lunes, 1 de junio de 2026

Edith Barr

 

Nora Edith Barr García nació en Lima, Perú, el 1 de junio de 1936. Cantante.   

El sitio www.loritos-periquitos.blogspot.com de José Carlos Serván Meza, publicó este artículo.   

"EDITH BARR". FAMOSA COMO "LA FLOR MORENA DE LA CANCIÓN CRIOLLA". 

¡Qué gusto nos da evocar a artistas de cuyos inicios fuimos testigos! Este es el caso de nuestra amiga Edith Barr, la espigada muchacha de los años 55 que, con el optimismo de hacerse una carrera profesional en el arte musical criollo, hacía sus pinitos en Radio Victoria. Aquellas matinés dominicales, auspiciadas por "Criogenine Lumiere", supieron de su voz y personalidad y, dadas estas virtudes, estaba asegurado su futuro triunfo en aquel campo, tan bien representado por "Las Cinco Grandes del Criollismo":  Jesús Vásquez, Eloísa Angulo, Delia Vallejos, Esther Granados y Alicia Lizárraga. La generación aquella fue muy prolífica. Surgieron, entre otros, Judith Acuña "Wara Wara", Maritza Rodríguez "La Princesita de la Canción Criolla", Edith Suárez, que dio mucho qué hablar cantando los temas de Fresia Saavedra, como "El Ladrón, por ejemplo. Ya triunfaba en toda la extensión de la palabra el bolerista Eddy Martínez, hijo del pianista y maestro Polito Bedoya.  

Un paso fugaz en Radio Victoria realizaba la abuela de mis nietos "Gaby Rossi" y sus canciones italianas. Nuestro matrimonio la alejó del arte y la tuve cantando en exclusividad para sus hijos. Edith Barr, se afianzaba cada vez más y no pasaría mucho tiempo para convertirse en "La Flor Morena de la Canción Criolla", apelativo que le creó José Lázaro Tello "El Animador de las Multitudes". En efecto, en aquel semillero de artistas que era la matiné dominical de Radio Victoria, surgió para esta artista la gran oportunidad. Su consagración vendría en la nueva emisora "RADIO ONCE SESENTA" y en la que sería lanzada con bombos y platillos al gran estrellato nacional. La foto pertenece al recordado estudio "Luz Y Sombra". Sin duda alguna Edith Barr tenía asegurado un gran futuro. Pensar que se inició cantando muy niña en la emisora Radio Callao.  

Quedarían en el recuerdo aquellas tardes y noches del Parque de la Exposición. Hoy la nostalgia me invade y me traslado frente a la Cabaña, lugar donde funcionara Radio Victoria" y veo a la juvenil Edith con todas sus ambiciones y confundida en medio de la arboleda. Indudablemente que nuestra estrella ha sabido probar de todo en el campo artístico. Pasada la etapa radial, llegaría la televisión y en aquella exitosa Panamericana, triunfó como animadora y se reafirmó en los niveles más trascendentes. Han pasado muchos años y siempre tiene la ocasión de mostrarnos su arte en la televisión con gran suceso. También es bueno resaltar su carácter empresarial y que la llevó a inaugurar la recordada "Casa de Edith". Siempre triunfadora y conservando esa clase de artista que mostró desde muy niña. Nos decía que le gustaba el canto y así se dedicó en exclusividad a su profesión. 

Ha sido estrella en los espectáculos con su propia revista. Una excelente animadora e intérprete que salió de los cánones tradicionales e impuso su propio estilo. Quien reseña esta nota, allá por los años 60, mantenía una programación en Radio Luz, emisora en la que nuestro colega locutor Manuel Acosta Calderón se revelaba como compositor. Habíamos sufrido meses antes, la muerte de nuestro hermano mayor Ángel Serván. Por alguna razón llegó Edit Barr a los estudios y al verme, ¿cuál sería su sorpresa? Lanzó una exclamación de asombro y demostró también su vena histriónica, porque, para ella, quien había fallecido era este reseñador al que no veía hacía muchísimo tiempo. Fue un reencuentro hermoso y que evoco con gran afecto por su generosa amistad. A mi solicitud, le entregué un cassette con varias de las composiciones de Manuel Acosta Calderón. 
 
Tuvo la gentileza de aprender el vals "Busco un Corazón" de mi colega de Radio Luz y este tema apareció grabado en un Larga Duración de la FTA con otros grandes éxitos que supimos promover con gratitud. Todo lo que decimos son experiencias nuestras. Así, luego de varios años de no vernos, amenizábamos una kermesse de un Colegio de Chacarilla del Estanque con nuestro grupo orquestal. Fue Edith Barr el personaje central y con su agrupación de guitarristas bajo la dirección de Alberto Urquizo La Negra, dieron relieve a dicha actividad. Conquistó a la concurrencia con su animación y cantando, como siempre, sus grandes éxitos. Uno de ellos, el vals de Chabuca Granda "José Antonio" y en el que lució mucha gracia y es uno de sus éxitos discográficos de mayor aceptación de su gran público. Otro vals muy solicitado fue el de Augusto Polo Campos "Limeña". 

Tuvimos ocasión de recibir y oír un disco de grandes efectos electrónicos y con una Edith Barr diferente. Cantando y deslumbrándonos con baladas y canciones que pusieron en relieve sus innatas condiciones de vocalista internacional. Con toda su belleza en ambos lados figura como "EDITH, LA DE SIEMPRE Y LA OTRA". Está en una nuestra colección y así, como otras grabaciones suyas, es un digno recuerdo de su arte que nos da gusto mostrar en especiales ocasiones. Ha sido la reseña de "EDITH BARR". Grande como sus predecesoras y con un sitial de preferencia en la historia de nuestra inmortal Canción Criolla. Es una verdadera luchadora y propulsora ejemplar para las futuras generaciones. Siempre activa y derrochando gran amistad y enorme arte. Gracias. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Cuando Llora Mi Guitarra.  

Eugeniusz Sławomir Łazowski. Médico, integrante de la Resistencia y profesor de pediatría.


Eugeniusz Sławomir Łazowski, más conocido como Eugene Lazowski, nació en Czestochowa, Polonia, en 1913, y murió en Oregón, Estados Unidos, el 16 de diciembre de 2006. Médico, integrante de la Resistencia y profesor de pediatría. 

El sitio www.svetzeny.cz publicó este recordatorio. 

El valiente Eugeniusz Łazowski: Un médico engañó a Hitler con una falsa epidemia de tifus, salvando a miles de personas. 

Un héroe poco conocido, logró engañar al mismísimo Adolf Hitler y a sus secuaces. Eugeniusz Łazowski (†93) fue un médico polaco que decidió dar un paso muy peligroso durante la Segunda Guerra Mundial. Sabía que, si su estratagema fracasaba, él y su familia serían enviados a la muerte. Lo apostó todo a una sola carta y funcionó. El médico provocó una falsa epidemia de tifus, quizás la enfermedad más temida por los nazis, salvando así miles de vidas. 

Gabriela Maryškova 16. 12. 2025 

Se han escrito muchas líneas sobre las atrocidades que los nazis cometieron no solo contra los judíos, y aún hoy resultan inconcebibles. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial también surgieron héroes que arriesgaron todo para salvar a otros. Si bien, por supuesto, temían profundamente a los nazis, hicieron lo imposible por impedir el traslado de su pueblo a una muerte segura.  

Łazowski sabía que los nazis temían las enfermedades. 

La historia de un médico polaco que demostró una valentía y coraje increíbles comenzó en 1941. Los habitantes del pueblo de Rozwadów y de otros pueblos cercanos empezaron a desaparecer. Fueron llevados a guetos y campos de concentración, y todos sabían que jamás regresarían. Un día, un amigo judío se acercó al joven y le rogó que intentara hacer algo al respecto. Pero ¿qué podía hacer un médico de veintiocho años contra los nazis? Empezó a reflexionar profundamente, y finalmente lo comprendió. Los nazis temían las enfermedades, y el tifus, en particular, era su mayor temor.   

Eugeniusz recordó sus estudios 

El propio Hitler había ordenado que, si aparecía una enfermedad contagiosa en cualquier lugar, la zona debía ser puesta en cuarentena y aislada de inmediato, lo que para sus habitantes equivalía a la supervivencia. Ahora solo faltaba averiguar cómo lograrlo. Łazowski no podía inyectar a la gente con el tifus mortal. Recordó algo de sus estudios de medicina. Existía una batería completamente inofensiva que podía ayudarle. Si inyectaba a alguien con la bacteria Proteus OX19 muerta, su sistema inmunitario produciría anticuerpos de inmediato. La prueba de Weil-Felix daría entonces un resultado positivo para el tifus.   

Tras la extracción de sangre, se procedió inmediatamente a la cuarentena. 

El plan era brillante, pero también muy peligroso. Si los nazis descubrían el engaño, todos serían condenados a muerte. Łazowski contactó a su colega Stanisław Matulewicz y juntos discutieron todo en detalle. Eugeniusz comenzó a inyectar esta cepa bacteriana a personas no judías, sabiendo que los nazis mataban inmediatamente a los judíos infectados con tifus. Cuando los médicos alemanes llegaron para tomar muestras de sangre, se quedaron atónitos. Los habitantes de una de las aldeas estaban infectados con tifus y se ordenó una cuarentena de inmediato.    

