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Foto de portada: Magdalena Viggiani.
La experiencia de alentar un equipo de fútbol trasciende el deporte y fortalece la identidad compartida de barrios, familias y memorias personales. Foto: Jaime Olivos
Alguien podría preguntar: ¿qué hace un rabino escribiendo sobre fútbol? La pregunta es legítima. Pero, en verdad, no escribo sobre el deporte en sí —ni sobre tácticas, campeonatos, jugadores o resultados—, sino sobre la extraordinaria emoción que el fútbol despierta en el espíritu humano. Y el espíritu del hombre, con sus pasiones, sus búsquedas, sus desbordes y sus contradicciones, pertenece de lleno al ámbito de reflexión de una persona religiosa, cualquiera sea su credo.
Mi padre solía decirme: “Si no hubiera fútbol, quizás habría más guerras”. La frase, a primera vista, puede sonar exagerada. Pero encierra una intuición profunda: la necesidad humana de pertenecer y el anhelo de trascender los límites de la vida individual. Cuando la persona no lo logra, se frustra, y esa frustración termina canalizándose por algún otro mecanismo, muchas veces destructivo.
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El fútbol despierta una intensidad emocional capaz de reunir, en un mismo instante, a millones de personas que jamás se conocerán entre sí. Un partido puede provocar lágrimas y júbilo, orgullo y esperanza; conversaciones entre generaciones, amistades instantáneas entre desconocidos y una sensación de pertenencia que atraviesa edades, clases sociales, idiomas y fronteras. Durante noventa minutos, millones de personas dispersas dejan de sentirse solas: se integran a una historia común, sufren y celebran juntas, como si algo verdaderamente importante estuviera en juego.
El fútbol pone en escena una necesidad esencial del alma: la de trascender el aislamiento. El ser humano no fue hecho para vivir encerrado en sí mismo. Necesita pertenecer, participar de un relato compartido, reconocerse en símbolos, cantar con otros, esperar con otros, abrazarse con otros. La vida puramente individual resulta demasiado estrecha para el corazón humano.
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La Biblia Hebrea expresa esta verdad desde el comienzo mismo de la creación: “No es bueno que el hombre esté solo” (Génesis 2:18). Aunque en su contexto el versículo se refiere al vínculo más íntimo entre dos personas, revela también una ley general de la existencia: la soledad absoluta no corresponde a la plenitud del ser humano. Toda persona necesita del otro.
El libro de Eclesiastés lo dice desde otro ángulo: “Mejores son dos que uno… porque si uno cae, el otro lo levanta” (Eclesiastés 4:9-10). Y añade que “una cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente” (4:12). La vida compartida multiplica la fuerza del individuo: lo que una persona sola no puede sostener, una comunidad puede cargarlo, cantarlo, llorarlo o celebrarlo.
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El fútbol asume características de una liturgia popular, donde cánticos, colores y recuerdos crean una memoria compartida que trasciende generaciones. Foto: Jaime Olivos
También los Sabios del Talmud comprendieron que la persona separada de los demás queda espiritualmente disminuida: “No te apartes de la comunidad” (Pirké Abot 2:4). En otras palabras, quien se aísla del destino compartido empobrece su propia vida.
En otro pasaje, el Talmud lo formula con una fuerza estremecedora: “O compañía o muerte” (Taanit 23a). La persona necesita diálogo, reconocimiento, reciprocidad. Necesita sentirse parte de algo que la excede.
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El fútbol, en su forma más noble, toca precisamente esa fibra. El hincha no alienta solamente a once jugadores: alienta una memoria, un barrio, una familia, una infancia, una camiseta heredada, la voz de un padre, una tribuna, una historia entera.
Por eso el fútbol tiene algo de liturgia popular. Hay colores queridos por cada hinchada, cantos que se repiten, estadios que laten, héroes recordados como figuras entrañables y fechas grabadas en la memoria común.
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El fútbol no es sagrado, pero demuestra que el alma humana, cuando se reúne en un colectivo, tiende naturalmente a potenciar sus emociones.
El poder de pertenecer a un grupo es una de las fuerzas más potentes de la humanidad. En esa fuerza radica el secreto de la redención de todos los males sociales que, nacidos del egocentrismo, van destruyendo la posibilidad de vivir en paz.
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El Mundial de fútbol —y toda actividad social, masiva y colectiva— podría ser el catalizador de una nueva era: una humanidad renovada, una renovación de voluntades y espíritus capaz de generar un cambio real, y no solo tecnológico como el que hoy nos obsesiona.
Quizás por eso mi padre tenía razón al decir “si no hubiera futbol, quizás habría más guerras”. Allí donde la persona encuentra un lugar de pertenencia, encuentra también una razón para no destruir.
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Quien sepa canalizar esa fuerza para bien, tendrá la posibilidad de salvar al mundo.
Shalom – Gabirol, premio a la excelencia educativa
Shalom conversa con Luna Alfon, directora del Colegio Ibn Gabirol, tras recibir el prestigioso Yael Award. Hablamos de excelencia educativa, innovación, tecnología, valores y comunidad, en un centro que se ha convertido en referente internacional de la educación judía. Inspirando generaciones hoy.
María Trinidad Pérez de Miravete Mille, más conocida como Mari Trini, nació en Caravaca de la Cruz, Murcia, España, el 12 de julio de 1947, y murió en Murcia, España, el 6 de abril de 2009. Cantautora.
