequeño país latinoamericano, pero se negó a reconocer limitaciones o barreras; su obra ha trascendido fronteras geopolíticas, culturas y géneros, y ha tenido un impacto a nivel mundial. Él afirma tener «más pasado que futuro», pero aún no ha terminado. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Pedro Navaja, en la versión de la Orquesta del Lincoln Center con Wynton Marsalis.  

miércoles, 15 de julio de 2026

Peter Banks


Peter William Brockbanks, más conocido como Peter Banks, nació en Barnet, Reino Unido, el 15 de julio de 1947, y murió en Hertfordshire, Reino Unido, el 7 de marzo de 2013. Guitarrista. 

El sitio www.dlsi.ua.es publicó este recordatorio firmado por Emiliano Acevedo.   

La Historia de Peter Banks: (REINO ONUDI) 

Peter Banks nació el 8 de abril de 1947 en Inglaterra. Este guitarrista es de seguro mejor conocido por sus trabajos junto a Yes en los dos primeros discos de esta banda histórica. Sin embargo, esto es ver solo una parte de su historia personal, ya que Banks ha tenido una trayectoria musical más allá de Yes. Antes de comenzar en Yes, Banks conoce al bajista Chris Squire en el grupo The Syn. Este grupo desarrolla toda su actividad en Inglaterra desde 1966 hasta fines de 1967. Es aquí que Squire y Banks se van a su próxima experiencia grupal después de la separación de The Syn, con una nueva formación llamada Mabel Greer's Toy Shop. Banks abandona el grupo casi al mismo tiempo que se les une el vocalista Jon Anderson, sin embargo, no pasaría mucho tiempo hasta que vuelvan a trabajar juntos. Banks se va a tocar por poco tiempo con Neat Change. Sin embargo, rápidamente vuelve para juntarse en el nuevo proyecto de Squire y Anderson, quienes habían llamado al tecladista Tony Kaye y al baterista Bill Bruford para formar parte de la alineación, Yes había nacido. El grupo realizó dos álbumes con Banks. El primero de ellos fue el debut homónimo que salió en 1969 y el segundo disco "Time & a Word" que salió en 1970. Después de esta producción, el grupo decidió que Peter Banks no era realmente el guitarrista que la banda necesitaba y es así que lo reemplaza por Steve Howe. Según palabras de Jon Anderson, la ida de Banks se debía a que este "estaba cada vez más negligente y despreocupado, no encajaba con lo que queriamos hacer. Tuvimos que decirle que se fuera". Banks se queda de esta manera sin su familia musical. Sin embargo, rápidamente forma Flash, una banda progresiva que toca en el mismo estilo y onda que los Yes que Banks acababa de dejar. Inclusive, luego de que Tony Kaye dejara Yes en 1971 después de una gira por USA y un concierto en el célebre "Crystal Palace", el tecladista también se uniría a Flash. El debut discográfico de esta banda llegó en 1972. Este fue seguido rápidamente por "In the Can" (también editado en 1972) y "Out of Our Hands" (1973). Flash se separó en 1973 y luego Banks editó su primer álbum solista con "Two Sides of Peter Banks", en ese mismo año. Este álbum instrumental era realmente muy bueno y conto con la presencia de una multitud de grandes músicos invitados como Ray Bennett, Mike Hough, Jan Akkerman, John Wetton, Steve Hackett y Phil Collins. El siguiente proyecto de Banks será un grupo que comenzará a desarrollar actividades con el nombre de Flash Mark II. Sin embargo, después de un tiempo pasó a llamarse como Empire. Esta banda grabó en total 3 álbumes antes de separarse en 1980. Por bastante tiempo, nada se sabría acerca de Banks después de la ruptura de Empire. En efecto, su siguiente lanzamiento discográfico llegaría recién en 1993 con un nuevo álbum solista llamado "Instinct". Este álbum, fue "solista" en todo el término de la palabra con Banks tocando todos los instrumentos el solo.Su siguiente realización, sería la producción "Self-Contained", que fue grabada dos años después, únicamente acompañada por Gerald Goff en teclados. 1999 veria la edición de "Reduction" y la participación de Banks como música invitada de la producción de Clive Nolan & Oliver Wakeman titulada como "Jabberwocky". Mas tarde en 2000 saldria "¿Puedo tocarte algo?".  

