Richard Hugh Blackmore, más conocido como Ritchie Blackmore, nació en Weston-super-Mare, Reino Unido, el 14 de abril de 1945. Multi instrumentista y compositor. Toca guitarra, bajo, mandolina, violonchelo, percusión y teclado.
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martes, 14 de abril de 2026
Ritchie Blackmore
Richard Hugh Blackmore, más conocido como Ritchie Blackmore, nació en Weston-super-Mare, Reino Unido, el 14 de abril de 1945. Multi instrumentista y compositor. Toca guitarra, bajo, mandolina, violonchelo, percusión y teclado.
miércoles, 1 de mayo de 2024
Aniversario del estreno del melodrama Medea, de Georg Benda.
Medea es un melodrama en un acto compuesto en 1775 por Jiří Antonín Benda, también conocido como Georg Benda, sobre un libreto en alemán de Friedrich Wilhelm Gotter, basado en las tragedias del mismo nombre de Eurípides y Ovidio. La obra se representó por primera vez el 1 de mayo de 1775, en el Theater am Ranstädter Tor, de Leipzig.
El compositor se encontraba en plena madurez cuando terminó la partitura, y fue la inspiración para la posterior ópera de Wolfgang Amadeus Mozart, que en 1778 asistió a una representación en la ópera de Mannheim, como él mismo atestigua en sus escritos.
La obra fue considerada por los contemporáneos como una
ruptura en la tradición musical de la época, y según algunos críticos, anticipó
algunas de las características musicales presentes en la música de Richard
Wagner.
El rol protagónico le fue confiado a Sophie Seyler, actriz y
esposa del empresario teatral Abel Seyler, quien había encargado especialmente
el melodrama al pareja de autores después de que el rival artístico de su
esposa lograra un gran éxito en el melodrama Ariadne auf Naxos en enero del
mismo año.
La obra recibió inmediatamente grandes elogios y se representó en otras ciudades alemanas. Fue traducida al italiano, al danés y al checo.
A continuación, el melodrama Medea, Georg Benda, en la
versión de Brigitte Quadlbauer, Hertha Schell y Peter Uray, y la Orquesta de
Cámara de Praga, dirigida por Christian Benda.
martes, 19 de diciembre de 2023
Luis Landriscina
Luigi Landriscina, más conocido como Luis Landriscina, nació en Colonia Baranda, Provincia de Chaco, Argentina, el 19 de diciembre de 1935. Humorista, actor y cuentista.
El sitio www.cadenanueve.com
publicó esta semblanza.
Cumple 85 años Luis Landriscina
Sus relatos e historias cotidianas en relato de cuento han
enriquecido al género y arrancado una sonrisa
SÁBADO 19 DE DICIEMBRE DE 2020
Hijo de inmigrantes italianos, nece en Colonia Baranda,
provincia del Chaco, Luis Landriscina. Fue anotado con el mismo nombre de su
padre Luigi. Fue el 19 de diciembre de 1935.
Era el séptimo hijo, y cuando nace su hermano Nicolás, el
octavo y menor de todos, su madre Filomena Curci, fallece.
Con dos años, Luis pasa a ser criado por sus padrinos,
Margarita Martínez y Santiago Rodríguez. Su padre Albañil, se fue acomodando en
la crianza del resto de sus hermanos. Luis, cursa la escuela primaria en Villa
Ángela y Resistencia, y ya de joven se destaca por su habilidad como narrador
de historias populares y costumbristas, siempre con una pincelada de un buen
humor.
Con el tiempo se convierte en destacado humorista, actor y
cuentista argentino famoso por su estilo narrativo y su humor basado en los
usos y costumbres regionales del país y el Río de la Plata. Incursionó en cine,
teatro, televisión y radio. Multifacético, también incursionó en otra de sus
pasiones: el automovilismo y viajar.
En 1963 contrae matrimonio con Guadalupe Mancebo, y ese
mismo año nace su primer hijo, Gerardo. En 1964 forma parte de la delegación de
la provincia del Chaco en el Festival de Cosquín, donde recibe el premio
Revelación como cuentista y recitador. Este logro fue el inicio de su carrera
artística que le ha valido reconocimiento nacional e internacional. A partir de
1967 reside en Buenos Aires y luego se muda a Santa Ana, un tranquilo balneario
del departamento de Colonia en Uruguay.
Quizá uno de los aspectos más perdurables del arte de Luis
Landriscina ha sido su interpretación del personaje Don Verídico, creado en
1962 por el libretista y humorista uruguayo Julio César Castro (Juceca).
