sábado, 4 de julio de 2026

Martín Aguirre y Otegui. Justo entre las Naciones.


Martín Aguirre y Otegui nació en Las Arenas, Guecho, Vizcaya, España, el 4 de julio de 1925. Justo entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Martín Aguirre y Otegui, Regina Robberechts (Hermana Agatha), Felix, Constant y Seraphine Robberechts. Justos entre las Naciones. 

Fred Bild nació el 7 de agosto de 1935 en Leipzig, Alemania. Tras el pogromo de la Kristallnacht en noviembre de 1938, la familia Bild logró escapar a Amberes, Bélgica. Sin embargo, menos de dos años después, con la ocupación de Bélgica por la Alemania nazi, se encontraron nuevamente bajo el dominio alemán. Como resultado de la persecución de los judíos en Amberes, la familia se mudó a Bruselas. 

En septiembre de 1942, el padre de Fred, Joseph, fue detenido en la calle y deportado a Auschwitz, donde fue asesinado. Su esposa, Ida, que estaba embarazada, llevó a Fred a esconderse en Etterbeck, un barrio de Bruselas. Tras el nacimiento de su segundo hijo, Jack, en marzo de 1943, Ida recurrió al Comité de Defensa de los Judíos (CDJ) y les pidió que encontraran escondites para sus dos hijos. 

En agosto de 1943, el CDJ llevó a Fred al orfanato en Château Beau Sejour, en Linden, que estaba a cargo de Madeleine Sorel. Luego fue llevado por Martín Aguirre y Otegui, un refugiado vasco que había huido de España con su hermano en 1937, a Francia y después a Bélgica. Aguirre y Otegui, criado en internados católicos y activista en la red de rescate de la Iglesia, llevó a Fred primero al padre René Ceuppens, uno de los secretarios del cardenal Van Roey, en el área de Malines. Para los judíos de Bélgica, Malines (Mechelen) no solo era el nombre de una ciudad, sino también el sitio del campo de detención donde se mantenía a los judíos antes de su deportación. 

A pesar de su corta edad, Fred sabía de la reputación de la ciudad y se aterró al darse cuenta de que lo llevaban a Malines. Escapó de su benefactor Aguirre y Otegui, que tuvo que correr tras el niño asustado por las calles de Lovaina y llevarlo por la fuerza a la estación de ferrocarril. Aguirre y Otegui no solo tuvo que calmar a Fred, sino que también dio explicaciones plausibles a las muchas personas, incluidos los guardias en el tren, que fueron testigos de la escena. Después de pasar varias noches en la casa del padre Ceuppens, Aguirre y Otegui se llevó a Fred una vez más, esta vez en bicicleta. Los dos pasaron varios días viajando por el campo, hasta que llegaron al monasterio de Klein-Willebroeck. 

Después de un mes en el monasterio, el hermano del padre René, el padre Joris, llevó a Fred a la aldea de Lubbeek (Brabante), donde fue puesto en manos de la familia Robberechts. En esa época vivían en la granja de los Robberechts: Regina (la hermana Agatha), su hermano Félix y su hermano menor Constant y su esposa Seraphine. Fred fue presentado a los aldeanos como Pierre van Dorpe, un chico de la ciudad que sufría problemas de salud y había sido enviado al campo para recuperar las fuerzas. Fred se acostumbró rápidamente a la vida en la granja y aprendió a hablar flamenco con fluidez. La familia lo cuido calurosamente y lo integró en su hogar. La hermana Agatha recibió una dispensa de la Madre Superiora de su convento para permanecer en Lubbeek para cuidar al niño. En septiembre de 1944, la madre de Fred llegó a Lubbeek acompañada por Colette Robberechts, que vivía en Bruselas. Ida no se llevó a su amado hijo con ella en ese momento, pero le pidió que se quedara con sus amables anfitriones hasta que pudiera ponerse de pie y encontrar una manera de mantener a la familia. Ella le dijo a Fred que Aguirre y Otegui también había transferido a su hermano Jack a un lugar seguro. En junio de 1945, la familia finalmente se reunió en Bruselas. Fred continuó visitando a la familia Robberechts, pasando todas sus vacaciones escolares con ellos hasta que se mudó a Canadá con su hermano, su madre y su nuevo esposo en 1948. 

El 11 de enero de 2011, Yad Vashem reconoció a Martín Aguirre y Otegui, así como a Regina (Hermana Agatha), Felix, Constant y Seraphine Robberechts, como Justos de las Naciones. 

Jean Sibelius. Concierto para Violín y Orquesta en Re Menor Op. 47. Jascha Heifetz.


Jean Sibelius. Concierto para Violín y Orquesta en Re Menor Op. 47.  

Jean Sibelius descubrió el violín en su adolescencia, y escribió: «Cuando toco, me invade una extraña sensación; es como si la música se abriera ante mí». Soñaba con convertirse en un virtuoso violinista y se dedicó seriamente a la interpretación hasta bien entrados sus veinte años. Desafortunadamente, su comienzo tardío, le impidió que su sueño se hiciera realidad. Sin embargo, muchos años después, su amor por el instrumento encontró su expresión en una de sus mayores obras maestras: el Concierto para violín en re menor. 

El antecedente del concierto para violín se remota a 1899, de hecho, se conservan algunos bocetos sobre la idea que tenía en aquel momento. En el verano de 1902, Sibelius le mandó una carta a su amigo y benefactor Axel Carpelan, manifestándole los proyectos de composición que tenía en mente.   

En 1902, tras su encuentro en Berlín con el violinista Willy Burmeister, que había interpretado una de sus obras orquestales como concertino, Sibelius le comentó el proyecto y Burmeister, dedicatario de la obra, y prometió interpretarlo en Berlín. Pero, debido a razones financieras, Sibelius decidió adelantar el estreno en Helsinki y no tuvo el éxito que esperaba. Diferentes circunstancias contribuyeron a ese resultado. 

Como mencionamos, Sibelius le había dedicado el concierto a Willy Burmester, y dado que este no tenía disponibilidad para viajar a Finlandia, el compositor le asignó la responsabilidad a Victor Nováček, el profesor de violín del conservatorio de la ciudad. El estreno tuvo lugar el 8 de febrero de 1904 bajo la dirección del compositor. Nováček tocó pobremente y el estreno fue un desastre. 

Erik Tawaststjerna, el biógrafo de Sibelius escribió: "un Viktor Nováček con la cara roja y sudoroso luchó una batalla perdida", y el influyente crítico Karl Flodin, generalmente favorable a Sibelius, tuvo una opinión desfavorable. Pero quien emitió un juicio mucho más categórico fue el propio compositor que después del estreno, le escribió a Carpelan: Voy a retirar mi Concierto de violín, y no se tocará por dos años. Este es mi gran dolor secreto del momento. El primer movimiento debe ser reformado totalmente, así como las proporciones del Andante. 

Es por ese motivo que Sibelius no permitió la publicación de esta versión y posteriormente realizó varias revisiones. Luego de completar la segunda versión sustancialmente distinta a la primera, Sibelius recibió la noticia que tanto estaba esperando. El estreno de la nueva versión. 

Su editor Robert Lineau, le confirmó que el concierto sería interpretado por la Orquesta de la Corte de Berlín, dirigida por Richard Strauss. El compositor le encomendó nuevamente a Burmeister la interpretación, pero este no estaba disponible. Finalmente, el “estreno” se produjo el 19 de octubre de 1905, y la parte solista estuvo a cargo del concertino de la orquesta Karel Haliř. 

A partir de ese momento, el concierto fue prácticamente olvidado hasta treinta años después, cuando el 26 de noviembre de 1935, Jascha Heifetz lo grabó. En la actualidad es una pieza muy frecuente en el repertorio de varios solistas.  

En 1990 la primera versión fue desempolvada cuando los herederos de Sibelius permitieron un concierto y una grabación de la pieza por la compañía BIS; en ambas ocasiones el solista fue Leónidas Kavakos. 

A continuación, el Concierto para Violín y Orquesta en Re Menor Op. 47, de Jean Sibelius, en la versión de Jascha Heifetz, y la Orquesta Filarmónica de Londres, dirigida por Sir Thomas Beecham.  