DISCOGRAFÍA:1972 "Peter Banks y Jan Akkerman"1973 "Dos caras de Peter Banks"1973 "Peter Banks"1994 "Instinto"1995 "Autocontenido"1999 "Reducción"2000 "¿Puedo tocarte algo?" 

Emiliano Acevedo. 

A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con Beyond and before.  

martes, 14 de julio de 2026

Una descendiente de conversos redescubre la fe secreta que su familia ocultó durante siglos

El sitio www.aishlatino.com publicó este artículo firmado por Rav Shraga Simmons y Sara Eliana. 

Una descendiente de conversos redescubre la fe secreta que su familia ocultó durante siglos 

por Rav Shraga Simmons y Sara Eliana 

12/07/2026 

De la Inquisición a Jerusalem, Sara Eliana volvió a casa después de 500 años. 

A los trece años asistía a un colegio católico en mi ciudad natal, Pereira, Colombia, situada en las estribaciones de los Andes, donde se cultiva el mejor café del mundo. 

Una mañana, mi amiga Sandra vino corriendo hacia mí. "¡Beatriz! ¡Anoche soñé contigo!". 

"¿Qué pasaba en tu sueño?", le pregunté. 

"Estábamos en un calabozo oscuro y sucio, con paredes de piedra. Éramos prisioneras, encadenadas". 

Abrí mucho los ojos mientras imaginaba el sonido de las puertas metálicas cerrándose y el eco de los pasos en los pasillos. 

"Entonces un hombre enorme y aterrador, con una capucha, nos sacó del calabozo. Nos condujo hasta una plaza donde había mucha gente gritando. 

En el centro había una enorme pila de leña. ¡Eran inquisidores que se preparaban para quemarnos vivas en la hoguera!" 


A los nueve años, en la época de mi primera comunión. 

Quedé completamente desconcertada. ¿Yo? ¿En la Inquisición? En la escuela nos habían dicho que la Inquisición existió para encarcelar, torturar y ejecutar a personas malvadas, como brujas y criminales violentos. ¿Qué tenía que ver todo eso conmigo? 

Desestimé el sueño como una simple fantasía infantil. No tenía idea de que años más tarde volvería para perseguirme. 

Mi familia 

Cuando tenía cinco años, mi padre nos dejó y se mudó a Venezuela. Mi madre quedó sola para criarme a mí y a mis dos hermanos mayores. A pesar de ello, fuimos felices. Estábamos rodeados de una gran familia formada por abuelos, tíos y primos. 

Mi madre era una mujer profundamente espiritual. Leía por su cuenta el libro de los Salmos y me contaba historias de la Biblia. Yo sentía un profundo amor por Israel, aunque sabía muy poco sobre ese país; solo que era la tierra que Dios había dado a Su pueblo. 

Mi madre siempre me alentó a desarrollar mis intereses. Al principio fueron los deportes. Un día me llevó a conocer a un profesor de música. Al ver aquel hermoso piano, mis ojos se abrieron de par en par. El profesor evaluó mi aptitud musical y le dijo a mi madre: "Esta niña tiene un talento extraordinario. Debe animarla a continuar con la música". 

Los padres de mi madre, 1990. 

Aquello marcó el comienzo de una pasión que me acompañaría toda la vida y que acabaría convirtiéndose en mi profesión como cantante, compositora y productora musical. Eventualmente obtuve una maestría en teoría musical y llegué a enseñar en la universidad. 

En la iglesia 

Nunca me gustó ir a la iglesia. No me inspiraba y sentía que no pertenecía a ese lugar. Además, muchos de los rituales me parecían extraños. Hice mi primera comunión a los nueve años, rodeada de velas y de un inquietante silencio. Me acerqué al altar y el sacerdote me dio una galleta (hostia) y un poco de vino mientras decía: "Este es el cuerpo y la sangre de Jesús". 

Miré la galleta. La idea de comer carne humana me produjo náuseas. 

"No creo que pueda masticarla", le respondí. 

El sacerdote sonrió. "No te preocupes. Déjala que se derrita en tu boca". 

Aquello me pareció todavía más desagradable. 

Mi hermano Carlos, que tenía dieciséis años cuando nuestro padre se marchó, terminó convirtiéndose para mí en una figura paterna. Cuando él ingresó en la Fuerza Aérea y se hizo piloto, esperaba con ilusión cada una de sus visitas. Me llevaba a pescar y me enseñaba lecciones sobre la vida. 

