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Foto de portada: Magdalena Viggiani.
Andonis Michaelides, más conocido como Mick Karn, nació en Nicosia, Chipre, el 24 de julio de 1958, y murió en Chelsea, Londres, Reino Unido, el 4 de enero de 2011. Bajista y compositor.
La página de Facebook de Marco V. Céspedes, publicó este recordatorio.
Hoy se cumplen 15 años del fallecimiento del recordado bajista de Japan (Mick Karn).
Mick Karn (24 de julio de 1958 en Nicosia, Chipre - 04 de enero de 2011 en Chelsea, Londres, Reino Unido).
Seudónimo artístico de Andonis Michaelides, fue un músico de la banda británica Japan. Cuando tenía 3 años, sus padres se mudaron a Londres, Inglaterra.
Su padre trabajó como carnicero.
En el colegio conoció a David Sylvian y a Richard Barbieri, quienes compartían sus gustos por la música.
Junto al primero y el hermano menor de este, Steve Jansen, formaron en 1974 una banda que empezó a tocar por diferentes lugares de la ciudad.
Se dice que Karn iba a ser el cantante, pero su timidez le impidió hacerlo.
Sylvian tomaría su lugar frente al micrófono. Con Barbieri y Rob Dean en la banda, Japan comenzó a grabar demos, hasta que a finales de 1977 grabarían su primer álbum "Adolescent Sex", el cual saldría al año siguiente.
Durante la disolución de Japan, debido a sus diferencias con Sylvian, Karn lanzó su primer LP, llamado "Titles", en 1982.
Ese año colaboraría con Midge Ure en un sencillo llamado "After A Fashion", y lo volvería a hacer en una serie de conciertos en 1988 al lado de Brian May, Howard Jones, Phil Collins y de Steve Jansen.
En 1984 formó un proyecto con Peter Murphy, cantante de Bauhaus, llamado Dali's Car, el cual solo sacó un solo álbum.
Pete Townshend de The Who lo llamó "el mejor bajista de Gran Bretaña". Desde sus inicios en Japan, Karn siempre ha sido reconocido por su manera de tocar el bajo.
Mantuvo su relación amistosa con Steve Jansen y Richard Barbieri, con quienes grabó diferentes proyectos experimentales.
En 1991 los cuatro de Japan se reúnen bajo el nombre de Rain Tree Crow un proyecto editado por Virgin que aportó 13 temas vanguardistas que marcarían el rumbo que todos seguirían en solitario.
En junio de 2010 le fue diagnosticado cáncer terminal.
No tenía medios para paliar la enfermedad, pero fue ayudado por artistas como Midge Ure, Steve Jansen, Richard Barbieri (junto con su banda actual Porcupine Tree) y David Sylvian.
Estos artistas dieron un concierto benéfico y recursos para su tratamiento y para el bienestar de su esposa e hijo.
Falleció el 04 de enero de 2011.
www.sonidogenx.com
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con Methods of Dance.
La mayoría de los ataques contra la selección de Lionel Messi son de tal desvergüenza que no aguantan ni un minuto de reflexión (Imagen Ilustrativa Infobae)
Cuando los primeros en felicitar al ganador de un mundial de fútbol son el Presidente de Irán Masoud Pezeshkian, el Presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan, los hutíes del Yemen y la organización terrorista Hamas, entonces esto no va de fútbol. Si además, las felicitaciones son especialmente eufóricas, no por quien ha ganado, sino por quien ha perdido, entonces esto no va de fútbol. Si, además, el jefe del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, país que destruye todos los derechos fundamentales de su pueblo, tiene la desvergüenza de asegurar que el éxito de España “ha traído la felicidad a todas las naciones libres del mundo que se oponen a los Estados Unidos e Israel”, decididamente esto no va de fútbol. Y desde luego, no tiene nada que ver con el fútbol ni el odio desatado a la selección argentina, ni los bulos y maldades contra Messi, ni las aberrantes acusaciones de racismo, ni la argentinidad convertida en el saco de boxeo del wokismo más obtuso. Detrás de esta campaña nauseabunda e infecta contra Argentina el fútbol no existe, solo es la excusa para vehicular pensamientos muy oscuros. Lo cual no saca razón al éxito de la selección española, que ganó con méritos el título, pero como queda claro, esto no va de fútbol.
¿Una conjura? ¿Un complot? ¿O sencillamente la suma de prejuicios, dogmas ideológicos, fobias políticas y popurri geopolítico? O dicho de otra manera, lo que une a Zohran Mamdani con Irene Montero, Javier Bardem y Samuel L. Jackson, o directamente las autoridades de Hamas. No todos se mueven por las mismas obsesiones o los mismos intereses, pero todos convergen en el mismo objetivo: convertir Argentina en el villano perfecto, el chivo expiatorio de los males que quieren erradicar. No les une lo que defienden, sino lo que detestan, y todo lo que detestan lo representa la Argentina actual: desde el fortalecimiento de la democracia liberal, hasta la defensa de los valores judeocristianos. Es contra esos valores, contra los que se revuelve la izquierda woke internacional, que no perdona a la Argentina de Milei el liderar el proceso regenerador de América Latina, enfrentarse a la locura bolivariana, acercarse a Estados Unidos y tener excelentes relaciones con Israel. Esta Argentina desacomplejada y exitosa rompe los esquemas ideológicos del wokismo, una derivada del postcomunismo que, en su desprecio profundo por las democracias liberales, se encuentra con el orientalismo antioccidental: de Yanis Varoufakis a Mamdani, de Irán a Turquía, de Bardem a Jackson.