Mari Trini nació en el centro de Murcia, y su verdadero nombre es María Trinidad Pérez-Miravete Mille. A los siete años contrajo una enfermedad que le obligó a permanecer en cama hasta los catorce. Los años de soledad le sirvieron para mirar dentro de sí misma y a descubrir las posibilidades que la música le ofrecía. Empezó a escribir canciones que nadie escuchaba y a sentir cosas que quería comunicar.
La familia Pérez-Miravete se había trasladado a Madrid. Después de ese largo tiempo de enfermedad y silencio, la niña ya mujer, decidió que había llegado el momento de abandonar la cama y salir a la vida. Con quince años empezó a moverse por los ambientes artísticos y musicales en busca de una oportunidad que le permitiera iniciarse en el mundo de la canción.
En Madrid conoció al célebre director de cine Nicholas Ray. Éste se ofreció para dirigir su carrera. En Londres estudia y se prepara para comenzar su carrera. Nicholas, manager y director artístico de Mari Trini, la introdujo en la cadena de televisión BBC, donde trabajó con Peter Ustinov, y colaboró en un programa de radio durante todo un año. También en Londres pudo conocer a gente tan dispar como interesante: Roman Polansky, James Mason, Marlene Dietrich y Paul McCartney entre otros.
Llegó el momento en que separaron ella y su manager tuvieron que separar sus caminos. Ray se fue a rodar en Estados Unidos y Mari Trini eligió París para continuar con su preparación artística. Allí palpó directamente la influencia de las canciones de Brel o Becaud, sus favoritos en aquel momento. París, la artística, la grande, la bohemia, germinó un poco la semilla de su “divinidad” en la mente de Mari Trini. Ella dice de aquellos días que nunca tuvo el menor pensamiento o la menor ilusión de llegar a ser una diva, a pesar de que se lo dijeron las profesoras con las que estudió, una en especial, especialista en formar a grandes voces. No participó en manifestaciones artísticas, no ganó festivales, no tuvo premios… pero aprendió.
En París logró su primer contrato discográfico con EMI, y llegó a publicar doce temas que se distribuyeron por medio de tres EP’s. Su canción "Guitarra" se incluyó en la película "La Nuit Infidele" (1967).
En Francia, conoció a otros jóvenes cantantes que también empezaban sus carreras, como Adamo, Sylvie Vartan o Sheila. De esta forma logra hacerse de un pequeño espacio dentro del campo de la música. Hasta cinco años pasó Mari Trini en París, hasta cumplir su contrato discográfico, y decide entonces regresar a España.
Inmediatamente logra llamar la atención de los ejecutivos de la RCA Española, con quienes firma un contrato. Así, graba su primer trabajo en español. En esos discos (reeditado en un CD en 2003), se incluyeron temas de autores como Luis Eduardo Aute, Juan Carlos Calderón y Patxi Andión, además de algunas composiciones propias.
Pero no fue hasta el siguiente disco titulado “Amores”, que logra alcanzar el verdadero éxito y la fama. El álbum, arreglado y dirigido por Waldo de los Ríos, obtuvo tal éxito que llegó a permanecer todo un año en las listas de ventas. Hecho inédito en España hasta ese momento. En este trabajo, además de la canción que da nombre al disco, destacaron: “Un Hombre Marchó”, “Vals De Otoño”, “Cuando Me Acaricias”, "Mañana", "Déjame" y su versión de "Amanecí en tus brazos" y de "J'attendrai".
En 1971 aparece su nuevo trabajo bajo el nombre de “Escúchame”, donde temas como “Yo confieso” y “Yo no soy esa” lograron los primeros puestos en las listas de éxito y así pasa a convertirse en la mejor voz femenina del momento. Otros números destacables son "Milord", "Canciones a mi manera", "Me marcharé", "Ayer", "Seré silenciosa", "Que seas feliz", "La fanette"... ¡todo el álbum!
“Ventanas” fue su siguiente larga duración. Se lanzó en 1973. La portada era de lujo, con ventanas troqueladas en la imagen de la cubierta y en su interior una foto ampliada, y por supuesto, temas firmados en exclusiva por Mari Trini. Entre ellos se encontraba “El desamor”, tema escrito especialmente para la película “Experiencia prematrimonial”.
Aprovechando que Mari Trini se encontraba en la cúspide de su carrera, RCA publicó algunas de las grabaciones que había realizado en París durante los sesenta. Simultáneamente, Hispavox editó un álbum completo en francés que tituló “L’automne” en el que traducía algunas de las mejores canciones que formaban sus tres discos en español.
En 1974 se editó el álbum “¿Quién?”, cuya canción principal fue “Mi tercer amor”. También había dos canciones francesas: “Ne me quittes pas” de Jacques Brel, y “Je reviens te chercher” de Gilbert Bécaud, aunque ésta última traducida al castellano.
En este mismo año, Mari Trini es distinguida con un Disco de Oro que le otorga su discográfica Hispavox. Se lo entrega Rafael Trabucchelli. Este galardón era el resumen de muchos éxitos por los trabajos anteriores. A éste siguieron muchos premios, grandes distinciones y reconocimientos que consagran a Mari Trini como la más notable compositora-intérprete en el mundo de habla hispana.
En esa época, sus discos se lanzaron en una veintena de países, y con frecuencia Mari Trini era frecuentemente invitada a “Domino”, un programa de la Televisión Francesa dirigido por Guy Lux.