El médico engañó a los partidarios de Hitler. 

Poco a poco, los valientes hombres comenzaron a salvar más y más aldeas. Por supuesto, Łazowski llevaba registros falsos de todos los habitantes para poder mostrárselos a los médicos alemanes si fuera necesario. Todos los aldeanos tenían instrucciones claras sobre cómo comportarse en caso de la llegada de los nazis, para que parecieran estar infectados de tifus. Afortunadamente, los partidarios de Hitler nunca se quedaron el tiempo suficiente para comprobar la verdadera tasa de mortalidad en las aldeas.  

Łazowski salvó miles de vidas 

En total había doce aldeas, donde vivían juntas aproximadamente ocho mil personas. Eran católicos polacos o judíos que se escondían tras identidades falsas. Gracias a la falsa epidemia, las familias podían estar juntas y cada mañana, estar juntos era un milagro para todos. Afuera, el Holocausto hacía estragos, pero en las zonas de cuarentena, la gente se ayudaba mutuamente y se convencía de que aquel infierno algún día terminaría. Y tenían razón. En 1945, todos los supervivientes se salvaron y la epidemia de tifus desapareció misteriosamente.  

El médico no le contó a nadie sobre su valentía. 

Łazowski destruyó discretamente todos los registros y eliminó la bacteria que había salvado miles de vidas. Emigró con su familia al extranjero y completó los exámenes necesarios en Chicago para obtener la licencia médica. Además de ejercer la medicina, también era profesor en la Universidad de Illinois. No le contó a nadie sobre sus acciones durante la Segunda Guerra Mundial, ni siquiera a su esposa. Sin embargo, su historia comenzó a salir a la luz gradualmente. Periodistas entrevistaron a supervivientes, algunos de los cuales estaban conectados por una misteriosa epidemia que, en realidad, los había mantenido con vida.   

Un hombre humilde vivió hasta una edad bendecida. 

Finalmente, se descubrió quién era el hombre que había logrado engañar a Hitler. Tras décadas de silencio, Eugeniucz accedió a ser entrevistado. Todos mencionaban la palabra valentía, pero el doctor no estaba de acuerdo. «No fui valiente. Simplemente fui un médico que hizo lo que hacen los médicos. Ves a gente en peligro y la ayudas. Eso es todo», dijo Łazowski, quien vivió hasta la venerable edad de noventa y tres años y se convirtió en un héroe y salvador para muchos. 

domingo, 31 de mayo de 2026

Shalom – Nuevas formas de leer lo esencial


Shalom – Nuevas formas de leer lo esencial  

Esther Bendahan presenta El final del silencio: Violeta Friedman, un monólogo que rinde homenaje a Violeta Friedman. Por su parte, David Aliaga introduce un libro sobre Will Eisner, cuya vida e influencia en el cómic analiza Moisés Hassan en Apuntes de Cómic. 

Hacé click en el enlace para ver el programa. 

https://www.rtve.es/play/videos/shalom/nuevas-formas-leer-esencial/17093591/ 

Karl Bartos


Karlheinz Bartos, más conocido como Karl Bartos, nació en Berchtesgaden, Baviera, Alemania, el 31 de mayo de 1952. Cantante, compositor y productor. Toca percusión y sintetizadores.  

El sitio www.eleconomista.com.mx publicó esta biografía firmada por Antonio Becerril Romo. 

La biografía sonora de Karl Bartos y el ritmo detrás de Kraftwerk 

Karl Bartos relata en su biografía sonora The Sound of the Machine: my life in Kraftwerk and beyond su paso por la banda Kraftwerk.  

Por: Antonio Becerril Romo Publicado: 29.09.2022 - 18:19 

Fue el primer acorde de “A Hard Day’s Night” de The Beatles sobre una guitarra Rickenbacker de 12 cuerdas el que revolucionó la mente de un adolescente alemán nacido en Düsseldorf llamado Karlheinz Bartos. En sus propias palabras “Fue el momento en el que el sonido cobró un nuevo significado y supe que quería convertirme en un músico”. Al igual que miles de adolescentes en todo el mundo, el joven Karlheinz quedó maravillado por la música de The Beatles, Elvis Presley y The Rolling Stones, y aunque no entendía muy bien lo que estaban cantando, la música le generaba una conexión. Su obsesión por la música lo llevó unos años después al conservatorio Robert Schumann en Düsseldorf para estudiar percusión y a mediados de los años setenta a un grupo de música electrónica llamado Kraftwerk. 

En The Sound of the Machine: my life in Kraftwerk and beyond (Omnibus Press, 2022), su libro de memorias que el autor describe como su biografía sonora, Bartos hace una reflexión sobre su relación con el sonido y la música. El texto fue publicado originalmente en 2018 en alemán y finalmente ha sido traducido al inglés, actualizado para cubrir hasta la muerte de Florian Schneider en 2020. A través de sus diarios, Bartos recorre su vida, trayectoria musical, sus incursiones en la academia y hasta sus hobbies como el ciclismo y el atletismo. Además, reconstruye su paso por una de las bandas más influyentes del siglo XX. 

Junto con Florian Schneider, Ralf Hütter y Wolfgang Flür, Karl Bartos perteneció a la alineación más conocida de Kraftwerk y entre 1975 y 1991 produjo los álbumes: Radioactivity, Trans Europe Express, The Model, Computer World, Electric Café y The Mix. 

Bartos y sus compañeros de grupo fueron parte de la primera generación de músicos alemanes nacidos después de la Segunda Guerra Mundial que impulsaron una vanguardia musical que se le denomina krautrock, una etiqueta con la cual se amontonaba toda la música que se producía en Alemania, pero que de alguna forma se alejaba de las formas clásicas de la música popular estadounidense y británica. 

Al igual que algunos de sus contemporáneos como Can, Neu!, Amon Düül, Kraftwerk tampoco se apoyaba en la música tradicional alemana (schlager), sino en los experimentos de la música electrónica y la música concreta de Karlheinz Stockhausen, John Cage o Pierre Schaffer. 

La música de Kraftwerk siempre ha sido ligada con la etiqueta de futurista. El cuarteto siempre buscó trascender a la estética convencional de una banda de rock. En sus canciones la banda reflexionaba sobre el estado del mundo y la forma en que la radioactividad, las comunicaciones y la tecnología comenzaban a cambiar al humano. Los Kraftwerk fueron pioneros en el uso de sintetizadores, samplers, cajas de ritmos e instrumentos electrónicos y de los primeros en llevar una propuesta audiovisual única a sus presentaciones en vivo. Ahora la música de Kraftwerk se presenta en museos, festivales masivos o como el grupo abridor de alguno de sus fanáticos, aunque desde hace muchos años sólo es una reproducción. 

Bartos nos transporta a los míticos estudios Kling Klang donde Kraftwerk construía sus experimentos sonoros con una visión casi industrialista y se concibió el concepto del hombre-máquina que se intercambiaba entre el estudio y el escenario como una, pero siempre con un elemento humano detrás de toda la maquinaria. 

The Sound of the Machine es una lectura imprescindible para cualquier fanático de Kraftwerk y para cualquiera que esté interesado en conocer cómo se crearon algunas de las canciones más emblemáticas de la banda. Es una historia sobre cómo los jóvenes alemanes después de la Segunda Guerra Mundial crearon una nueva identidad, que veía hacia el futuro y nos alertaba de los peligros de la tecnología, que nunca tuvo miedo de experimentar con la tecnología y construir nuevos universos sonoros. 

Kraftwerk fue el grupo más influyente del último cuarto del siglo pasado y hasta apenas hoy estamos empezando a comprender a los magos detrás de las máquinas. 

antonio.becerril@eleconomista.mx 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Reality, de 2003.  

sábado, 30 de mayo de 2026

Franciszka Halamajowa. Justa entre las Naciones.

Franciszka Halamajowa. Justa entre las Naciones. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Libro de oraciones que usó Moshe Malc cuando él y su familia estuvieron escondidos durante veinte meses encima del establo de cerdos de Franciszka Halamajowa en Polonia. 

Nunca se sabe qué consecuencias tendrá hacerle un favor a alguien. En 1936, mi padre y mi abuelo viajaban en una carreta tirada por caballos y se detuvieron para atender a una mujer que los esperaba al borde del camino con muchos paquetes; así fue como conocieron a Franciszka. 

(Del testimonio de Chaim Malc) 

Franciszka Halamajowa conocía a la familia Malc desde antes de la guerra. Cuando le pidieron que los escondiera, ella accedió sin dudarlo, a pesar del peligro, y les preparó un escondite en el espacio que había encima de su pocilga. 

Antes de la guerra, Chana y Moshe Malc vivían en la ciudad de Sokal, Polonia (actualmente Ucrania). Su hijo Chaim nació en 1936, seguido de su hija Lifsha en 1940. 

Moshe, hijo de comerciantes de ganado, viajaba con frecuencia por la zona. Con el estallido de la guerra, Sokal quedó bajo dominio soviético y la familia sufrió dificultades económicas. En 1941, tras la ocupación alemana de la ciudad, los ataques contra los judíos por parte de sus vecinos ucranianos se volvieron habituales. 