Bill Withers


William Harrison Withers, Jr., más conocido como Bill Withers, nació en Slab Fork, Virginia Occidental, Estados Unidos, el 4 de julio de 1938, y murió en Los Ángeles, California, Estados Unidos, el 30 de marzo de 2020. Cantautor. Tocaba piano y guitarra. 

El sitio www.billwithers.com publicó su biografía. 

Vidas, amores, sueños y posibilidades: todo se entrelaza en el arte perdurable de Bill Withers, un auténtico icono musical estadounidense. 

Withers joven 

Sus canciones hablan por sí solas. La versión de Mary J. Blige de “Lean on Me” resonó en el Lincoln Memorial de Washington D.C. durante las festividades previas a la investidura del presidente Barack Obama, “We Are One”, del mismo modo que las palabras de Withers habían honrado al presidente Bill Clinton. “Ain't No Sunshine” preparó el escenario para un episodio muy comentado de la exitosa serie Scandal en 2013. Los usos comerciales, incluida la campaña de Amazon Prime con “Lovely Day”, adaptan la música a nuevos mercados. El grupo de rock alternativo Alt-J ofrece una nueva interpretación de “Lovely Day”, mientras que Justin Timberlake interpreta una mezcla de la canción en los Oscar de 2018; el dúo de Willie Nelson y Mavis Staples de “Grandma's Hands” es una interpretación impactante en su último lanzamiento, To All The Girls; y en la presentación del Proyecto Legado de Bill Russell en Boston, Johnny Mathis interpreta una canción recién compuesta, “I Am My Father's Son”. 

La caja recopilatoria de Legacy Recordings con los nueve álbumes de Withers, The Complete Sussex and Columbia Albums, publicada a finales de 2012, ganó un premio Grammy a la Mejor Grabación Histórica en 2014. La fascinante actuación de Withers en 1974 en Zaire, previa al legendario enfrentamiento entre Muhammad Ali y George Foreman conocido como "Rumble in the Jungle", aparece en la película Soul Power, y el propio Withers es el protagonista del documental Still Bill, que se estrenó en el Festival de Cine SXSW y está disponible en DVD. 

Orígenes 

“Cuando tienes talento, lo sabes a los cinco años; solo es cuestión de encontrar el momento para desarrollarlo.” ~BW 

Bill nació en Slab Fork, Virginia Occidental, un pueblo de unos 200 habitantes. El menor de seis hermanos, se crio en la cercana Beckley, en una zona minera de carbón. El padre de Withers, minero, falleció cuando él tenía 13 años. A los 17, alistarse en la Marina fue la oportunidad que se le presentó a Bill para escapar de esa situación. 

Withers llegó a Los Ángeles en 1967. Sus demos autofinanciados, en los que Ray Jackson, miembro de la Watts 103rd Street Band, participó como arreglista y tecladista, llevaron a Jackson a presentarlo a Forrest Hamilton. Hamilton, a su vez, presentó a Withers a Clarence Avant de Sussex Records, quien contactó a Booker T. Jones para producir el álbum debut de Bill. El resultado fue el álbum Just As I Am, con el éxito ganador del Grammy «Ain't No Sunshine» y la popular «Grandma's Hands». El pragmático Withers, que ahora podía dejar su trabajo convencional en una compañía aeronáutica, reunió posteriormente a los miembros restantes de la Watts 103rd Street Band para realizar giras por Estados Unidos e internacionales. 

El segundo álbum, Still Bill, aclamado como "una obra maestra del soul de piedra" por la revista Rolling Stone, incluyó los que pronto se convertirían en clásicos "Lean on Me" y "Use Me". Le siguió Bill Withers Live at Carnegie Hall. Tras el lanzamiento de + 'Justments en 1974, Withers rompió lazos con Sussex para firmar con Columbia (que posteriormente reeditó su catálogo anterior). Making Music, Making Friends de 1975 presentó más clásicos, "Hello Like Before" y "Make Love to Your Mind"; Naked & Warm de 1976, con la idílica canción de amor a su hogar adoptivo, "City of the Angels"; Menagerie de 1977, con la muy versionada "Lovely Day" y 'Bout Love de 1979, y el sencillo "Don't It Make It Better", un sencillo de R&B que alcanzó el top 30, continuó la racha de lanzamientos que encabezaron las listas. 

“Just the Two of Us”, junto a Grover Washington, Jr., fue un hito en su carrera, obteniendo cuatro nominaciones a los premios Grammy, de las cuales Withers recibió el galardón a la Mejor Canción de R&B. “Soul Shadows”, con The Crusaders, marcó otro proyecto colaborativo de la época, y “In The Name Of Love”, con Ralph MacDonald, recibió una nominación al Grammy en 1984 a la mejor interpretación vocal. 1985 marcó el último proyecto de Withers para Columbia con el álbum Watching You, Watching Me y el sencillo “Oh Yeah”, que alcanzó las listas de éxitos de R&B. 

“No puedo volver a mi pasado; necesito un lugar donde crecer” 
– “City of the Angels” 

La salida de Bill de Columbia marcó un nuevo ciclo: en 1988, un remix de “Lovely Day (Sunshine Mix)” alcanzó el puesto número 4 en las listas británicas y Bill actuó en el programa de éxitos más importante del Reino Unido, Top of the Pops. Ese mismo año, Bill recibió su tercer Grammy (y su novena nominación) por la interpretación de “Lean on Me” de Club Nouveau. 

Cubiertas 

Una extensa lista de artistas, entre los que se incluyen Barbra Streisand, Michael Jackson, Liza Minnelli, Aretha Franklin, Tom Jones, Maroon 5, Linda Ronstadt, Paul McCartney, Sting, Joe Cocker, Johnny Mathis, Mick Jagger, Boney James, Al Jarreau, Morrissey, Nancy Wilson, Jimmy Buffett, Diana Ross, Shirley Bassey y Willie Nelson, ha versionado las canciones de Bill. Además, los samples utilizados por productores de éxito como Jay-Z, Akon, Kanye West, Tupac Shakur, Fatboy Slim, DMX y BlackStreet han impulsado innumerables éxitos del hip-hop. 

Películas como Looking for Mr. Goodbar (con la grabación de Bill de “She's Lonely”), Jerry Maguire, Jackie Brown, Notting Hill, The Bodyguard, American Beauty, Austin Powers 2: The Spy Who Shagged Me, The Heat, Girls Trip y The Secret Life of Pets han utilizado las canciones de Withers con un efecto dramático. En la televisión abierta y por cable, las canciones han aparecido en programas como Ellen DeGeneres, Scandal, Dancing With The Stars, American Idol, CSI, BULL, Snowfall, Los Simpson y El hijo pródigo. 

Honores 

Bill Withers, quien ingresó al Salón de la Fama de los Compositores en 2005, fue homenajeado por la Sociedad Estadounidense de Compositores, Autores y Editores (ASCAP) en 2006 con el Premio a la Herencia del Rhythm y el Soul, otorgado a los miembros de ASCAP que han tenido un gran impacto en el legado de la música Rhythm y Soul. Otros reconocimientos incluyen múltiples menciones como millonario por parte de Broadcast Music Incorporated (BMI); un premio del Salón de la Fama de Soul Train; dos premios NAACP Image; su ingreso al Salón de la Fama de la Música de Virginia Occidental; y un premio Clio. En 2007, "Lean On Me" fue incluida en el Salón de la Fama de los Grammy. Withers fue incorporado a la Clase de 2015 del Salón de la Fama del Rock & Roll por Stevie Wonder y John Legend, quienes interpretaron sus canciones. En 2017, recibió el prestigioso premio internacional de los Premios Ivor Novello en Inglaterra. 

Por muy importantes que sean estos reconocimientos, quedan eclipsados por la elocuencia y la profundidad que caracterizan sus canciones. Si bien prefiere una vida alejada del bullicio y la fama, en el imaginario colectivo de la música popular, el sonido y las canciones de Bill Withers siguen presentes. Cuarenta y nueve años después de su debut, las canciones de Bill Withers resuenan como referentes vibrantes en la experiencia musical estadounidense. 

“Escribo y canto sobre todo aquello que puedo comprender y sentir. Creo que es más sano mirar el mundo a través de una ventana que a través de un espejo. De lo contrario, solo te ves a ti mismo y lo que hay detrás de ti.” — BW 

A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con uno de sus grandes éxitos: Ain't No Sunshine.  

viernes, 3 de julio de 2026

Stephen Pearcy


Stephen Pearcy nació en Long Beach, California, Estados Unidos, el 3 de julio de 1956. Cantante y compositor. 

