Hola, soy Leonardo Liberman.
Te invito a visitar mi Blog, en el que propongo efemérides y temas de interés general.
Podes mandarme tu comentario al E-mail elmiradornocturno@gmail.com
Foto de portada: Magdalena Viggiani.
El ciclo de cuartetos de cuerda dedicados al conde Razumovsky,
fue escrito entre el 29 de mayo y el 5 de julio de 1806, según una carta del
autor al editor Breitkopf, y su primera interpretación pública la hizo el
cuarteto de Schuppanzigh en Viena, en enero de 1809, cuando todavía no estaban
editados.
A continuación, de Ludwig van Beethoven, el Cuarteto de
Cuerda Nº 9 en Do Mayor Op. 59 Nº 3, en la interpretación del Jasper String
Quartet.
Clément Philibert Léo Delibes, más conocido como Léo Delibes,
nació en Saint-Germain-du-Val, Francia, el 21 de febrero de 1836 y
murió en París, Francia, el 16 de enero de 1891. Compositor.
Léo Delibes (Saint-Germain-du-Val, Francia, 1836 - París, 1891)
Compositor francés.
Aunque carece del genio de Bizet o la inspiración de Gounod, la
música de Delibes ocupa un puesto de privilegio en el repertorio
lírico galo. Formado en el Conservatorio de París, donde tuvo como
maestro a Charles Adam, se dio a conocer como compositor de operetas,
la primera de las cuales fue Dos céntimos de carbón, estrenada con
éxito en 1856.
Le siguieron títulos como Seis señoritas casaderas
(1856), La tortilla a la Follembuche (1859) y Mi amigo Pierrot
(1862), partituras en las que el músico hacía gala de una inventiva
y un desenfado poco comunes. Su consagración, empero, hubo de
esperar hasta el estreno en 1870 de su ballet Coppélia, que aún hoy
sigue siendo uno de los más populares del repertorio.
Su éxito se
repitió en 1876 con Sylvia. En 1883, la Opéra Comique de París
representó su ópera más ambiciosa y lograda, Lakmé, exótica
historia de amor ambientada en la India que le procuró un éxito
resonante.
Agradable y afortunado autor de óperas, operetas y ballets, Léo
Delibes estudió en el Conservatorio de la capital francesa con Le
Couppey, Benoist, Bazin y Adam. En 1853 fue nombrado maestro de
clavicordio del Théâtre-Lyrique; al mismo tiempo ocupó el cargo de
organista en la iglesia de Saint Pierre, de Chaillot.
Luego fue
acompañante y segundo maestro de los coros de la Opéra (1863-72) y
organista del templo de St. Jean y St. François (1862-71). En 1881
se le nombró profesor de composición del Conservatorio parisiense,
y en 1884 ingresó en la Academia de Francia.
Entre sus numerosas obras (escritas para el Théátre-Lyrique, el
Folies-Nouvelles, el Bouffes-Parisiens, el Variétés, la Opéra y la
Opéra Comique), destaca por su mayor celebridad el brillante ballet
Coppélia, ofrecido por vez primera en la Opéra el 25 de mayo de
1870 y todavía hoy objeto de frecuentes representaciones.
Basado en
un cuento de E. T. A. Hoffmann, este ballet en tres actos narra cómo
un joven alocado, Franz, se siente atraído por una autómata
maravillosa, Coppélia, y cómo Swanilda, la prometida de Franz,
consigue recuperar su afecto al demostrarle que Coppélia es, en
realidad, una muñeca mecánica.
La historia tiene un trasfondo filosófico que se resume en la
lucha entre lo vivo y lo inerte, entre lo bello y lo siniestro, con
la victoria final de lo real (Swanilda) sobre lo irreal (Coppélia).
La música de Delibes se reveló aquí danzarina, pintoresca,
ingeniosa, espiritual y llena de colorido. Al situar la acción en la
Europa central, los libretistas brindaron al músico la ocasión de
abordar temas exóticos, sobre todo eslavos y húngaros.
Números
como la brillante Mazurca o el Vals de Swanilda han alcanzado una
merecida celebridad como piezas de concierto.
Del
resto de sus obras sobresale la ópera en tres actos Lakmé, según
libreto de Edmond Gondinet y Philippe Gille. Estrenada en la Opéra
Comique de París el 14 de abril de 1883, es la única ópera de Léo
Delibes que aún se recuerda y, a veces, se ejecuta.