En 1975, Mari Trini cumplió actuaciones triunfales en Francia y grabó “Mari Trini canta en Francés”, con acompañamiento formado especialmente para la artista española que mejor domina la lengua de Molière, y en estudios de París.
A su regreso a España, participó en el Festival y Muestra de la Canción Española, celebrado en Mallorca, como una de las representantes de España. Allí estrenó “No te preocupes amor”, la canción de su nuevo LP “Transparencias”. El éxito fue rotundo. A final de 1975, Mari Trini llevaba exactamente medio año inamovible entre los artistas superventas del panorama español.
A comienzos de febrero de 1976, Mari Trini empieza una gira largamente esperada por las naciones de Iberoamérica. Mari Trini cantará en los principales países de habla española. Un mes antes, en el “Blanco y Negro” del 10 de enero, la cantautora obtiene un nuevo título, cuando el Jurado compuesto por diez personalidades de la TV, la Radio y el Periodismo, la clasifican como LA MEJOR CANTANTE DE ESPAÑA.
Ese mismo año estrenó su nuevo trabajo “Como el rocío”. En esta nueva grabación, Mari Trini recurría a un nuevo tema de Jacques Brel: “La chanson des vieux amants”, y otro de Serge Lama, “Je suis malade”, en versión castellano. Pero el resto era material propio. Otras ocho canciones entre las que destacaron “Entre la lluvia y el viento”, “Por ti, por ti” y un maravilloso poema a su tierra "Olía a rocío".
Su contrato con Hispavox la forzaba a publicar un álbum anual. El ritmo seguía imparable. “El tiempo y yo” se publicó en 1977, incluyendo varias canciones ajenas, como las francesas “Te quiero con locura” (en castellano), de Serge Lama, y “Le temps des cerises”, además de una adaptación de Leonard Cohen que tituló “Quiero vivir sola”. "La libertad" y "Acércate" fueron números que se situaron también en las listas y fueron muy radiados.
En 1978 editó “Sólo para ti”, que incluía siete canciones propias y dos francesas, entre ellas una fantástica versión de “Non, je ne regrette rien”, de Edith Piaf. Comenzaba a percibirse un cambio particular en la autora y hubo temas que pasaron a la historia, como el magnífico “Estoy pensando en ti” o la impecable “Palabras”. Y también dejaron huella "Mi destino es llegar tarde", "Una casa en el aire", "La Star" o "Sí, Sr. Juez".
Un año después, en 1979 se lanza “A mi aire”, anunciando un cambio radical en su imagen y en la manera con que se enfrenta al fenómeno de la canción de autor. Destacó sobre todo la canción “Ayúdala”, que se convirtió en un himno en todo Hispanoamérica, al ser el tema central de una famosa telenovela. También destacaron por su ritmo impactante, temas como “Soy un caso perdido” o “El desertor”.
En el año 1981 lanza “Oraciones de amor”, y cuenta en la producción con Maryní Callejo, una institución de la música española. Todas las canciones llevaban la firma de Mari Trini, y entre ellas destacaron “Te amaré, te amo y te querré”, “Mírame”, "Llueve, duele y llueve" o "Guárdate".
En 1982 publica “Una estrella en mi jardín”, el álbum que incluye una de sus canciones más populares y que da título al disco. Todos los temas están compuestos por Mari Trini, y entre otras, también destacan la impactante “Hablando sola”, "Amor mío", "Ay Señor" o "Robar amor.
Para 1984 aparece un nuevo trabajo de Mari Trini: “Diario de una mujer”, en el que brillan canciones como “Hombre marinero”, “Tres veces olé” o “...Como debe ser”. Ese mismo año editó un álbum titulado simplemente “Mari Trini” y compuesto exclusivamente por canciones hispanoamericanas. Un total de once temas en los que había desde boleros clásicos, como “Noche de ronda” o “Cuando vuelva a tu lado”, a rancheras del estilo de “El jinete” o “La media vuelta”.
En 1985 Hispavox lanzó un álbum doble titulado y grabado “En vivo”, que servía para volver a recuperar sus mejores canciones de los anteriores quince años, así como las más recientes. Un resumen de una hora del concierto se emitió a través de TVE en horario de máxima audiencia. Después llegó “Quién me venderá”, en el año 1986, con la autoría de todas las canciones de Mari Trini y la producción y arreglos de Maryní Callejo, que esa etapa era su directora artística para sus presentaciones en directo. Destacan canciones como la propia que da nombre al título, además de la siempre eterna “Si tú no estás si no estás tú”, o “Ay Dios mío”.
En 1988 aparecía el álbum “En tu piel”, y vuelve Rafael Trabuccelli como productor. En este álbum hay una curiosidad: la adaptación para voz del segundo tiempo de la “Sonata Patética” que Beethoven escribió para piano. La canción resultante se tituló “Te juré”. Destacan también “La soledad”, “No se puede vivir así” y la versión de la célebre canción “Parlez-moi d’amour” con la que Mari Trini vuelve a recordarnos su pasado en París.
“Espejismos” es del año 1990, y significa un cambio muy importante en la carrera de la cantante. Después de veinte años y otros tantos álbumes en Hispavox, Mari Trini volaba sola y cambiaba de compañía editora. Su primer álbum de los noventa se llamó “Espejismos” y se editó en el sello Espectacular. Todos los temas de este disco se debían en letra y música a la propia autora. Se aprecian temas de corte clásico y otros con influencias de rock. De este álbum destaca la eterna “Tuya”, que forma parte de las grandes canciones e Mari Trini.