El sitio www.officialstephenpearcy.com publicó su biografía. 

Stephen Pearcy 

“Uno de los mejores líderes surgidos de la década de la decadencia”. Bestseller del New York Times. 

Como fundador, vocalista principal y compositor de la banda de metal rock RATT, Stephen Pearcy llevó a su creación a un éxito multiplatino año tras año desde 1984 hasta 1991. Obtuvo el reconocimiento de la crítica por sus actuaciones, estilo y su singular y provocativa voz. Pearcy formó RATT en Los Ángeles en 1982 a partir de su banda anterior, Mickey RATT. Conocidos por su apariencia abiertamente sexual, su actitud rebelde y su enfoque sin concesiones del metal, Atlantic Records reconoció el potencial y el carisma de RATT, por lo que firmó un contrato con la banda que dio como resultado el álbum de 1984 "Out of the Cellar", que se convirtió en uno de sus muchos éxitos multiplatino. RATT escaló las listas de éxitos con sencillos de "Out of the Cellar", superando a "Let's Go Crazy" de Prince, "Panama" de Van Halen, "Borderline" de Madonna y "Blue Jean" de David Bowie. 

El disco generó sencillos que alcanzaron el top ten, seguidos de giras con entradas agotadas en todo el mundo. Este impulso se mantuvo con cada álbum posterior de RATT, incluyendo su lanzamiento más reciente, "Infestation", en 2010. Su última grabación de esa época, en 1991, es Ratt "81-91", que marcó el final de una era y, para disgusto de muchos fanáticos acérrimos del metal que aparentemente nunca se cansaban de Pearcy, pareció marcar el final de una autoproclamada "dinastía del metal duro y contundente" que dominó la mayor parte de los años 80. 

A lo largo de las casi cuatro décadas de éxito de RATT con Pearcy al frente, lanzaron 8 álbumes y ofrecieron miles de conciertos en todo el mundo, vendiendo más de 20 millones de discos. 

En 1992, Pearcy exploró otros intereses y creó Arcade junto con Fred Coury, baterista de Cinderella. Tras el lanzamiento de su primer álbum en solitario en 2002, "Social Intercourse", y con 20 CDs en su haber, continuó grabando y realizando giras intensas, para deleite de una nueva y creciente base de fans del metal. 

A su lista de logros se suma el clásico de culto del terror de 2002, "Camp Utopia", en el que Pearcy interpreta al infame asesino en serie y líder de una secta, Timothy Bach. 

Las canciones de RATT y Mickey RATT aparecen con frecuencia en películas y series de televisión; Point Break, Weird Science, The Golden Child, la película ganadora del Premio de la Academia "The Wrestler", la serie ganadora del Premio Emmy Stranger Things, Wicked City, Cobra Kai, The Goldbergs, Young Sheldon... 

La continua exploración de Pearcy fuera de la música se manifiesta en su libro superventas del New York Times, “SEXO, DROGAS, RATT 'n' ROLL… Mi vida en el rock”, de Stephen Pearcy. Aclamado como “Una revelación impactante del vocalista del supergrupo Ratt de los 80: las groupies, las habitaciones de hotel destrozadas, las drogas… y hasta dónde puedes llegar cuando eres una de las mayores estrellas del hair metal de todos los tiempos”. 

El 2020, "Año de la Rata", comenzó de forma positiva con RATT consiguiendo un anuncio de Geico Insurance que presentaría a RATT a una nueva generación de fans con el eslogan " Tenemos un problema con RATT", visto por más de 15 millones de espectadores en sus primeras 2 semanas al aire. "Round and Round" de RATT volvió a entrar en el Top Ten de ventas digitales de canciones de hard rock de Billboard y nació una nueva base de fans. Live Nation programó a RATT como cabeza de cartel de "The Big Rock Summer Tour", RATT estaba listo para conquistar el mundo del rock una vez más. 

En febrero, el COVID-19 se extendió y, en marzo, los locales luchaban por mantenerse abiertos. RATT se vio obligado a suspender la gira hasta nuevo aviso. Sin embargo, fiel a su estilo, nada detiene a Stephen Pearcy... y lanzó una serie de canciones titulada "The Covid Tapez". 

"Todo lo que quiero" 

"Haciendo locura" 

"No me importa" 

"Vuelo nocturno" 

...luego comenzó a preparar su serie documental en colaboración con ASY/TV; el rodaje comienza en enero de 2021. ASY/TV (Transmisión a través de Roko, Apple TV, Amazon Fire TV). 

Su estilo vocal y sus interpretaciones han sido el sello distintivo de RATT y de la banda solista de Stephen Pearcy a lo largo de su carrera. Ganó notoriedad y notoriedad en la prensa por sus letras de contenido sexual y su estilo de vida hedonista, tanto dentro como fuera de los escenarios. 

El legado de Pearcy llegó para quedarse. Sus fans son leales y siempre quieren más de él… después de todo, él es el “Hombre Buscado” original.  

Autor: #misstruthadare 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Back for More.  

Puah Rakovsky. Educadora, activista sionista y líder feminista.

Puah Rakovsky nació en Białystok, Polonia, el 3 de julio de 1865, y murió en Haifa, Israel, el 13 de mayo de 1955. Educadora, activista sionista y líder feminista.   

El sitio www.jwa.org publicó este recordatorio irmado por Paula E. Hyman.  

Puah Rakovsky 3 de julio de 1865–13 de mayo de 1955 

Por Paula E. Hyman 

En resumen 

Puah Rakovsky, nacida en Polonia en 1865, creció en una familia tradicional y desde muy joven sintió una gran pasión por la educación de las niñas. Dirigió y enseñó en la primera escuela judía para niñas de Varsovia hasta su cierre durante la Primera Guerra Mundial. Posteriormente, se involucró en el sionismo, centrando su activismo en Bnos Tsiyon, un partido de mujeres en cuya junta directiva nacional formó parte. Emigró a Israel dos veces, manteniéndose gracias a su trabajo de traducción, la formación de maestras y la difusión de sus ideas sobre la organización femenina. Fue una mujer judía revolucionaria, feminista y líder sionista. Vivió de forma independiente, incluso mientras criaba a tres hijos y dos nietos huérfanos. 

En sus memorias, Puah Rakovsky se definía a sí misma como una «mujer judía revolucionaria», integrando su lucha personal por la autonomía con su activismo sionista y feminista. Dedicó su larga vida a la lucha por el empoderamiento de los judíos, y en particular de las mujeres judías. 

Primeros años de vida y matrimonios 

Puah Rakovsky nació el 3 de julio de 1865 en Bialystok, Polonia, hija de un padre de diecisiete años y una madre de quince. La mayor de quince hijos creció en una familia tradicional, descendiente de una larga estirpe de rabinos. Su padre, Menahem Mendel, aunque con formación rabínica, era un próspero agente comisionista. Comenzó su educación en una cabeza Abierta tanto a niños como a niñas, recibió clases particulares en casa de hebreo y textos judíos, así como de estudios seculares, pero sus padres rechazaron su petición de estudiar en un gimnasio, ya que eso implicaría violar el Shabat. Era una estudiante excepcionalmente brillante, cuya traducción de un cuento apareció en el Haskalá periódico Ha-Zefira en 1880. Su experiencia de la división de género en la educación judía la llevó no solo a dedicarse a la educación de las niñas sino también a reflexionar en sus memorias: “Si la Tora Si tanto las niñas como los niños judíos hubieran estudiado nuestra Torá, cultura y costumbres sin distinción de sexo, ¿cuántas miles de madres judías se habrían salvado de la asimilación y la conversión, junto con los hijos judíos que perdimos debido a la educación que recibieron de sus madres asimiladas? 

