Brian John Peter Ferneyhough nació en Coventry, Reino Unido, el 16 de enero de 1943. Compositor y pedagogo.
El sitio www.lapiedradesisifo.com publicó esta biografía firmada por Alejandro Gamero.
La complejidad de Brian Ferneyhough
El compositor Brian Ferneyhough es una polémica figura de la música clásica contemporánea, cuya obra se compara con el tipo de desconcierto y de miedo que antes se reservaba para Berg y Schoenberg. Sus composiciones son conocidas por su alucinante complejidad. Por algo, se le conoce como «Padre de la nueva complejidad», un movimiento de la música clásica que, como su nombre indica, otorga un gran valor a lo complejo.
Una sola pieza de violonchelo solista puede escribirse hasta
en cinco pentagramas, cuando el violonchelo generalmente requiere uno solo. Una
pieza orquestal está anotada en una partitura de casi un metro de alto, con
páginas que son como densos bosques de notas. Como se puede imaginar, realizar
estas obras puede ser como una especie de batalla, un descenso a los infiernos
para el intérprete, que se siente cada vez más atrapado. Su complejidad hace
que tocar su música suponga someterse a una prueba física y mental.
Ferneyhough tuvo una educación algo extraña para un príncipe
oscuro de la modernidad musical. Nacido en Coventry, nunca estuvo en contacto
con la música de niño. Inspirándose en las primeras obras de Stockhausen,
Boulez y Schoenberg, estudió brevemente en la Royal Academy de Londrs antes de
trasladarse a la Europa continental. Después de mudó a Estados Unidos, en 1987,
donde permanece como profesor de Stanford en California hasta la actualidad.
Los primeros años de la década de 1970 marcaron un cambio
decisivo en su escritura. La vanguardia de la época se debatía entre el control
matemático sistemático y la libertad compositiva total. La solución de
Fernehough fue fusionar ambas perspectivas. En una serie de piezas, por
ejemplo, a los artistas se les permitía una cierta autonomía, pero solo después
de haberlos sometido a una disciplina interpretativa.
El resultado fue la vertiginosa complejidad de la notación
de muchas de las obras del compositor, desde principios de la década de 1970
hasta el presente. Mirando una de sus partituras, puede parecer que todos los
signos y símbolos familiares y convencionales se han vaporizado en fragmentos
incalculablemente complejos. A finales de la década de 1980, completó un ciclo
de piezas inspiradas en los grabados Carceri d´Invenzione de Piranesi. Al igual
que la mirada se lleva a un viaje alucinante por las mazmorras de la imaginación
de Piranesi, la música de Ferneyhogh lleva al oído a un viaje igualmente
emocionante e impredecible.
A continuación,
celebramos su cumpleaños, con Time & Motion Study II, en la versión de Neil
Heyde, en violonchelo, y Paul Archbold, en sonidos electrónicos.