La acción
ocurre en las Indias inglesas, donde Gérald, un joven oficial, ha de
casarse con Miss Ellen. El azar quiere que un día conozca a la bella
y encantadora Lakmé, hija de un brahmán, y se enamore de ella. Pero
el padre de Lakmé, Nilacantha, es un sacerdote fanático que, en
cuanto se entera de que Gérald ha osado profanar el jardín donde se
halla su hija, jura vengarse. Nilacantha ordena a Lakmé que le siga
a través de la ciudad, y, disfrazado de monje mendicante, obliga a
su hija a entonar canciones para atraer la atención de Gérald, y de
este modo encontrarle.
El padre consigue su propósito: el joven oficial se da a conocer
y una puñalada le hace caer gravemente herido. Lakmé le cuida a
escondidas y consigue curarlo, y ambos deciden unirse para siempre y
huir.
Pero cuando Lakmé prepara la boda según el rito de Brahma, se
oye en la lejanía una marcha militar: es el regimiento de Gérald
que se dispone a reprimir una rebelión de los indios. El sentido del
deber supera el amor de Gérald, que quiere abandonar a Lakmé para
unirse con los suyos. La bella india no sabe resistir este golpe: se
envenena con el jugo de una hoja mortal y muere entre los brazos de
su amado.
La aparente facilidad y frescura de sus melodías y la
delicadeza de sus tonos y colores fueron las claves del arrollador
éxito que tuvo en Europa esta obra, que sobresale ente la producción
operística francesa de finales del XIX por su refinamiento artístico
y su gusto romántico.
A continuación, de Léo Delibes, el Dúo de las flores, de la
ópera Lakmé, en la interpretación de Anna Netrebko, soprano y
Elina Garanca, mezzo-soprano, en la Gala de la Opera de Baden-Baden,
en 2007.
En Siempre Argentina Conexión Español, conversamos con Sandra Luna, sobre sus presentaciones y los proyectos para este año. Conducción: Leonardo Liberman / Puesta en el aire: Diego Rodríguez - Jorge Falcone
Sandra Luna inició su carrera artística a los siete años en
Radio Argentina, estudió guitarra, piano, teoría y solfeo, tomó
clases de técnica vocal con el Prof. Raúl Marino, y Teatro con el
Maestro Pedro Asquini.
Desde 1974 se presentó en diversos escenarios, programas de Radio
y TV y en giras por el país y el exterior. Actuó y compartió
escenario con destacadas figuras del medio como: Alberto Castillo,
Héctor Varela y Armando Cupo, Roberto Grela, Leopoldo
Federico,Osvaldo Requena, Antonio Agri, El Sexteto Mayor, El Sexteto
Tango, Julio Pane, Rafael Del Bagno, Roberto Goyeneche, Mariano
Mores, Osvaldo Berlinghieri, Raúl Lavié, Carlos Buono, José
Colangelo, Atilio Stampone, Fabián Bertero, y Mariano Mores, por mencionar solo algunos.
También
se presentó en muchas ciudades y países como Atlanta, Washington,
New York, Barcelona, Granada,Valladolid, Murcia, Alicante, Río de
Janeiro, Holanda, Bélgica, Japón, Chile, Italia, Finladia y Letonia, entre muchos otros lugares.
En la actualidad, se está presentando con su grupo y difundiendo
sus CD´s en cada uno de los espectáculos.
El barbero de Sevilla, o Il barbiere di Siviglia, es una ópera
bufa en dos actos con música de Gioachino Rossini y libreto en
italiano de Cesare Sterbini, basado en la comedia del mismo nombre
de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais.
El estreno tuvo lugar el 20 de febrero de 1816, en el Teatro
Argentina, Roma, y resultó un fracaso. La audiencia silbó y abucheó
la obra, y sucedieron varios accidentes en escena, pero la segunda
interpretación corrió una suerte bien distinta. Se convirtió en un
gran éxito.
Para esta ópera, Rossini, abordó la primera de las obras de la
trilogía de Fígaro, mientras que la ópera de Mozart, Las bodas de
Fígaro, compuesta en 1786, tomó la segunda parte.
Rossini se comprometió a escribir dos óperas para el carnaval de
Roma de 1816. La primera la finalizó el 26 de diciembre de 1815 y el
mismo día se puso a trabajar en la segunda.
Tan pronto Sterbini le
proporcionó la historia del Barbero, y le entregó los versos,
Rossini escribió la música y toda la obra se terminó en menos de
tres semanas.
Casi después de doscientos años, El Barbero de Sevilla, mantiene
su popularidad en la escena, y atestigua su grandeza.
A continuación, de Gioachino Rossini, la ópera El barbero de
Sevilla, en la interpretación de Teresa Berganza como Rosina, Luigi
Alva en el rol del conde de Almaviva; Herman Prey encarna a Figaro;
Enzo Dara en el papel de Bartolo; Paolo Montarsolo en el personaje de
Basilio; Stefania Malagú en el papel de Berta; y Renato Cesari como
Fiorello, junto al Coro y Orquesta del Teatro Alla Scala de Milán,
dirigidos por Claudio Abbado, en la producción de 1972.