Un día, cuando yo tenía dieciocho años, Carlos me preguntó: "¿Te gustaría ser amiga de Dios?" 

Era una pregunta extraña. En la Colombia católica nos enseñaban que no debíamos hablar directamente con Dios. Si hacíamos algo malo, debíamos confesárselo al sacerdote. Nos repetían: "Haz lo que dicen los líderes de la iglesia o serás condenado a la ira eterna y al fuego del infierno". 

Dios era alguien a quien había que temer, no alguien con quien se pudiera entablar amistad. 

Afortunadamente, mi madre me había inculcado un profundo amor por Dios, y la propuesta de mi hermano de "ser amiga de Dios" encontró eco en mi corazón. Comencé a asistir a grupos evangélicos de estudio de la Biblia, donde encontré amor, compañerismo y un ambiente acogedor. Llegué a ser dirigente de la iglesia y directora del coro. A diferencia de la rígida liturgia católica con la que había crecido, allí me animaban a hablar directamente con Dios utilizando mis propias palabras. Poco después empecé a escribir canciones dedicadas a "Mi Amigo, Dios". 

El dilema del divorcio 

Algunos años más tarde me casé, pero el matrimonio fracasó rápidamente. Me encontré sola, asustada, embarazada y con la incertidumbre de cómo podría mantener a mi hijo. 

Compaginaba el trabajo, los estudios de música y los grupos de estudio cristianos, mientras mi madre me ayudaba a criar a mi hijo. Su fe serena y su apoyo constante me dieron el valor para continuar mi búsqueda espiritual. 

Poco después surgió una gran crisis. Un pastor me dijo que, según el Nuevo Testamento, una mujer divorciada debía reconciliarse con su exesposo o permanecer sola para siempre. 

Yo sabía que había cometido un gran error al casarme tan joven, pero deseaba volver a casarme, y no pensaba regresar con mi exmarido bajo ninguna circunstancia. 

Entonces sentí curiosidad por saber qué decía sobre el tema el Antiguo Testamento. Descubrí en Deuteronomio 24 que, cuando una mujer se divorcia, sale de la casa de su esposo "y se casa con otro hombre". Mostré este pasaje a mis maestros cristianos, pero lo descartaron diciendo: "El Antiguo Testamento ya no tiene vigencia". 

Esa respuesta me dejó profundamente inquieta. El Antiguo Testamento había sido dado por Dios, y Números 23:19 afirma que "Dios no cambia de parecer". 

Cuanto más estudiaba, más preguntas surgían. ¿Por qué los cristianos guardan el domingo como día de descanso si la Torá establece el sábado? Incluso en español el nombre del día es sábado, derivado directamente del Shabat. Además, ¿por qué la Torá ordena celebrar las festividades judías como "estatuto perpetuo", pero los cristianos no observan ninguna de ellas? ¿Acaso Deuteronomio 13 no prohíbe añadir o quitar nada de la palabra de Dios y declara falso profeta a quien lo haga? 

Cuando buscaba respuestas entre el clero cristiano, solían encogerse de hombros y responder: "Es un misterio. Deja de hacer tantas preguntas. Simplemente ten fe". 

Con mi hijo, Juan Camilo, mientras trabajaba y estudiaba música en la universidad. 

Respuestas en Internet 

Continué buscando respuestas en otros lugares. Entré en Internet y escribí: "Judaísmo en español", lo que me llevó a AishLatino.com. Cuanto más exploraba, más sorprendida estaba al descubrir lo familiares que me resultaban algunas leyes y costumbres judías. 

Por ejemplo, mi abuela siempre salaba la carne fresca antes de cocinarla. 

Y cuando mi abuelo sacrificaba un pollo, le cortaba el cuello y luego lo colgaba boca abajo para dejar que salga la sangre. Nadie en mi familia sabía por qué lo hacíamos. Imaginen mi sorpresa al leer que sacrificar al animal cortando el cuello y salar la carne para extraer la sangre es una práctica central del judaísmo. 

También había otras señales. Los hombres de mi familia siempre usaban un poncho que se parecía a un talit katán. Además, llamábamos a un tipo de bocadillo de pan y pasteles "parve", aunque nadie sabía que esa palabra es el término hebreo que significa "ni lácteo ni de carne". Incluso los habitantes de nuestra región eran objeto de burlas por su acento, que más tarde descubrí que estaba fuertemente influenciado por el ladino, la antigua lengua judeoespañola. 

