José Benito Barros Palomino, más conocido como José Barros, nació en El Banco, Magdalena, Colombia, el 21 de marzo de 1915, y murió en Santa Marta, Magdalena, Colombia, el 12 de mayo de 2007. Músico y compositor.
El sitio www.elheraldo.co
publicó este recordatorio firmado por Rafael Bassi Labarrera.
La historia de José Barros, el Gran Cantor del Río
El autor del libro José Barros: cien años del cantor del
río, cuenta la historia del compositor costeño que escribió canciones en tiempo
de bolero, currulao, vallenato, pasillo y cumbia. Hoy, 100 años de su
natalicio.
Marzo 21, 2015 Por: Rafael Bassi Labarrera
Se abre el telón para dar inicio a los preparativos por el
centenario del nacimiento del maestro de maestros, José Benito Barros, creador
de cientos de composiciones del cancionero popular colombiano. Barros Palomino
nació en El Banco, Magdalena, el 21 de marzo de 1915. Desde allí exaltó la
cumbia y las raíces vernáculas del folclor colombiano. Escribió canciones en
tiempo de bolero, currulao, vallenato, pasillo, cumbia. Recordado también como
creador del Festival de la Cumbia, para apoyar a los compositores musicales y a
los exponentes dancísticos. Murió el 12 de mayo de 2007. El Parque Cultural del
Caribe en asocio con FestiCumbia Fundación José Barros diseñan el programa para
festejar el próximo año el centenario de su natalicio con la ilusión de que el
Ministerio de Cultura declare al 2015 el Año de José Barros Palomino, como en su
momento lo hizo con el maestro Lucho Bermúdez, también orgullo cultural
nacional.
Hace ya ocho años que partió a navegar en otra dimensión el
creador de la más bella cumbia colombiana: La piragua. Benito, como le llamaban
sus amigos cercanos, falleció la madrugada del 12 de mayo de 2007 en Santa
Marta a la edad de 92 años, había nacido el 15 de marzo de 1915, en El Banco
(Magdalena), o sea que el próximo año debemos celebrar con tambora, guache y
llamador el centenario del natalicio del Gran Cantor del Río. En la discografía
universal encontramos muchas versiones internacionales de la simbólica Piragua
de Guillermo Cubillos, como la amerengada del cantante dominicano Johnny
Ventura, la salseada de la orquesta venezolana Dimensión Latina y la timbeada
de Manolito y su Trabuco.
La historiografía señala que en 1962, José Barros terminó de
escribir La piragua en una cafetería-bar que quedaba al lado de la Emisora
Nuevo Mundo, de Bogotá. En varias ocasiones señaló José Benito que 'La piragua
nació al ver que El Banco no tenía una canción que lo identificara. Esa letra
tenía que ser una letra romántica, bonita, histórica. Entonces me acordé de una
historia que sucedió en El Banco con un señor cachaco, llamado Guillermo
Cubillos'.
Cientos de anécdotas se tejen alrededor de La piragua, desde
su creación, pasando por su grabación y difusión por todo el mundo hasta los
comentarios al final de los días del maestro Barros, cuando decía que él no
había hecho la piragua de Guillermo Cubillos, precisando que no era carpintero.
'Anécdotas en la vida mía hay muchas, pero hay una muy curiosa. Se trata de La
piragua, cierta fábrica de discos me pidió que le hiciera un par de canciones
para concursar internacionalmente. Le dije al director artístico que le
recomendaba La piragua. Al mes fui a visitarlo y me salió con el cuento de que
eso no sirve porque es muy poético. Queremos algo folclórico. Recogí la
canción. Unos amigos vallenatos la grabaron y cuando Hernán Restrepo oyó la
canción dijo ‘este es el hit mundial’. Salió La piragua y causó un impacto
nacional e internacional'.
'La piragua, una cumbia que tiene esa combinación de las
etnias que conforman nuestra raza cósmica (...) al combinarlos se siente la
esencia de aquello que es anfibio'. Orlando Fals Borda
Con emoción recuerda el cantante colombiano Gabriel Romero
cómo llegó a sus manos la letra de La piragua. 'Me le acerqué y le dije:
Maestro, quiero grabar unas cumbias.
Me respondió: ‘Casualmente tengo una canción que se le ha
mandado a todo el mundo. Pero son unos sordos que no la han querido grabar. La
canción se llama La piragua.
Coge papel y lápiz para que la copies’, y con una guitarra
me la entonó. ‘Si la vas a grabar recógela en Codiscos, que es la última casa
donde le he mandado’. Me fui a Sonolux y me encontré con un pelaíto arreglista,
Juan Carlos Montoya. Estaba haciendo lo inusual. Una canción de peso había que
dársela a un arreglista de gran talla. Grabamos la canción y se convirtió en
éxito'.
La piragua es una canción que hace parte de la vida familiar
de los colombianos, como lo recuerdan el cantante samario Carlos Vives y el
compositor y productor musical paisa Luis Fernando Franco.
Carlos Vives: La piragua está en el disco El Amor de mi
tierra. Es un clásico. Es de esas primeras canciones que le enseñan a uno en la
casa. Luis Fernando Franco: En mi familia siempre había músicos, mi mamá, los
tíos. Recuerdo con mi mamá tocando tiple y de pronto, aprendiendo a puntear
algunas cositas como La piragua.
El maestro Francisco Zumaqué, con toda la gracia costeña,
recuerda cómo surgió el famoso Pedro Albundia. 'Quedaba la Nueva Mundo y justo
al lado había una cafetería que le decían Orines Hilton por su peculiar olor.
Era un lugar con mesitas y allí contrataban a los músicos. Un día presencié que
estaban varios personajes, ellos compartían las composiciones. El maestro pidió
un apellido que rimara con cumbia quiero que se llame Pedro… y comenzaron a
inventar y se reían hasta que de algún lado apareció el apellido Albundia
porque alguien lo relacionó con albóndiga. Era una cosa loca. Allí nacían las
canciones. Era un hervidero de creatividad. Increíble'.
Haciendo gala de su humor, anotaba José Benito que 'La
Academia de la Historia ha buscado el apellido Albundia en diccionarios y
tratados históricos. Entonces les contesté ‘lo que pasa es que en la Costa todo
el mundo tiene un sobrenombre, un apodo, y Albundia seguramente no es el
apellido, sino un apodo. Le decían el Negro Pedro Albundia. Fue un apodo que le
pusieron a ese negro en Chimichagua'.
En 1976, el cineasta Jorge Gaitán realizó el cortometraje La
leyenda de La piragua, con música de Daniel Moncada, lo que evoca
reflexivamente el connotado pianista y compositor: 'En esa época se avivaba un
interés por nuestra cinematografía nacional y hubo ciertos incentivos. En uno
de esos proyectos estuve con el director Jorge Gaitán, me propuso que hiciera
la música para un documental titulado La leyenda de La piragua. Este documental
quizás fue el primero que reconoció la obra del maestro Barros. Lo grabamos con
la orquesta Filarmónica de Bogotá. Fue un bello documental'.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento,
con uno de sus más grandes éxitos: La Piragua, en la voz de Alberto Barros.