Empezaban a editarse los primeros CDs. Y la anterior casa discográfica de Mari Trini, la Hispavox, decidió editar un doble álbum CD con lo mejor de toda la carrera de la cantante. Y contó con su propio apoyo para defenderlo promocionalmente, con entrevistas en prensa y radio, y actuaciones en televisión. El disco fue un éxito y alcanzó la distinción del platino. Pero Mari Trini no quería ser una “vieja gloria” que se limitase a repetir hasta la saciedad los temas de siempre. Tenía nuevas canciones y quería mostrarlas.
Y así negoció con un nuevo sello, Divucsa, que quería contratarla para que regrabara con sonido de los noventa, sus mejores canciones de siempre. El álbum se llamó “Sin barreras” (1995), y tenía trece temas. Entre ellos destacaban “Cuando me acaricias”, “Yo no soy esa”, “Una estrella en mi jardín” o “Amores” como canciones del ayer, y “Sin un adiós”, “Qué quieres que te diga corazón” o “Vals a la vida” entre las nuevas.
A finales de 1996, Mari Trini volvió a grabar con Divucsa y editó el álbum “Alas de cristal”, un disco muy cuidado y con temas variados, en el que destacan la impecable canción “Mira”, y también “Es que te quiero”, “No pasa nada”, o la magnífica versión de la canción “Avec le temps”, de Léo Ferré.
Pasa el tiempo y Mari Trini prepara en esos años un disco especial. En 2001 sorprende a todos con un doble álbum con la colaboración de Los Panchos. El disco se titula “Mari Trini con Los Panchos”, y combina las mejores canciones de la autora con las mejores canciones del trío, todas a ritmo de bolero, adaptado a la voz de Mari Trini. El resultado es un precioso trabajo que Mari Trini cuidó al máximo y por el que apostó con valentía. Las ventas fueron subiendo hasta certificarse Disco de Oro, pero, lamentablemente la casa discográfica quebró y retiró la producción.
Casi al mismo tiempo –y como haciendo competencia- su anterior casa discográfica Hispavox, volvió a editar un nuevo disco doble con grandes éxitos, que titulaba simplemente “Amores”. Como no podía ser menos, las ventas aumentaron considerablemente.
En 2005 Mari Trini nos regala un nuevo recopilatorio. Esta vez, no sólo había música, sino que había imágenes. En efecto, la compilación "Una estrella en mi Jardín" consta de dos CD’s más un DVD con algunas actuaciones de la artista grabadas por TVE. En total, 40 grandes éxitos y 25 actuaciones y directos en TV, como reza en el disco, “irrepetibles”.
Coincidiendo con la presentación de este recopilatorio, el 14 de septiembre de 2005, Mari Trini recibe un gran homenaje en la Sociedad General de Autores y Editores, S.G.A.E. en reconocimiento a su dilatada trayectoria artística y le es entregado un gran Disco Multidiamante por haber vendido más de diez millones de discos.
Vivió sus últimos años en Murcia. La enfermedad le arrebató los planes en los que tenía puestas todas sus ilusiones: un concierto de despedida, un libro de poemas o la dirección de un Teatro nunca pudieron ver la luz. Por desgracia nada de esto pudo concluir, y tras un año de enfermedad, un 7 de abril, Martes Santo de 2009, Mari Trini falleció.
En 2015 Helena Bianco llevó al teatro "Estoy pensando en ti", un musical biográfico que fue el primer tributo hecho a Mari Trini. Estrenó su espectáculo el 11 de julio de 2015 en el Teatro Thuiller, de Caravaca de la Cruz (Murcia). Después, continuó girando representando este homenaje por diversas ciudades de España.
En 2019 el Ayuntamiento de Murcia le otorgó a título póstumo el reconocimiento como "Hija Predilecta de la Ciudad de Murcia".
Carlos Tarque, Sole Giménez, Miguel Bañón, Xuso Jones y Funambulista entre otros artistas murcianos protagonizaron en 2020 un cover de "Te amaré, te amo y te querré". Se editó en un videoclip que se viralizó en Internet. Consiguieron una magnifica versión, y este himno de amor, fuerza y superación, sirvió como homenaje a los servicios esenciales que estuvieron activos durante toda la pandemia.
A más de quince años de la partida de Mari Trini, su espíritu continúa más presente que nunca. La edición de 3 libros biográficos, el lanzamiento de un nuevo recopilatorio en doble CD y vinilo, el estreno de un documental en La 2, así como la solicitud de la Medalla de Oro de las Bellas Artes, han vuelto a realzar su figura artística y humana en prensa, radio y televisión, encontrando el clamor y apoyo de su público.
Pero la historia continúa en 2025, año portador de nuevas sorpresas para todos cuantos amamos a la inolvidable Mari Trini.
"Poesía Crónica" es un legado que Mari Trini nos dejó y que se presenta en la Fería del Libro de Madrid en mayo de 2025. Un libro inédito de poemas anunciado por ella en varias ocasiones pero que no pudo ser publicado hasta ahora.
