miércoles, 3 de agosto de 2016

Aniversario del estreno de la ópera Guillermo Tell de Gioachino Rossini.


Guillermo Tell es una ópera en cuatro actos con música de Gioachino Rossini y libreto en francés de Étienne de Jouy e Hippolyte Bis, basados en la obra Wilhelm Tell de Friedrich Schiller, y estrenada en el Théâtre de l'Académie Royale de Musique de París, el 3 de agosto de 1829.

Esta obra se aleja del esquema habitual de la ópera rossiniana, y por ello que la reacción del público no fue favorable. Se trata de una ópera seria, de gran extensión, de gran impulso dramático y lírico, y que convierte a Guillermo Tell en una ópera romántica.

La innovación musical fue rápidamente alabada por compositores como Bellini o Berlioz, que hasta entonces, era contrario a la música de Rossini, y Guillermo Tell fue su última ópera. Dejó la composición, a cambio de una pensión vitalicia otorgada por el gobierno francés.


A continuación, de Gioachino Rossini, la ópera Guillermo Tell, en la versión de Lucas Meachem como Guillermo Tell; el rol de Hedwig interpretado por Suzanne Hendrix; Alyssa Toepfer como Jemmy; Zvetelina Vassileva en el papel de Matilda; Michael Spyres como Arnold, junto al Coro y la Orquesta de la Wichita Grand Opera, dirigida por Nayden Todorov. Producción 2014.



La acción se desarrolla en la Suiza ocupada por los austriacos en el siglo XIII

Acto I

A orillas del lago de Lucerna, en Bürglen en el cantón suizo de Uri

La acción se abre en una escena idílica, con los campesinos locales ocupados preparando los chalés para tres parejas recientemente casadas, cantan al tiempo que trabajan (Quel jour serein le ciel présage – "Qué día sereno presagie el cielo"). Guillermo Tell permanece apartado de la alegría general, pues está consumido con ennui, por la continua opresión de Suiza (Il chante, et l'Helvétie pleure sa liberté – "Él canta, y Helvecia llora su libertad").

Suenan los cuernos de las vacas, llega Melchthal, un respetado anciano del cantón. Su hijo Arnold, aunque está en edad de casarse, no participa, y es evidente que está incómodo. Tell invita a Melchthal a su chalé; antes de ir, Melchthal riñe a su hijo por su incapacidad para casarse.

El rechazo de su padre provoca la desesperación de Arnold: en su recitativo se descubre que previamente ha prestado servicio a las tropas austriacas, que ha rescatado a Mathilde, una princesa austriaca, de un alud, y el conflicto entre su amor por ella y su vergüenza al haber servido al "pérfido poder". Llega Gesler, el gobernador austriaco. Melchthal bendice a las parejas. Llega rápidamente un pastor, pálido, temblando y herido, Leuthold quien, habiendo matado a uno de los soldados de Gesler por defender a su hija, está huyendo de las fuerzas del gobernador. Tell lleva a Leuthold a un bote y al agua, para alcanzar la otra orilla del lago. Llegan los guardias de Gesler, guiados por Rodolphe, quien se enoja aún más ante las oraciones de los campesinos y su evidente alegría porque el otro ha escapado. Melchthal pide a los campesinos que no digan a Rodolphe quién ayudó a Leuthold, y los guardias lo toman prisionero.

Acto II

En las alturas de Rütli, por encima del lago y los cantones

Una partida de caza, con damas y caballeros, acompañados por soldados, oyen el sonido de los pastores que regresan de las colinas al acercarse la noche. Ellos también se marchan, pero Mathilde se queda porque ha visto a Arnold. Ella, como Arnold, está angustiada por el amor que siente por quien la rescató, y canta (Sombre forêt, désert triste et sauvage – "Sombrío bosque, triste y salvaje desierto"). Aparece Arnold y se confiesan su amor mutuo en el dúo (Oui, vous l'arrachez à mon âme).

Walter le dice a Arnold que Gesler ha ejecutado a su padre Melchthal, entonces Arnold jura venganza (Qu'entends-je? ô crime! – "¿Qué oigo? ¡Oh, crimen!"). Conforme los tres hombres, Walter, Guillermo y Arnold, confirman su objetivo – "la independencia o la muerte" – oyen el sonido de alguien más que se acerca. Son los hombres del cantón de Unterwalden, que vienen a unirse a la lucha, y pronto se les unen los hombres del cantón de Schwyz. Se ha completado la reunión, y los hombres de los tres cantones afirman su deseo de luchar o morir por la libertad de Suiza (Jurons, jurons par nos dangers – "Juremos, juremos por nuestros peligros").