Estos descubrimientos me dejaron confundida. ¿Cuál era realmente mi herencia? ¿Eran simplemente costumbres familiares al azar, o eran fragmentos de una identidad judía oculta? 

Las consecuencias de la Inquisición 

Investigué profundamente la historia de Colombia y descubrí que la Inquisición tenía poco que ver con las brujas. La verdadera historia era que, cuando España decretó la expulsión de todos los judíos en 1492, muchos decidieron "convertirse" al catolicismo, pero continuaron practicando el judaísmo en secreto. A estos pseudos conversos se les llamó "conversos" o, en hebreo, bnei anusim, los forzados. 

Como respuesta, España estableció una brutal Inquisición destinada a descubrir y perseguir a estos judíos ocultos. Miles de conversos fueron torturados y quemados vivos en la hoguera. 

Muchos conversos, buscando escapar de la Inquisición asesina, dirigieron su mirada hacia América del Norte y del Sur. Descubrí que mi región de Colombia fue poblada originalmente por conversos españoles. (Las pruebas de ADN indican que Cristóbal Colón tenía raíces judías). 

Trágicamente, las fuerzas del odio siguieron a estos conversos hasta el Nuevo Mundo. Para el año 1610, la Inquisición había establecido una sede en la costa caribeña de Colombia. Una vez más, los conversos huyeron, esta vez hacia la remota región montañosa de Antioquia, donde yo crecí quince generaciones después. 

Realicé una investigación genealógica y tracé mi linaje veinte generaciones atrás hasta Iehudá Hazay, un hombre judío que vivió en la España del siglo XV. Aunque muchos de sus descendientes se convirtieron al catolicismo, me emocionó enormemente encontrar pruebas de mis raíces judías. Incluso mi prueba de ADN muestra una pequeña conexión con ascendencia judía ashkenazí. 

Conexión ancestral 

Mientras continuaba estudiando, cuestionando y aclarando mis creencias religiosas, llegué a comprender que el concepto cristiano del mesías fue formulado para adaptarse a las creencias de los paganos del primer siglo, y que la idea de un "Dios humano" es una contradicción en sí misma. 

Con esta nueva información, no sabía cuál debía ser mi siguiente paso. Había muy pocas oportunidades para conectarme con judíos en Colombia. En mi ciudad, Pereira, la última sinagoga que quedaba había cerrado sus puertas cuarenta años antes. Además, la comunidad judía de Colombia desalentaba este tipo de consultas, temiendo verse abrumada por los aproximadamente 12 millones de descendientes de conversos que se estima existen. 

Afortunadamente, tenía una amiga que estaba siguiendo un camino similar de cuestionamiento del cristianismo. Ella contactó a rabinos de Costa Rica y Miami, quienes vinieron varias veces para enseñarnos. Comencé a observar el día de descanso el sábado y me esforcé por celebrar las festividades judías. 

Alba Ruth y yo renunciamos juntas al cristianismo. Esta foto es de cuando fui a visitarla en Colombia. 

Fue entonces que renunciamos a nuestra identidad cristiana. Al hacerlo, nos sentimos libres para vivir conforme a la tradición bíblica judía, sin la constante supervisión ni los cuestionamientos de la comunidad cristiana. 

El gran cambio 

Entonces tomé una decisión que cambiaría mi vida. Como Abraham y Sará, dejé mi país, mi lugar de nacimiento y a mi familia, y emprendí un viaje hacia la tierra de los judíos: ¡Miami! Mi sobrina, que vivía en el sur de Florida, me invitó generosamente a quedarme con ella hasta que pudiera establecerme. 

En Miami comencé a asistir a la sinagoga del rabino que había viajado a Pereira para enseñarnos. Sin embargo, me desconcertó escuchar que hablaban de Jesús como un "profeta judío y mesías". 

Pronto descubrí que aquel "rabino" ni siquiera era judío, sino un cristiano mesiánico. 

Comprendí que debía seguir buscando. Pero ¿dónde? 

Como ese supuesto rabino hablaba siempre con gran dureza del judaísmo ortodoxo, pensé que precisamente allí debía ser el mejor lugar para encontrar las respuestas que estaba buscando. 

Unas semanas más tarde asistí a un programa de Shabat en una sinagoga ortodoxa de Aventura, Florida. Sentí una conexión espiritual como nunca antes había experimentado. También me impresionó la autenticidad y sinceridad del rabino. Conversamos y le conté toda mi historia. Él me dijo: "Si quieres seguir viniendo, tendrás que convertirte al judaísmo". 