El gueto de Sokal se estableció en 1942 y, con su creación, los alemanes comenzaron a detener y deportar judíos. Durante una de las grandes redadas, Chana escondió a su hijo de seis años, Chaim, en el ático de uno de los edificios del gueto y corrió con su hija pequeña, Lifsha, a esconderse en un sótano con un grupo de otros 30 judíos. Uno de los funcionarios del Judenrat, obligado a participar en la búsqueda de judíos escondidos, oyó llorar a Lifsha, encontró al grupo y la llevó ante el soldado alemán para evitar que descubriera el sótano. Mientras tanto, Chaim permaneció solo en el ático, donde estuvo escondido durante todo un día. 

Tras la pérdida de su hija pequeña, Moshe y Chana buscaron un lugar donde esconderse fuera del gueto. Se pusieron en contacto con Franciszka Halamajowa, una conocida polaca, quien accedió a esconderlos en el ático de su pocilga. 

Franciszka y su hija Helena, una joven de veintitantos años, cuidaron con valentía a los judíos escondidos. El hijo de Halamajowa, Wilmus, que trabajaba en la zona, también prestó su ayuda. Los Halamajowa no se amedrentaron ni siquiera cuando otros residentes polacos huyeron de la zona por temor a los ataques de sus vecinos ucranianos. Tampoco se inmutaron cuando fueron amenazados de muerte si no se marchaban. Halamajowa creía que Dios le había enviado a los judíos y que era su deber religioso ayudarlos sin esperar nada a cambio. 

Chana y Moshe Malc se escondieron en noviembre de 1942 con su hijo Chaim y su familia extendida: la madre de Moshe, Rivka Malc, sus hermanas Chaya-Dvora, Yetta y Leah con la hija de esta, Chashke. Aproximadamente seis meses después, se les unieron el hermano de Moshe, Shmelke, y los cuatro miembros de la familia Kindler, sumando un total de 13 personas. 

El doctor Kindler, un médico muy conocido y respetado en el pueblo, le brindó asistencia médica durante el tiempo que estuvo escondida. Gracias a su reputación, logró negociar con los vecinos de Halamajowa, quienes habían descubierto que escondía judíos y amenazaron con denunciarla. 

Durante los largos meses de ocultamiento en condiciones indescriptibles, surgieron difíciles dilemas éticos y los judíos escondidos tuvieron que tomar decisiones inconcebibles. Uno de estos dilemas giraba en torno a los gritos incesantes de Chashke. El temor a que sus llantos delataran su escondite y les acarrearan una sentencia de muerte, llevó a la decisión de administrarle una pastilla de cianuro. Milagrosamente, la niña sobrevivió al envenenamiento y el grupo lo interpretó como una señal de que estaba destinada a vivir. 

Mientras estaban escondidos, Chaya-Dvora Malc sucumbió al tifus. Fue enterrada bajo el manzano de Franciszka Halamajowa. 

Durante el tiempo que estuvieron escondidos, Moshe Malc pasó muchas horas escribiendo un diario y jugando al ajedrez con su hijo Chaim. El libro de oraciones que llevaban consigo mientras estaban ocultos fue muy utilizado, al igual que el calendario judío que les permitía llevar la cuenta del tiempo. 

Un mes antes de que el Ejército Rojo liberara la zona, los alemanes comenzaron a instalar equipos de radar en el tejado de la casa de Halamajowa. Por temor a caer en manos de los nazis, el grupo consideró suicidarse, pero de repente los alemanes se retiraron. 

Las familias Malc y Kindler vivieron escondidas durante unos veinte meses. 

"Había mucho ánimo en el escondite del ático [...] [Salimos] un día soleado de julio. Apenas podíamos hablar ni caminar. Yo tenía ocho años." 

Del testimonio de Chaim Malc 

Al abandonar su escondite, las familias Malc y Kindler se sorprendieron al descubrir que Halamajowa había escondido en su casa a otra familia judía de tres miembros, quienes incluso habían ayudado a Halamajowa con la cocina y la lavandería para el grupo de Malc y Kindler. 

Tras la guerra, la familia Malc abandonó Sokal y se trasladó a un campo de refugiados en Alemania. Allí, Moshe y Chana tuvieron otro hijo, Nathan. La familia emigró a Estados Unidos. 

De los 6.000 judíos que vivían en Sokal antes de la guerra, solo 30 sobrevivieron, entre ellos los 16 que Franciszka Halamajowa salvó. El libro de oraciones fue donado a Yad Vashem. El 29 de marzo de 1984, Yad Vashem reconoció a Franciszka Halamajowa y a su hija, Helena Liniewska-Halamajowa , como Justas entre las Naciones. 

Zdravko Čolić


Zdravko Čolić nació en Sarajevo, entonces República Federativa Socialista de Yugoslavia, el 30 de mayo de 1951. Cantante. 

El sitio www.eurovision-spain.com publicó esta biografía irmada por Javier Velasco. 

Zdravko Čolić (Sarajevo, 30 de mayo de 1951) es un serbobosnio hijo de un policía administrativo y un ama de casa. Aunque en un principio se interesó más por la carrera deportiva, llegando a registrar muy buenas marcas en 100 metros lisos, pronto empezó a decantarse por la música, estudiando guitarra y participando en algunos montajes teatrales locales (Decaci Pavlove ulice o Kekec i Mojca) y formando el dúo Cola i Isa con su amigo Braco Isović. También estudió económicas en la universidad. 

Tras quedar segundo en 1968 en una competición veraniega en Baošići, Montenegro, se unió al grupo Mladi i lijepi en Sarajevo y, ya en 1969, al más famoso Ambasadori (Eurovisión 1976) en el que estaría los siguientes dos años y medio. No obstante, al estar el grupo formado mayoritariamente por reclutas del ejército, tenían que rechazar muchas de las ofertas de trabajo que recibían al no poder estos acudir a realizarlas, por lo que los dos miembros no militares, Zdravko y Slobodan Vujović fundaron Novi ambasadori en 1970 incorporando nuevos miembros. Pudiendo ahora realizar más actuaciones y giras, se presentan en 1971 al Festival Vaš šlager sezone (El éxito de la temporada) en Sarajevo donde quedan séptimos con Plačem za tvojim usnama (Un penique por tus labios), que es editada en single. Su aparición por televisión impresiona al productor Kornelije Kovač que le ofrece ser suplente del cantante Davorin Popović en el grupo Indexi y formar parte del grupo Korni (Eurovisión 1974), mejor establecido que Ambasadori y que, además, a diferencia de éste, que sólo interpretaba versiones cover de éxitos internacionales, tiene material musical propio. Zdravko acepta la propuesta y se traslada a Belgrado en 1971. No obstante, no se integra bien en el estilo del grupo y tras grabar tres temas lo abandona para iniciar su carrera en solitario. 

En 1972 toma parte de nuevo en el Vaš šlager sezone y queda tercero con Sinoć nisi bila tu (Anoche no estabas). En mayo aparece en el programa de televisión Obraz uz obraz y en el mismo año participa en los festivales de Split, Pristina y Skopje y hace una gira por la Unión soviética. El camino está preparado para vencer en el Festival Opattija que determina su participación en Eurovisión 1973 con Gori vatra (El fuego arde), que, aunque quedó en el puesto 15, fue un enorme éxito en Yugoslavia. 

Se sigue presentando a más y más festivales: gana el Hit parade en Belgrado en 1974 con Ona spava (Ella duerme), el Beogradsko proleće con April u Beogradu (Abril en Belgrado) y el Vaš šlager sezone con Zvao sam je Emili (Llamé a Emily). Consigue un contrato con la WEA germana que desecha tras dos singles por no querer trasladarse a Alemania y edita su primer álbum Ti i ja (Tú y yo) en 1975 con la discográfica oficial yugoslava Jugoton. El gran éxito que obtiene, especialmente entre las adolescentes, le permite sacar un recopilatorio de sus singles anteriores y pronto se convierte en un ídolo de masas que recorre toda Yugoslavia -en solitario y con Indexi- dando conciertos multitudinarios y participando en más festivales con buenos resultados. 

En 1977 interpreta en un festival de canciones patrióticas en Zagreb el tema Druže Tito mi ti se kunemo (Camarada Tito, te juramos), que grabado en single vende 300.000 copias. Poco después saca a la venta su segundo álbum, Ako priđeš bliže (Si te acercas), que termina de consagrarle como ídolo de jovencitas, las cuales protagonizan auténticas escenas de paroxismo en sus actuaciones, como era muy típico en la época. El disco venderá más de un millón de copias a lo largo de sus sucesivas reediciones. En toda esta etapa, su primer mentor, Kornelije Kovač, va a ser fundamental como manager. 

