sábado, 19 de julio de 2014

Giuseppe Girotti


Giuseppe Girotti nació en Alba, Itlalia, el 19 de julio de 1905 y murió en Dachau, Alemania, el 1 de abril de 1945. Religioso y erudito en estudios bíblicos.

Nació en el seno de una familia humilde, a 13 años entró en el seminario Dominicana Chieri, fue ordenado sacerdote 3 de agosto 1930, al año siguiente se graduó en teología en Turín. Se especializó en la interpretación de las Sagradas Escrituras en el Angelicum en Roma y en la Escuela Bíblica de Jerusalém.

Desarrolló una carrera como teólogo y estudioso de la Biblia. De personalidad independiente, poco convencional y con frecuencia irónico, se puso en conflicto con las autoridades fascistas.

En 1939, los cargos contra él dieron como resultado la suspensión de sus conferencias en el seminario Dominicana y la enseñanza en el Colegio de los Misioneros de la Consolata.


Después del 8 de septiembre de 1943, cuando se produjo la ocupación alemana, Girotti, sin el conocimiento de sus superiores, fue el centro de una vasta red de apoyo en favor de los judíos, a los que lo unía una afinidad cultural que cultivó durante su estancia en Jerusalém.

Ayudó a muchos judíos a encontrar escondites seguros y documentos falsos para sobrevivir. Por esta actividad, fue denunciado y encarcelado en la cárcel de Turín. Luego fue transferido a Milán, a la cárcel de San Vittore, posteriormente al campo de Gries en Bolzano y, finalmente, el 5 de octubre de 1944, fue internado en Dachau.

Encerrado en la barraca 26, enfermó gravemente y murió el 1 de abril de 1945. En su litera sus compañeros escribieron: Aquí durmió San Giuseppe Girotti".

En 1988 la curia de Turín inició el proceso de canonización y 27 de marzo 2013 el Papa Francisco autorizó el decreto de beatificación, que tuvo lugar en la catedral de Alba 26 de abril 2014.


El 14 de febrero de 1995, cincuenta años después de su muerte, recibió póstumamente, la medalla como Justo entre las Naciones, que el Estado de Israel otorga a los que contribuyeron para salvar a los judiós durante el Holocausto.


Su nombre está inscrito en la lista oficial y se plantó un árbol en su honor en la Avenida de los Justos en Yad Vashem en Jerusalém.








1 comentario:

Alejandra Camino dijo...

este religioso, si que mereció ser canonizado. Evidentemente estaba olvidado por la iglesia, vaya a saber porque. Bueno, por suerte el nuevo Papa Fransisco, hace soplar mejores vientos en este mundo.