Sabía muy poco de lo que eso implicaba, pero tenía un profundo deseo de formar parte del pueblo judío y de cumplir los mandamientos. Así que me inscribí en un curso de conversión, me mudé al barrio donde vivía el rabino y me dediqué por completo a estudiar y practicar todos los aspectos de la vida judía. 

Después de dos años, finalmente llegó el gran día. Salí de la mikvé (baño ritual), y los miembros del Beit Din (tribunal rabínico) declararon al unísono: "Kasher, kasher, kasher". Fue una emoción imposible de describir con palabras. Sentí que mi alma por fin había regresado a casa, cerrando el círculo de un viaje que había comenzado quinientos años antes. 

Ser judía 

Abracé plenamente mi nueva vida. Durante el día trabajaba en una escuela judía y por las noches enseñaba música. Estaba muy ocupada y apenas tenía tiempo para salir con alguien. Además, mi sueño era vivir en Israel, y ya había iniciado los trámites para hacer aliá. 

Un día una amiga me dijo: "Te tomas la Torá tan en serio que creo que necesitas casarte con un rabino". 

¿Cuáles eran las probabilidades de terminar casándome con un rabino en Israel? Parecía imposible. Aun así, se lo pedí a Dios en mis rezos. 

En enero del 2021 contraje COVID y tuve que permanecer aislada en casa. Pensé que era un buen momento para publicar mi perfil en un sitio web de citas, pidiéndole a Dios que me enviara al compañero ideal. 

Pocos días después recibí un mensaje de un hombre que había trabajado con personas convertidas al judaísmo y quería desearme éxito en mi búsqueda. Su perfil despertó mi curiosidad. Lo leí y descubrí que era un rabino que vivía en Israel. No podía creerlo. 

Sin embargo, vivíamos en continentes diferentes. Ni siquiera hablábamos la misma lengua materna. Y, además, con la pandemia, las posibilidades de que surgiera una relación eran prácticamente nulas. 

A pesar de todo, se despertó mi curiosidad y comenzamos a hablar por teléfono y a intercambiar mensajes. Después de algunos meses, él viajó a Miami para celebrar Pésaj y conocerme personalmente. 

Con un cabrito en Yavniel, Israel 

Aquel Pésaj transformó mi vida. Hasta entonces, mis experiencias en el Séder habían sido comunitarias; todo transcurría tan deprisa que apenas podía seguir el desarrollo de la ceremonia. Esta vez éramos un grupo pequeño y quien más tarde sería mi esposo dirigía el Séder, explicando con calma el significado de cada paso. 

Cuando llegamos al canto final, Jad Gadiá, seguí atentamente la historia del cabrito, el gato, el perro... De repente algo me resultó familiar. "...el palo, el fuego, el agua, el toro, el matarife..." 

"¡Un momento!", exclamé. "¡Yo conozco esta canción! ¡Cuando era niña, en Colombia, la cantábamos en español!" 

¿Era posible? Precisamente en uno de mis primeros Pésaj como judía, cuando conocí al hombre que sería mi esposo, acababa de descubrir otra pista dejada por mis antepasados conversos, una nueva señal que apuntaba hacia mi herencia judía. 

Seguimos viéndonos en Estados Unidos y, dos meses después, nos casamos en una sencilla ceremonia celebrada en la sinagoga local. Esperamos unos meses hasta que reabrieron los aeropuertos y entonces volamos "a casa", a Israel. 

Nuestra boda Covid al aire libre en Avebtura, Florida. 

Hoy vivimos en Jerusalem. Cada día tengo que pellizcarme para estar segura que no estoy soñando. Estoy escribiendo y produciendo una adaptación musical y cinematográfica de la historia de mi familia conversa. Espero que este proyecto inspire a otros descendientes de conversos a investigar sus propias raíces judías. 

A veces vuelvo a pensar en el sueño que tuvo Sandra tantos años atrás. En aquel momento ninguna de las dos podía imaginar por qué dos niñas asustadas estaban frente a las hogueras de la Inquisición. Tendrían que pasar décadas para que comprendiera que aquel sueño no anunciaba una tragedia, sino el comienzo de una nueva vida. 

Como el pequeño cabrito de la Hagadá, después de siglos de vagar, por fin había regresado a casa.