La acción se desarrolla
en Sevilla, España, en el siglo XVII.
Acto
I
Plaza enfrente de la casa del doctor Bartolo, en Sevilla En una plaza pública en las afueras de la casa del viejo doctor
Bartolo, una banda de música y un pobre estudiante llamado Lindoro
están dando una serenata, sin resultado, ante la ventana de Rosina
(Ecco ridente in cielo - "Aquí, riendo en el cielo").
Rosina es una pupila del doctor y éste quiere casarse con ella.
Lindoro, quien en realidad es el joven Conde Almaviva disfrazado,
espera conseguir que la bella Rosina le ame por sí mismo y no por
sus títulos o su dinero. Almaviva paga a los músicos cuando se
marchan, quedando él entristecido y solo. Fígaro, que presume de ser el barbero más famoso de Sevilla y de
que eso le abre todas las puertas, se acerca cantando (Aria: Largo al
factotum della città - "Abrid paso al factótum de la ciudad").
Aprovechando que Fígaro fue en el pasado sirviente del Conde, éste
le pide ayuda para encontrarse con Rosina, ofreciéndole dinero en
caso de que logre arreglarlo. (Duo: All'idea di quel metallo - "A
la idea de aquel metal"). Fígaro aconseja al Conde que se
disfrace de soldado borracho, para que le sirva de pretexto para que
el doctor Bartolo le dé alojamiento en su casa amparándose en la
obligación legal que recaía sobre los ciudadanos de acoger a las
tropas cuando éstas se desplazaban. Fígaro es generosamente
recompensado por esta sugerencia. Casa del doctor Bartolo La escena comienza con la cavatina de Rosina: Una voce poco fa -
"Una vocecita hace poco". (Esta aria fue originalmente
escrita en la tonalidad de Mi mayor para una voz de mezzosoprano,
pero a veces se traspone un semitono hasta Fa para que lo interpreten
sopranos de coloratura, dándoles la oportunidad de cantar cadencias
extras ligeramente tradicionales a veces llegando a res agudos o
incluso fas, como en el caso de las interpretaciones de Diana
Damrau.) Rosina escribe una carta a Lindoro. Conforme está abandonando la
habitación, entran el Dr. Bartolo y D. Basilio, un profesor de
música. Éste le cuenta sobre la llegada a Sevilla del conde de
Almaviva enamorado en secreto de Rosina. Bartolo sospecha del Conde y
pretende firmar el acta de casamiento con Rosina ese mismo día, y
Basilio le aconseja que se quite de enmedio al conde creando rumores
falsos sobre él (esta aria, La calunnia è un venticello - "La
calumnia es un vientecillo" casi siempre se canta un tono
inferior a la original en re mayor). Cuando los dos se han ido, entra Fígaro a la casa y se entrevista
con Rosina. Fígaro le pide a Rosina que escriba una carta a Lindoro
y que Fígaro le hará llegar a Lindoro. (Dúo: Dunque io son…tu
non m'inganni? - "Entonces yo soy la que... ¿no me estás
engañando?"). Aunque sorprendida por Bartolo, Rosina consigue
engañarlo, pero sigue sospechando. (Aria: A un dottor della mia
sorte - "A un doctor como yo"). Conforme la sirviente del Dr Bartolo, Berta, intenta abandonar la
casa, se encuentra con el Conde disfrazado de soldado ebrio. Temiendo
a este borracho, Berta se apresura a acudir donde Bartolo en busca de
protección e intenta alejar al supuesto borracho, pero no lo logra.
El Conde consigue unas palabras con Rosina, susurrándole que es
Lindoro y entregándole una carta. El vigilante Bartolo sospecha y
exige saber qué es esa pieza de papel en las manos de Rosina, pero
ella le engaña entregándole la lista de la lavandería. Bartolo y
el Conde empiezan a discutir y, cuando Basilio, Fígaro y Berta
aparecen, el ruido atrae la atención del oficial de la guardia y sus
hombres. Bartolo cree que el Conde ha sido arrestado, pero Almaviva
sólo tiene que mencionar su nombre al oficial para quedar en
libertad. Bartolo y Basilio están asombrados, y Rosina se burla de
ellos. (Final: Fredda ed immobile - "Fría e inconmovible").