El matrimonio concertado de Rakovsky a los dieciséis años con Shlomo Malchin, un estudiante de yeshivá diez años mayor que ella, fue sumamente infeliz. Siendo aún adolescente, había perdido la fe y deseaba continuar sus estudios incluso después de casarse. Tras dar a luz a un hijo, Yehuda Ber, a los dieciocho años, y a una hija, Sheyna, a los veinte, convenció a sus padres y a su marido para que le permitieran estudiar para ser maestra y así poder mantener a la familia y que su esposo pudiera seguir estudiando. Este fue su primer acto revolucionario, pues planeaba usar su nueva titulación para ganar lo suficiente para mantenerse a sí misma y a sus hijos después de separarse de su marido. Tras años de lucha, logró obtener el divorcio. Se casó dos veces más, por amor: con Abraham Krislavin, que murió de tuberculosis, y con Mordecai Birnbaum, con quien tuvo una hija, Sarah, nacida en 1903. Consideraba que su decisión, en contra del consejo de sus amigos, de casarse con Birnbaum, diez años menor que ella, era otro acto revolucionario personal: un desafío a las costumbres. 

Carrera docente 

Con su licencia en mano, fue contratada en 1889 para enseñar hebreo en una escuela para niñas en Lomza. En 1891, la sociedad sionista Bnei Moshe la invitó a enseñar y dirigir una moderna escuela privada judía para niñas en Varsovia. Según diversas fuentes, fue la primera escuela judía para niñas en Varsovia o la primera en la que el hebreo constituía un elemento sustancial del currículo. Dos años después, fundó su propio gimnasio para niñas judías. Fue su directora hasta que la Primera Guerra Mundial provocó su cierre y se trasladó a Vilna durante dos años. En los años previos a la Primera Guerra Mundial, también patrocinó un campamento de verano/internado para niñas en Otwock, un suburbio de Varsovia. Su escuela se hizo famosa, principalmente por su énfasis en la enseñanza del hebreo y las materias judías a las niñas. Ella misma se hizo muy conocida en Varsovia y fue la heroína ficticia de la novela corta «Rabbi Shifra», escrita y publicada por Ben-Avigdor en 1893. 

Esfuerzos sionistas 

Al llegar a Varsovia, Rakovsky se involucró en la actividad sionista. Se sintió atraída por Hibbat Sión. Se unió al movimiento Amor de Sión, aunque le resultaba inquietante su aversión a la participación femenina. Partidaria desde sus inicios del sionismo político de Herzl, asistió a varios congresos sionistas y se convirtió en miembro de Ze'irei Zion. Sin embargo, centró su activismo en Bnos Tsiyon, un partido de mujeres surgido de la comisión femenina del Keren Kayemet le-Israel (Fondo Nacional Judío), en cuya junta directiva nacional participó. 

Rakovsky creía que las mujeres solo lograrían influencia política y, en última instancia, igualdad organizándose por separado para definir y presionar por sus temas particulares. En 1918 publicó un panfleto en yiddish, Di yidishe froy, que instaba a las mujeres a participar más activamente en el trabajo sionista, a fundar una organización nacional de mujeres judías y a presionar por el sufragio femenino en las elecciones comunitarias judías. Delegada en la reunión de Londres de 1920 que estableció la WIZO, se convirtió en su primera representante en Palestina durante su estancia de un año allí, sin su esposo e hija, en 1920-21. Viviendo en Jerusalén, persiguió su objetivo de empoderar a las mujeres a través de la educación abriendo una escuela vocacional para niñas. También presionó activamente por el sufragio femenino en las primeras elecciones al Parlamento. Yishuv Asefat ha-Niv harim (Asamblea Electa). 

De regreso a Varsovia, Rakovsky se convirtió en una de las fundadoras y secretaria de la Asociación de Mujeres Judías (AJJ), una organización nacional afín al sionismo, apartidista pero explícitamente feminista. Sus objetivos principales eran brindar educación laica y vocacional a las mujeres judías para prepararlas para ganarse la vida en las difíciles circunstancias económicas de la Polonia independiente de entreguerras. Los programas de la organización abarcaban desde campamentos de verano para niños y jóvenes y la provisión de educación vocacional para niñas y mujeres jóvenes hasta iniciativas internacionales de apoyo a mujeres abandonadas y cursos y conferencias (en yiddish) sobre las culturas judía y polaca. En 1925, Puah también fue coeditora de la efímera revista mensual de la Asociación, Froyen-shtim (La Voz de las Mujeres), fundada en reconocimiento de que los periódicos judíos establecidos no estaban dispuestos a permitir que las mujeres hablaran por sí mismas. Rakovsky y sus dos coeditoras, Leah Proshansky y Rachel Stein, afirmaron la necesidad de que las mujeres de clase media, «aquellas que podemos hablar», asumieran la responsabilidad de impulsar el cambio social, en igualdad de condiciones con los hombres. En 1928, Rakovsky publicó un segundo panfleto en yiddish, Di moderne froyen-bavegung (El movimiento moderno de las mujeres), que situaba al movimiento de mujeres judías en un contexto internacional y argumentaba que las mujeres judías debían organizarse por sí mismas para lograr la igualdad cívica y política, la igualdad de derechos laborales y salariales, y la igualdad de oportunidades educativas. Dentro de la comunidad judía, enfatizó, las mujeres debían convertirse en líderes y no simplemente trabajar bajo la dirección masculina. 

En las décadas de 1920 y 1930, además de enseñar y trabajar como funcionaria remunerada para la Oficina de Palestina en Varsovia, Rakovsky se ganaba la vida traduciendo. Traducía del alemán, francés y ruso al yiddish, principalmente obras literarias, pero también memorias e historia. Su traducción de la autobiografía de León Trotsky provocó que la Unión Soviética le prohibiera la entrada al país en 1932. En 1928 había pasado seis meses allí para ver los logros del comunismo y visitar a su hijo, quien, como comunista, se había establecido allí tras la Revolución Bolchevique. Nunca volvió a ver a su hijo. 

Vida adulta tardía 

En 1935 ella hizo aliyá Por segunda vez, se estableció primero en Jerusalén, pero también se dio a conocer en Tel Aviv. Mientras se ganaba la vida como traductora para el movimiento sionista, continuó participando en talleres de formación de profesoras y difundiendo sus ideas sobre la organización femenina. En 1937, por ejemplo, escribió un artículo en Devar ha-Po'elet, el periódico femenino del movimiento obrero, en el que defendía la idea de que las mujeres organizaran una lista femenina independiente en las elecciones del Yishuv, una postura a la que se oponía el movimiento obrero. Sus memorias, escritas entre 1940 y 1942, se publicaron en hebreo en diciembre de 1951 y en yiddish en 1954. 

Rakovsky pasó la última década de su vida viviendo con la familia de su hija Sarah [Birnbaum] Cohen en Haifa. Falleció el 13 de mayo de 1955, apenas dos meses antes de cumplir noventa años. Fue elogiada por sus múltiples e importantes roles como educadora, traductora, organizadora de mujeres y pionera del sionismo socialista. Fue, de hecho, una mujer judía revolucionaria, feminista y líder sionista, que vivió de forma independiente incluso mientras criaba a tres hijos y dos nietos huérfanos. 

Obras de Puah Rakovsky 

Di yidishe froy. Varsovia: Bnos Tsiyon, 1918. 

Di moderne froyen-bavegung. Varsovia: Yidishe froyen-farband, 1928. 

Lo Nikhnati, traducido y abreviado por David Kalai. Tel Aviv: N. Tversky, 1951. 

Mi vida como mujer judía radical: Memorias de una feminista sionista en Polonia, editado, anotado y con introducción de Paula E. Hyman, traducido por Barbara Harshav con Paula E. Hyman. Bloomington, Indiana: Indiana University Press, 2001. 

Zikhroynes se divierte con un revolucionario yidisher. Buenos Aires: Dos poylishe yidntum, 1954.

jueves, 2 de julio de 2026

Colin Edwin


Colin Edwin nació en Melbourne, Australia, el 2 de julio de 1970. Bajista. 

El sitio www.scienceofnoise.net publicó esta entrevista realizada por Jordi Tàrrega.   

Entrevista a Colin Edwin, bajista de O.R.k. y ex Porcupine Tree: ‘Definieron nuestra música como «caos controlado»: un viaje espontáneo impredecible’ 

27 abril, 2023 Jordi Tàrrega  

Andaba despistado yo sin saber que el bueno de Colin Edwin, el eterno bajista de Porcupine Tree estaba detrás del proyecto O.R.k. Si las cosas fueran cabales y lógicas Edwin, inglés de pura cepa, y todo educación, andaría con Steven Wilson en los remozados Porcupine Tree. Pero no han marchado así las cosas y Colin ha quedado fuera de una formación que ahora es cabeza de cartel en festivales veraniegos. Nuestro bajista supo que no estaba en el grupo por Email. 