Tras realizar el servicio militar durante 10 meses en 1978 y 1979, lo que le obliga a cancelar un nuevo contrato con la WEA alemana, edita su tercer álbum Zbog tebe (Por tu culpa) en 1980, que continua su éxito, y el cuarto Malo pojačaj radio (Sube la radio un poco) al año siguiente. Tras tres discos más en los años 80, todos muy bien acogidos, se embarca en Zagreb con el prestigioso músico Goran Bregović en la creación de su discográfica personal, Kamarad. Su trabajo como productor y la guerra de Yugoslavia suponen un gran parón en su carrera, aunque colabora con Goran en la composición de música para películas. Regresa en 1997 con su noveno álbum Kad bi moja bila (Si por mi fuera). La asistencia masiva a su concierto en Budva en 1998 deja patente que el público no le ha olvidado. En 2000 vende medio millón de discos de Okano, que es declarado album del año y Zdravko hombre del año. Siguen Čarolija (Encantamiento, 2003),  Zavičaj (Patria, 2006) y Kad pogledaš me preko ramena (Cuando me miras por encima del hombro, 2010), que es hasta ahora su último disco. Durante la última década sigue dando conciertos multitudinarios, como la gira mundial que incluyó Canadá y Estados Unidos en 2004/05, el realizado en el Belgrado Arena en 2006 ante 50.000 espectadores o en el estadio Marakaná de Río de Janeiro ante 80.000. También ha actuado en el Olympia de París en 2009 y en 2010 ha celebrado su 40 aniversario como cantante actuando ante 100.000 personas en Belgrado, demostrando una popularidad que permanece intacta a lo largo de los años. 

Se casó en mayo de 2001 con Alexandra, y tiene dos hijas: Una-Zvezdana (2001) y Lara (2006). 

Texto: Javier Velasco, “Javiquico”. Septiembre de 2013 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Južnjaci, o Sureños, acompañado por la Royal Philharmonic Orchestra.  

viernes, 29 de mayo de 2026

Melissa Etheridge


Melissa Lou Etheridge nació en Leavenworth, Kansas, Estados Unidos, el 29 de mayo de 1961. Cantante, compositora y guitarrista.   

El sitio www.melissaetheridge.com publicó esta biografía. 

Melissa Etheridge irrumpió en la escena del rock estadounidense en 1988 con el lanzamiento de su aclamado álbum debut homónimo, que la llevó a presentarse en la ceremonia de los Premios Grammy de 1989. Durante varios años, su popularidad creció gracias a temas originales memorables como "Bring Me Some Water", "No Souvenirs" y "Ain't It Heavy", por el que ganó un Grammy® en 1992. Etheridge alcanzó su máximo esplendor comercial y artístico con su cuarto álbum, Yes I Am (1993). Esta colección incluía los grandes éxitos "I'm the Only One" y "Come to My Window", una conmovedora canción de anhelo que le valió a Etheridge su segundo Premio Grammy® a la Mejor Interpretación Femenina de Rock. En 1995, Etheridge lanzó su álbum más exitoso en las listas, Your Little Secret, que se distinguió por el sencillo "I Want to Come Over". Su asombroso éxito ese año la llevó a recibir el premio a Compositora del Año en los Premios ASCAP Pop en 1996. 

Conocida por sus letras confesionales y su voz ronca y sensual, Etheridge se ha mantenido como una de las cantantes favoritas de Estados Unidos durante más de dos décadas. En febrero de 2007, Melissa Etheridge celebró un hito en su carrera con la victoria en la categoría de "Mejor Canción" en los Premios de la Academia® por "I Need to Wake Up", escrita para el documental de Al Gore sobre el calentamiento global, Una verdad incómoda. Como intérprete y compositora, Etheridge ha demostrado ser una artista que nunca ha permitido que las "verdades incómodas" la desanimen. Al principio de su carrera discográfica, Etheridge reconoció su orientación sexual cuando se consideraba imprudente hacerlo. En octubre de 2004, a Etheridge le diagnosticaron cáncer de mama, una batalla contra la enfermedad que, con su tenacidad característica, ganó. A pesar de perder el cabello por la quimioterapia, Etheridge apareció en la transmisión de los Premios Grammy® de 2005 para cantar "Piece of My Heart" en homenaje a Janis Joplin. De este modo, dio esperanza a muchas mujeres que padecían la enfermedad. 

El 7 de octubre de 2016, Melissa Etheridge lanzó Memphis Rock & Soul, su primer álbum desde This Is ME, aclamado por la crítica en 2014. Grabado en los Royal Studios de Memphis, el álbum recibió excelentes críticas de publicaciones como Entertainment Weekly, Parade, Rolling Stone, American Songwriter y otras. Posteriormente, en abril de 2019, lanzó The Medicine Show. Para este álbum, Melissa volvió a colaborar con el reconocido productor John Shanks, logrando un sonido tan vibrante como siempre y aportando un nuevo nivel artístico a su decimoquinto disco de estudio. 

En junio de 2020, Etheridge lanzó la Fundación Etheridge para apoyar la investigación científica pionera en nuevos tratamientos eficaces para el trastorno por consumo de opioides. La Fundación trabaja para impulsar enfoques terapéuticos que aborden las causas profundas del abuso de opioides y ofrezcan soluciones mejores y más eficaces para que las personas puedan superar verdaderamente su trastorno por consumo de opioides. 

En 2021, Melissa regresó con el álbum One Way Out. Este álbum de nueve canciones es una recopilación de temas que Etheridge escribió a finales de los 80 y principios de los 90 y que nunca llegaron a publicarse… ¡hasta ahora! Por fin había llegado el momento, y los fans pudieron conocer mejor a la Melissa de entonces. 

En octubre de 2022, Melissa regresó al teatro con su espectáculo unipersonal, My Window – A Journey Through Life. La aclamada obra, cuyas funciones agotaron las entradas, se estrenó en New World Stages el 13 de octubre y llegó al Circle In the Square Theatre de Broadway en septiembre de 2023. 

En 2024, Melissa lanzó Melissa Etheridge: I'm Not Broken, una miniserie documental de dos partes (Paramount+) y un álbum en vivo que la acompaña. Grabado en vivo dentro de las instalaciones del centro penitenciario de Topeka, el álbum y la miniserie documentan su proceso de composición e interpretación de una canción original inspirada en su correspondencia con los residentes del centro, e incluyen versiones crudas y conmovedoras de canciones favoritas de los fans y temas originales especialmente seleccionados. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con I'm The Only One.  

Odile Ovart-Henri. Directora del Instituto Gatti de Gamond en Bruselas, e integrante de la resistencia. Justa entre las Naciones.


Odile Ovart-Henri nació en Orp-le-Grand, Región Valona, Bélgica, el 29 de mayo de 1892, y murió en el Campo de Concentración de Bergen-Belsen, Alemania, el 31 de marzo de 1945. Directora del Instituto Gatti de Gamond en Bruselas, e integrante de la resistencia. Justa entre las Naciones. 

El sitio www.fr.wikipedia.org publicó este recordatorio. 

Odile Ovart-Henri (nacida el 29 de mayo de 1892 en Orp-le-Grand y murió el 31 de marzo de 1945 (en Bergen-Belsen) fue directora del Instituto Gatti de Gamond en Bruselas, donde escondió a niños judíos junto a su esposo Remi Ovart. Se unió al Ejército Secreto en 1941. Arrestada y deportada a Ravensbrück, murió de tifus en Bergen-Belsen. 

Biografía 

Odile Henri nació en Orp-le-Grand el29 de mayo de 1892. 

Dirige el instituto Gatti de Gamond para niñas, situado en el número 10 de la calle André Fauchille en Woluwe-Saint-Pierre, donde desarrolla la educación de las jóvenes. 

Desde 1941, Odile Henri, al igual que su esposo Remi Ovart, se involucró en el Ejército Secreto, el movimiento armado de la Resistencia belga. Dio refugio a niños judíos en el internado del instituto para protegerlos de las redadas y los arrestos. Algunos adultos también encontraron refugio en el internado, y otros niños judíos, alojados con familias de acogida, asistieron a la escuela diurna. 

En Mayo de 1943 Los alemanes querían reprimir severamente "la estancia ilegal de niños judíos entre arios". El Sipo-SD llevó a cabo una redada inicial en un convento en la Avenida Clemenceau en Anderlecht para arrestar a las niñas judías escondidas allí. Le concedieron a la Madre Superiora una prórroga para que pudiera preparar a los niños, lo que permitió a la resistencia evacuarlos. Veinte días después, se realizó un registro en el Instituto Gatti en Gamond. 

El 12 de junio de 1943 el Sipo-SD arrestó a Odile Henri-Ovart, a su esposo Remi Ovart y a su hija de 22 años, Andrée Ovart. Fueron detenidos en la prisión de Saint-Gilles. Andrée Geulen, quien, junto con Ida Sterno, organizó la colocación de niños judíos en familias de acogida y daba clases en la escuela, estaba presente pero no fue arrestada. Los once niños judíos del internado fueron llevados por los nazis, junto con una maestra, Chaja Gankarska. Solo un bebé escapó de la redada. 

Andrée Ovart fue liberada después de 48 días de detención, tras haber sido interrogada varias veces en la sede de la Gestapo en la Avenida Louise. A los tres miembros de la familia Ovart los alemanes les habían dado la oportunidad de liberar solo a uno de ellos, Odile Ovart-Henri ofreció este "boleto de salida" a su hija para que pudiera ser liberada. 

Los niños y adultos judíos arrestados en el internado de Gatti de Gamond 12 de junio de 1943 son deportados a Auschwitz-Birkenau el 31 de julio por el convoy Nº 21. 

Remi Ovart fue deportado al campo de concentración de Sachsenhausen el 24 de marzo de 1944, luego en el de Buchenwald el 6 de febrero de 1945. Murió durante las marchas de la muerte en Abril de 1945. 

Odile Ovart-Henri fue deportada al campo de concentración de Ravensbrück el 24 de marzo de 1944 entonces, en Febrero de 1945, a la de Bergen-Belsen, donde sucumbió al tifus el 31 de marzo de 1945, en vísperas de su liberación. 