Acto
II
Casa del doctor Bartolo Almaviva de nuevo aparece en casa del doctor, esta vez disfrazado
como alumno de canto y pretendiendo actuar como un sustituto de su
supuestamente enfermo maestro Basilio, el habitual maestro de música
de Rosina. Inicialmente, Bartolo sospecha, pero permite a Almaviva
entrar cuando el conde le da la carta de Rosina. En ella describe el
plan de Bartolo de desacreditar a Lindoro quien él cree que es un
sirviente del Conde que pretende conseguir mujeres para su amo. Para
no dejar a Lindoro solo con Rosina, el doctor Bartolo hace que Fígaro
le afeite. (Quinteto: Don Basilio! — Cosa veggo! - "¡Don
Basilio! — ¿Qué veo?"). Cuando Basilio aparece de repente, le sobornan con una bolsa de
Almaviva para que se finja enfermo. Finalmente Bartolo detecta el
truco, echa a todo el mundo de la habitación y se apresura a ir a un
notario para redactar el contrato de matrimonio entre él y Rosina.
También muestra a Rosina la carta que ella escribió a "Lindoro",
y la convence de que Lindoro es meramente un servidor de Almaviva. La escena queda vacía mientras la música crea una tormenta. El
conde y Fígaro suben por una escalera hasta el balcón y entra en la
habitación por la ventana. Rosina muestra la carta a Almaviva y
expresa sus sentimientos. Almaviva revela su identidad y los dos se
declaran su amor. Mientras Almaviva y Rosina están absortos el uno
en el otro, Fígaro les urge que se marchen. Se oye a dos personas
que se acercan a la puerta, e intentando escapar por la escalera, se
dan cuenta de que la han quitado. Los dos que se acercan son Basilio
y el notario y Basilio tiene que elegir entre aceptar un soborno y
ser testigo o recibir dos balas en la cabeza (una elección fácil,
dice él). Él y Fígaro firman como testigos el contrato de
matrimonio entre el conde y Rosina. Bartolo entra pero es demasiado
tarde. El aturdido Bartolo (que era quien había quitado la escalera)
queda tranquilo cuando le permiten quedarse con la dote de Rosina.
En Siempre Argentina Conexión Español, conversamos con Lucas Asselbom, sobre su experiencia en la Antártida Argentina. Lucas Asselbom es Sargento del Ejército Argentino y acaba de regresar del continente blanco, donde se desempeñó como productor general y técnico operador en LRA 36 Radio Nacional Argángel San Gabriel, Base Esperanza, Antártida Argentina. Conducción: Leonardo Liberman / Puesta en el aire: Julián Carballo - Jorge Falcone
Luigi Rodolfo Boccherini nació en Lucca, Italia, el 19 de febrero
de 1743 y murió en Madrid, España, el 28 de mayo de 1805.
Compositor y violonchelista.
Luigi Boccherini (Lucca, actual Italia, 1743 - Madrid, 1805)
Compositor y violoncelista italiano.
Dentro del período clásico, Luigi Boccherini es siempre el gran
olvidado, a pesar de la estima que le profesaron músicos como Franz
Joseph Haydn, quien reconocía su singular aportación al desarrollo
de la música de cámara. Formado en su ciudad natal como
violoncelista, instrumento poco considerado entonces, en 1768 se
trasladó a París, donde recibió la oferta de entrar al servicio de
la corte española como músico de cámara del infante don Luis.
Establecido en Madrid, prosiguió su labor creadora, dando a la
imprenta algunas de sus obras más célebres, como las basadas en
motivos españoles, y en especial el Quintettino Op. 30 n.º 6 «La
musica notturna di Madrid» (1780) o el Quinteto de cuerda Op. 50 n.º
2 «Del Fandango» (1788).
Durante sus últimos años hubo de ver
cómo su música y su persona caían en el olvido. Autor prolífico,
se le deben un Stabat Mater (1781), veintiséis sinfonías,
entre las que destaca la subtitulada La casa del diablo,
ciento quince quintetos y ciento dos cuartetos.
Boccherini inició sus estudios con el abate Vanucci en el
seminario de su ciudad natal y los continuó en Roma, dedicándose al
mismo tiempo al violoncelo y a la composición. Habiendo regresado a
Luces, estrechó amistad con el violinista Filippo Manfredi y
emprendió con él una afortunadísima gira artística que duró
varios años. En 1768 llegó a París, donde obtuvo calurosa acogida
y donde publicó sus primeros tríos y cuartetos.
En 1769, siempre con Manfredi, se trasladó a Madrid, invitado por
el embajador de España en París: allí obtuvo el calificativo de
"compositor y virtuoso de cámara" del infante don Luis,
hermano del rey, conservándolo hasta la muerte del infante, ocurrida
en 1785.