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En este sentido, es reveladora la frase de Varoufakis, fundador de la Internacional Progresista, que aseguró que el domingo había triunfado “el multiculturalismo saludable, que logró sobrevivir a la feroz comercialización y los trucos empresariales”. Difícil sostener mayor empanada ideológica, y más cuando lo pronuncia un señor que cuando fue ministro de finanzas de Grecia dejó el país en los huesos. Como si la sociedad argentina no fuera un extraordinario y saludable crisol de identidades, culturas y orígenes. De hecho, la mayoría de los ataques contra la selección son de tal desvergüenza que no aguantan ni un minuto de reflexión. La acusación de “racismo” del actor Samuel L. Jackson contra un país que abolió la esclavitud en 1853, él que vive en un país con una grave situación de racismo, es de traca. O los ataques de la prensa egipcia en la misma dirección, a pesar de que la minoría cristiana (un 15% de la población) sufre una discriminación secular. O la locura antiargentina en México, que prefería defender a España, el país que acusa de colonizador, que a Argentina, que se libró de los colonizadores. Si añadimos el ataque de histeria que una bandera de Israel en la grada argentina le produjo a Irene Montero, o la verborrea clásica de Bardem, tenemos el espectáculo completo. Un espectáculo que siempre funciona de igual manera: utilizar los peores estigmas, el racismo, el supremacismo, la discriminación, los privilegios como arma arrojadiza contra aquello que considera políticamente condenable. Y la selección argentina se ha convertido en el símbolo que concentra todas sus fobias: Milei, Israel, Estados Unidos, democracia liberal, sociedad judeo cristiana... Lo peor para el wokismo.
Y lo peor, también, para los países y grupos violentos que detestan la democracia y que trabajan coordinados con las izquierdas woke en sus ataques mediáticos a Israel. Y, por supuesto, una victoria de Argentina era, para todos estos, una victoria israelí. De ahí las campañas furibundamente antiargentinas en redes, los bulos sobre Messi, todo ello responde a ese fenómeno global que empieza en Teherán, pasa por Estambul y puede acabar en una pintada en el metro de Madrid con la frase “Messi sionista”. Por supuesto, en el caso de España ayuda, y mucho, la actitud anti israelí del propio Pedro Sánchez, convertido en un gran vivero de antisemitismo.
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Sea como sea, era fútbol, pero no ha sido fútbol, sino política e ideología. Sucia, deleznable, injusta, pero muy eficaz en los tiempos de la viralización. Lo peor es que han intentado convertir a la selección argentina, una selección que ama al fútbol como ninguna, nutrida de gentes de todos los barrios y condiciones, con un aporte extraordinario a la historia del fútbol mundial, la han intentado convertir en el símbolo de todo lo que odian. Es el wokismo, es la izquierda caviar, es la geopolítica que mueve sus tentáculos, es el poder viral de los enemigos de la democracia.
No puedo acabar este artículo sin hacer un sentido homenaje a Lionel Messi, cuya grandeza humana trasciende su grandeza deportiva. Diga lo que diga el ruido, éste ha sido su Mundial, grabado para siempre con esfuerzo, sudor y lágrimas en la historia del fútbol. Gracias Messi por todo. Gracias por tanto.
Martin Lee Gore nació en Dagenham, Londres, Reino Unido, el 23 de julio de 1961. Compositor y cantante. Toca teclados, bajo y guitarra.
El sitio www.guioteca.com publicó esta biografía firmada por Jorge Fuentes.
Martin L. Gore: La increíble historia del genio compositor tras los éxitos de Depeche Mode
"Creo que todo lo que escribo viene del alma. Me siento y creo atmósferas", confesó el creador de hits mundiales como "Enjoy the Silence" y "Strangelove".
Jueves 9 noviembre 2023
Jorge Fuentes
Martin Lee Gore, quien se haría mundialmente conocido por ser el compositor, tecladista, guitarrista y segundo vocalista del grupo Depeche Mode, nació el 23 de julio de 1961 en Dagenham, Londres, pero siendo aún un niño su familia se trasladó a Basildon, en el condado de Essex, una zona más bien rural. En la escuela, siendo todavía un infante de corta edad, conocería a Andrew Fletcher, de su misma edad y con quien se reencontraría después, mientras descubría el fascinante mundo de la música.
“Yo descubrí la música en general cuando tenía 10 años. Encontré una bolsa de discos en el armario de mi madre y eran todos singles que ella había comprado cuando era joven, rock and roll de los primeros años: Elvis Presley, Chuck Berry, Del Shannon, grupos como The Platters y cosas como esas. Nunca había escuchado algo así y me pareció fascinante. Siempre escuché música de diferentes géneros”, confesaría Martin L. Gore, quien, al contrario que muchos niños, sentía una gran felicidad al ir a la escuela.