"¿Quién no escribió un poema?" es otro libro elaborado por algunos seguidores de la artista que llega tras "Poesía Crónica". Es el primer título de una colección que publicará "Ediciones Mari Trini - Oficial".
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento, con dos de sus grandes éxitos: Te Amaré, Te Amo, Y Te Querré y Yo No Soy Esa.
Eryk Lipiński nació en Cracovia, Polonia, el 12 de julio de 1908, y murió en Varsovia, Polonia, el 27 de septiembre de 1991. Artista y Justo entre las Naciones.
El sitio www.dzieje.pl publicó este recordatorio firmado por Anna Kruszyńska.
Hace 115 años nació el artista gráfico Eryk Lipiński.
PUBLICACIÓN: 12/07/2023 Cultura y arte
Hace 115 años, el 12 de julio de 1908, nació en Cracovia el artista gráfico, caricaturista y satírico Eryk Lipiński. "Antes de aprender a leer y escribir, ya sabía manejar los materiales de arte", recordó el propio artista.
«Eryk Lipiński fue un creador increíblemente versátil y una persona con una energía desbordante. Participó en una amplia gama de actividades: fue satírico, humorista, dibujante y caricaturista. También diseñó carteles, portadas de libros y discos, e ilustró libros tanto para niños como para adultos. Además, creó películas de animación. Fue el creador del famoso tema de apertura del Teatr Sensacji +Kobra+», declaró a la agencia PAP el Dr. Paweł Płoski, director del Museo de la Caricatura Eryk Lipiński.
El director del Museo de la Caricatura destacó que lo que caracterizaba la obra de Lipiński era el humor. «Era un humor que impregnaba toda su obra: una especie de ingenio sutil, a veces anécdota. Abordaba cada tema de esta manera, utilizando siempre soluciones que rozaban el ingenio, o al menos algo que provocaba una sonrisa en el espectador», explicó. Añadió que «Lipiński era muy sensible a las tendencias actuales, así como al lenguaje cambiante del arte, comunicándose con el público contemporáneo».
Eryk Lipiński era hijo del dibujante y caricaturista Teodor Rawicz Lipiński y de Jadwiga Czartoryska. «Desde muy pequeño estuve en contacto con la pintura y el dibujo. En casa siempre había óleos, acuarelas, pasteles, lápices de colores y tintas de diversos tipos. Cuadernos de dibujo, hojas de papel blanco y de colores se apilaban en estantes y mesas. Cuando mi padre dibujaba o pintaba, yo observaba atentamente sus actividades, e incluso antes de aprender a leer y escribir, ya sabía manejar los materiales artísticos. Por supuesto, imitaba a mi padre en esto», recordó Lipiński, citado en «Eryk Lipiński. Presentando», Varsovia, 1983.
Entre 1912 y 1913, los Lipiński se mudaron a Moscú. «Mis primeros dibujos infantiles no se conservan, pero por algún milagro encontré obras que hice en mi adolescencia, y reflejan mis intereses, principalmente los relacionados con la historia de Polonia. Viví en Moscú hasta los trece años y solo conocía mi patria a través de ilustraciones, libros y las historias de mi padre. Polonia me parecía un país ideal, lleno de héroes nacionales, y cuando recuperó su independencia, yo —un niño de diez años por aquel entonces— creía que todos los polacos llevaban un águila en la solapa. Tras regresar a casa en diciembre de 1921, me decepcionó mucho comprobar que no era así», escribió el artista.
En Varsovia, asistió a la escuela secundaria J. Lelewel y a la Segunda Escuela Secundaria del Sindicato de Maestros. Curiosamente, durante su época escolar, Lipiński limitó sus dibujos exclusivamente a las tareas escolares. «Dibujar en la escuela me aburría muchísimo, y siempre me esforzaba a última hora para sacar al menos un aprobado raspado en el examen. Y la opinión de los profesores sobre mí siempre era la misma: muy talentoso, pero muy vago. Prefería esa opinión a la de "sin talento, pero trabajador". Viví con esa idea de ser talentoso durante muchos años, y solo cuando aprobé el examen de la Academia de Bellas Artes descubrí, para mi horror, que había cientos de personas con ese talento», se lee en las memorias del diseñador gráfico.
En 1934, comenzó a dibujar para "Tygodnik Robotnika", uno de los órganos del Partido Socialista Polaco. El entonces joven editor de la revista, Zbigniew Mitzner, le propuso colaborar. Fue con Mitzner con quien Lipiński fundó el semanario satírico "Szpilki" un año después. Como él mismo recordaba: "Durante muchos años publiqué mis dibujos en 'Szpilki', y durante muchos años también fui redactor jefe o miembro del equipo editorial".
Como dibujante, ilustrador y diseñador gráfico, también colaboró con revistas como "Mucha", "Przekrój", "Karuzela", "Literatura", "Zwierciadło", "Polska", "Stolica", "Świat", "Świerszczyk" y "Trybuna Ludu". Su "Otek", una caricatura de Otto Axer, un amigo de Eryk Lipiński, apareció en diversas formas en la contraportada de "Przekrój" en los años 1960.
Durante la Segunda Guerra Mundial, fue prisionero del campo de concentración alemán de Auschwitz, del que escapó gracias a los esfuerzos de su familia. Durante la ocupación, él y su esposa, Anna Gosławska-Lipińska, escondieron al actor Wilhelm Wind, a la artista Olga Binder (Siemaszko) y a otras personas de ascendencia judía. Lipiński participó en la elaboración de documentos falsos para los judíos escondidos. En 1991, el Instituto Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de «Justo entre las Naciones».