De 1787 a 1797 escribió música solamente para Federico
Guillermo de Prusia, que le había conferido el título de compositor
de cámara con una pensión anual.
Muerto Federico Guillermo en 1797, Boccherini perdió la pensión
y su situación económica empeoró rápidamente. Durante un breve
período, de 1799 a 1802, gozó de nuevo de una cierta prosperidad
gracias a la generosa protección de Luciano Bonaparte, al que había
dedicado algunas de sus obras; pero después que el embajador francés
hubo de abandonar Madrid, perdió este último apoyo y pasó los
últimos años de su vida en estado de indigencia. Sus restos fueron
sepultados en la iglesia de San Justo de Madrid; transportados a
Lucca en 1927, se conservan en la iglesia de San Francisco. Luigi
Boccherini es quizá el más importante compositor italiano de música
instrumental del siglo XVIII, estabilizador del estilo de cámara
basado en la concepción de cuartetos con sus numerosísimos tríos,
cuartetos, quintetos y sextetos.
Músico extraordinariamente fecundo,
es autor de casi quinientas composiciones, entre las cuales figuran
no menos de sesenta tríos, ciento dos cuartetos, ciento quince
quintetos, dieciséis sextetos, dos octetos y veinte sinfonías.
En todos estos trabajos, el compositor sobresale por la riqueza de
la invención melódica y por la fluidez del diálogo instrumental,
llevado con gracia y equilibrio a través de una sucesión de
sonrientes exquisiteces, entre las que se insinúan algunas veces
acentos levemente patéticos: son famosos el Concierto para
violoncelo y orquesta y el Minueto en la mayor.
Escribió
también la ópera La Clementina (1765), los oratorios
juveniles Giuseppe riconosciuto y Gioas re di Giuda, un
Stabat Mater (1800), una misa (1800), algunas cantatas y
diversas arias académicas.
A
continuación, de Luigi Bocherini, el Quinteto en Do Mayor para
Cuerdas Op. 30 Nº 6, en la interpretación de Jordi Savall al frente
de Le Concert des Nations.
Enzo Anselmo Ferrari nació en Módena,
Italia, el 18 de febrero de 1898 y murió en su ciudad, el 14 de
agosto de 1988. Piloto y fundador de la Scuderia Ferrari.
Ariel Ramírez nació en Santa Fe, Argentina, el 4 de septiembre
de 1921 y murió en Monte Grande, provincia de Buenos Aires,
Argentina, el 18 de febrero de 2010. Músico, compositor y pianista. Estudió piano en su ciudad natal, e impulsado por Atahualpa
Yupanqui, emprendió en 1941 una larga temporada de viajes por
varias provincias del centro y noroeste del país, para
familiarizarse con la música regional.
En ese tiempo ofreció
recitales de piano interpretando obras de música tradicional
argentina y sudamericana, entre las que intercalaba sus primeras
composiciones.
En 1943 se instaló en Buenos Aires, estudió composición con
Luis Gianneo y Erwin Leuchter, brindó numerosos conciertos, obtuvo
un contrato permanente en LR1 Radio El Mundo, y en 1946 grabó para el sello
RCA Victor sus primeros discos, entre los que incluyó la zamba La
Tristecita, obra con la que ganó popularidad.
En 1950 viajó a Europa, donde permaneció alrededor de cuatro
años y realizó numerosas giras como intérprete de música
argentina en distintas salas de conciertos y teatros de Italia,
Austria, Alemania, Holanda, Bélgica e Inglaterra.
En España fue
becado por el Instituto de Cultura Hispánica para efectuar estudios
sobre la música española de transmisión oral. En 1954 se instaló
en Lima, donde continuó su carrera de solista haciendo
presentaciones en distintas ciudades de ese país, así como también
en otras de Bolivia, Chile y Uruguay.
En 1955 volvió a la Argentina, donde organizó la Compañía de
Folklore Ariel Ramírez para llevar adelante un espectáculo
coreográfico musical convocando a artistas de distintas regiones del
país, entre otros, Jorge Cafrune, Jaime Torres, Raúl Barboza y Los
Fronterizos. En 1957 el grupo, que en ese momento estaba integrado por veinte
músicos y bailarines, realizó una gira de cinco meses por la Unión
Soviética, Polonia y Checoslovaquia. A su término, Ramírez
continuó ofreciendo conciertos como solista de piano en Europa.
Sus obras se popularizaron, y fueron adquiriendo gran difusión en
versiones de los más importantes intérpretes. Entre ellas podemos
mencionar: Triste pampeano Nº 3, Agua y sol del Paraná, Los
inundados, Volveré siempre a San Juan, Allá lejos y hace tiempo, y El
Paraná en una zamba, entre muchas otras.