Afortunadamente para nosotros Colin es un culo de mal asiento y sigue trabajando a destajo. O.R.k. están girando por Europa junto a LizZard y tiene varios proyectos en marcha. Le encanta tocar con otra gente y conocer sitios y personajes. Nos declara que Marruecos y su música son una de sus debilidades y también nos habla de los primeros y humildes pasos con P.T. 

En nada tenemos a Colin tocando en Madrid y Barcelona junto a ese maravilloso batería de King Crimson. Una formación impresionante de rock progresivo diferente a todo que responden al nombre de O.R.k. Por cierto, el bajista no nos quiere dar pista alguna de lo que significa el nombre de la banda… 

Hola, Colin, soy Jordi Tàrrega de Barcelona. En primer lugar, gracias por su tiempo. ¿Dónde estás ahora? ¿Va todo bien? 

Sí, ando aquí camino de París buscando algo de WiFi para esta entrevista (risas). Volaremos esta noche hacia la capital francesa. 

El principal motivo de esta entrevista es promocionar tus próximos shows en Madrid y Barcelona. Entonces… ¿Cómo va la gira? 

Te voy a ser completamente honesto: está siendo todo un desafío. Después del Covid se respira una nueva atmósfera y hemos hecho unos cuantos shows realmente buenos. La banda está tocando a un nivel fantástico, estamos disfrutando mucho y hay muchas ganas de volver a España. Te puedo decir que estamos “on fire”, que disfrutamos sobre el escenario y que las audiencias que tenemos son geniales. Hemos estado recientemente en el festival Prognoise en Holanda y a lo largo de la gira hay muy buena respuesta a nuestro material más nuevo, la gente está muy receptiva hacia Screamnasium. Estamos encantados de poder tocar en directo pues estos últimos años ha sido todo muy frustrante. Ahora estamos exultantes de poder subirnos a escena. 

¿Qué podemos esperar de su espectáculo? ¿Cómo es un concierto de O.R.k.? Imagino que la música y la técnica están en la primera línea… 

Bueno… yo no lo consideraría como una música esencialmente técnica. Lo veo música con algunos elementos que sí podrían ser considerados como técnicos y difíciles, pero no lo son todo para nosotros. Todo se resume más a la energía que desarrollamos con la química especial que hay entre los cuatro músicos. Personalmente lo veo como una energía única y es música que sale del corazón. Es música muy atractiva. 

Hubo una persona que nos describió el otro día y hablaba de “caos controlado” y esa definición me encantó, me encantó porque hace referencia a la espontaneidad y también se refiere a que es un viaje impredecible del que no sabes dónde vas a acabar. Es realmente excitante tocar en directo sin tener que regurgitar una y otra vez el mismo set y las mismas canciones de forma mecánica. En nuestra música hay espacio para la improvisación y es una de las mejores formaciones en directo con las que he tocado en toda mi vida. 

Tenía una pregunta preparada para intentar definir vuestra música, porque de veras que es difícil hacerlo, y lo de “caos controlado” me parece muy acertado… 

 Sí, ¡me encanta! Y también implica que todo nos empuja hacia nuestros límites, pero sin llegar a ellos, que todo se controla entre todos. Es divertido y disfrutable lo de tener este tipo de explosiones de espontaneidad. Es creativo y apunta a que las todo es posible con esa clase de energía y fricción. Es algo muy interesante y atractivo de conseguir como músico y espero que lo podamos transmitir a nuestro público. 

Es que es realmente complicado buscar un grupo que se parezca a O.R.k…. A ver, hay unas influencias claras que están allí, pero a día de hoy nadie suena como vosotros. Es algo que me parece un reto y creo que es fantástico. 

Me encanta que me digas esto ya que nosotros no queremos sonar a nada conocido (risas). Obviamente sí vas a poder notar muchos elementos de nuestras bandas previas. Yo, Carmelo, Pat y LEF hemos tocado todos en otros grupos y hay muchas cosas que nos son familiares. Pero tiramos para adelante, somos directos. Lo que hemos creado juntos tiene partes que te sonarán a nuestro background anterior, pero de verdad que aquí hay algo muy propio. Por cierto, tengo que corregirte de la pronunciación del grupo: sería “Ou-Ar-Key”. Es que se pronuncia así y no te puedo dar ni una pista de lo que significa… (risas). 

¿No me lo puedes decir? 

No, está abierto a todo tipo de interpretaciones… no puedo respondértelo. 

He visto vuestros vídeos en directo en Karlsruhe y parece que usáis un theremin o algo similar. ¿Es así? 

Vaya… has visto vídeos un poco antiguos. En esos tiempos LEF tocaba los teclados, pero ya no lo ha vuelto a hacer. Ahora toca la guitarra. De alguna manera digamos que en esta gira todo suena más netamente a rock, es todo mucho más directo, está todo más orientado hacia la guitarra. LEF toca la acústica y canta, y eso hace que nos sintamos más cómodos todos. 

¿Cuáles son las temáticas principales en vuestras letras? 

Bueno… el disco Screamnasium no es un disco conceptual en sí mismo, pero en lo musical hay algo que se hilvana, algo que tiene contenido y que es heredero de los tiempos de pandemia. Cortes como “Don’t Call Me a Joke” para mí tienen mucho significado pues profundiza mucho en lo que es la empatía. Trata también de expresar el sentimiento general de amor hacia la humanidad. 

Y no sé cómo lo expresáis en España, pero en el Reino Unido, la palabra “ordinario” queda como algo peyorativo, y hay luego esa gente que es vista como de los estratos sociales más bajos de la sociedad, pero que durante ese tiempo terminaron siendo los más importantes de la misma. Gente “ordinara” como basureros, enfermeras, los trabajadores del supermercado… Todos ellos pusieron en riesgo su vida para que pudiésemos seguir siendo alimentados. Podemos incluir a los conductores de camiones. 

Un poco el mensaje es que todos estuvimos juntos en eso, y también espero que la gente no lo olvide. Tuvimos un sentimiento especial hacia esa parte de la población y fue todo muy generalizado. El mensaje de la letra va por estos derroteros, un mensaje de inclusión. Queríamos expresarlo así. Es una canción que al escucharla te hace sentir bien. Cuando estábamos trabajando en el disco nos dimos cuenta de que queríamos expresar unas emociones muy positivas, y eso nos vino debido al confinamiento. 

Vemos el disco Screamnasium como estar en algún sitio concreto en el que vas y expresas todas tus emociones reprimidas. Era algo muy claro para los cuatro que formamos O.R.k. Y quisimos sacar este disco partiendo de las premisas emocionales. Y te diré que la canción “Song for the Ordinary” es mi favorita del disco. En el fondo es un mensaje de esperanza para la gente. Puedes ser “ordinario”, no importa, todo se basa en el trato que tienes hacia la gente, eso es lo realmente importante. 

Me has dicho cuáles son tus canciones favoritas del disco, pero yo te digo que mi canción favorita de O.R.k es “Kneel to Nothing”. ¿Significa algo especial para la banda este tema? 

“Kneel to Nothing”, ¡sí! Me gusta mucho. Pertenece al disco Ramagehead, por lo que tiene una actitud diferente de lo que hacemos ahora. Te diría que en esos días nuestro material iba hacia unos derroteros más tecnológicos. Y es que es imposible que las influencias de tu día a día no terminen influenciándote en la música que compones. Actualmente uno se siente vigilado constantemente y se invade tu privacidad por todo tipo de dispositivos electrónicos. 

Las grandes corporaciones tecnológicas son las que dominan y parece que el poder se inclina ante ellas. De eso trata “Kneel to Nothing”. Lo más interesante de todo es que vi el vídeo el otro día después de años sin verlo y pensé: “Wawwww, es realmente oscuro”. Es otro tipo de atmósfera completamente diferente a lo que hacemos en el último disco, pero también es genial poder tocarla en directo. Encaja perfectamente bien junto a las otras y es uno de nuestros momentos favoritos a la hora de tocar. 

Tengo que decir que es un verdadero reto lo de seguirte, porque estás en muchos proyectos como Obake, Jon Durant, SDang!, Gaudi… Pero ahora mismo parece que estás centrando todos tus esfuerzos en O.R.k., ¿o tienes muchos proyectos en marcha? 