“Juceca” escribió varios libros de cuentos con Don Verídico,
que a través de presentaciones en vivo, televisión, teatro y cine convirtió al
personaje rural en uno de los más famosos exponentes del humor simple,
desconfiado y emotivo y también le escribió otros libretos que Landriscina supo
contar durante casi 25 años.
Otra de las pasiones que ha cultivado Landriscina es el
automovilismo. Debutó como piloto de carreras ruteras en 1974 en la “Vuelta de
la Manzana”, llevando como navegante a
Urbano “Ronco” García. Abandonó en la segunda etapa, tras un accidente sin
consecuencias en la montaña. En ese año siguió compitiendo en algunas carreras
ruteras más con el mismo auto.
Tras un largo paréntesis, retornó al automovilismo en 1984
en el “Rally de la Provincia de Buenos Aires” navegado por su hijo Dino,
abandonando por problemas mecánicos. Luego compitió en el “Rally de Argentina”,
con puntaje por el Campeonato Mundial de la especialidad, donde esta vez hizo
de navegante de su hijo. En esta carrera debió abandonar a raíz de un accidente
en la segunda etapa en Candonga (Córdoba), cuando su auto se desbarrancó cuatro
metros. Landriscina sufrió el aplastamiento de la cuarta vértebra cervical y su
hijo salió ileso del accidente.
Luis Landrisna a lo largo de su carrera artística ha
participado en innumerables películas. Sus relatos atractivos y manera
campechana de ser y de buena persona lo ha convertido en un actor popular
caracterizado por hacer reír y jamás pronunciar una exabrupto o mala palabra.
Desde Cadena Nueve le decimos, MUY FELIZ CUMPLEAÑOS!
A continuación, celebramos su cumpleaños, con una de sus grandes
presentaciones: Las Fiestas y los Parientes, (Fiesta de Navidad).
viernes, 9 de septiembre de 2022
Berta Singerman
Berta Singerman Begun nació en Minsk, entonces Imperio Ruso, el 9 de septiembre de 1901, y murió en Buenos Aires, Argentina, el 10 de diciembre de 1998. Recitadora, cantante y actriz.
El sitio www.biografiasyvidas.com publicó
este recordatorio.
Berta Singerman
(Moysi, 1903 - Buenos Aires, 1999) Actriz y recitadora rusa nacionalizada argentina, conocida con el sobrenombre de "la lira viviente". Cuando todavía era una niña, sus padres trasladaron su residencia a Buenos Aires. Estudió en el Liceo Nacional y en la Biblioteca del Consejo Nacional de Mujeres.
Comenzó su vida artística en el teatro, pero la riqueza cromática de su voz, su sentido del sonido, el ritmo y el gesto la impulsaron a la declamación profesional. Berta Singerman fue la primera y única recitadora profesional de América y llegó a ser la más ilustre de las intérpretes de la poesía castellana.
Su arte no sólo triunfó en América, sino también en España y
Portugal, donde cosechó importantes éxitos en su viaje realizado a principios de
1926, que supuso su reconocimiento internacional. En esta gira interpretó a
Lope de Vega, al Arcipreste de Hita, a Rubén Darío y a otros clásicos de la
literatura castellana. También hizo algunas incursiones en el cine, en
películas como Rumba, No más que una mujer y Cenizas al viento. Su última
representación teatral tuvo lugar en el Teatro Colón de Argentina.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento,
con fragmentos de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez.
jueves, 1 de septiembre de 2022
El Mirador Nocturno - Radio / Marta Sacchi presenta: Historias que vienen y van.
Marta Elisa Sacchi es Narradora, Escritora y Docente.
Hoy presentamos: Gala.
Hacé click en el reproductor para escuchar el programa.
lunes, 29 de noviembre de 2021
Héctor Gagliardi
Héctor Francisco Gagliardi nació en Buenos Aires, Argentina, el 29 de noviembre de 1909, y murió en Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina, el 19 de enero de 1984. Poeta, recitador y letrista de tango.
El sitio www.todotango.com
publicó este recordatorio firmado por Roberto Alifano.
Gagliardi - Entrevista a Héctor Gagliardi, El Triste
Este arquetípico porteño inicia su carrera a los comienzos
de la década del cuarenta y de inmediato, gracias a la radio y a sus
presentaciones en clubes y teatros, Héctor Gagliardi comienza a forjarse lo que
con los años lo convirtió en un personaje de la mitología porteña. Lo suyo fue
describir escenas emotivas de la vida cotidiana a través de versos sencillos,
que exaltaban un sentimiento melodramático gracias al mejor e irremplazable
instrumento que poseía, su voz, sus inflexiones tan particulares, como quien
habla durante un interminable suspiro o está casi sollozando.