“Me gustaba mucho ir a la escuela. Aprendí alemán allí y participé incluso en un intercambio escolar a Erfde en Schleswig-Holstein. El alemán me pareció un tema aburrido, pero disfruté de estar en una granja. La vida en el campo está bien en pequeñas dosis. Me gustaba ordeñar las vacas. Me quedé en la escuela hasta los 18 años porque me gustaba mucho. Yo sufría de una perspectiva suburbana. ¡No fui a un concierto hasta los 17 años! Apenas iba a Londres, que estaba a media hora de Basildon en tren. Basildon no está muy lejos, pero yo sólo iba a Londres por trabajo. Yo nunca salía por ahí porque la vuelta me tomaba mucho tiempo: 60 kms. cuando no conduces y los trenes dejan de funcionar a medianoche, ¡es como el otro extremo del mundo!”, relataría el músico británico.
Gore agregó que “provengo de una familia de clase obrera y desde pequeño tuve que trabajar y estudiar al mismo tiempo. Cuando estaba en la escuela, tenía un trabajo en Tesco: era el ‘hombre huevo’. Mi trabajo consistía en salir cada 20 minutos y mirar todas las cajas de huevos y ver si había huevos rotos. Y prácticamente todas las cajas en la parte superior tenían un huevo roto. Era mi trabajo sacar los rotos, limpiar las cajas y volver a poner las cajas nuevas. Luego saldría 20 minutos después y todos se romperían de nuevo”.
Gore, tal como relata él mismo, comenzó a trabajar desde muy joven y ya a los 17 años consiguió empleo como cajero de un banco, mientras paralelamente iniciaba su incursión en la música junto a unos amigos, que se juntaban los fines de semana para tocar en un proyecto llamado Norman and The Worms.
“Obtuve los A-Levels de francés y alemán y luego tuve que tomar una decisión sobre el futuro, lo que me impactó mucho. No tenía la motivación necesaria para hacer mucho, como ir a la universidad. No quería dejar la escuela, me sentía seguro allí. Si todo esto fracasaba me veía estudiando, seguro que no volvería a trabajar en el banco. Aaah, el banco. Mi primer trabajo. Trabajé en la cámara de compensación de NatWest en la ciudad durante un año y medio en el grado uno. Debido a que era muy joven, mis colegas me trataron un poco como si fueran mi madrastra. Era aplastantemente aburrido, pero mi falta de imaginación y confianza significaba que no podía ver una alternativa. Los idiomas eran con lo que quería trabajar, pero los trabajos de traducción eran difíciles de encontrar”.
En 1979 Martin L. Gore formó con Vince Clarke y con Rob Marlow un grupo llamado French Look; al poco tiempo se incorporaría su conocido amigo de la escuela, Andrew Fletcher, en lugar de Marlow dando origen al trío “Composition of Sound”. Poco tiempo después, por intermedio de Clarke, se uniría al grupo el cantante David Gahan, quien sugirió cambiarle el nombre a la banda a “Depeche Mode”. Ya como cuarteto, el grupo grabaría su primera canción: “Photographic”. Semanas después, lanzaron su primer single oficial: “Dreaming of me”, incluido en “Speak & Spell”, el álbum debut del grupo.
Tras la partida de Vince Clarke en 1981, quien formaría el dúo Yazoo, y la llegada en su reemplazo del músico Alan Wilder, Martin L. Gore se hizo cargo de la composición de todos los temas de Depeche Mode; la primera canción que escribió para el grupo sin la presencia de Clarke sería “See You”, que se convertiría en un éxito inmediato.
El segundo álbum de Depeche Mode, “A Broken Frame”, se lanzó en 1982. Las canciones de Gore, a partir de entonces, se harían conocidas por su sonido más atmosférico y sus temáticas como el amor, la soledad, la religión y el sexo, lo que contrastaba con el estilo de Vince Clarke.
“El misterio de la música, fue una de las cosas de las que me enamoré cuando era niño (…) Cuando empezamos éramos una de las pocas bandas de música electrónica y ahora la música electrónica está en todas partes. Tuvimos que pelear al principio de nuestra carrera porque la música electrónica no era tomada en serio. Ahora no sólo es aceptada sino que se ha convertido en mainstream”, recordaría Martin L. Gore.
Por entonces, Gore se haría conocido no sólo por su gran talento como músico y compositor, sino que también por su aspecto, como una especie de ambiguo personaje dentro de la banda. Su rostro entre amigable y perverso, y una sugerente y andrógina vestimenta de cuero con cadenas sado entre 1984 y 1986, además de la textura suave de su voz (Gore cantaría en total 30 canciones de Depeche Mode, como “Somebody” y “A Question of Lust”), serían la combinación perfecta con el arrollador registro vocal del cantante David Gahan, los imaginativos arreglos de Alan Wilder y el apoyo musical de Andrew Fletcher.