En la década de 1960 realizó innumerables giras por nuestro país
y comenzó a grabar para el sello Philips una serie de LP con sus
obras, y piano solo o en colaboración con otros músicos, y también
una colección que constituye una antología de la música de algunas
regiones y de algunos géneros musicales argentinos. Uno de los discos más importantes de su producción, fue grabado
en 1963. Coronación del Folklore, con la participación de Eduardo
Falú y Los Fronterizos.
Como compositor escribió una larga lista de canciones, y varios
ciclos integrales como la Misa Criolla y Navidad Nuestra, la cantata
épica Los Caudillos, Mujeres Argentinas, la Cantata Sudamericana, y
la Misa por la Paz y la Justicia, y escribió con fines didácticos,
15 Estudios para piano sobre ritmos y formas de la tradición musical
argentina y las Canciones provincianas.
El 5 de agosto de 1992 se realizó un concierto en su homenaje en
el Teatro Colón de Buenos Aires bajo el título Ariel Ramírez, 50
años con la música nacional, en el que participaron algunos de los
más importantes intérpretes de la música popular argentina, y en
cuyo transcurso se interpretaron exclusivamente obras suyas. Otro perfil de su actividad, fue el de presidir, en 5 períodos a
SADAIC, la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música.
Recordamos a Ariel Ramírez con su interpretación de la zamba La
Tristecita, junto a Domingo Cura, en percusión, y un recitado en la
voz de Atahualpa Yupanqui.
Biografía de Luiz de Souza Dantas por Ronaldo Franca
Luiz Martins de Souza Dantas (1876-1954)
A comienzos de la década del 40, desafiar las más banales
orientaciones de Nuevo Estado era temeroso. Dependiendo del caso, el destino
era inevitable, la cárcel. Fue un período mucho peor para Europa, donde el
avance de la ocupación nazi imponía un clima de terror. Pues fue en ese el
escenario el capítulo más intenso de la vida del Embajador Luiz Martins de
Souza Dantas, quien durante veinte años condujo la misión diplomática brasileña
en Francia.
Movido por lo que llamó más tarde ”un sentimiento de piedad
cristiana”, desafió al mismo tiempo a las dos dictaduras. Concedió visas
diplomáticas para entrar a Brasil a centenares de personas que desde el punto
de vista de la política de inmigración brasileña, eran considerados
indeseables.
Eran judíos, comunistas, homosexuales que huían del horror
del nazismo. Con su gesto, Souza Dantas salvó cerca de 800 personas del
exterminio. Se tornó en el equivalente brasileño del industrial alemán Oskar
Schindler, quien salvó del holocausto a 1200 personas, conforme a lo que relató
Steven Spielberg en su película, La Lista de Schindler.
La memoria de los actos del diplomático quedaron olvidadas
durante décadas. Solamente ahora se comienza a reservar su verdadero lugar en
la historia.
En Junio del 2003 fue reconocido como un ”Justo entre las
Naciones”. Fue uno de los pocos en recibir tal honor del Museo del Holocausto,
en Israel, concedida solamente a quienes, bajo el yugo nazi, se arriesgaron por
el bien de otras personas.
Los hechos de Souza Dantas aún no están en los libros escolares.
Estuvieron durante décadas restringidos a la memoria de las familias que
ayudó a salvar. Una parte importante de esa historia quedó confinada en
los documentos de la burocracia del Estado, guardados en forma de
memorandos en los archivos históricos de Itamaraty (Cancillería de
Brasil) y en el Archivo Nacional. Juntando principalmente esas dos
fuentes de información, el historiador carioca (de Río de Janeiro) Fabio
Koifman, construyó una biografía más nítida del embajador. El resultado
es la disertación de su maestría en la Universidad del Estado de Río de
Janeiro (UERJ). Los mas de 7500 documentos que reunió lo ayudaron a
erigir la lista de los 425 judíos salvados por Souza Dantas, que son la
base del proceso de reconocimiento del Museo del Holocausto.