Reconocimiento 

Odile Ovart-Henri es reconocida póstumamente como prisionera política. 

Odile Ovart-Henri y Remi Ovart fueron declarados Justos entre las Naciones por el Estado de Israel. El 4 de octubre de 1994 se planta un árbol en su honor en la Avenida de los Justos en el Memorial Yad Vashem en Jerusalén.   

Se han colocado piedras conmemorativas en la rue Maurice Liétart en Woluwe-Saint-Pierre en homenaje a Odile Henri-Ovart, Remi Ovart y Andrée Ovart, así como a los doce jóvenes deportados. 

Andrée Maucourant-Ovart recibió la medalla para judíos deportados de Bélgica en nombre de sus padres. Junio de 1993, durante una ceremonia que reúne a niños escondidos y salvados por Odile Ovart-Henri. 

El destino de las demás víctimas de la redada. 

De los once niños llevados al cuartel de Dossin en Mechelen, diez fueron deportados a Auschwitz el 31 de julio de 1943 por el convoy 21 y asesinados. Uno de ellos, Bernard Lipsztadt, de 12 años, logró escapar, el 28 de julio de 1943, del hospital Onze-Lieve-Vrouwe-Gasthuis de Malinas. 

Chaja Gancarska fue evacuada a la fuerza de Auschwitz durante las marchas de la muerte a Ravensbrück y luego a Malchow- Leipzig. Fue liberada en ruta por los Aliados el 23 de abril de 1943. Ella murió en 2015. 

La hija de Remi y Odile Ovart, Andrée Ovart-Maucourant, fundó en 1980 la organización sin ánimo de lucro Odile Henri Famille d'Accueil, un servicio de acogimiento familiar laico que refleja la filosofía educativa de su madre. Esta organización opera en Bruselas, la región de Borinage, la región Centro y la provincia de Luxemburgo, y presta asistencia diaria a más de 300 jóvenes, que corresponden a más de 200 familias de acogida. Andrée Maucourant-Ovart falleció en 2004. 

jueves, 28 de mayo de 2026

John Fogerty


John Cameron Fogerty nació en Berkeley, California, Estados Unidos, el 28 de mayo de 1945. Cantante, compositor, productor y multi instrumentista. Toca guitarra, batería, piano, armónica y saxo.   

El sitio www.johnfogerty.com publicó su biografía. 

John Fogerty es un verdadero tesoro estadounidense. Como líder de Creedence Clearwater Revival (CCR), Fogerty forjó un sonido distintivo e innovador, una mezcla de blues, country, pop, rockabilly, R&B, swamp boogie y rock 'n' roll sureño, todo ello unido por su singular y evocadora perspectiva lírica. Fogerty es ganador de un premio Grammy y ha sido incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll y en el Salón de la Fama de los Compositores. Es el único músico en ser incluido en el Salón de la Fama del Béisbol por su canción "Centerfield", un himno en los estadios de béisbol de todo el país. Entre los muchos éxitos de Fogerty, que han vendido más de 100 millones de discos, tanto como solista como líder de CCR, destacan "Proud Mary", "Susie Q", "Fortunate Son", "Born on the Bayou", "Bad Moon Rising" y "Have You Ever Seen the Rain", entre muchos otros. 

En 2019, Fogerty celebró sus 50 años en la música con una gira mundial con su espectáculo "My 50 Year Trip". El 8 de noviembre de 2019 se lanzó el álbum "50 Year Trip: Live at Red Rocks", que incluye una colección de éxitos de Creedence Clearwater Revival, entre ellos canciones del repertorio de su actuación en el legendario festival de música de Woodstock en 1969, entre otros temas favoritos de los fans. 

En abril de 2020, mientras se encontraban en cuarentena juntos, la familia Fogerty —compuesta por John, sus hijos Shane y Tyler, y su hija Kelsy— se reunió en su estudio casero para tocar música. Comenzó una serie de videos semanales que se hizo tan popular que se lanzó un EP digital, Fogerty's Factory, a través de BMG el día del cumpleaños de Fogerty, el 28 de mayo de 2020. El álbum completo Fogerty's Factory, con una versión extendida, se lanzó el 20 de noviembre de 2020. En diciembre de ese mismo año, Chronicle Vol. 1 de Creedence Clearwater Revival alcanzó el hito de permanecer más de 500 semanas en la lista Billboard 200, convirtiéndose en el octavo álbum en lograrlo. A principios de enero de 2021, Fogerty lanzó su primera canción original en solitario en ocho años, "Weeping in The Promised Land". La canción es la retrospectiva definitiva de Fogerty sobre el año 2020, sirviendo en última instancia como un emotivo homenaje a quienes se vieron afectados por la pandemia, así como a quienes sufrieron prejuicios e injusticias, con la mirada puesta en días mejores por venir. 

Fogerty se asoció recientemente con Concord para el lanzamiento oficial de Creedence Clearwater Revival At The Royal Albert Hall a través del sello Craft Recordings. Más de 50 años después del legendario concierto de 1970, las cintas multipista originales fueron meticulosamente restauradas y mezcladas por el productor ganador del premio GRAMMY®, Giles Martin, y el ingeniero Sam Okell. El documental que lo acompaña lleva a los espectadores desde los primeros años de CCR juntos en El Cerrito, California, hasta su meteórico ascenso a la fama, y es la única grabación de un concierto de la formación original de CCR que se ha lanzado en su totalidad. 

En 2023, Fogerty, compositor de canciones icónicas que han inspirado a generaciones —como «Proud Mary», «Down on the Corner», «Fortunate Son», «Bad Moon Rising» y «Have You Ever Seen the Rain», entre muchas otras— adquirió la mayoría de los derechos de publicación mundiales de su histórico catálogo musical de Concord. Para John, estas composiciones han sido un sueño de décadas y una misión personal. Durante años, los derechos de autor de las canciones clásicas de Fogerty pertenecieron a Saul Zaentz, propietario de Fantasy Records, quien vendió el sello y su cartera editorial al antiguo Concord Music Group en 1995. Fogerty, que se desvinculó de Fantasy en 1974, volvió a firmar con el sello tras su compra por Concord. Aun así, no había podido obtener la propiedad de sus canciones, hasta ahora. 

“Desde enero, vuelvo a ser dueño de mis canciones. Creí que esto nunca sería posible. Después de 50 años, por fin me reencuentro con ellas. Además, tengo voz y voto sobre dónde y cómo se utilizan. Hasta este año, nunca había podido hacerlo. ¡Tengo muchas ganas de salir de gira y celebrar este año! Quiero agradecer a Concord por haber hecho posible todo esto. Y estoy entusiasmado con las nuevas ideas y el renovado interés por mi música… como un renacimiento”, dijo John Fogerty. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con uno de sus grandes éxitos: Centerfield.  

miércoles, 27 de mayo de 2026

Ana Belén

 

María del Pilar Cuesta Acosta, más conocida como Ana Belén, nació en Madrid, España, el 27 de mayo de 1951. Cantante, actriz y directora. 

El sitio www.biografiasyvidas.com publicó esta biografía. 

Ana Belén 

(María Pilar Cuesta, Madrid, 1950) Actriz y cantante española. Se dio a conocer en un concurso radiofónico de cantantes infantiles, cuando la moda de los "niños cantores" del cine español tocaba a su fin. Tras su debut como protagonista en la pantalla a los catorce años, en Zampo y yo, no se conformó con ser un descubrimiento infantil más y se apresuró a diseñar su carrera de adulta. 

Ana Belén 

Sin abandonar la canción, estudió arte dramático e inició una serie de excelentes interpretaciones teatrales con obras de autores clásicos y contemporáneos. Lo mismo cabe decir de su calidad profesional en televisión, la música (actividad que reforzó a partir de su matrimonio con el cantante Víctor Manuel en 1970) y el cine, con tres décadas de trayectoria y varios trabajos de gran calidad, como los que rodó con Manuel Gutiérrez Aragón (Demonios en el jardín, 1982) y Mario Camus, entre ellos La colmena (1982), basado en la novela de Camilo José Cela, y La casa de Bernarda Alba (1987), adaptación del drama homónimo de Lorca. Bajo la dirección de José Luis García Sánchez participó en Divinas palabras (1987, basada en la obra de Valle-Inclán) y El vuelo de la paloma (1989), y con Vicente Aranda en La pasión turca (1994), traslación a la gran pantalla de una exitosa novela de Antonio Gala. 

Mujer polifacética, ha sabido imponer y mantener con inteligencia el personaje que representa, a la vez popular y prestigioso. En los años 90 multiplicó sus facetas profesionales con la creación de una productora propia (Ion Films), la dirección cinematográfica, con Cómo ser mujer y no morir en el intento (1991), y la comedia musical, con Mi bella Elena (1995). 

En el terreno musical, sus grabaciones más representativas son Para la ternura siempre hay tiempo (1986) y Como una novia (1991). En 1998 colaboró en Lorquiana, doble álbum en homenaje al poeta Federico García Lorca. Otras películas en que participó como actriz fueron La corte del Faraón (1985), Sé infiel y no mires con quién (1985), Libertarias (1995), El amor perjudica seriamente la salud (1996), Mírame (1997) y Antigua vida mía (2001). 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Derroche y Zorongo gitano.  


martes, 26 de mayo de 2026

Levon Helm


Mark Lavon Helm, más conocido como Levon Helm, nació en Elaine, Arkansas, Estados Unidos, el 26 de mayo de 1940, y murió en Nueva York, Estados Unidos, el 19 de abril de 2012. Cantante, actor y multi instrumentista. Tocaba batería, mandolina, guitarra y armónica.  

