María de los Ángeles Moreno Gómez, más conocida como Lolita Sevilla, nació en Sevilla, España, el 20 de marzo de 1935, y murió en Madrid, España, el 16 de diciembre de 2013. Cantante y actriz.
El sitio www.libertaddigital.com
publicó este artículo firmado por Manuel Román.
Muere Lolita Sevilla a los 78 años
Intérprete de más de trescientas coplas, fue la protagonista
de Bienvenido, míster Marshall.
Manuel Román 17/12/2013 - 09:23
A los setenta y ocho años de edad, falleció el lunes la
cantante y actriz cinematográfica Lolita Sevilla, víctima de una perforación de
estómago, en el hospital madrileño Gregorio Marañón. Tenía otras dolencias
óseas y una delicada salud agravada en los últimos años. Podía haber alargado
su carrera musical, pues mantenía su voz en buenas condiciones, pero prefirió
retirarse silenciosamente hace quince años, sin anunciarlo previamente.
El fallecimiento en 1997 del que fue su esposo y
representante artístico, José María Gallardo, la afectó tan profundamente que
no quiso saber nada más del mundo del espectáculo. Había vivido esa última
época en su chalé de Torrevieja (Alicante), localidad a la que estaba muy
vinculada. Alentó su conocido festival veraniego de habaneras y hasta estrenó
un pasodoble con el mismo título que la ciudad. Pero en estos años postreros
prefirió regresar a su casa madrileña de la calle de Antonio Arias, muy cercana
precisamente al hospital donde ha dejado de existir. Tan ajena estaba a su
anterior mundo de la farándula que no asistía a fiesta alguna ni tenía apenas
contactos con antiguos compañeros como tampoco deseaba responder a periodista
alguno. Mis gestiones telefónicas para ponerme en contacto con ella tiempo
atrás fueron inútiles. Siendo una mujer simpatiquísima, atenta con todo el
mundo, eligió la soledad en el tramo final de su existencia.
Se llamaba realmente María de los Ángeles Moreno Gómez y
nació en Sevilla el 20 de marzo de 1935, en el seno de una familia humilde. Su
padre trabajaba en la antigua Lonja de contratación de pescado en el denominado
Barranco de Triana. De niña, era tan delgada que, como me contó, la conocían
por el mote de "La Canijita". Quería ser artista, contraviniendo la
imposición paterna de que se esmerara en el colegio. Del que ella se escapaba
para asomarse a las puertas de la academia del célebre maestro Realito, aquel
que enseñara a bailar a Rosario y Antonio. Porque ella soñaba con la danza. Y
con diez años debutó como bailarina en el ya desaparecido teatro San Fernando,
enrolada en la compañía Galas Juveniles. Cobraba doscientas pesetas cada
domingo. No teniendo la edad reglamentaria, aunque aparentando más años,
recurrió a una vieja treta: hacerse pasar por otra artista mayor, sirviéndose
de un carné que le proporcionaron a nombre de una tal Dolores Sevilla. Y ese es
el origen del que finalmente sería su sobrenombre artístico.
Logró convencer, pasados unos años, a sus padres para
trasladarse a Madrid, intentando no triunfar como bailarina sino como
intérprete de canciones andaluzas. Eran los primeros años 50. Su presentación
en la sala de fiestas "Villa Rosa", ubicada en las entonces afueras
de Madrid (nada que ver con la homónima de la plaza de Santa Ana) fue sonado.
Percibía cada noche tres mil pesetas. Le surgió su primer contrato discográfico
con piezas de los maestros Gardey y Segovia. Y allí mismo la descubrieron los
productores de la película de Luis García Berlanga, Bienvenido, míster
Marshall. En principio era para lanzarla como estrella folclórica. Así es que
Berlanga, de acuerdo con sus colaboradores Juan Antonio Bardem y Miguel Mihura,
tuvieron que trufar de canciones con aire andaluz un guión que inicialmente
tenía un argumento ajeno al folclore. El resultado final fue un éxito, como hoy
es tan recordado y conocido. Para Lolita Sevilla supuso su entrada triunfal en
el cine. En la memoria de miles de españoles ha quedado aquel estribillo de
"… ¡americanos, os recibimos con alegría…!". El filme compitió en
1953 en el Festival Internacional de Cannes. Nuestra protagonista recibió
muchas felicitaciones, entre ellas la del mismísimo Charles Chaplin. Voy a
contarles algo poco divulgado: en aquel viaje, Lolita Sevilla iba acompañada
por su representante, Ramón Giménez García… con el que se había casado en
vísperas de su desplazamiento, por lo que su estancia en la Costa Azul era su
luna de miel. Nunca quiso, pasados los años, referirse públicamente a esa boda.
Como si no hubiera existido. Nada supimos después de su marido. Y tres años más
tarde contraía segundas nupcias con su nuevo agente artístico, el mencionado al
comienzo de nuestro obituario, José María Gallardo.
Lolita Sevilla rodó posteriormente ocho películas, entre
ellas: Aventura del barbero de Sevilla, junto a Luis Mariano; La chica del
barrio, al lado de Pepe Blanco; Tremolina, emparejada con una gloria del cante,
Angelillo; Malagueña, con Antonio Molina; Lo que cuesta vivir, otra vez
compartiendo cartelera con Pepe Isbert; El fotogénico, que le deparó codearse
con un espléndido actor cómico, José Luis Ozores… Se despidió de la pantalla en
1958 con el filme Habanera. En todas esas cintas cantaba coplas. Porque su
popularidad era evidente que se debía a su bonita voz. Fue primera figura de
una quincena de espectáculos de variedades, en calidad de estrella y
empresaria, con buenos resultados en taquilla. De su repertorio, compuesto por
más de trescientos títulos, sobresale una composición de Tony Leblanc, harto
conocida: "Cántame un pasodoble español". No la estrenó ella sino Ana
María Parra en la revista Lo verás y lo cantarás. Pero cualquier amante del
género sabe que esa pieza la popularizó la gran artista sevillana. A la que
recordaremos siempre por su espléndida versión del más brillante de los
pasodobles, "Suspiros de España". Otras grabaciones suyas, entre
tantas que interpretó a lo largo de más de cuarenta años, fueron: "Belén,
Belén", "María Dolores", "Golondrina mensajera",
"Madrid tiene seis letras", "La hija de don Juan Alba"…
Tenía un carácter afable, era sencilla en el trato, hablaba
con sus vecinos sin atisbos de diva… Y fue una grande de la copla.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento,
con uno de sus éxitos: Cántame un pasodoble español.