Sí, es que siempre estoy haciendo cosas… Me gusta trabajar con gente diferente, me gusta ir a sitios los que nunca habría ido… Como bajista siempre formas parte de un proyecto, te juntas con otros músicos y la verdad es que no me he centrado nunca en realizar material propio. Actualmente me he puesto a reavivar un viejo proyecto como es Endless Tapes con mi viejo amigo Alessandro Pedretti y sacamos un disco después de la edición de Screamnasium. Realmente fue sólo un EP. 

Por otro lado, voy a seguir haciendo cosas con Gaudi, y con ellos haremos festivales de verano, que siempre son muy divertidos de hacer. Y bueno… luego tocara empezar a pensar en sacar otro nuevo disco de O.R.k.. Estoy seguro de que en los largos viajes en autocar ese tema va a salir y se hablará (risas). Nos encantaría sacar un disco en directo hasta el punto de que estamos grabando muchos conciertos de esta gira. Hay mucho material grabado, y el directo es algo que al fan le gusta. Es más, yo creo que el disco Screamnasium anda cercano a captar toda esa energía de directo, pero no es un disco en vivo. Poder sacar un álbum en directo sería maravilloso. 

He leído que te encanta la música marroquí. ¿Es eso cierto? 

Sí, lo es, me gusta mucho. Y me gusta lo de acercarla a lo que hacemos nosotros. Marruecos es un país muy musical con una rica cultura. Yo estoy feliz de haber podido estar varias veces e incluso de poder estar un mes entero allí, de poder viajar por todo el país y me enamoré de la música gnawa la cual es fascinante. A muchos de los llamados occidentales nos puede recordar hasta cierto punto al blues. Esa música posee una atmósfera blues muy accesible, pero a la vez es muy terrenal, funky, trance y especialmente: muy espiritual. Y me encanta el sonido del guinbri, que es el que hace de bajo en el estilo. Es una pasión que tengo… 

Yo de joven visité Marrakesh y la verdad es que me impresionó mucho la música de la gente… 

Allí he tenido experiencias muy locas. Los marroquíes son muy abiertos y amistosos y en alguna ocasión terminamos en casa de uno de ellos tocando los bongos (risas). “¿Eres músico? Pues ven a tocar a mi casa que tengo unos bongos y haremos percusión”. Allí la música está en todas partes, hay gente tocando los bongos en la calle, músicos callejeros a los que puedes ver en las ciudades… Algunas veces te piden dinero, pero sí, es un sitio genial e intentaré volver allí y visitar rincones que no haya visitado todavía. 

Cuando en tu infancia conociste a un joven Steven Wilson… ¿Te imaginabas que años más tarde tendríais una increíble carrera musical juntos siendo músicos profesionales? 

La verdad es que yo era un músico profesional antes de que empezásemos Porcupine Tree a rodar. Estaba tocando con varias bandas y tenía trabajo como músico. Bandas que no llegaron a nada, pero casi que podría considerarme como un músico de sesión, y me daba para ir tirando y vivir como podía. Era bajista y tocaba en muchas bandas por los alrededores de Londres. He trabajado como músico gran parte de mi vida adulta y cuando empezamos con Porcupine Tree digamos que no fue un éxito inmediato, fue un camino largo hasta conseguir cierta repercusión. 

Los primeros conciertos como grupo fueron interesantes porque la gente venía a vernos. Había gente que nos conocía y eso nos hizo pensar en que había un futuro. El siguiente paso implicó años, años y más años de ir tocando en todas partes para audiencias muy reducidas. No fue para nada lo de entrar en un grupo consagrado. Hubo muchísimo trabajo. Y bueno… contestando a tu pregunta, digamos que Porcupine Tree era una banda muy interesante, y estoy muy sorprendido por el hecho de que me sigáis preguntando por ello tras 25 años de trayectoria (risas). 

¿A qué edad empezaste a tocar el bajo? 

Hacia los 15 años. Empecé a tocar en bandas de instituto y conocí a Steven porque nuestra escuela era una pequeña comunidad. Un poco hubo atracción por parte de los dos y eso se suele dar cuando coinciden dos personas que tocan un instrumento. Si no terminas siendo amigo sabes que será una persona que terminará rondando tu círculo de amistades. Conocí a Steven Wilson en la escuela, pero no sería hasta años después, ya con la escuela terminada, que buscaríamos gente para tocar en directo. 

Él me lo dijo a sabiendas de que ya sabía el estilo de música que más me gustaba. En esos días no conocía a Richard Barbieri y a Chris Maitland. Luego nos juntamos para tocar… y eso sería ya en 1993. Aprovechamos mucho esa semana y luego ese mismo año empezamos a tener una sesión en una radio, dos o tres conciertos… Ensayábamos las canciones y las tocábamos en directo. Había una química entre nosotros que resultaba obvia al escucharnos y vernos, y eso se palpaba cada vez que tocábamos en directo. 

Sonábamos mejor en directo pues en el estudio era Steven quien se encargaba de casi todo. Tenía un estudio en su habitación y pasaba muchos ratos allí con esa caja de ritmos. Definitivamente éramos mejores cuando nos veían en directo. Pero no había garantías de que lo que estábamos haciendo le fuese a gustar a alguien o de que el grupo pudiera ir a más. El resultado fue la resultante de trabajar muy duro. 

Tengo que escribir sobre el disco Up the Downstair porque en junio va a cumplir 30 años. ¿Qué me podrías decir sobre ese álbum? 

Mi trabajo en ese disco se limitó a una canción titulada “Always Never”. Ya había grabado en un disco anterior y ya habíamos hecho algunos conciertos. Así que creo que así quedaría la cronología de lo que sucedió: Steve hizo el primer disco On the Sunday of Life… Allí había material grabado en diferentes casetes que él había ido haciendo. En eso nos basamos en esos primeros años y el disco Up the Downstair era un disco en el que ya estaba trabajando en ese momento. Juraría que Richard Barbieri tocó en un tema del álbum, yo en otro tema y luego se editó el disco justo antes de que empezásemos a tocar en directo, pero quizá ande equivocado. 

Estuvimos tocando una larga temporada y luego sacamos el disco The Sky Moves Sideways y en este sí que todos empezamos a involucrarnos mucho más. Richard también tocó en el disco, Chris en varios temas a pesar de que seguía habiendo baterías sampleadas. Y es un disco que muestra bastante lo que era el grupo en directo, o si más no… se va acercando. Es mucho más representativo de lo que hacíamos antes. En fin, digamos que Up the Downstair fue un disco muy interesante, aunque reconozco que no lo he escuchado desde hace mucho tiempo. 

Siempre me gustó tocar el tema que da título al disco pues es muy rockera y así la mostrábamos en os directos de la época. Recuerdo tocar “Burning Sky” una vez en directo y fue una pasada… ¿Qué más había de material en ese disco? Digamos que había muchas canciones que nunca las tocamos en directo. Nunca llegamos a tocar “Synesthesia” por ejemplo, y es una lástima, pues era un muy buen tema. Yo te diría que es un disco irregular, no es de los mejores, pero me gusta que la gente siga interesada en él. Es bueno que la música conecte a la gente después de tantos años. Eso siempre es bueno. 

¿Podemos decir que In-Absentia cambió muchas cosas para mejor? 

De In-Absentia podemos decir que fue un despegue total, principalmente porque había una multinacional allí respaldándolo. Por primera vez en nuestra carrera disponíamos de un presupuesto adecuado, un buen estudio y un buen ingeniero. De verdad que a nivel de sonido estaba muy por encima de todo lo que habíamos grabado antes. Salimos ganando y no podemos comparar Atlantic Records / Lava Records con los otros pequeños sellos con los que editamos anteriormente. Allí había dinero para promoción y nos apoyaron financieramente para ir a Norte América. 

Pudimos acceder a muchas cosas que antes habían sido impensables para nosotros. Era un mundo totalmente diferente al que estábamos acostumbrados. La distribución, los detalles, la promoción… Tenían más herramientas que los sellos independientes. Vimos un mundo nuevo y ahora hay otro diferente pues la industria musical ha cambiado mucho respecto a esos años. También podemos añadir que In-Absentia salió justo antes del uso masivo de Internet. Y eso lo cambió todo. Actualmente ya no hay esos presupuestos gigantes ni esos tratos favorables con las multinacionales, o si más no, nunca para un grupo que promete. Fue algo realmente grande para Porcupine Tree. Fue subir a otro nivel. 