El sitio www.levonhelm.com publicó este recordatorio. 

“Cuando me preguntan de dónde viene el rock and roll”, dijo una vez Levon Helm, oriundo de Arkansas, “siempre pienso en nuestros espectáculos ambulantes del sur y en aquel salvaje Midnight Ramble. El paso de pato de Chuck Berry, los movimientos rockabilly de Elvis Presley, el baile de Little Richard al piano, las payasadas de Jerry Lee Lewis y el paso de camello de Ronnie Hawkins podrían haber salido directamente del escenario de FS Walcott”. 

El espectáculo Midnight Ramble de Woodstock evoca la infancia rural del hombre al que Rolling Stone llamó "el mejor baterista del rock and roll" durante su etapa con los pioneros de la música americana, The Band. Levon Helm, nacido en 1940 en el delta de Arkansas, creció en la aldea de Turkey Scratch rodeado de la música de sus padres, la que escuchaba en la radio y la que vivió en persona: el influyente bluesman Sonny Boy Williamson, cuyo programa de radio King Biscuit Time se emitía a todo volumen en la cercana emisora KFFA de Helena; Bill Monroe and His Blue Grass Boys, con Flatt & Scruggs; y Elvis Presley a finales del 54. Levon fue testigo directo del nacimiento del rock and roll. 

También dejó una huella imborrable en Levon el espectáculo itinerante de carpas FS Walcott y su Midnight Ramble, exclusivo para adultos, que presentaba a "la Dama de la Sonrisa Millonaria" y a "un baterista zurdo fantástico", según recordó en sus memorias, This Wheel's on Fire. Levon, que tocaba la guitarra desde los 9 años, se dio cuenta de que "la batería parecía el mejor asiento de la casa". Para cuando Levon se graduó de la escuela secundaria, ya había actuado con su hermana en ferias del condado, concursos de talentos y salones agrícolas. Fue reclutado por su paisano de Arkansas y líder Ronnie Hawkins, quien se había hecho un nombre con sus dobles saltos mortales en el escenario y su ruidoso sonido que fusionaba R&B y rockabilly. De gira por el circuito de bares de carretera de Canadá, los Hawks también incluirían a los canadienses Rick Danko, Richard Manuel, Garth Hudson y Robbie Robertson. Tras separarse de Hawkins en 1965, esta hermandad de músicos virtuosos se autodenominaría Levon and the Hawks, y más tarde, acompañando a Bob Dylan después de que este se pasara a la música eléctrica, simplemente "The Band". 

Esto llevó a Levon a Woodstock, Nueva York, donde se enamoró del paisaje bucólico y el ambiente de pueblo pequeño. Dylan se había establecido allí. "Todos sentíamos que nos sentíamos como en casa", recordó Levon. "El pueblo nos acogió y nos trató como a sus hijos predilectos. Si alguien preguntaba: '¿Está la banda en el pueblo?', seguramente se referían a nosotros. De hecho, así fue como el pueblo nos dio nuestro nombre". 

Tras establecerse allí, el grupo grabó su álbum debut, Music From Big Pink, que recibió su nombre de la casa de campo donde grabaron las legendarias "Basement Tapes" con Dylan. Cuando The Band inició su primera gira posterior al álbum en el Winterland de San Francisco en 1969, el estimado crítico Ralph Gleason escribió: "Lo primero que pensé fue: ¡Esta es la banda de Levon!... Ahí estaba él, con su barba tupida, sus hombros balanceándose y su rostro mefistofélico pegado al micrófono a un lado mientras tocaba la batería... Un cantante extraordinario con una voz magnífica". Otro testigo presencial, el autor y periodista Chet Flippo, recordó: "Había una alegría colectiva, casi una epifanía, en la gente que me rodeaba mientras la música los envolvía". 

Esa alegría colectiva impulsaría el evento Midnight Ramble de Levon en Woodstock 35 años después. 

Tras diez álbumes juntos, creando un repertorio de música americana sin igual, el grupo se disolvió después de la interpretación de "Last Waltz" en Winterland en 1977. Levon siempre había mantenido una casa en Woodstock, donde construyó una casa rústica y un granero a principios de los 70, que incluían un estudio de grabación y un espacio para actuaciones. El primer artista en grabar un álbum en el Granero, en 1975, fue el influyente músico de blues Muddy Waters, que ganó un Grammy al año siguiente. Mientras tanto, Levon formó los RCO All-Stars, que incluían a miembros de Booker T. and the MGs y debutaron en Saturday Night Live. La fiesta para celebrar el álbum homónimo del grupo se celebró en el Granero, donde la hija de Levon, Amy Helm, de seis años, cantó en público por primera vez. 

Tras un LP en solitario de Levon grabado en Muscle Shoals, la banda se reunió en 1983, sin Robertson, y realizó giras y grabó tres álbumes durante los siguientes 15 años. Durante ese tiempo, Levon actuó en películas como Coal Miner's Daughter y The Right Stuff, y colaboró en álbumes como All the Kings Men, grabando un tema con Keith Richards y los compañeros de banda de Elvis, el guitarrista Scotty Moore y el baterista DJ Fontana, en The Barn. 

Pero la década de 1990 trajo consigo un período muy difícil de mi vida, dijo Levon. Después de que un incendio arrasara más del 80% de su casa en 1991, pensó que jamás volvería a escuchar el sonido del estudio Barn. Sin embargo, tras una reconstrucción magistral, regresó a su hogar y el estudio sonaba mejor que nunca. 

En 1996, a Levon le diagnosticaron cáncer de garganta. «Lo mejor fue poder luchar», recordó Levon sobre aquella época tan angustiosa. «Mi aprecio por el simple hecho de estar vivo se convirtió en algo muy valioso. En las calurosas noches de verano, me adentraba en una arboleda oscura de pinos perennes cerca del arroyo que pasaba detrás de mi casa, y simplemente respiraba el aire de los pinos y el aroma de la cicuta, intentando eliminar de mi organismo los residuos de cincuenta años de fumar… Me lavaba la cara con el agua fresca y oscura del arroyo… y trataba de usar los aromas y el aire curativo del bosque para ayudar a mi cuerpo y a mi espíritu a recuperarse. Finalmente, entre el bosque y mis oraciones… y los largos viajes a la clínica de radioterapia [en Nueva York con mi hija Amy], empecé a mejorar». La cirugía y 28 sesiones de radioterapia mantuvieron a Levon con vida, pero dejaron su característico tenor convertido en un susurro ronco. 

Milagrosamente, mientras seguía tocando la mandolina y la batería con su Barn Burners Blues Band, con Amy como vocalista principal y Little Sammy Davis en la armónica, la voz de Levon fue regresando gradualmente. Y en 2004, abrió su querido granero para celebrar sus propios Midnight Rambles. Reunió cuidadosamente a la banda residente de Midnight Ramble, compuesta por Amy, Little Sammy Davis, el multiinstrumentista Larry Campbell, la vocalista Teresa Williams, el guitarrista Jimmy Vivino, los bajistas Mike Merritt y Byron Isaacs, el tecladista Brian Mitchell, el baterista Tony Leone y una impresionante sección de metales formada por Erik Lawrence, Steven Bernstein, Jay Collins, Clark Gayton y Howard Johnson. El primer Ramble contó con la participación del legendario pianista Johnnie Johnson, pionero del rock and roll junto a Chuck Berry. 

 “Cada vez que empieza un concierto y estoy en el escenario, me maravillo del talento musical que me rodea”, dijo Amy en 2009. “Cada integrante de este grupo toca con una maestría y una pasión increíbles. El Ramble se ha convertido en una comunidad, un lugar donde la gente se reúne canta, ríe y comparte historias”. Los asistentes traían platos para compartir y charlaban con Levon, junto a la máquina de palomitas, antes de subir al escenario. Pronto, la fama del Ramble se extendió mucho más allá de las montañas Catskill. 

Los amigos y compañeros músicos de Levon acudieron en masa al Barn para unirse a la diversión del Midnight Ramble, asombrando a los fans que jamás imaginaron que verían a Levon y a amigos como Elvis Costello, Emmylou Harris, Allen Toussaint, Hubert Sumlin, Pinetop Perkins, Norah Jones y Dr. John tan de cerca. «Un Ramble es una reunión, un intercambio íntimo de espíritu comunitario y buena voluntad», escribió Larry Campbell en el prefacio del libro del fotógrafo Paul Laraia, The Levon Helm Midnight Ramble. «Todos los que entren, músicos y público por igual, se irán sintiéndose mejor que cuando entraron. Son unas horas para olvidar los problemas y dejar que la música rejuvenezca el alma; música estadounidense auténtica, honesta y atemporal, hecha simplemente por el puro placer que proporciona». 