En los siguientes discos de Depeche Mode, desde 1982 hasta la fecha, Martin L. Gore sería el autor y mente maestra detrás de todos los hits internacionales del grupo, desde “People are People” (su primer éxito en los Estados Unidos) hasta “Strangelove”, “Enjoy The Silence” y “Personal Jesus”, canción donde Gore tocaba la guitarra.
Según Gore, la inspiración para sus canciones giraba en torno a tres grandes temas: sexo, amor y religión. “Si analizas nuestro repertorio, verás que todo es básicamente sobre eso. Nunca me gustó la idea de escribir canciones felices. Tampoco canciones que hablen de la suerte o sobre las que tienen el poder para alcanzar y tocarte lo más profundo. Me siento más cerca del universo escribiendo o cantando canciones que tratan sobre la soledad o la melancolía. Cuando la gente me conoce, creo que se sorprende al descubrir que no siempre estoy angustiado. Pero creo que todo lo que escribo viene del alma. Me siento y creo atmósferas, empiezo a tocar la guitarra o el piano y simplemente canto lo que salga de mi boca. No escribo poemas y les pongo música. Solo dejo que las cosas fluyan”.
En agosto de 1994 Martin L. Gore contrajo matrimonio con Suzanne Boisvert, con quien tuvo a sus tres primeros hijos: Viva Lee Gore (nacida en 1991), Ava Lee Gore (nacida en 1995) y Kalo (nacido en 2002), su único hijo varón. Posteriormente, tras divorciarse, a mediados de 2014 contrajo nupcias con Kerrilee Kaski, quien en febrero de 2016 dio a luz a Johnnie Lee y en marzo de 2017 a Mazzy Lee, tercera y cuarta hijas de Gore.
Durante la segunda mitad de los años 80′ y la primera mitad de los 90′, mientras saboreaba las mieles de la fama y del éxito mundial, Gore también pasó por algunos problemas de alcoholismo y de drogas, aunque nunca parecidos a los que sufrió el cantante David Gahan, provocando con ello una crisis de convivencia en el grupo y el alejamiento definitivo de Alan Wilder en 1995.
Tras el fallecimiento de su amigo de infancia Andrew Fletcher en 2022, el proyecto Depeche Mode quedó reducido sólo a él y David Gahan. Ambos grabaron y publicaron el álbum “Memento Mori”, el último trabajo del legendario grupo británico.
Martin L. Gore, de actuales 62 años, desde los tiempos del álbum “A Broken Frame” en 1982 hasta las obras cumbre como “Violator” y “Songs of Faith and Devotion”, es considerado el alma de Depeche Mode, dejando como testimonio de su genio creador un puñado de brillantes canciones con sonidos eléctricos e introspectivos, y letras plagadas de desamor, soledad y conflictos espirituales. “Nuestro legado son todas las canciones que hemos grabado a lo largo de 40 años”, dictaminó.
A continuación, celebramos su cumpleaños, con Somebody y Mandrill.
Rick Davies actuando en París en 2010 con varios miembros de Supertramp. Credit...Francois Guillot/Agence France-Presse — Getty Images
Richard Davies, más conocido como Rick Davies, nació en Swindon, Wiltshire, Reino Unido, el 22 de julio de 1944, y murió en East Hampton, Nueva York, Estados Unidos, el 6 de septiembre de 2025. Cantante, compositor, productor y multi instrumentista. Tocaba piano, teclados y armónica.
El sitio www.nytimes.com publicó este recordatorio firmado por Jenny Gross.
Rick Davies, vocalista de Supertramp, muere a los 81 años
El vocalista, autor de algunos de los mayores éxitos de la banda, aportó a su música un tono mordaz y hastiado, y convirtió su piano Wurlitzer en uno de los sonidos característicos del grupo.
Por Jenny Gross / Reportando desde Londres / 8 de septiembre de 2025
Rick Davies, fundador y vocalista de la banda de rock británica Supertramp, quien fue coautor de algunos de sus mayores éxitos y aportó a su música un tono mordaz y hastiado, murió el sábado. Tenía 81 años.
A Davies le habían diagnosticado mieloma múltiple, un tipo de cáncer de la sangre, hace más de una década, dijo la banda en su sitio web. Fue “la voz y el pianista detrás de las canciones más icónicas de Supertramp, y deja una huella indeleble en la historia de la música rock”, dijo la banda.
Formado en 1969, Supertramp logró un gran éxito comercial en 1974 con su álbum Crime of the Century, y pasó a convertirse en uno de los grupos británicos más populares de las décadas de 1970 y 1980. La canción de éxito del álbum, “Bloody Well Right”, abría con Davies al piano eléctrico Wurlitzer, y su uso del Wurlitzer se convirtió en un rasgo definitorio del sonido del grupo.
En 1979, el grupo lanzó el álbum Breakfast in America, que encabezó las listas de éxitos de todo el mundo y vendió más de 18 millones de copias, según el sitio web de la banda.
A diferencia de la voz de tenor más suave de su compañero de banda, Roger Hodgson, el sonido de Davies tenía una cualidad de gruñido, casi nasal, que podía ser a la vez sensible y dramática. Hodgson dejó la banda en 1983 para dedicarse a su carrera en solitario.