Bien… apuesto a que estarás harto de responder a esta pregunta, pero me toca hacerla. En la reciente reunificación de Porcupine Tree no estás en el line-up y se te echa de menos… ¿Por qué no estás allí? 

La verdad es que no lo sé… No me ha llegado una explicación sobre ello. Es que ni siquiera hemos llegado a hablarlo. Sólo he recibido un Email diciendo que ellos iban a grabar un disco. Se me presentó como una cosa ya hecha. Steven nunca tuvo la valentía de llamarme así que, hasta donde yo sé, es algo que está finiquitado y es pasado. 

La verdad es que es triste pues… ¿Cuál es el primer disco que compraste con tu propio dinero? 

(Risas) Vale, es una pregunta muy fácil de contestar… Cuando yo tenía 11 o 12 años me compré un disco de Madness. Es que todos los chavales de mi edad les adorábamos y el disco era The Rise and Fall. Allí en Inglaterra eran una banda masiva, eran muy queridos por todos y eran un grupo muy divertido, y el disco The Rise and Fall es un álbum muy interesante, de hecho, lo volví a escuchar no hace mucho. Hay allí unas canciones realmente fascinantes. Es que no es el típico disco de Madness. Es un disco comprometido y que me sigue encantando. 

A mí es que lo que más me alucina de Madness es que más allá de esos discos geniales de los 70 y de los 80, en la actualidad, siguen sacando unos discos formidables como The Liberty of Norton Folgate (2009). 

Pero no sólo Madness, también muchas bandas de esa era. A mí por ejemplo me encantan The Beat, siguen teniendo muchísima energía. Hay muchas bandas de esa época que fueron masivas en cuanto a éxito. Yo tenía 11 o 12 años y empezaba a meterme en la música, y esas bandas estaban en todas partes. También destacaría a The Specials aunque desgraciadamente Terry Hall murió hace poco. Toda esa música es parte de mi ADN, pero… es que todavía me recuerdo a mí mismo yendo a comprar el disco de Madness. Lo compré en formato casete y me encantó. 

Pues nada, Colin, un placer charlar contigo. Nos vemos el sábado en Barcelona. 

Muchas gracias, por favor, ven a decirme hola en Barcelona y seguimos hablando. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Collapsing Hopes.  

miércoles, 1 de julio de 2026

Fred Schneider


Frederick William Schneider III, más conocido como Fred Schneider, nació en Newark, Nueva Jersey, Estados Unidos, el 1 de julio de 1951. Cantante, guitarrista y tecladista. 

El sitio www.en.wikipedia.org publicó su biografía. 

Frederick William Schneider III (nacido el 1 de julio de 1951) es un cantautor estadounidense y líder de la banda de rock The B-52s, de la cual es miembro fundador. Schneider es conocido por su sprechgesang, que desarrolló recitando poesía acompañado de guitarras.  

Primeros años de vida 

Frederick William Schneider III nació el 1 de julio de 1951 en Newark, Nueva Jersey, y vivió en Long Branch, Nueva Jersey, después de mudarse allí desde Belleville, Nueva Jersey. Ha dicho que sus influencias musicales incluían "canciones de Halloween y canciones navideñas extravagantes", junto con Motown. Después de graduarse de Shore Regional High School, asistió a la Universidad de Georgia, donde escribió un libro de poesía para un proyecto de clase. Después de la universidad, fue conserje y conductor de Meals on Wheels. Cuando se formaron los B-52s, tenía muy poca experiencia musical.  

A principios de la década de 1970, Schneider trabajó en Ort's Oldies, una tienda de discos en Athens, Georgia, dirigida por William "Ort" Carlton. 

Los B-52 

Schneider con los B-52 

Los B-52s comenzaron su andadura en 1976 cuando sus fundadores, Cindy Wilson, Ricky Wilson, Kate Pierson, Keith Strickland y Schneider, improvisaron una canción tras beber en un restaurante chino en Athens, Georgia. La banda dio su primer concierto oficial en 1977 en una fiesta de San Valentín para sus amigos.  

El primer sencillo de la banda fue "Rock Lobster", grabado por DB Records en 1978. Fue un éxito underground, y vendió más de 20.000 copias en total. En 1979, los B-52 firmaron un contrato discográfico con Warner Bros. Records para Sudamérica, Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda. También firmaron con Island Records para Europa y Asia. Tras la muerte de Ricky Wilson en 1985, la banda se tomó un descanso. Se reunieron en 1989 y alcanzaron el éxito comercial. 

Otros proyectos musicales 

Schneider ha publicado dos álbumes en solitario: Fred Schneider and the Shake Society (1984, reeditado en 1991 como Fred Schneider) y Just Fred (1996), del primero de los cuales surgió el sencillo y el vídeo "Monster", en el que participó Pierson en los coros. También trabajó en un proyecto paralelo llamado The Superions , que publicó un EP homónimo y el álbum Destination... Christmas! en 2010. En febrero de 2011, la banda anunció que estaba trabajando en un álbum de larga duración, que finalmente se publicó en 2017 con el título The Vertical Mind. 

Radio 

Hasta finales de 2008, Schneider presentó un programa llamado Party Out of Bounds que se emitía los viernes por la noche, de 9 p. m. a 12 a. m. (ET), en Sirius 33 First Wave. En el programa, Schneider ponía una mezcla de música dance de la era new wave, remezclas y rarezas, intercaladas con anécdotas y humor. 

Vida personal 

En julio de 2012, Schneider vivía en Long Island, Nueva York.  

En la emisión del 22 de febrero de 2010 de The Howard Stern Show, Schneider habló sobre su experiencia al confesarle a su madre que era gay. Schneider contó que su madre siempre supo más de él que él mismo, y que salió del armario mientras ella aspiraba. Su madre respondió: "Ah, ya lo sé, Freddie", y continuó aspirando. La reacción de Schneider fue: "Bueno, está bien. Supongo que volveré afuera a fumar un poco de marihuana".  

Schneider es vegetariana de toda la vida y en 2014 apareció en una campaña publicitaria de PETA que desaconsejaba el consumo de langosta.  

En mayo de 2023, Schneider recibió un doctorado honoris causa del Five Towns College en Dix Hills, Nueva York, por sus contribuciones a la industria musical.  

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Who Threw That Ham At Me. Fred Schneider & the Superions. 

martes, 30 de junio de 2026

Hal Lindes


Harold Andrew Lindes, más conocido como Hal Lindes, nació en Monterey, California, Estados Unidos, el 30 de junio de 1953. Cantante, compositor y guitarrista. 

El sitio www.headlinerhub.com publicó esta entrevista. 

Hal Lindes sobre Dire Straits: "Me conquistaron con Sultans Of Swing". 

Hal Lindes es probablemente más conocido por su trabajo como miembro de Dire Straits, banda a la que perteneció desde 1980 hasta 1985. Sin embargo, tras dejar el grupo, forjó una exitosa carrera como compositor de bandas sonoras para cine y televisión. En esta entrevista, reflexiona sobre sus primeras impresiones de Dire Straits, explica cómo Tina Turner terminó grabando «Private Dancer» y nos habla de su colección de guitarras y amplificadores. 

Fuiste miembro de tiempo completo de Dire Straits durante cinco años en los años 80; ¿cómo llegaste a unirte a la banda? 

Cuando David [Knopfler] dejó la banda, me llamaron para preguntarme si me interesaba ir a tocar con ellos. Dije: "¡Claro que sí!", porque Mark [Knopfler] estaba en su mejor momento. Como guitarrista, quería verlos y comprobar de primera mano por qué eran tan populares. Me alegró mucho que me invitaran, aunque no sabía muy bien qué esperar.  

El ambiente era súper relajado y no había nadie más que la banda; no estaban haciendo audiciones a mucha gente. Creo que solo vieron a una persona antes que a mí. Era un lugar antiguo y con mucho encanto, con una ventana enorme con vistas al Támesis; había una atmósfera genial.  

Uno a uno, cada uno de los miembros se acercó y se presentó, y charlamos un rato, así que fue más bien un encuentro social que un simple "coge tu guitarra y toca". Enseguida me di cuenta de lo bien que me caían. Todos son muy interesantes y nos llevamos de maravilla. En un momento dado, Mark dijo: "¿Te apetece tocar un rato?". 