Lipiński, junto con Henryk Tomaszewski, fue uno de los fundadores de la Escuela Polaca de Carteles. Según recordaba, participaba frecuentemente en concursos de carteles, ganando su primer premio a los seis años. «En 1916, se anunció un concurso de carteles en Moscú, cuyo tema era la trágica situación de los soldados polacos obligados a luchar entre sí en las filas de los tres ejércitos que se repartían el país. Mi padre se presentó al concurso y, mientras lo veía pintar, yo también creé mi propio diseño infantil. (...) A mi padre le gustó el boceto. Me sugirió que lo ampliara al tamaño de un cartel y, cuando lo hice, presentó mi obra al concurso, quizás en broma. El jurado otorgó el primer premio al pintor Kamieński, el segundo a mi padre y el tercero a mí. Los miembros del jurado probablemente pensaron que el dibujo, trazado con líneas gruesas y lleno de color, era obra de algún artista demasiado refinado», escribió.
Lipiński fue también una figura importante en la Bienal Internacional del Cartel de Varsovia: fue su promotor, participante y curador de la primera edición del concurso en 1966.
También estuvo vinculado al cabaret "Dudek", donde, como él mismo escribió, "durante diez años hice carteles para todos los programas del cabaret +Dudek+", y añadió que "estuve vinculado a este cabaret como escenógrafo y letrista".
En 1978, fundó el Museo de la Caricatura en Varsovia, donde se convirtió en director y ejerció su cargo hasta su fallecimiento. Su propia colección se convirtió en la piedra angular de la misma. «Gracias a su padre, coleccionaba dibujos y caricaturas. Cabe recordar que su padre recopilaba recortes de prensa de dibujos y caricaturas satíricas. Lipiński heredó de él tanto su pasión por el coleccionismo como su impresionante colección», afirmó el Dr. Paweł Płoski.
La idea de crear un museo de la caricatura surgió en conversaciones ya a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. «Para Eryk Lipiński, la idea maduró durante mucho tiempo. Además, en los años sesenta, presenció la creación del Museo del Cartel dentro del Museo Nacional de Varsovia. Sin embargo, mientras que los carteles pronto empezaron a considerarse una rama del arte, el dibujo satírico se trataba como una actividad utilitaria», recordó el director del Museo de la Caricatura. «A Lipiński le llevó más de veinte años establecer la estructura de una institución museística en la que la caricatura desempeñara un papel central», añadió.
Inicialmente, el museo funcionaba como una sucursal del Museo de Literatura. Tan solo cinco años después, en 1983, obtuvo su propia sede en la calle Kozia número 11 y se convirtió en una institución independiente. Desde 2002, lleva el nombre de su fundador.
«La creación del Museo de la Caricatura fue una iniciativa pionera. En su momento, fue una de las primeras instituciones de este tipo en Europa. Lipiński reconoció el valor de los dibujos satíricos, por un lado, como objeto artístico y, por otro, como documento de la vida social, una especie de comentario sobre la actualidad», señaló el Dr. Płoski. «Su objetivo era también organizar el legado de la caricatura polaca. Debemos recordar, además, que los dibujos satíricos solían ser obras pequeñas, tratadas casi como efímeras. Por lo tanto, se perdían fácilmente, y Lipiński decidió darles una segunda vida y, sobre todo, conservarlos», recalcó.
Eryk Lipiński fue también el principal impulsor y primer presidente de la Asociación de Caricaturistas Polacos (SPAK) en 1987, y actualmente la SPAK otorga anualmente el premio "Eryk" a la trayectoria en el campo de la caricatura. Asimismo, impulsó la creación del Comité Social para la Protección de Cementerios y Monumentos Judíos en Polonia en 1980. Fue condecorado con la Cruz de Oro al Mérito por su trayectoria artística.
Eryk Lipiński murió el 27 de septiembre de 1991. Fue enterrado en el cementerio militar de Powązki en Varsovia. (PAPILLA)
A continuación, de Jean Sibelius, el Concierto para Violín y Orquesta en Re Menor Op. 47, en la versión de Hilary Hahn, y la Orquesta Filarmónica de Radio France, dirigida por Mikko Franck.
Su Majestad El Vampiro: Peter John Joseph Murphy / 26 febrero, 2024
«En lo lírico, siempre fui más de estar interesado en escribir letras, esas, que suelen ser algo esotéricas…».
Hace 67 años, Peter John Murphy nacía en la ciudad de Northampton, en el centro de Inglaterra, un 11 de julio de 1957, en el seno de una humilde familia católica de nueve hijos, siendo el menor de ellos. Su fascinación por la música fue gracias a la costumbre de su madre de canturrear diariamente… En su adolescencia las inclinaciones artísticas se hacían más tangibles lidiando con su personalidad un tanto antisocial y tímida. Su espíritu solitario marcó su personalidad, rechazando la oportunidad de ir a la escuela de arte y, en su lugar, trabajar como ayudante de impresor, mientras perseguía sus intereses en la pintura, la escritura y el canto en su tiempo libre.