De los
testimonios recogidos a lo largo de cuatro años de trabajo, surgen
historias impresionantes y hasta ahora inéditas como la del director de
teatro polaco Zbigniew Ziembinski, considerado uno de los mayores
revolucionarios de las artes escénicas de Brasil. Fue gracias a Souza
Dantas que él llega a Río de Janeiro en 1941, después de deambular por
Europa en busca de una salida del infierno de la guerra. ”Tenia gente
acostada en el piso, enfrente de las embajadas, pidiendo, esperando,
sometida a los mayores escarnios, a las mayores torturas”, recordó
Ziembinski años mas tarde en un registro inédito de sus memorias. ”Hasta
que, de repente, se oyó que existía un Quijote… el famoso embajador
Dantas”. Ziembinski, cuyo origen judío nunca fue probado, estaba entre los
centenares de personas que vinieron para Brasil en los barcos que hacían
la travesía a través del Atlántico. El viaje no constituía un problema
mayor. El gran obstáculo para los refugiados no era conseguir un navío,
aunque fueran raros. Difíciles eran los visados necesarios para la
entrada a los países de destino. Como es común hasta hoy en día, el
éxodo de refugiados era un fantasma para muchas naciones. En Brasil, se
sumaba a la lista de dificultades la orientación contraria a la
inmigración de judíos. Mismo, sabiendo del riesgo que traía contrariar a
Vargas, Souza Dantas mandó a abrir las puertas de su embajada en Vichy,
para donde se transfirió a la representación diplomática luego de la
ocupación de Francia por los nazis. Su coraje, en tanto, le trajo
problemas, como un sumario abierto por el departamento administrativo
del servicio público a cargo de Vargas. Fue acusado de dar visado
irregulares. En un telegrama a Itamaraty, Souza Dantas afirmó en su
defensa que después de la prohibición no dio ”siquiera una visa”. Era
mentira. Desobedeciendo las órdenes expresas, salvo aún decenas de
personas.
La prueba viva de la falta de temor del diplomático llegó para
Koifman por medio del testimonio de la polaca Chana Strozemberg, cuya
visa fue emitida en enero de 1941, un mes después de la prohibición,
pero con datos falsos. Para dar curso a su acción solidaria, Souza Dantas, usó los más
diversos expedientes. Concedió visados diplomáticos a portadores de
pasaportes comunes, para que tuvieran más garantía de aceptación.Algunos ni siquiera tenían el documento. Escribía normalmente en francés
en los pasaportes para facilitar la lectura en el puerto de embarque.
Mas allá de utilizar un idioma extraño – el francés – en un papel
destinado a las autoridades de inmigración brasileñas, al menos utilizó
los procedimiento de rutina para el estampillado. Koifman asegura que
ese fue uno de los muchos casos de visados dados a las personas. En
otros, él le sirvió de mediador ante colegas de otras embajadas para
obtener visados como si fueran brasileños. Lo más precioso de las
memorias del embajador es que en un tiempo en que muchos diplomáticos
vendían visados y aceptaban joyas como pago, él nunca se corrompió. El
marido de Chana Strozemberg, como agradecimiento, llegó a insistirle a
Souza Dantas para que aceptara un presente. Como respuesta oyó una
sugerencia: que lo donase a la Cruz Roja Internacional. La lista de
bienes dejados por el diplomático, recogidos en su cuarto del Gran Hotel
de París, donde vivía cuando murió en 1954, registra como objeto más
valioso una cadena de oro con la medalla de barón de Río Branco. Del
trabajo cuidadoso de Koifman brota una de las más dignificantes
biografías brasileñas.
Carlos Paredes (1925/02/16
- 2004/07/23) Guitarrista portugués. Nació el 16 de febrero de 1925 en Coimbra.
Hijo y nieto de guitarristas, comienza a estudiar música a
los cuatro años. Empezó con un instrumento roto que su padre había desechado.
En 1934, cuando sólo tenía nueve años, se trasladó a Lisboa
y en 1957 grabó su primer disco, que tuvo como título 'Carlos Paredes'. Durante
los años '50 y '60 estuvo preso por oponerse a la dictadura de Antonio de
Oliveira Salazar.
Como compositor trabajó en la banda sonora de varias
películas lusas, tales como 'Verdes Años', 'Fado Corrido' y 'Las pinturas de mi
hermano Julio'. Varios de sus discos, 'Fantasía', 'Porto Santo', 'Romance
número 2' y 'Guitarra Portuguesa' se consideran clásicos de la música lusa.
En 1975, después de la Revolución de los Claveles que puso
fin a la dictadura, grabó el disco 'Necesitamos un país', con poemas leídos por
Manuel Alegre, líder histórico del Partido Socialista.
Llevó la guitarra de
doce cuerdas desde la calle a los escenarios, grabó con el bajista de jazz
estadounidense Charlie Haden y compuso temas para el grupo de cámara Kronos Quartet.
En 1993 le fue diagnosticada una mielopatía, enfermedad que
produjo el deterioro de su estructura ósea y le impidió seguir tocando la
guitarra.
Carlos Paredes falleció el 23 de julio de 2004 en un
hospital lisboeta a los 79 años.
A continuación, recordamos a Carlos Paredes, con su
interpretación de Verdes Anos.
