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Foto de portada: Magdalena Viggiani.
Alan Lomax nació en Austin, Texas, Estados Unidos, el 31 de enero de 1915, y murió en Safety Harbor, Pinellas, Florida, Estados Unidos, el 19 de julio de 2002. Antropólogo, músico, musicólogo, historiador, etnomusicólogo, fotógrafo, crítico musical, periodista y director de cine.
El musicólogo, escritor y productor Alan Lomax (nacido en Austin, Texas, 1915) dedicó más de seis décadas a promover el conocimiento y la apreciación de la música folclórica mundial. Comenzó su carrera en 1933 junto a su padre, el folclorista pionero John Avery Lomax, autor del exitoso Cowboy Songs and Other Frontier Ballads (1910). En 1934, ambos emprendieron una iniciativa para ampliar el acervo de música folclórica grabada del Archive of American Folk Song de la Biblioteca del Congreso (fundado en 1928), reuniendo miles de grabaciones de campo de músicos folclóricos de todo el sur, suroeste, medio oeste y noreste de Estados Unidos, así como de Haití y las Bahamas. Su colección dio lugar a varias antologías populares e influyentes de canciones folclóricas estadounidenses, entre ellas American Ballads and Folk Songs (Nueva York: Macmillan, 1934); Negro Folk Songs as Sung by Lead Belly (Nueva York: Macmillan, 1936), el primer estudio biográfico exhaustivo de un músico folclórico estadounidense; Our Singing Country (con Ruth Crawford Seeger) (Nueva York: Macmillian, 1941); y Folk Song USA (Nueva York: Duell, Sloan y Pierce 1947).
Después de completar una licenciatura en filosofía en la Universidad de Texas en 1936, Lomax realizó una investigación de campo en Haití con su esposa, Elizabeth Lyttleton Harold. Al año siguiente, Lomax fue nombrado Asistente a Cargo del Archivo de Canciones Folclóricas Estadounidenses. En 1939, mientras realizaba un trabajo de posgrado en antropología en la Universidad de Columbia, produjo la primera de varias series de radio para CBS. American Folk Songs, Wellsprings of Music y la serie de horario estelar, Back Where I Come From, expusieron al público nacional a la música regional estadounidense y a talentos locales como Woody Guthrie, Lead Belly, Aunt Molly Jackson, Josh White, el Golden Gate Quartet, Burl Ives y Pete Seeger. Lomax también se basó en el interés creado por sus libros, discos y transmisiones con series de conciertos como The Midnight Special en Town Hall, que trajo a los neoyorquinos de la década de 1940 el blues, el flamenco, el calipso y las baladas sureñas, todos géneros todavía relativamente desconocidos. “El objetivo principal de mi actividad”, comentó una vez Lomax, “era… poner la tecnología del sonido a disposición de The Folk, para brindar canales de comunicación a todo tipo de artistas y áreas”.[1]
Su experiencia entrevistando a Lead Belly animó a Lomax a explorar más a fondo el género de la biografía oral. Sus conversaciones con Jelly Roll Morton, grabadas en 1938 en el Auditorio Coolidge de la Biblioteca del Congreso, formaron la base de Mister Jelly Roll: The Fortunes of Jelly Roll Morton, New Orleans Creole and “Inventor of Jazz” (Nueva York: Duell, Sloan y Pearce, 1949), un relato notable que sigue de cerca la narrativa de Morton y que es esencial para cualquiera que desee comprender la historia del jazz (y que ha inspirado dos musicales de Broadway). El retrato histórico oral que Lomax hizo de “Nora” en The Rainbow Sign (Nueva York: Duell, Sloan y Pearce, 1959) se basó en las extensas entrevistas y grabaciones que realizó a la cantante folk de Alabama Vera Hall a finales de los años cuarenta. Blues in the Mississippi Night (1947), un álbum de música y debates sinceros de Memphis Slim, Big Bill Broonzy y Sonny Boy Williamson, sigue siendo un documento clásico de la historia social y musical afroamericana (fue reeditado por Rounder Records en 2002). «Cada vez que sacaba uno de esos grandes platos negros de cristal de su caja», escribió Lomax sobre el proceso de grabación, «sentía que se abría un momento mágico en el tiempo... Para mí, los discos negros girando en la noche de Mississippi, escupiendo la ficha centrípetamente hacia el centro de la mesa... anunciaron una nueva era en la escritura de la historia de la humanidad».[2]
Un viaje de campo conjunto realizado por la Biblioteca del Congreso y la Universidad Fisk en 1941 y 1942, y descrito en las memorias de Lomax de 1993, The Land Where the Blues Began, lo llevaron aún más profundamente al mundo musical y cultural del sur afroamericano. En la región montañosa de Mississippi, documentó estilos de música de pífano y tambor y de plumas (zampoñas), danzas que abrazan el suelo y canciones de hocketing que se habían mantenido notablemente cerca de sus raíces africanas. En el Delta entrevistó y realizó las primeras grabaciones del cantante y guitarrista de 29 años McKinley Morganfield, más tarde conocido como Muddy Waters. En 1947, por quinta vez, Lomax regresó a Mississippi con la primera grabadora portátil para hacer grabaciones de alta fidelidad de los servicios religiosos del Delta y de las canciones de trabajo de los prisioneros en Parchman Farm (la notoria penitenciaría estatal), que clasificó entre la gran música del mundo.
