miércoles, 27 de junio de 2018

La trucha. La película


"En 1969 cinco jóvenes músicos, todos relativamente desconocidos para el gran  público, pero destinados a convertirse en artistas internacionales de gran categoría, se unieron para tocar el Quinteto la trucha de Schubert, en el nuevo Queen Elizabeth Hall, en la orilla sur del Támesis, en Londres. Sus nombre son: Daniel Barenboim, ltzhak PerIman, Pinchas Zukerman, Jacqueline du Pré y Zubin Mehta.

El concierto tuvo lugar el 30 de agosto y yo presagié que se convertiría en algo legendario. Lo que estaba claro era que había que hacer una película al respecto porque las películas recuerdan a nuestros artistas y sus personalidades de una forma que ningún otro medio consigue.

La idea no consistía solo en grabar el concierto, sino en grabar los preparativos durante la semana anterior y, al hacerlo, presentar muchas más facetas de cada uno de estos grandes talentos y espléndidos músicos jóvenes, en el trabajo, tocando y también interpretando, captar parte del espíritu que había más allá del acontecimiento y la actuación en sí.

Todo esto se llevó a cabo gracias a las nuevas y ligeras cámaras silenciosas de 16 mm, que hicieron posible un nuevo tipo de cine. Pudimos llevar las cámaras con los músicos a lugares en los que nunca antes había llegado una cámara y pusimos imágenes en la pantalla que nunca habían estado allí. El resultado fue dinamita para el año 1969 porque se hizo algo que jamás se había logrado, y de una forma que nunca se había visto en un proyecto de música clásica. De alguna manera, marcó un hito.

La primera parte de la película, en la que se presenta a cada uno de los artistas por turnos, acaba con los últimos 7 minutos de los preparativos entre bastidores antes del concierto. Esos minutos contienen escenas que han dejado huella en las historias de la música y del cine. La película continúa con la actuación, grabada exactamente tal y como fue, en directo, sobre el escenario, sin ninguna toma añadida, filmada con cinco de esas nuevas y silenciosas cámaras. Fue un acontecimiento histórico tanto técnica como musicalmente.

La película que salió de ahí, La Trucha, se convertiría con casi total seguridad en la película de música clásica más emitida de todos los tiempos. Cuando se emitió por octava vez en Alemania, el 25 de mayo de 1994, en el canal ARTE, obtuvo la mayor audiencia del año de todas las retransmisiones de música clásica de ese canal, ¡25 años después de que apareciera por primera vez! Se ha convertido en el emblema mejor recordado de una época de la música que se ha ido, y parece que para siempre."

Christopher Nupen