En 1979, un viejo amigo de la escuela y colega pintor, Daniel Ash, contactó con Murphy para que se uniera a una banda que estaba formando con los hermanos David J. Haskins y Kevin Haskins. Con Ash en la guitarra, David J. en el bajo y Kevin Haskins en la batería, y así con su profunda y enigmática voz, Peter Murphy se convirtió en el icónico vocalista de Bauhaus.
«En aquel entonces la energía creativa provenía de un desencanto social, todo ese enojo se traducía en la música, ya no había forma de estar más enojados con la situación social. También la proliferación de sellos independientes, que se alejaban de lo que la industria musical proponía. Asimismo, era algo contracultural, y cuando empezamos a viajar con Bauhaus, nos dimos cuenta que las cosas se aceleraban y empezaban a encenderse con la música punk y post-punk, que tenía esa energía liberadora, era una forma de crear una vía de escape de todo. En la música de hoy se siente un corporativismo, una especie de gentrificación que ha atrapado a la industria musical, un modelo aburrido que no genera nada interesante. Otrora, había una especie de riesgo asociado con la música, con Bauhaus no contábamos con nada, así que tomábamos la oportunidad de hacer lo que quisiéramos, hacerlo solos y de alguna manera aislados…».
El joven y solitario Murphy estaba destinado a desempeñar uno de los roles más trascendentales de la movida contracultural inglesa. Con sus pómulos altos, cuerpo delgado e inclinación teatral, Murphy era casi como una sombría descendencia de Bowie’s Ziggy Stardust e Iggy Pop. Bauhaus combinó elementos de glam rock, punk, dub, art-rock, heavy metal y la crudeza de otras agrupaciones post-punk como Joy Division y Public Image Limited, pero de una forma más brumosa. El primer lanzamiento del grupo, «Bela Lugosi’s dead», fue lanzado en el sello independiente Small Wonder en 1979, y se convirtió instantáneamente en un éxito de baile underground. Con esa primera canción y el oscuro performance de la banda, su inclinación por la ropa negra y su apariencia pálida, Bauhaus inventó casi por su cuenta el subgénero del goth, que inicialmente era casi como un culto.
The Flat Field, lanzado el mismo año, fue un éxito clandestino y el grupo se lanzó al gran sello independiente Beggars Banquet para su próximo lanzamiento, Mask. Para entonces, la mezcla de la banda de Ash, la guitarra distorsionada sobre la batería doblada con inflexión de Haskins y las sólidas líneas de bajo de David J. combinadas con la cavernosa y huracanada voz de Murphy, los diferenciaban de todo a su alrededor y el grupo siguió abriéndose espacio exponencialmente.
«Daniel y yo comenzamos a escribir juntos, sólo con la guitarra y las voces. Un montón del trabajo temprano salió solo en dos días. Luego Kevin (Haskins) entró a tocar batería y finalmente llegó el gran (David) J. La agrupación fue muy prolífica, escribíamos muy fácil y… bueno, logramos algo muy especial». «Bowie fue una gran influencia de joven para mí, lo amaba. Constantemente fue un artista seminal. Cuando descubrí su música a los 14 años, él era totalmente independiente de todo. Siempre tuvo esa libertad de explorar, de ser una obra de arte en sí mismo, en constante cambio; fue una poderosa influencia en mí».
Bauhaus lanzó un álbum en vivo, Press The Eject And Give Me The Tape (1982), y luego su tercer álbum de estudio, The Sky’s Gone Out. Las tensiones en la banda empezaban a aumentar cuando el grupo comenzó a hacer planes para grabar un cuarto álbum. Tanto David J. como Ash se estaban cansando de escribir la mayoría de las canciones, pero Murphy se robó la mayor parte de la atención, y así, cuando Murphy se enfermó gravemente de neumonía al principio de la grabación, los tres restantes continuaron sin él. Cuando Murphy estuvo lo suficientemente bien como para regresar, se sintió herido de que la banda sólo había dejado algunas canciones para que cantara, ya que tanto Ash como J. se hicieron cargo de las tareas vocales por primera vez.
Después del lanzamiento de Burning From The Inside (1983), el grupo realizó una gira, pero las relaciones interpersonales de la banda estaban rotas, y después de que se completó la gira, se anunció que Bauhaus se separaría. (Ash, J. y Haskins formaron el exitoso trío Love and Rockets unos años más tarde). Para Murphy el final de Bauhaus no significó el final de su carrera, por el contrario, lo dotó de audacia para iniciar una aventura en solitario, la cual a la fecha abarca 10 discos de estudio tan eclécticos y experimentales que musicalmente difieren uno de otro abismalmente.
Murphy rápidamente forjó una nueva alianza musical con el ex bajista / multi instrumentista de Japan, Mick Karn, y los dos formaron la banda Dali’s Car en 1984 y lanzaron un álbum, Waking Hour, el mismo año antes de separarse poco después. Después, Murphy se tomó un descanso de su carrera musical y estudió danza con la mujer que eventualmente se convertiría en su esposa, Beyhan Foulkes, una coreógrafa profesional. Murphy finalmente regresó y reclutó a un grupo de músicos de estudio, a los que eventualmente apodó The Hundred Men, para grabar su primer álbum en solitario, en 1986, Should The World Fail To Fall Apart. El álbum, una actualización un poco más optimista sobre el sonido que comenzó con Bauhaus, fue un éxito entre los seguidores de Bauhaus. Para el segundo álbum en solitario de Murphy, Love Hysteria de 1988, se unió al compositor Paul Statham, y los dos escribieron canciones que tenían un brillo más pulcro y más comercial, al tiempo que conservaban la mayor parte del encanto oscuro de Murphy. Love Hysteria se lanzó en todo el mundo, y Murphy anotó dos éxitos con los singles «Indigo eyes» y «All night long». Luego vendría el disco Deep, lanzado en 1990. Murphy reinventó su imagen y su sonido. Obtuvo el mayor éxito de su carrera con la canción «Cuts you up», y el sencillo continuó teniendo una de las carreras más largas en los primeros puestos de la lista Billboard Modern Rock Tracks, una racha que luego fue superada sólo por el famoso tema de REM, «Losing my religion».