Ellen Reid


Ellen Lorraine Reid nació en Selkirk, Manitoba, Canadá, el 14 de julio de 1966. Cantante y multi instrumentista. Toca piano, teclados y acordeón.   

El sitio www.allmusic.com publicó su biografía firmada por Jason MacNeil. 

Criada en la ciudad de Selkirk, Manitoba, Ellen Reid estudió piano clásico durante 11 años en el Conservatorio Real de Música, además de en la escuela secundaria. Apasionada también por el saxofón, Reid se unió a otros músicos, entre ellos Brad Roberts, para formar lo que se convertiría en Crash Test Dummies en 1986. Tras alcanzar un gran éxito comercial y popularidad con el grupo, la cantante rara vez tuvo la oportunidad de demostrar su talento vocal. La única excepción fue su interpretación vocal principal en la canción de XTC "The Ballad of Peter Pumpkinhead", uno de los mayores éxitos de la banda. En 1999, Crash Test Dummies se tomó un largo descanso, y Reid continuó concentrándose en su carrera en solitario. En 2000, regresó al estudio y lanzó su álbum debut en solitario, Cinderellen, con Mr. Friendly Productions. Continúa actuando por todo Canadá y en diversos eventos de la industria musical. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con The Ballad of Peter Pumpkinhead y Bullet. 


Antonina Kulakovskaya. Miembro de la Resistencia. Justa entre las Naciones.

Antonina Kulakovskaya (centro), Rowno, 1943   

Antonina Kulakovskaya. Miembrdo de la Resistencia. Justa entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Antonina Kulakovskaya y su hija Vera Gribanova (Kulakovskaya) 

Ucrania 

Enseñando matemáticas y lectura a las hijas del rescatador 

Antonina Kulakovskaya vivía en Rovno (Rivne), en Vohlynia, con sus dos hijas, Vera y Nadya. Los alemanes conquistaron Rivne el 28 de junio de 1941 y, pocos días después, frente a su casa, Kulakovskaya presenció cómo un grupo de judíos, obligados a cavar trincheras, se acercaba inmediatamente a uno de ellos y lo invitaba a su casa al terminar su jornada laboral. Ese mismo día, Kulakovskaya preparó una comida caliente para Efraim Fishman y le ofreció ir a su casa todos los días para enseñar a sus hijas a leer y a hacer matemáticas. Fishman se convirtió en un visitante habitual de la casa de los Kulakovskaya y pronto se dio cuenta de que estaban involucrados con la resistencia antinazi. 

Gracias a sus conexiones con la resistencia clandestina, Kulakovskaya se enteró de las inminentes Aktionen y, en vísperas de la gran masacre de los judíos de Rovno a finales de 1941, escondió a Fishman en el ático de su casa. Fishman permaneció escondido durante dos semanas y, al salir, le pidió a Kulakovskaya que lo acompañara a casa de sus padres en Dubrovitsa, al norte de Rivne, para buscar a su hermana. Kulakovskaya accedió y ambos emprendieron el viaje juntos, regresando a casa de Kulakovskaya con Riva Fishman, de catorce años. Fishman y su hermana se escondieron en casa de Kulakovskaya hasta marzo de 1942. Durante este tiempo, Vera, la hija mayor de Kulakovskaya, se encargó de proporcionarles comida y de mantener limpio el refugio. Posteriormente, después de que Kulakovskaya consiguiera documentos de identidad con un nombre polaco para Fishman, este abandonó Rivne y sobrevivió a la guerra en el este de Ucrania con una identidad falsa. 

Su hermana Riva no sobrevivió. Extrañaba muchísimo a sus padres y no soportaba la idea de separarse de ellos. Por eso pidió abandonar su escondite, relativamente seguro, y regresó a Dubrovitsa. Poco después, en julio de 1942, cuando se lanzó la segunda oleada de asesinatos, murió junto con su familia. 

Kulakovskaya continuó con sus actividades clandestinas, y su apartamento pronto se convirtió en punto de encuentro de los partisanos. En 1943, tras haber sido detenida una vez por la Gestapo, policías armados y alemanes irrumpieron en su casa, encontraron armas y la arrestaron junto con sus hijas. Dos partisanos soviéticos que se encontraban en su casa murieron en un tiroteo, y sus hijas fueron encarceladas. Kulakovskaya fue brutalmente interrogada delante de sus hijos, pero no reveló ninguna información. En diciembre de 1943, Kulakovskaya fue ejecutada. Fishman sobrevivió a la guerra y posteriormente emigró a Israel. 