Davies nació en Swindon, Inglaterra, en 1944. Su amor por la música empezó en la infancia, cuando encontró un viejo álbum de Gene Krupa, dijo la banda en su comunicado. Atraído por el jazz, el blues y el pianista Ray Charles, Davies empezó a tocar la batería y luego aprendió a tocar el piano de forma autodidacta.
“De repente, la gente me respondía”, declaró al sitio Pop Culture Classics en una entrevista en 1997. “Ese instrumento me pareció perfecto para mí”.
Supertramp canceló una gira europea en 2015 debido al tratamiento contra el cáncer de Davies. En años más recientes, incluso cuando los problemas de salud de Davies le impedían hacer giras mundiales, actuó como parte de la banda Ricky and the Rockets.
Varias versiones de canciones de Davies subieron a las listas de éxitos en la década de 2000. El éxito de Supertramp “Give a Little Bit”, de su álbum de 1977 Even in the Quietest Moments, fue versionada por el grupo de rock estadounidense Goo Goo Dolls en 2004, y la canción alcanzó el n.º 37 en el Billboard Hot 100. Ese mismo año, Gym Class Heroes sampleó “Breakfast in America” en su canción “Cupid’s Chokehold”, que alcanzó el n.º 4 de la lista.
A Davies le sobrevive su esposa, Sue Davies.
Jenny Gross es reportera del Times y cubre noticias de último momento y otros temas.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con The Logical Song.
(Toca la guitarra, lava la ropa y recoge a los niños después de la escuela)
Entrada principal: met·tle
Pronunciación: \ˈme-t ə l\
Función: sustantivo
Etimología: alteración de metal
Fecha: 1581
1a: vigor y fortaleza de espíritu o temperamento; b: cualidad de resistencia: aguante <equipo que demostró su temple>
2: cualidad de temperamento o disposición <caballeros de temple valiente — Shakespeare>
2a: temple; b: la sustancia de la que está hecha una persona o cosa
En los últimos años, Lee Aaron ha encontrado una cómoda reconciliación entre sus ideales maternales y su espíritu rockero. Templada por la sabiduría que le brinda la maternidad, ya no le preocupan los estereotipos que la persiguieron sin descanso desde el lanzamiento en 1984 de su icónico álbum Metal Queen. Ahora comprende por qué se le quedó esa etiqueta y puede hablar, casi con alegría, de su relación con la mitología que, en realidad, constituye un agudo contrapunto a su visión artística fundamental.
Lee Aaron tiene derecho a sentirse cooptada. Los temas recurrentes en su escritura, desde la adolescencia hasta la madurez, han sido el empoderamiento femenino y la energía positiva, la fuerza y la sabiduría de la mujer. La canción "Metal Queen" se inspiró en una escena de la película de animación fantástica Heavy Metal, en la que una protagonista femenina responde al acoso sexual con una violencia extrema —masculina—. El objetivo de Aaron era mostrar que los estereotipos de la fuerza masculina y la debilidad femenina son tanto un condicionamiento social como una realidad biológica. Lee afirma: "La canción nunca pretendió ser autobiográfica. Era una época en la que las mujeres eran objetivadas, especialmente en el hard rock. Esperaba que empoderara a las mujeres".
«Metal Queen» no fue la mejor canción de esa sesión de grabación, y habría sido un tema menos conocido del álbum de no ser por su discográfica y su mánager. Provenientes de la vieja escuela de la industria discográfica, se aferraron a la canción como un éxito rotundo, ignorando por completo su subtexto metafórico. Convencieron a Lee para que posara en la famosa fotografía —con taparrabos de piel, cabello alborotado y la espada— para la portada del álbum y el videoclip de la canción. Lee, apenas salida de la adolescencia y sin ser consciente de las consecuencias de tal enfoque, aceptó.
Lee Aaron como "Reina del Metal" fue todo un éxito. Y con ello surgieron algunas suposiciones aparentemente inquebrantables: Lee Aaron es una diva del heavy metal. Una rockera sexy, fiestera y bebedora de Jägermeister. El videoclip se había convertido en el nuevo medio de moda, y el vídeo de la canción rápidamente se transformó en una fantasía de iniciación para los adolescentes de todo el mundo.
De una declaración de empoderamiento femenino, a la cosificación como una gatita sexual del metal: un giro completo respecto a sus intenciones artísticas.
Lee siempre ha sido una artista. Cantaba clásicos de Broadway en el teatro de la escuela secundaria, y un reciente DVD de archivo incluye un breve fragmento de su sincera interpretación de "You Light Up My Life" en la televisión local. Se unió a una banda de rock a los 15 años y ya había grabado y lanzado su álbum debut para cuando salió Metal Queen. Ese álbum le abrió las puertas a la floreciente subcultura del heavy metal, y pronto estaba actuando en escenarios de Canadá y Europa, demostrando su excelente rango vocal y técnica. Estaba en camino de convertirse en una auténtica estrella del rock.