Murphy continuó expandiendo su sonido y pasando por cambios en la vida. A principios de la década de 1990, también se convirtió al islam con toda su corriente filosófica sufista y se mudó a Turquía. Murphy mezcló algunas influencias de Oriente Medio con su sonido de rock moderno post-Bowie para su próximo álbum, Holy Smoke de 1992. Si bien el álbum era una sólida colección de canciones, no se vendió muy bien. En 1995 llegaría el disco Cascade, que tenía un sonido más maduro y hermoso que cualquiera de los álbumes anteriores de Murphy, pero fue ampliamente ignorado por el público. Siguiendo a Cascade, Murphy dejó su largo sello Beggars Banquet y también terminó su colaboración con Statham. Murphy firmó con el nuevo sello Red Ant (que también es el hogar de sus antiguos compañeros de la banda Bauhaus en Love and Rockets), y lanzó el Recall EP en 1997, con colaboraciones con miembros de KMFDM en versiones fuertemente electrónicas de algunas de sus canciones más antiguas, con un par de nuevas canciones también incluidas.
La presencia de Murphy y Love and Rockets en la misma disquera alimentó los rumores de una posible reunión de Bauhaus, y aunque la disquera de Red Ant se retiró poco después de lanzar el EP de Murphy, Bauhaus se reformó en 1998 para una gira apodada «Resurrection Tour». Una de las paradas de la gira, en el Hammerstein Ballroom de Nueva York, fue grabada y lanzada como el DVD Gotham en 1998.
«En lo lírico, siempre fui mucho de estar interesado en escribir letras, las que suelen ser algo esotéricas y con mucho significado, poéticas, cosas así. La disolución de Bauhaus fue como desacoplarme, el despegarme de esa primera escuela. Fue el continuar con esa energía y hacer lo que pudiese por mí mismo».
Murphy regresó a su carrera en solitario en 2000, cuando lanzó su gira «Just For Love», una retrospectiva de su carrera que contó con sólo dos músicos de respaldo, el guitarrista Peter DiStefano, anteriormente en Porno For Pyros, y el violinista eléctrico Hugh Marsh. (Ocasionalmente, los tres también se unieron a David J. en el bajo). Una grabación en vivo de uno de los espectáculos, titulada Alive Just For Love, se lanzó en 2001.
Murphy sorprendió a muchos de sus fanáticos con su próximo álbum, Dust, que lo emparejó con el músico turco Mercan Dede, y fue fuertemente influenciado por la música tradicional turca. Muchos de los seguidores góticos de Murphy no apreciaron el álbum, pero muchos de los fanáticos más progresistas de Murphy dieron la bienvenida a ese sonido desconocido. En 2004, Murphy firmó con el sello Viastar y lanzó el álbum Unshattered el mismo año. Unshattered fue un regreso al sonido más rock de algunos de sus álbumes de la década de los ’90, y Murphy formó una nueva banda y volvió a la gira en 2005, y nuevamente en 2007. En 2008, Murphy se reunió nuevamente con Daniel Ash, David J. y Kevin Haskins para tocar algunos shows como Bauhaus, y lo más sorprendente: el cuarteto regresó al estudio y grabó un álbum completo de material nuevo, Go Away White (2008). Inicialmente, el grupo había planeado lanzar el álbum y hacer una gira con él, pero las tensiones internas entre los miembros levantaron su temible cabeza de nuevo, y cuando el álbum fue lanzado en marzo de 2008, el grupo se había separado nuevamente.
Sobrevive a un ataque cardíaco y renace… El eterno vampiro sigue dando conciertos y creando… Con Bauhaus o sin Bauhaus, Murphy sigue siendo el monarca de la subcultura goth de todos los tiempos con su inconfundible voz y aura espectral. Todo él representa esa casta de artistas que ya han alcanzado la inmortalidad en la historia de la música. Murphy es de las voces más sobresalientes y elegantes del postpunk sin dejar de ser feroz.
Hoy rendimos tributo a su vida en vida, a su obra y a su magistral voz. Más de cuatro décadas envolviéndonos en su sombría magia. Murphy es un hipnotista, un brujo, que logra sumergirnos en un trance. Hoy sigue prodigando misterio como una misión que le ha sido encomendada por el destino. Murphy ha esculpido su propia leyenda, eternizándose. Su vampira y eterna majestad aún nos deleita, y hoy reverenciamos su existir. Salve al vampiro mayor.
«Me conmueve mucho el lograr ser influencia de tantos músicos alrededor del mundo, haber logrado eso con tantos músicos. Ni siquiera soy consciente de que ellos me conocen. Olvido que soy conocido… muy seguido… Es la verdad…
Niko Pérez
A continuación, celebramos su cumpleaños, con Cuts You Up.