El 14 de julio de 1996, Yad Vashem reconoció a Antonina Kulakovskaya como Justa entre las Naciones. 

El 10 de septiembre de 1996, Yad Vashem reconoció a Vera Gribanova (nacida Kulakovskaya) como Justa entre las Naciones. 

lunes, 13 de julio de 2026

Leroy Vinnegar


Leroy Vinnegar nació en Indianápolis, Indiana, Estados Unidos, el 13 de julio de 1928, y murió en Portland, Oregón, Estados Unidos, el 3 de agosto de 1999. Contrabajista y compositor. 

El sitio www.allmusic.com publicó este recordatorio firmado por Richard S. Ginell. 

Poseedor de un estilo de bajo swing y contundente, cómodo en varios estilos, pero no un solista prolífico, Leroy Vinnegar tuvo un par de épocas de esplendor: en los años 50 y 60 como un prolífico músico de sesión independiente, y como miembro del combo más popular de Les McCann en 1969. De este modo, desempeñó un papel fundamental en dos de los álbumes de jazz más exitosos: el innovador disco My Fair Lady con Andre Previn y Shelly Manne (1956) y el manifiesto de soul-jazz de Eddie Harris y Les McCann, Swiss Movement (1969). 

Músico completamente autodidacta, Vinnegar experimentó con el piano, pero se sintió atraído por el bajo desde su primer contacto con él. Tras convertirse en profesional a los 20 años, fue el bajista residente del Beehive de Chicago entre 1952 y 1953. Al mudarse a Los Ángeles en 1954, Vinnegar se consolidó rápidamente como el bajista predilecto en las grabaciones de Stan Getz, Shorty Rogers, Chet Baker, Shelly Manne y Serge Chaloff, entre otros. También comenzó a grabar como líder en 1957, publicando dos álbumes para Contemporary con la palabra "walks" insertada en cada título. A partir de 1959, Vinnegar trabajó y realizó giras frecuentemente con Joe Castro y Teddy Edwards, sin dejar de lado sus actividades como músico independiente. A principios de los 80, apareció en televisión como miembro de Panama Hats, un grupo de estilo Dixieland, acompañando al actor y banjista George Segal. 

Aunque una mala salud lo obligó a mudarse a Portland a finales de los 80, Vinnegar siguió siendo un músico activo en los 90, y regresó al mundo de la grabación como líder en 1992 (nuevamente con Contemporary) con un CD titulado, cómo no, Walkin' the Basses. Vinnegar falleció de un paro cardíaco en agosto de 1999, una gran pérdida para el mundo del jazz y un duro golpe para la comunidad jazzística de Portland. 

A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con Down Under. Leroy Vinnegar en contrabajo; Freddy Hill en trompeta; Teddy Edwards en saxo tenor; Roy Ayers en vibráfono; Mike Melvoin en piano; y Milt Turner en batería. 

domingo, 12 de julio de 2026

El fútbol como espejo del alma colectiva

El Diario Infobae, en su edición digital, publicó este artículo de opinión firmado por Isaac Sacca

El fútbol como espejo del alma colectiva

Durante noventa minutos, millones de personas dispersas dejan de

sentirse solas. Ahí hay una lección sobre el alma humana.

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Argentina vs Suiza - Obelisco
La experiencia de alentar un equipo de fútbol trasciende el deporte y fortalece la identidad compartida de barrios, familias y memorias personales. Foto: Jaime Olivos

Alguien podría preguntar: ¿qué hace un rabino escribiendo sobre fútbol? La pregunta es legítima. Pero, en verdad, no escribo sobre el deporte en sí —ni sobre tácticas, campeonatos, jugadores o resultados—, sino sobre la extraordinaria emoción que el fútbol despierta en el espíritu humano. Y el espíritu del hombre, con sus pasiones, sus búsquedas, sus desbordes y sus contradicciones, pertenece de lleno al ámbito de reflexión de una persona religiosa, cualquiera sea su credo.

Mi padre solía decirme: “Si no hubiera fútbol, quizás habría más guerras”. La frase, a primera vista, puede sonar exagerada. Pero encierra una intuición profunda: la necesidad humana de pertenecer y el anhelo de trascender los límites de la vida individual. Cuando la persona no lo logra, se frustra, y esa frustración termina canalizándose por algún otro mecanismo, muchas veces destructivo.