¿Qué sucedió después? 

Me dio un Walkman, que era algo muy importante en aquel entonces. Nunca había visto uno. Había leído sobre él, así que que me dieran un Walkman fue todo un acontecimiento. Me dijo: «Escucha esto, y no te preocupes por los cambios, simplemente capta la esencia». Por supuesto, la canción era «Tunnel Of Love», ¡y esos cambios no son para los débiles de corazón! Así que estaba escuchando aquello y pensé: «¡Madre mía!». Y esa fue la primera canción que tocamos, «Tunnel Of Love». Fue simplemente increíble; fue explosivo.  

Había química y nos compenetramos a la perfección. Creo que todos sabíamos que esto era lo nuestro. Luego tocamos un par de canciones más. Era verano, alrededor de agosto, así que todavía había noches muy largas y se podía ver la puesta de sol sobre el Támesis a través de esa gran ventana. El sol empezaba a ponerse, era una gran bola roja de fuego y tocamos Sultans Of Swing.  

Ese fue probablemente uno de los momentos más mágicos que viví con la banda. Me conquistaron con "Sultans". Después, Mark me preguntó: "¿Quieres tomar una copa de vino?". Así que fuimos a un bar de vinos y estuvimos charlando, y al final me dijo: "¿Quieres volver mañana?". Y yo le dije: "Vale".  

Al mismo tiempo que yo hacía la audición, un teclista llamado Alan Clark también estaba audicionando. Empezamos la gira en Canadá y luego fuimos a Estados Unidos. En un momento dado, mientras desayunábamos con Alan, le dije: «Nunca me pidieron oficialmente que me uniera a la banda», y él me respondió: «Sí, es curioso que digas eso, porque a mí tampoco». Lo único que Alan y yo recibimos fue: «¿Quieren volver mañana?». 

Así que fuimos a ver a Ed Bicknell y le preguntamos: "¿Conseguimos el trabajo o qué?". Él se rió y dijo: "¡Por supuesto que están en la banda!". Pero eso demuestra lo informal que fue todo. 

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Ese fue probablemente uno de los momentos más mágicos que viví con la banda; me conquistaron desde el primer momento con "Sultans Of Swing". 

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Mark Knopfler compuso «Private Dancer», que fue grabada por Tina Turner. ¿Cómo surgió tu participación en esta canción y cómo se convirtió en una canción de Tina Turner? 

Ensayábamos en el mismo sitio junto al río y Mark tenía unas veinte canciones, todas geniales. La idea original era que Love Over Gold fuera un álbum doble, y Private Dancer era una de ellas. Era muy diferente a Dire Straits, pero me encantó la letra sobre ser bailarina privada y contarla desde la perspectiva femenina.  

En muchas de sus canciones, Mark adopta un personaje y lo hace bien, pero creo que fue un poco excesivo intentar imitar el personaje de una bailarina. Hice mucha campaña con Mark; no paraba de decirle: "¡Vamos, tenemos que hacerlo!". Pero, por desgracia, no se concretó. Se grabó, pero quedó archivada. Luego, el mánager de Tina estaba buscando compositores para el álbum de Tina y se reunió con Ed y le preguntó si Mark tenía algo.  

Él me dijo: "En realidad, Mark tiene una canción que sería perfecta para ella", y así fue como terminé participando en la versión de Tina. A ella le encantó nuestra versión, pero no pudieron usarla porque se grabó bajo nuestro contrato con la discográfica, así que la discográfica era la propietaria.  

Ella quería que lo recreáramos exactamente como lo habíamos grabado, pero el problema era que Mark no estaba disponible, así que al final tuvimos que usar al resto de la banda sin Mark.  

Como eran estadounidenses, querían un guitarrista estrella, así que contrataron a Jeff Beck para el solo. Yo le di un toque más bailable; es como si estuviera haciendo mi propia versión de un ritmo de Nile Rodgers. La versión de Mark era increíble. Nunca la publicaría, pero ojalá lo hiciera. Creo que incluso hoy en día, se saldría con la suya sin problemas. 

Parece probable que tengas una envidiable colección de guitarras… 

¡Tengo un problema! Necesito terapia [ríe]. Intento esconderlas como un alcohólico que esconde sus botellas de alcohol. Mi esposa no tiene ni idea, pero de vez en cuando me dice: "¿Sabías que hay tres estuches de guitarra debajo de la cama?". Y yo le digo: "¿Ah, sí? ¡Guau! ¿Cómo es posible?". 

Creo que la broma es algo así como: "Solo me falta una guitarra". Pienso que va más allá de una simple guitarra; te transporta a tu juventud. Tengo una Gretsch Duo Jet roja que conseguí cuando estaba en Dire Straits y que solía usar en el escenario.  

Esa guitarra, hasta el día de hoy, es mi favorita. Es fenomenal. No suena exactamente como una Gretsch, ni como ninguna otra. Tiene un tono único y muy musical. De hecho, Mark la tocó en la grabación de Two Young Lovers y Twisting By The Pool. También soy un gran fan de la Telecaster; no sé qué tiene, es tan sencilla. Solo tiene un par de perillas y un par de pastillas; si no puedes hacerlo con una Telecaster, probablemente no podrás hacerlo con ninguna otra.  

Me encantan las cosas raras, como las guitarras barítono y las guitarras de cuerdas agudas, que básicamente son las seis cuerdas superiores de una guitarra de 12 cuerdas sin las seis inferiores; así que tocas una octava más arriba de lo normal. También me encantan los ukeleles y la mandolina. 

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Solo quiero escuchar el sonido que tengo en la cabeza, y por alguna razón, los altavoces Celestion lo consiguen. 

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¿Cuál es el primer momento de tu carrera en el que recuerdas haber tocado con un altavoz Celestion? 

En mi adolescencia tocaba en una banda de club y actuábamos seis noches a la semana. Me compré un amplificador Marshall, y ni me imagino cómo lo usaba en una discoteca. ¡Debía de ser altísimo! ¡Me sorprende poder oírte! Pero me encantaban los altavoces. Recuerdo que había cuatro, y en aquella época, con pantalones acampanados, intentábamos que vibraran con la presión del viento que salía de los altavoces.  

Sonaban fenomenal al subir el volumen al máximo, pero también, al bajarlo, se obtenía un sonido nítido, musical y cálido. Quité la tapa trasera y vi unas cosas verdes que no tenía ni idea de qué eran. Eran altavoces Celestion [G12H] verdes. 

Más tarde conseguí un Vox AC-30, que, cuando dejé de usar el Marshall, se convirtió en mi amplificador favorito. Usaba altavoces Vox Bulldog azules, y no tenía ni idea de que eran Celestion, pero años después descubrí que, efectivamente, también lo eran.  

Esos eran mis dos altavoces favoritos, los Greenbacks y los Bulldogs, y descubrí que, si los ponías en un amplificador Fender, el resultado era espectacular. Uno de mis amplificadores favoritos es un Fender Super Champ, que salió en los años 80.  

Tengo un Celestion G10 Greenback instalado y es fenomenal. Es uno de los mejores amplificadores que he escuchado, y lo uso casi siempre. Tengo un armario lleno de amplificadores, pero ese es el que más utilizo. También tengo un Fender Deluxe Reverb con un Greenback, que suena de maravilla. 

¿Qué es lo que te atrae del sonido de Celestion ? 

No quiero oírlo; no quiero oír ningún matiz. Solo quiero oír el sonido que tengo en la cabeza, y por alguna razón, los Celestion lo consiguen. No es como si dijeran: «Sí, tiene unos medios atenuados y unos graves potentes». Simplemente conecto la guitarra y digo: «Sí, suena genial», y ya está. No lo analizo.  

Si pones otros altavoces, piensas: "Sí, está bien, no hay problema". Pero hay algo en los Celestion que simplemente me funciona. No lo cuestiono. Mucha gente suele pensar que los Celestion son para tocar a todo volumen, porque buscan ese sonido crudo y distorsionado, pero yo toco con un sonido bastante limpio.  

Toco mucho con los dedos y el sonido es excelente y nítido. Los tonos nítidos pueden ser complicados porque no quieres que suenen delgados ni estridentes. Buscas un sonido con cuerpo, rico, con mucha personalidad y calidez. Y eso es Celestion: no hay nada que se le acerque. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Sultans Of Swing.