«Nací en la calle Lima al 900, barrio de Constitución. Mi
familia era muy pobre y papá murió cuando yo era un pibe, apenas terminé el
colegio me puse a trabajar. Cuando llegué a la juventud nos fuimos a vivir a
San Telmo y comencé a frecuentar un café en la esquina de Defensa y Chile,
cuando con los muchachos nos portábamos mal, el dueño nos suspendía o no nos
dejaba entrar o no nos servía el café. Era la época que con dos pesos en el bolsillo
uno era dueño del mundo, pero costaba conseguirlos. A los veinte años,
inspirado en ese ambiente de barrio empecé a escribir versos. El primero fue
“Media noche [b]” que luego musicalizó Troilo, pero que nunca llevó al disco,
el “Media noche” que registró es otro, el de Méndez y Tavarozzi. Luego también
con Pichuco hice “Claro de luna” que allí quedó y “Vencido”, con música de
Orestes Cúfaro, que llevó al disco D’Arienzo con Alberto Echagüe, también
“Matrimonio”, con música del cantor Roberto Carlés, grabado por los mismos
intérpretes.
«Me hice gran amigo de Celedonio Flores, incluso viví en su
casa de la calle Loyola cuando estaba recién casado. Yo era cobrador de una
empresa importante y él de otra vecina a la mía. Cuando estaba ocupado en sus
cosas yo le hacía sus cobranzas y muchas veces le pasé a máquina los
manuscritos, llegué a conocer sus versos mejor que él. Era mi ídolo y como me
llevaba veinte años de edad, me trataba como un hijo, gracias a sus consejos
fui perfeccionando mi poesía. Fue mi padrino de boda y me llevaba a todos
lados. De su mano, recité por primera vez en público. Fue en un restaurante de
la cortada Carabelas, tras un imponente puchero. Había un grupo de actores
importantes, estaban Alippi, Petrone, Magaña. También, Homero Manzi que dijo lo
suyo, luego fue Celedonio, que cuando terminó anunció: «Ahora les voy a
presentar a un poeta porteño que les va a glosar sus cosas» y me subí a mi
silla. Varios me conocían pero no tenían idea de lo que hacía. Les encantó.
Entonces se acercó Tito Martínez del Box, quien por entonces era el productor
del programa de Jabón Federal. Me preguntó si era cierto que los versos eran
míos y luego cuántos tenía hechos. Le respondí que más o menos unos cuarenta. E
insistió. «¿Son cuarenta sí o no?» Me sugirió que a la mañana siguiente pasara
a verlo por la radio. «Las cosas suyas pueden andar». Lo consulté con
Celedonio. «Tenés que ir sin falta, allí puede estar tu futuro».
«A la mañana siguiente llegué a Radio Belgrano a la hora
fijada. Mientras esperaba pasaron unos señores bien trajeados que hablaban de
un poeta que era una especie de Evaristo Carriego moderno. Tito Martínez me
vino a buscar, me llevó a un estudio y allí estaban esos señores: «¡Bueno,
recíteles sus versos!» Yo no tenía experiencia. Hice “Cinco guitas”, “El
almacén”, “El sapito” y, cuando levanté la vista, vi que todos los tipos
estaban llorando, incluso Tito.
«Cuando comenzó el verano de 1941 el programa de Jabón
Federal estaba dedicado al tango y me incluyeron. Tito me pidió que le mandara
unas fotografías y como no estaba en onda envié dos de carnet, esas de 4x4, por
poco me mata, y yo no tenía plata para fotos de estudio, y en las revistas
dedicadas a la radio aparecía chiquitito junto a la inmensa de Azucena Maizani,
la estrella del programa.
«El debut fue el 5 de enero de 1941, recién había escrito
“Reyes magos” que hablaba de la guerra, de los pibes, de los juguetes. El
programa iba los domingos al mediodía, todo el mundo tenía parientes en Europa
que estaba en guerra, fue un golpe, un espaldarazo, le amargué los tallarines a
unos cuantos. A la semana Tito me llama para que retirara la correspondencia
que había llegado a la radio. Eran dos bolsas repletas de cartas. Cuando
regresé a mi casa nos abrazamos con mi esposa y nos pusimos a llorar de la
emoción, en algunos sobres había pañuelitos, medallitas, estampitas, fue por
entonces que me apodaron El Triste.