Para algunos oyentes, «Metal Queen» eclipsó sus lanzamientos posteriores. Constantemente recalcaba ante los entrevistadores —televisión, radio, periódicos, fanzines— que no era una «Reina del Metal», que la canción trataba sobre el empoderamiento femenino. Pero el mensaje rara vez calaba. Se volcó en su arte, creando el sencillo número 1 «Whatcha Do To My Body». Una parodia irónica del concepto de objetivación, el vídeo lo hacía aún más evidente (y divertido): Aaron con ropa de escenario poco reveladora, rodeada de hombres guapos y semidesnudos mostrados al estilo típico de los videoclips, brillando y posando innecesariamente, seductoramente y sin rumbo, vendiendo sexualidad sin ninguna conexión real con la cantante. La canción fue un gran éxito, pero el mensaje no caló hondo.
Sus discos posteriores a «Metal Queen» muestran una amplia gama artística y una asombrosa diversidad. En conjunto, ofrecen pruebas fehacientes de que es mucho más que una diva del metal unidimensional. Durante la década siguiente, recibió 10 nominaciones a los premios Juno, un premio Much Music al Mejor Video, dos premios a la Mejor Vocalista Femenina (Toronto) y un premio CMPA a la Mejor Compositora.
BodyRock alcanzó el estatus de multiplatino y fue elegido como uno de los 20 álbumes más influyentes de la década por la revista Chart Magazine. La misma revista incluyó posteriormente a músicos tan diversos como Avril Lavigne, Alanis Morissette y Shania Twain entre quienes se encontraban "bajo la influencia de Aaron".
A pesar del considerable éxito comercial, empezó a sentirse asfixiada por las limitadas expectativas de algunos fans y de los medios de comunicación. «En todos los titulares me etiquetaban como "Reina del Metal"», recuerda Aaron, «y en cada concierto había pequeños grupos de fans acérrimos coreando "Reina del Metal" al unísono. Pensaba: "¿Por qué la gente no puede superar esto? No lo entiendo". Me resultaba sofocante».
La reciente película nominada al Óscar, Anvil: The Story of Anvil, muestra cómo la discográfica gestionó y promocionó de forma inepta a ese grupo. ¿Y saben qué? Lee Aaron estaba en la misma discográfica, al mismo tiempo. A diferencia de Anvil, ella logró el éxito internacional, encabezando varias listas de revistas musicales. En la primavera de 1985, Lee realizó una gira por Europa como telonera de Bon Jovi; su actuación en directo cautivó al público europeo, y pudo regresar en otoño como cabeza de cartel a las mismas salas de conciertos.
Como la artista más destacada del sello Attic, sus discos fueron utilizados sin éxito como moneda de cambio por la compañía para conseguir un acuerdo de distribución para todo el catálogo. Al fracasar este intento, el sello intentó obtener financiación para establecer una división en Estados Unidos, manteniendo nuevamente los discos de Lee Aaron fuera del mercado estadounidense, con la intención de convertirla en la artista debutante del nuevo sello. Esta idea también fracasó. Atrapada por un contrato vinculante, no tuvo más remedio que esperar. Durante todo este proceso, hubo un considerable —y constante— interés por parte de sellos estadounidenses para ficharla y promocionarla. Como resultado, los discos de Lee Aaron nunca se publicaron en Estados Unidos, condenándola a la modesta condición de icono de culto en el mercado más grande del mundo.
A mediados de los 90, Aaron dejó de interpretar «Metal Queen». Si los fans se enfadaban, intentaba explicarles. Entonces probó otra estrategia: grabar un álbum de forma anónima bajo el nombre de IIPrecious. Reunió a tres cuartas partes de los músicos de la aclamada banda Sons of Freedom de Vancouver, y juntos crearon una colección de primera categoría de canciones con texturas y toques alternativos.
Desde el primer momento, recibió críticas entusiastas y sonó en las radios universitarias de todo Canadá. Se estaban preparando fechas tanto en Canadá como en Europa cuando todo se detuvo en seco: en cuanto los medios se dieron cuenta de que se trataba de Lee Aaron, la etiqueta de "Reina del Metal" se impuso con fuerza. Las radios universitarias dejaron de poner el disco y las fechas de la gira se esfumaron; simplemente no tenía credibilidad, por muy bueno que fuera el disco, debido al estereotipo.
Era demasiado. Aaron se había mudado a Vancouver desde Toronto y se había tomado un año sabático de la industria musical. Llegó a la conclusión de que la única manera de tener una representación clara era ser independiente: producir y lanzar su música ella misma. Era hora de grabar un disco que disfrutara haciendo, sin importar el género ni las expectativas de los demás.
“Siempre me ha apasionado el jazz y el blues clásicos. De ahí surgió el rock and roll. Necesitaba demostrar que podía hacer algo completamente diferente. Sobre todo, a mí misma, creo”, explicó Lee más tarde. Reapareció en el año 2000 con Slick Chick, un álbum de estándares de jazz interpretados con gran maestría. El cambio de estilo le sentó de maravilla a su voz, y las críticas fueron más que favorables.