Animado por tal camaradería y excelencia musical, Levon regresó a su estudio Barn para grabar Dirt Farmer en 2007. Su primer álbum en solitario en 25 años incluía canciones que su padre, Diamond Helm, le había enseñado de niño. Ganó el primero de tres premios Grammy consecutivos para Levon; el segundo fue Electric Dirt en 2009, y el tercero Ramble at the Ryman en 2011, que documentaba la gira Ramble. A lo largo de los años, Levon también contribuyó a la comunidad de Woodstock, ofreciendo conciertos benéficos para recaudar fondos para la música en las escuelas locales y otras causas importantes. La economía local floreció cuando Woodstock volvió a ser un destino para los amantes de la música de todo el mundo. 

Perdimos a Levon en abril de 2012, pero su espíritu permanece en los alegres paseos nocturnos que se celebran en su precioso granero con vigas de cicuta. Pocos días antes de su fallecimiento, instó a sus seres queridos a que siguieran adelante, a que continuaran con la tradición, manteniendo viva la música en el granero. Y así lo han hecho. 

A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con The Weight.  

Stefania Wilczyńska. Educadora.


Stefania Wilczyńska nació en Varsovia, Polonia, el 26 de mayo de 1886, y murió en el Campo de Concentración y Exterminio de Treblinka, Polonia, el 6 de agosto de 1942. Educadora. 

El sitio www.yadvashem.org publicó este recordatorio. 

Stefania Wilczyńska (Stefa) 

Stefania nació en Varsovia en 1886, en el seno de una familia burguesa asimilada. Realizó un curso para ser maestra de jardín de infancia y estudió ciencias naturales en la Universidad de Lieja, en Bélgica, ya que siempre se sintió atraída por el ámbito de la educación. Tras finalizar sus estudios, trabajó como voluntaria en el orfanato judío que se había inaugurado en la calle Franciszka 2, y poco después, a la temprana edad de 26 años, se convirtió en la directora del centro. Stefania creía en el sistema educativo Maria Montessori como un proceso natural impulsado por la curiosidad. 

Cuando Korczak fue nombrado director del nuevo orfanato en la calle Krochmalna, designó a Stefa como su asistente y encargada del hogar. 

En el orfanato, Korczak y Stefa se complementaban a la perfección. En los testimonios de sus alumnos se puede leer que Korczak era la intelectual y filósofa, y Stefa la mujer de acción. Demostraba devoción y preocupación por los niños, a la vez que era estricta y exigente. Para ella era fundamental que se sintieran como en casa. 

Stefa visitó Palestina tres veces entre 1931 y 1938. Se alojó en el kibutz Ein Harod. Tras la ocupación nazi de Polonia, los habitantes de Ein Harod consiguieron los documentos necesarios para que Stefania pudiera abandonar el país, pero ella se negó y se trasladó con Korczak y los niños al gueto. Allí, Stefa se dedicó especialmente a cuidar a los niños enfermos, acondicionándoles una habitación especial y permaneciendo horas a su lado, brindándoles consuelo. El 5 de agosto de 1942, marchó con Korczak, los niños del orfanato y el resto del personal hasta el punto de deportación, desde donde fueron trasladados a Treblinka y asesinados. Como había hecho a lo largo de su vida, también en esta ocasión, Stefa se entregó por completo a los demás, con un sacrificio incesante. 

lunes, 25 de mayo de 2026

Las hermanas Podgórska. Justas entre las Naciones

  

Las hermanas Podgórska. Justas entre las Naciones 

El sitio www.aurora-israel.co.il publicó este artículo firmado por el Dr. Israel Jamitovsky. 

Las hermanas Podgórska, heroínas con mayúscula 

4 de noviembre de 2025 / Dr. Israel Jamitovsky 

Prestigiosos historiadores señalaron en más de una oportunidad que segmentos de la población polaca colaboraron activamente con los nazis en la persecución de judíos en su espacio; otros fueron totalmente indiferentes. En cambio, hubo en esta área, una pequeña y digna minoría de Justos entre las Naciones (7.318 acorde al Instituto Yad Vashem). Cabe recordar que al comienzo de la Segunda Guerra Mundial residían en Polonia 3.300.000 judíos y solo sobrevivieron 380.000. 

En este contexto cabe, por cierto, invocar esta memorable historia. Las hermanas Stefania Podgórska, nacida en 1925, y Helena Podgórska, nacida en 1935, provenían de una familia campesina y católica que residía en la ciudad de Przemyśl, sita en el sureste de Polonia. Previo al estallido de la Segunda Guerra Mundial, Stefania trabajaba en un establecimiento alimenticio perteneciente a la familia judía Diamant. 

Su padre había fallecido en 1938 luego de una grave enfermedad. Una vez que los nazis conquistaron Polonia, la madre y el hermano de las antedichas hermanas fueron trasladados a Alemania para efectuar trabajos forzosos, en tanto que Diamant y su familia fueron compelidos a ingresar en un gueto. Por ello, las dos hermanas residían en un apartamento arrendado, sito en la propia ciudad de Przemyśl. 

En 1942, se hizo público que los nazis se proponían liquidar el gueto judío de Przemyśl. En el interín, el hijo del empleador de Stefania previo a la guerra, Max Diamant, compareció en la finca de las hermanas Podgórska solicitando ocultarse en este espacio. Había escapado con su hermano y primo del tren que los conducía al campo de exterminio de Belzec. 

Aunque temerosas, aceptaron que Max se ocultara en el ático de la finca en que residían. Este fue solo el principio. El propio Max solicitó otro tanto para su hermano menor y cuñada y, posteriormente, se incorporaron otros judíos, trece en total. Ante ello y sin amilanarse, Stefania alquiló una finca compuesta por dos habitaciones, una cocina y un ático en la calle Tatarska de la ciudad de Przemyśl. En este contexto, Max Diamant construyó una pared en el ático con tablones adquiridos por Stefania, de tal suerte que así se aseguraba una habitación en cuyo espacio todos podían dormir. 

Transcurrió el tiempo y las dos hermanas se quedaron sin recurso alguno, pero echaron mano a su imaginación. Stefania comenzó a tejer suéteres y a recibir solicitudes de amigos y conocidos, y solía trocarlos por comida y, de ser necesario, la adquiría en el mercado negro. 

La coyuntura comenzó a agravarse. Un vecino de la finca era un oficial de la SS. A comienzos de 1944, Stefania y Helena fueron notificadas por un oficial nazi que debían abandonar la finca en que residían en un plazo de dos horas. Los prófugos judíos les solicitaron a las hermanas Podgórska que evacuaran el inmueble y no arriesgaran sus vidas. 

Pese a ello, las hermanas decidieron no abandonar este espacio y dejar los judíos librados a su suerte. Durante ocho meses, las hermanas Podgórska residieron en el ático de la finca junto a los trece judíos que ya ocupaban este espacio, en tanto que las enfermeras alemanas y sus novios se asentaron en la parte confortable del inmueble. 

Posteriormente, las enfermeras alemanas evacuaron este espacio siguiendo los pasos del ejército alemán. El 27 de julio de 1944, el ejército soviético liberó a la ciudad de Przemyśl. Los trece judíos que habían sido ocultados durante dos años y medio, aunque extenuados, se habían finalmente salvado en mérito al heroico y riesgoso despliegue de las hermanas Podgórska. Los riesgos que asumieron fueron enormes; recuérdese el número de polacos que fueron colgados por los nazis al extender su ayuda a los judíos. En la foto que se adjunta a estas reflexiones y tomada años más tarde, aparece Stefania sentada con algunos judíos que salvó junto a su hermana. 

Ecos y reconocimientos 

Después de la guerra, en 1961, Stefania se afincó en Estados Unidos, contrajo enlace y tuvo una hija y un hijo. En cambio, su hermana Helena permaneció en Polonia, se casó, se recibió de médica y ejerció su profesión en Wroclaw. 

Como era de esperar, en el año 1979, ambas hermanas fueron honradas por el Instituto Yad Vashem de Jerusalén con el título de Justas entre las Naciones. Fueron igualmente homenajeadas por organizaciones judías y polacas de América del Norte. Stefania falleció el 29 de septiembre de 2018 en Los Ángeles, California, a la edad de 97 años. 

En 1966, se filmó la película para la televisión rotulada Hidden in Silence (Escondidas en el Silencio), elaborada por Richard A. Colla según guion de Stephanie Liss con Kellie Martin como Stefania y Gemma Coughlan en tanto Helena. 

Debe señalarse igualmente la novela histórica La luz en los espacios oscuros. La talentosa y joven escritora norteamericana Sharon Cameron fue su autora, basada en la historia de ambas hermanas, editada en el año 2020 y que fuera traducida al hebreo por la editorial Yediot Sfarim en 2022. El volumen tuvo un resonante éxito. Mi señora está leyendo el libro y me dijo que es fuera de serie; en mérito a ella es que vierto estas reflexiones. 

Una última reflexión. Este maravilloso relato se acopla a tantas historias de distinto género e índole que he vertido desde esta columna y que no dejan de sorprenderme y conmoverme. ¿Cómo entender que, después de tanto tiempo en que se registraron los acontecimientos, tomemos conocimiento de los mismos, recién ahora o después de muchos años de acaecidos? Dejo la respuesta librada a la opinión de los estimados lectores y lectoras. 

Klaus Meine


Klaus Meine nació en Hannover, Alemania, el 25 de mayo de 1948. Cantante, guitarrista y compositor. 