«El dueño de la radio era Yankelevich, yo le gustaba mucho y
enseguida me dio trabajo en otro programa, se llamó Mediodía Porteño, con la
orquesta de Francisco Canaro y me ofrecieron que escribiera los libretos. Fue
un éxito y seguimos hasta fin del año. También hicimos una gira a Tucumán y
Santiago del Estero con todo el elenco de la radio, se alquiló un tren especial
y allí estaban Filiberto, Lomuto, la jazz Santa Anita y tantos otros. Yo me
preguntaba si lo mío iba a interesar en las provincias. Cuando me presenté en
público y recité “Cinco guitas”, “La bolita [b]”, “La maestra”, me ovacionaron.
El programa de Federal iba en cadena a todo el país. Fui la estrella de la
embajada.
«Lo mío fue muy rápido, el mismo año del debut en radio
apareció el primer libro Puñado de emociones, que me prologó otro gran amigo,
Alberto Vacarezza. Lo sacó la editorial Julio Korn, sólo dos mil ejemplares. No
le di mayor importancia y durante quince días no aparecí por la editorial,
anduve en otra cosa, hasta que en la calle me encuentro con el gerente, me
andaban buscando, los libritos se acabaron enseguida y ya estaban imprimiendo
diez mil más. Después salió Versos de mi ciudad, Por las calles del recuerdo,
con prólogo de Homero Manzi, Esquina de barrio, prologado por Cátulo Castillo,
más adelante El sentir de Buenos Aires. En total, entre todos, un millón y
medio de ejemplares.
«Pero el éxito no me mareó, a tal punto que recién en 1944,
cuando con gran foto en la puerta comienzo a trabajar en El Tronío, el único
argentino entre tantas figuras españolas, abandoné mi trabajo de cobrador.
Entonces lo hacía para una empresa de aceite para cocina. Recuerdo que a veces
entraba a los almacenes y veía mi foto encima de la radio, me pagaban y me iba
calladito. Ni se imaginaban que yo era el de la foto. Sólo una vez, una cliente
en Chacarita me dijo que yo me parecía a El Triste. Colmado de orgullo le dije que
era el que se encontraba frente a ella. La mujer largó la carcajada y exclamó:
«¡Qué buena broma! ¿Usted El Triste?, pero por favor». La gente pensaba que los
que trabajaban en radio eran superdotados, no personas de carne y hueso. Nunca
más me identifiqué, dejé que pensaran que El Triste era un mito, un ser
inalcanzable.
«Con mi labor de recitador empecé a ganar en un día lo que
como cobrador ganaba en un mes. Y fui estando en todos lados, en el Teatro
Maipo, con Adolfo Stray y Fidel Pintos, en locales nocturnos, en otros teatros,
en la radio, en la televisión, hice una gira por toda Latinoamérica y viví una
buena temporada en México. Hice varios discos de larga duración con mis versos.
«Sé que dicen que mis versos no están a la altura de los
grandes poetas, pero no me preocupa. Simplemente soy un creador sincero que le
canta a las cosas que conoce y quiere. En mis versos no hay trampas ni
mentiras, son realidades que yo conocí de una ciudad llena de encantos, que
ahora también los tiene, pero antes era más familiar, nos conocíamos más,
éramos compinches, por la calle Corrientes nos saludábamos de vereda a vereda.
A mi poesía no la sabría definir con exactitud, pero puedo asegurar que el
pueblo la entiende bien.» *
Comienza el año 1984 y tiene una propuesta para actuar en
Mar del Plata, no anda bien de salud y su médico le aconseja no trabajar, pero
desobedece. Allí le comenta a sus amigos que se siente como gastado y así era
en realidad, tenía la vida gastada por el tiempo. Alguien escribió alguna vez:
¡Crueldad del tiempo que eterniza poesías mientras destruye poetas!
Sus versos que llegaron a ser musicalizados y llevados al
disco son: “Alergia” (milonga) con Enrique Francini, “Primer beso” (vals) con
música de Carlos Dante y Pedro Noda, “Humillación [b]” con Pedro Vergez,
“Perdoname hermano”, con Edgardo y Osvaldo Donato, “Uruguay yo te saludo”, con
Donato Racciatti, “Yo te recuerdo tranvía”, con Leopoldo Federico y los ya
mencionados: “Vencido”, “Matrimonio”, “Media noche [b]” y “Claro de luna”. Existe
una toma radial de Aníbal Troilo de su tango “Media noche [b]”, cantado por
Aldo Calderón, lamentablemente, con un audio deficiente.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento,
con El Padre.