Acto III

Escena 1: Una capilla en ruinas/abandonada en los terrenos del palacio de Altdorf

Arnold ha ido a decirle a Mathilde que, en lugar de irse a la batalla, se queda para vengar a su padre, y así renuncia tanto a la gloria como a Mathilde. Cuando le dice que fue Gesler quien ejecutó a su padre, ella denuncia su crimen, y reconoce la imposibilidad de su amor (Pour notre amour, plus d'espérance – "Se ha ido toda esperanza para nuestro amor"). Al oír los preparativos de la fiesta que se va a celebrar en el palacio, se despiden (Sur la rive étrangère – "En una orilla extranjera").

Escene 2: La principal plaza de Altdorf

En la plaza del mercado de Altdorf, se celebra el centésimo aniversario del gobierno austriaco en Suiza. Gesler ha colocado su sombrero en lo alto de un poste y ordena a los suizos que le rindan homenaje. Los soldados ven a Tell y su hijo Jemmy entre la multitud, rechazando homenajear al sombrero y los arrastran al primer plano. Rodolphe lo reconoce como el hombre que ayudó a escapar a Leuthold y Gesler ordena que lo arresten.

Gesler nota el afecto que Tell siente por su hijo, y hace que cojan a Jemmy. Inspirado, idea su prueba: Tell debe lanzar una flecha a una manzana sobre la cabeza de Jemmy, y si rechaza la prueba, ambos morirán. Tell coge su arco y dos flechas, aunque oculta una de ellas. Canta un aria angustiada a Jemmy, dándole instrucciones (Sois immobile – "Queda completamente inmóvil") y los dos se separan. Tell consigue atravesar la manzana con la flecha y darle a la estaca. El pueblo aclama su victoria, y Gesler se enfada. Al notar la segunda flecha, exige saber qué pretende hacer Tell con ella. Tell confiesa su deseo de matar a Gesler con la segunda flecha, y ambos, él y Jemmy son cogidos para ejecutarlos.

Mathilde entra y reclama a Jemmy en nombre del emperador, rechazando permitir que muera un niño (Vous ne l'obtiendrez pas – "Tú no lo tendrás"). Gesler anuncia su intención de llevar a Tell al otro lado del lago de Lucerna al fuerte de Kusnac/Küssnacht, y allí arrojarlo a los reptiles del lago.

Acto IV

Escena 1: La casa del viejo Melchthal

Arnold está en casa de su padre. Llegan los futuros "confederados", reforzando su deseo de venganza. Fortalecido, Arnold les enseña el depósito de armas reunido por su padre y Tell. Viendo a los hombres armados, Arnold se lanza a una de las piezas más exigentes de la ópera (Amis, amis, secondez ma vengeance – "Amigos, amigos, ayudadme en mi venganza"): resueltos, se van a liberar Altdorf y a Tell.

Escena 2: La rocosa orilla del lago de Lucerna

Hedwige, la esposa de de Tell, vaga junto al lago, muy preocupada. Entra su hijo Jemmy, seguido de Mathilde, a quien Hedwige pide ayuda. Entonces llega Leuthold, diciendo que el bote que llevaba a Tell, Gesler y los soldados ha sido lanzado contra las rocas por la tormenta y que ha naufragado – Leuthold cree que habían quitado a Tell las cadenas de la mano, de manera que pudiera pilotar con seguridad el bote.

Tell sobrevive, llega a la orilla. Jemmy entrega a su padre su arco con flechas. Entran Gesler y los soldados, intentando volver a capturar a Tell, quien mata a Gesler con un solo disparo al grito de "¡Deja que Suiza respire!". Llega Arnold y su banda, diciendo que han tomado Altdorf. Él ve a Mathilde, quien se muestra dispuesta a unirse a la lucha por la libertad a su lado.

Las nubes se despejan y brilla el sol en una escena pastoral de salvaje belleza. Los luchadores suizos reunidos y las mujeres cantan la magnificencia de la naturaleza y el regreso de la libertad (Tout change et grandit en ces lieux...Liberté, redescends des cieux – "Todo está cambiando y se está engrandeciendo en este lugar... Libertad, desciende de nuevo del cielo").