“Lee Aaron ha protagonizado una de las mayores transformaciones musicales… aunque a algunos les resulte difícil creer que pudiera desenvolverse con tanta seguridad en tantos subgéneros del jazz, lo cierto es que lo hizo.” – GLOBE AND MAIL
Una gira posterior por diez países cosechó excelentes críticas. El cambio de género musical finalmente permitió que la gente la viera como una música y vocalista, no como un personaje de cómic. Su siguiente lanzamiento, Beautiful Things (2004), marcó otro giro en su carrera, con canciones originales y algunas versiones selectas, combinando sus influencias musicales (jazz, blues, rock) para crear un brillante disco de pop que, una vez más, recibió críticas positivas.
“Beautiful Things presenta a Lee Aaron creando música de una belleza excepcional, que no solo captura la potencia, el rango y la sensibilidad de su voz, sino que también fusiona sus influencias de rock, blues y jazz.” – Larry Leblanc (BILLBOARD)
Una vez más, demostró su versatilidad al aceptar un papel en una ópera barroca moderna galardonada, pero, por una vez, la música no fue su principal interés.
Finalmente, tras años de esperanza y espera, Lee Aaron experimentó el mayor avance profesional de su vida: se convirtió en madre, en rápida sucesión, de su hija Angella y, un año después, de su hijo Jett.
Su dedicación y compromiso con su familia han eclipsado felizmente su música y su carrera, y sin la presión del "próximo disco", ha tenido tiempo para reconciliarse con la "Reina del Metal" que lleva dentro y comprender que muchos de sus fans están ahí por su voz y sus canciones, no por su estereotipo.
En 2007, Lee fue invitada a actuar con Heart en el prestigioso festival Rockfest de Thunder Bay. Tras haberse centrado principalmente en el circuito de jazz, habían pasado casi diez años desde la última vez que interpretó sus antiguos éxitos de rock.
Se dio cuenta de que tocar con Heart atraería a un público mayor, aficionado al rock and roll, y, tras pensarlo bien, aceptó la oferta. Formó una banda de primera categoría y creó un espectáculo totalmente nuevo, que combinaba sus éxitos de rock de antaño con material nuevo, reorquestado para ofrecer una experiencia de concierto impecable.
El concierto fue todo un éxito: los fans recibieron a Lee de vuelta al rock 'n' roll con una ovación atronadora. Al regresar a casa, se dio cuenta de lo bien que lo había pasado y, lo que es más importante, de que finalmente había hecho las paces con toda su discografía. Mientras seguía perfeccionando su nuevo repertorio de rock híbrido, surgió una nueva meta: volver a actuar cuando sus hijos tuvieran la edad suficiente para que mamá pudiera dar conciertos. «Me di cuenta (después de alejarme del rock durante unos años) de que aceptar mi pasado no tiene por qué impedirme avanzar hacia el futuro. Además, echaba mucho de menos coger una guitarra y tocar rock. ¡Supongo que he madurado un poco!».
Probablemente sería más fácil rendirse: formar una banda de chicos de heavy metal y salir al circuito de casinos, interpretando versiones idénticas de "Metal Queen" y todos sus éxitos, con el vestuario y el maquillaje congelados en 1989. Justo este año, Dee Snider de Twisted Sister la contactó para formar parte de una revista musical en Las Vegas que incluiría a Stephen Pearcey (Ratt) y a Lee cantando sus éxitos y trabajando horas extras con las máquinas de humo. "Sería una diversión de dibujos animados", ríe Lee. "Pero quizás solo un fin de semana", sonríe. "Ya veremos".
Su prioridad son sus hijos, y la idea de pasar semanas interminables en el Strip de Las Vegas es impensable. ¿Pero volver a tocar rock and roll? ¡Por supuesto! Desde 2010, Lee ha estado haciendo frecuentes giras por todo Canadá con un espectáculo de rock que retoma sus grandes éxitos e incorpora temas más recientes.
Tras reconciliar su imagen de Reina del Metal con la realidad, comprende que su público ha madurado con ella. «Reina del Metal» es ahora mucho más que una rockera que grita un himno a sus fans: pertenece a una chica que creció y ahora abraza la maternidad, la música y la vida, con todas sus diversiones y desafíos, contratiempos y alegrías. La canción en sí es una postal inocente, un recuerdo vibrante de un tiempo y un lugar que Lee Aaron y sus fans compartieron; quizás incluso un reflejo de nuestros recuerdos colectivos de juventud y promesas, optimismo e ideales. Es una celebración de nuestra perseverancia y de las personas en las que nos hemos convertido. Puede que seamos mayores, ¡pero aún sabemos cómo divertirnos!
En 2013, Lee Aaron conoció a Sean Kelly (autor canadiense y guitarrista de Nelly Furtado) y rápidamente se hicieron amigos. Lee contribuyó con una entrevista al libro histórico de Kelly sobre el hard rock y el heavy metal canadiense, titulado Metal On Ice, y a lo largo del libro y el CD que lo acompañaba, descubrieron que tenían mucho en común musicalmente. Empezaron a intercambiar ideas para canciones y, en poco tiempo, con varios temas que Lee ya había escrito para un álbum de rock planeado, tenían suficiente material para un CD original completo. Lee entró al estudio con Sean y su banda en vivo, Dave Reimer (bajo) y John Cody (batería), y a finales del verano de 2015 se terminaron todos los detalles del nuevo álbum de rock.