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El fútbol despierta una intensidad emocional capaz de reunir, en un mismo instante, a millones de personas que jamás se conocerán entre sí. Un partido puede provocar lágrimas y júbilo, orgullo y esperanza; conversaciones entre generaciones, amistades instantáneas entre desconocidos y una sensación de pertenencia que atraviesa edades, clases sociales, idiomas y fronteras. Durante noventa minutos, millones de personas dispersas dejan de sentirse solas: se integran a una historia común, sufren y celebran juntas, como si algo verdaderamente importante estuviera en juego.

El fútbol pone en escena una necesidad esencial del alma: la de trascender el aislamiento. El ser humano no fue hecho para vivir encerrado en sí mismo. Necesita pertenecer, participar de un relato compartido, reconocerse en símbolos, cantar con otros, esperar con otros, abrazarse con otros. La vida puramente individual resulta demasiado estrecha para el corazón humano.

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La Biblia Hebrea expresa esta verdad desde el comienzo mismo de la creación: “No es bueno que el hombre esté solo” (Génesis 2:18). Aunque en su contexto el versículo se refiere al vínculo más íntimo entre dos personas, revela también una ley general de la existencia: la soledad absoluta no corresponde a la plenitud del ser humano. Toda persona necesita del otro.

El libro de Eclesiastés lo dice desde otro ángulo: “Mejores son dos que uno… porque si uno cae, el otro lo levanta” (Eclesiastés 4:9-10). Y añade que “una cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente” (4:12). La vida compartida multiplica la fuerza del individuo: lo que una persona sola no puede sostener, una comunidad puede cargarlo, cantarlo, llorarlo o celebrarlo.

Argentina vs Suiza - Obelisco
El fútbol asume características de una liturgia popular, donde cánticos, colores y recuerdos crean una memoria compartida que trasciende generaciones. Foto: Jaime Olivos

También los Sabios del Talmud comprendieron que la persona separada de los demás queda espiritualmente disminuida: “No te apartes de la comunidad” (Pirké Abot 2:4). En otras palabras, quien se aísla del destino compartido empobrece su propia vida.

En otro pasaje, el Talmud lo formula con una fuerza estremecedora: “O compañía o muerte” (Taanit 23a). La persona necesita diálogo, reconocimiento, reciprocidad. Necesita sentirse parte de algo que la excede.

El fútbol, en su forma más noble, toca precisamente esa fibra. El hincha no alienta solamente a once jugadores: alienta una memoria, un barrio, una familia, una infancia, una camiseta heredada, la voz de un padre, una tribuna, una historia entera.

Por eso el fútbol tiene algo de liturgia popular. Hay colores queridos por cada hinchada, cantos que se repiten, estadios que laten, héroes recordados como figuras entrañables y fechas grabadas en la memoria común.

El fútbol no es sagrado, pero demuestra que el alma humana, cuando se reúne en un colectivo, tiende naturalmente a potenciar sus emociones.

El poder de pertenecer a un grupo es una de las fuerzas más potentes de la humanidad. En esa fuerza radica el secreto de la redención de todos los males sociales que, nacidos del egocentrismo, van destruyendo la posibilidad de vivir en paz.

El Mundial de fútbol —y toda actividad social, masiva y colectiva— podría ser el catalizador de una nueva era: una humanidad renovada, una renovación de voluntades y espíritus capaz de generar un cambio real, y no solo tecnológico como el que hoy nos obsesiona.

Quizás por eso mi padre tenía razón al decir “si no hubiera futbol, quizás habría más guerras”. Allí donde la persona encuentra un lugar de pertenencia, encuentra también una razón para no destruir.

Quien sepa canalizar esa fuerza para bien, tendrá la posibilidad de salvar al mundo.

Shalom – Gabirol, premio a la excelencia educativa


Shalom – Gabirol, premio a la excelencia educativa  

Shalom conversa con Luna Alfon, directora del Colegio Ibn Gabirol, tras recibir el prestigioso Yael Award. Hablamos de excelencia educativa, innovación, tecnología, valores y comunidad, en un centro que se ha convertido en referente internacional de la educación judía. Inspirando generaciones hoy. 

Hacé click en el enlace para ver el programa. 

https://www.rtve.es/play/videos/shalom/gabirol-premio-excelencia-educativa/17153337/