Shalom es un programa semanal que se emite los domingos por
la mañana dentro del bloque dedicado a programas religiosos, dirigido por Coty
Aserín con la colaboración de Gema Ruth Lazovsky y David Gozlan.
Descubrimos cada semana los elementos esenciales que crean
la causa y base de la existencia del Pueblo de Israel y su existencia a pesar
de las circunstancias adversas. Estos elementos no dependen de la tierra, el
lenguaje, la cultura, la raza o la herencia genética. El único factor constante
que preservó al Pueblo judío de todas las vicisitudes es la tenacidad con la
cual se adhieren a su herencia espiritual. Y es esta herencia la que Shalom nos
descubre cada domingo a través del análisis sobre temas de actualidad como
ciencia, educación, festividades, cocina, medicina, mística.
Nathaniel Adams Coles, más conocido como Nat
"King" Cole, nació en Montgomery, Estados Unidos, el 17 de marzo de
1919 y murió en Santa Mónica, Estados Unidos, el 15 de febrero de 1965. Pianista
y cantante.
Nat King Cole (Nathaniel Adams Cole; Montgomery, 1919 -
Santa Mónica, 1965) Cantante estadounidense.
Hijo de un ministro baptista, creció en la ciudad de
Chicago, donde estudió piano. Sus primeras grabaciones datan de 1936, aún como
pianista de jazz del King Cole Trio, que alcanzó cierta fama en los cuarenta.
Su carrera en solitario comienza en 1948, cuando se disuelve la formación.
Difícil de ubicar en un estilo concreto, Nat "King" Cole tocó
diversos estilos de música y, a raíz de un viaje a Sudamérica en el que recogió
diferentes influencias musicales en distintas lenguas, añadió la canción latina
a su repertorio. Sus listas de éxitos son enormes, tanto en EE.UU. como en
América latina o Europa.
Su último éxito fue el más curioso, un
"remaster" de la canción Unforgettable a dúo con su hija Nathalie
cuando él había ya muerto. Junto al ya citado Unforgettable, Nature boy, Mona
Lisa, Quizás, quizás, quizás y Ansiedad forman parte de sus discos más
celebrados.
A continuación, dos de los más grandes éxitos de Nat King Cole: Unforgettable, y When I Fall in Love.
El ciclo de cuartetos de cuerda dedicados al conde Razumovsky, fue escrito entre el 29 de mayo y el 5 de julio de 1806, según
una carta del autor al editor Breitkopf, y su primera interpretación pública la
hizo el cuarteto de Schuppanzigh en Viena, en enero de 1809, cuando todavía no estaban editados.
A continuación, de Ludwig van Beethoven, el Cuarteto de Cuerda Nº 8 en Mi Menor Op. 59 Nº 2, en la interpretación del Michelangelo Quartet.
La extranjera, o La straniera, es una ópera en dos actos
compuesta por Vincenzo Bellini, sobre un libreto de Felice Romani, basado en la
novela L'étrangère de Charles-Victor Prévot, vizconde d'Arlincourt. Fue estrenada
en el Teatro Alla Scala de Milán, el 14 de febrero de 1829.
La ópera cayó en el olvido durante la última parte del siglo
XIX y gran parte del siglo XX, y sólo fue repuesta en 1968, en el Teatro Massimo
de Palermo, con Renata Scotto en el rol principal. El personaje de Alaide ha
sido luego encarnado por Montserrat Caballé, Renée Fleming y por Patrizia Ciofi,
entre otras intérpretes.
La acción transcurre en Bretaña en el año 1300, y el
argumento gira en torno a la identidad
de una misteriosa mujer que vaga, cubierta con un velo, por los campos de los
alrededores del castillo de Montolino, en Bretaña.
Los campesinos suponen que
se trata de una bruja, no sospechan que es Agnes, la mujer en el exilio del rey
de Francia, Felipe Augusto, que está obligada a vivir de incógnito bajo nombre
de Alaide porque cuando contrajo matrimonio con el soberano, éste ya estaba
casado con otra, Isemberga de Dinamarca.
El conde Arturo de Ravenstel se siente
atraído por ella, a pesar de estar prometido con Isoletta de Montolino, el
conde tiene celos de Valdeburgo, cuya filiación con Alaide, es su hermana,
desconoce.
Todo parece sembrado para que reine la confusión, la violencia y un
trágico final en el que se da a conocer, con una absoluta falta de rigor
histórico, que la primera esposa del rey de Francia ha muerto y que Alaide, que
había permanecido fiel a él, es reina de Francia, lanzándose Arturo sobre su
espada al no soportar el dolor por haber sido injusto con Alaide.
A continuación, la escena final de la ópera La extranjera,
de Vincenzo Bellini, en la interpretación de Edita Gruverová.