El sitio www.elperiodico.com publicó este artículo firmado por Juanjo Talavante. 

Klaus Meine, el cantante de Scorpions al que hace 40 años los médicos le dijeron que no volvería a cantar y sigue en activo 

A punto estuvo de dejarlo todo por un problema de nódulos en las cuerdas vocales. Después de varias consultas e intervenciones, una visita providencial a un médico especializado en tratar a cantantes de ópera dio nuevos bríos a su garganta y le permitió seguir actuando, ahora mismo, en EE.UU. 

Juanjo Talavante 

Madrid 09 OCT 2022 6:50 

“Mira, Klaus, a tu voz le pasa algo. Me duele cuando te oigo cantar”. El diagnóstico de Dieter Dierks, el productor de Scorpions, no era médico, pero sus palabras resultaban demoledoras para el pequeño vocalista del grupo de rock alemán. Dierks era el hombre de confianza de la banda y una pieza importante de su éxito en Estados Unidos que con tanto ahínco habían perseguido durante años. No era fácil para un grupo alemán granjearse el favor y la admiración en un mercado eminentemente anglosajón, que contemplaba con escepticismo y desconfianza a una banda teutona. El último trabajo discográfico de los escorpiones, Animal Magnetism (1980), les había procurado notoriedad en el mercado americano y ahora el grupo había decidido trasladarse a un estudio discográfico en Francia para grabar su nuevo disco. Pero allí, Klaus Meine, el pequeño vocalista de Hannover, se las veía y se las deseaba para alcanzar sus habituales agudos. La suya era una voz poderosa, muy característica, marcada aún por un acento alemán que en el mercado británico contemplaban con algo de recelo. Pero tanto su timbre como su capacidad para llegar a notas altas lo encaramaban como uno de los más prometedores vocalistas del género. 

Sin embargo, en el estudio, en aquellos días de 1981, algo le pasaba. Empezó a sentirse incómodo, sus cuerdas vocales no respondían a la exigente demanda de sus nuevas composiciones y un día se quedó literalmente sin voz. Las luces de alarma se encendieron en una banda aún joven que se encontraba en el umbral del éxito mundial, y ese álbum en el que trabajaban era la clave para sumarse finalmente a las grandes bandas de rock duro del planeta. 

Meine voló de regresó a Alemania y acudió a la consulta de un médico. Esta vez el diagnóstico sí era profesional y resultó desolador: “¿Cantante? Cambie de profesión”. El ánimo del vocalista germano se precipitó al vacío y empezó a sospechar que no podría volver a cantar. En aquellos días apenas podía hablar. Regresó al lado de sus compañeros de formación desolado, tratando de hacerse a la idea de que no cabía otra alternativa que no fuera dejar su pasión, la música. Ellos trataron de animarlo y lo convencieron para que buscara una segunda opinión médica. El vocalista de Scorpions tenía nódulos en la garganta. Le ofrecieron pasar por el quirófano y así lo hizo. Después de unas semanas, recuperó el ánimo, la voz y volvió a la carga. 

Su compañero Rudolf Schenker, el guitarrista que había fundado Scorpions en 1965, le dijo que se negaba en rotundo a aceptar esa derrota, que debía seguir luchando y que el grupo esperaría 

Pero fue un simple espejismo, porque no tardó en volver a ser consciente de que sus cuerdas vocales no estaban en condiciones. Volvió a sufrir una segunda intervención quirúrgica, pero el problema persistía. Entonces, Klaus Meine se vino abajo. Se dirigió al grupo desolado, deprimido, para comunicarles que lo dejaba, que debían buscar otro cantante. Y en ese instante su compañero Rudolf Schenker, el guitarrista que había fundado Scorpions en 1965, le dijo que se negaba en rotundo a aceptar esa derrota, que debía seguir luchando y que el grupo esperaría lo que hiciese falta. En paralelo, la banda llamó al cantante de Dokken, Don Dokken, para poder avanzar en el estudio. Pero la intención de Schenker era clara: “Te esperaremos, Klaus, no arrojes la toalla”. 

UN MÉDICO VIENÉS 

Entonces, alguien le recomendó a Meine un especialista austriaco que tenía su consulta junto a la ópera de Viena y trataba a los mejores cantantes líricos del mundo. El cantante de Hannover hizo de tripas corazón, y acudió a Austria a la consulta del doctor Kursten. Allí, en las paredes de la sala de espera colgaban retratos de famosos cantantes de ópera. Por ese mismo lugar habían pasado Luciano Pavarotti, Alfredo Kraus, Plácido Domingo o Montserrat Caballé, entre otros. Y años más tarde, lo haría José Carreras, después de su enfermedad. 

Kursten trabajó con el cantante de Scorpions con nuevas metodologías clínicas y le ofreció una segunda oportunidad. Las descargas de electrodos en las cuerdas vocales, junto con otras técnicas, surtieron efecto, y, además, el foniatra vienés le recomendó a una antigua cantante de ópera para que completase su recuperación. Tras largas sesiones de esfuerzo, Klaus fue recuperando su voz y reeducándola. Aprendió una lección vital y profesional y desde entonces se esmeró en cuidar sus cuerdas vocales. A partir de aquel grave trance procuraría ejercitar su voz, tratar su garganta con mayor esmero y calentar metódicamente antes de cada ensayo o actuación. 

Meine era consciente de que, en sus primeros años de carrera, antes incluso de sumarse a Scorpions, en los tiempos en que comenzó su andadura en el mundo de la música en The Mushrooms, a mediados de los 60, o después en The Copernicus, con Michael Schenker (hermano de Rudolf), había maltratado sus cuerdas vocales rasgando su voz para realizar versiones de cantantes como Elvis Presley o Little Richard, que habían marcado su gusto musical. Eran conciertos de noventa minutos sin descanso, noche tras noche, forzando su garganta, maltratándola entonces de forma inconsciente. 

Tras las sesiones médicas, su voz había ganado muchas cualidades. Ahora resultaba más cristalina, y su rango vocal seguía siendo envidiable 

A pesar de aquello, finalmente su carrera profesional seguiría adelante. Tras las sesiones médicas, las clases y unos meses de reposo, Klaus Meine estaba listo para abordar un reto mayúsculo: la grabación de Blackout, el disco que Scorpions acabaría lanzando en marzo de 1982, hace ya 40 años. Su voz había ganado muchas cualidades. Ahora resultaba más cristalina, y su rango vocal seguía siendo envidiable. Escuchando los temas de ese disco nadie podría creer que su intérprete vocal acababa de pasar por dos operaciones y un auténtico calvario. El disco supuso el éxito definitivo de los alemanes en el panorama internacional. Y Klaus brillaba en temas exigentes como No One Like You, Blackout, Dynamite o el asombroso y vertiginoso Now. 

Después llegarían nuevas grabaciones, cientos de conciertos en giras alrededor de todo el planeta y éxitos como Rock You Like an Hurricane o Still Loving You, este último todo un clásico en el género de las baladas que tan copiosa y brillantemente ha cultivado la banda de Hannover. Fueron precisamente las baladas las que extendieron su mercado a una audiencia menos dada al sonido duro o metalero. El propio Klaus compuso la célebre Wind of Change tras una estancia en Moscú en los años previos a la caída del Muro. Scorpions fue uno de los primeros grupos occidentales en actuar en la URSS. Un paseo por aquel Moscú de finales de los ochenta le inspiró a Meine el que acabó convertido con los años en himno pacifista, aunque la invasión rusa de Ucrania ha llevado a los rockeros alemanes a cambiar la letra original como muestra de desaprobación de la política Putin. 

HASTA HOY 

Ya ha llovido desde 1981, cuando la carrera del cantante de Scorpions parecía haber llegado a su final. El apoyo incondicional de su amigo Rudolf Schenker, con el que ha participado en todas las grabaciones de la banda, desde la primera, Lonesone Crow (1972), y la persistencia en seguir siendo lo que quiso ser de niño, cuando aupado a un taburete por sus padres interpretaba el Ave María y se ganaba unas monedas, le han permitido llegar hasta hoy en activo tras varias décadas de frenéticas giras y una discografía que no para de crecer. 

El pasado febrero Scorpions puso en el mercado su último trabajo, Rock Believer (2022). Ningún otro título podría definir mejor su trayectoria y su filosofía vital. Tras haber superado ampliamente los 50 años de carrera musical los Scorpions se encuentran estos días de gira por EEUU. Cada noche, Klaus Meine sale al escenario con su escaso metro sesenta y su característica boina negra, que corona unos ojos claros, una nariz respingona y una sonrisa sempiterna que dirige a los fans que siguen siendo fieles a los aguijonazos de la banda alemana de rock más exitosa de la historia. 

En la contraportada del vinilo de aquel Blackout que devolvió a Meine a la senda del rock, en el apartado de agradecimientos figuraba el nombre de Doc ‘Vibrator’ Kursten, el médico que logró que el cantante de 74 años siga siendo hoy no solo un creyente del rock, sino también un practicante incombustible. Y en Viena, en el número 4 de Opernring, junto a la ópera, el doctor Reinhard Kursten continúa la tradición de su padre y mantiene abierta una consulta en la que junto a las fotos de los grandes cantantes de ópera figura el retrato de Klaus Meine, el cantante que se negó a callar. 

A continuación, celebramos su cumpleaños, con Still Loving You.