¡"Fire and Gasoline", con distribución internacional a cargo de ILS/Caroline Records, sale a la venta el 25 de marzo de 2016!
Lee Aaron está ilusionada: con llevar su nuevo espectáculo de rock al escenario, con crear nueva música y con ver crecer a sus hijos. En Fire and Gasoline, una Lee Aaron revitalizada y llena de energía regresa al mundo del rock and roll con un álbum sofisticado, que invita a la reflexión, sumamente entretenido y, sobre todo, muy divertido.
¡No cabe duda de que la reina del rock canadiense ha vuelto, mejor que nunca y con más garra que nunca!
“Ella demuestra que, en este punto de su carrera, subestimar a Aaron es un riesgo que corremos nosotros mismos.” – The Georgia Straight
A continuación, celebramos su cumpleaños, con dos de sus éxitos: Whatcha Do To My Body, y Tom Boy.
Dolores Jiménez Alcántara, más conocida como La Niña de La Puebla, nació en La Puebla de Cazalla, Sevilla, España, el 20 de julio de 1908, y murió en Málaga, España, el 14 de junio de 1999. Cantaora y actriz.
Dolores Jiménez - La Niña de la Puebla (20/06/1908 - 14/06/1999)
Dolores Jiménez Alcántara Niña de la Puebla Cantaora española
Niña de la Puebla nació el 20 de junio de 1908 en La Puebla de Cazalla, Sevilla.
Ciega desde muy pequeña, se refugió en el cante pese a la oposición de su padre, impulsada por el Niño de Marchena.
Vivió de niña en Madrid y después en Morón de la Frontera, donde actuó por primera vez en público, ganando seguidamente dos concursos de cante: uno en Marchena y otro en Osuna.
Debutó en Sevilla, en el Salón Olimpia, en 1931, y al año siguiente lo hizo en Madrid, en el Cine Variedades, actuando también en el Salón Olimpia madrileño.
Contrajo matrimonio con Luquitas de Marchena y fue madre de Pepe y Adelfa Soto. Entre sus primeras grabaciones discográficas figura su versión de los campanilleros, que le proporcionó una popularidad verdaderamente inusitada, por lo que en algunos pueblos y ciudades a donde iba a cantar la recibían con bandas de música. Su debut en los teatros madrileños tuvo lugar en el Teatro Fuencarral, junto a El Carbonerillo y El Curruco de Algeciras, en 1932.
En 1933 realizó su primera película, Madre Alegría. Ese mismo año presentó en público a Juanito Valderrama. Estrenó obras lírico-andaluzas, entre ellas Sol y Sombra, de Quintero y Guillén, y Cuando la noche es eterna, de Diego Isern y Lloset, representándolas por toda España. En 1936 recorrió todo el país junto a su marido, ofreciendo recitales en los teatros más importantes.
Cuando finalizó la Guerra Civil Española, comenzó a participar en espectáculos flamencos en gira continua por España, destacando: en 1947, Ópera flamenca, con El Cojo de Huelva, partiendo del Circo Price madrileño, y Pasan las coplas, con Pepe Marchena; en 1950, El sentir de la copla, con Manuel Vallejo y José Cepero; en 1951, Toros y cante, con Juanito Valderrama; en 1953, Noche de coplas, con La Niña de Antequera y Pepe Pinto; en 1955, Herencia de arte, con El Sevillano; en 1958, Festival nacional de arte andaluz, con Pepe Marchena; en 1963, Noche flamenca, con Juanito Valderrama; en 1964, Guitarra y canela, con Rafael Farina; en 1965, 1966 y 1967, Así canta Andalucía, con Pepe Marchena; en 1970, Fantasía flamenca, con Juanito Valderrama; y en 1971, Romance flamenco, con Rafael Farina.
En la mayoría de estos espectáculos figuraron asimismo su marido y, en algunos de ellos, sus hijos. En 1978 ofreció una serie de recitales en localidades de las provincias de Madrid y Ciudad Real, y realizó otras actuaciones en centros culturales y peñas flamencas de Cataluña y Andalucía. También participó en el de su pueblo natal, donde tiene una calle dedicada, y otra en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona).
En 1986 le dedicaron un homenaje en Málaga, consistente en un festival en el que, entre otros intérpretes, tomaron parte El Tiriri, Curro de Utrera, Fosforito, Antonio de Canillas, Barquerito de Fuengirola, José Menese, sus hijos y Manolo Carmona. Una de sus últimas actuaciones tuvo lugar en el Teatro Alcalá Palace de Madrid, en 1987, dentro de los festivales de la Cumbre Flamenca, acompañada a la guitarra por Félix de Utrera.
La Niña de la Puebla falleció en Málaga el 14 de junio de 1999, a la edad de 90 años, a causa de una hemorragia cerebral.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento, con uno de sus grandes éxitos: En los pueblos de mi Andalucía, Los Campanilleros.