En la década de 1950, Lomax compiló y editó una serie de LP de 18 volúmenes para Columbia Records, que antologizaba la música folclórica mundial (un proyecto que anticipó varios años una serie similar de músicas del mundo de la UNESCO). Su colección y sus colaboraciones para este proyecto —con Diego Carpitella en Italia, Seamus Ennis en Irlanda, Peter Kennedy en Inglaterra y Hamish Henderson en Escocia— sentaron las bases para el resurgimiento de la canción folclórica en esos países. Lomax, Kennedy y sus colegas dieron a conocer la música folclórica británica y mundial a un gran número de oyentes a través de la radio y la televisión de la BBC.
Al regresar a Estados Unidos en 1958, Lomax emprendió dos largos viajes de campo más por el sur del país. Sus grabaciones estéreo de Southern Journey dieron lugar a diecinueve álbumes publicados por los sellos Atlantic y Prestige International a principios de la década de 1960. En 1962, realizó un extenso estudio de la música tradicional del Caribe Oriental, también en estéreo, bajo los auspicios de la Universidad de las Indias Occidentales. Junto con sus grabaciones haitianas y bahameñas de la década de 1930, y las grabaciones realizadas en Santo Domingo en 1967, el corpus caribeño de Lomax asciende a unas 150 horas de música, entrevistas y konts (canciones narrativas).
Durante este período, también publicó la innovadora antología Folk Songs of North America (Nueva York: Doubleday, 1960), que señaló su creciente interés en la relación entre el estilo y la cultura de las canciones folclóricas. Esta preocupación cada vez más profunda se convirtió en un programa masivo de investigación sobre el comportamiento expresivo que funcionó de 1961 a 1995, primero en la Universidad de Columbia y luego en el Hunter College. Lomax y sus colegas, incluidos el musicólogo Victor Grauer, el antropólogo Conrad Arensberg de la Universidad de Columbia, Irmgard Bartenieff y Forrestine Paulay del Laban Dance Notation Bureau, desarrollaron cantometría, coreometría y parlametría, metodologías para el análisis comparativo de la canción, la danza y el habla. Los resultados iniciales se publicaron en Folk Song Style and Culture (Washington, DC: American Association for the Advancement of Science, publicación n.º 88, 1968; reimpreso por Transaction Books, New Brunswick, NJ).
Durante las décadas de 1970 y 1980, Lomax publicó artículos en revistas, materiales didácticos y películas basados en su trabajo sobre el estilo expresivo. Cantometrics: An Approach to the Anthropology of Music, publicado por primera vez en 1976, representó un enfoque nuevo y democrático para el estudio de las músicas del mundo. Tres películas didácticas, Dance and Human History, Step Style y Palm Play, producidas en la década de 1970, introdujeron a los estudiantes en la coreometría. The Longest Trail (1986) combinó datos históricos y análisis del movimiento coreométrico para señalar las continuidades culturales entre los pueblos siberianos y los nativos norteamericanos y sudamericanos.
Como consultor de Carl Sagan para la colección de audio que acompañó a la sonda espacial Voyager en 1977, Lomax se aseguró de que la música del mundo llegara a las estrellas con el blues y el jazz de Blind Willie Johnson y Louis Armstrong; las flautas de pan andinas y los cantos navajos; el lamento de un minero de azufre siciliano; música vocal polifónica de los Mbuti de Zaire y los georgianos del Cáucaso, además de Bach, Mozart y Beethoven, y más.
A sus sesenta años, Lomax se embarcó en una última serie de viajes de campo al sur y suroeste de Estados Unidos, esta vez con un equipo de filmación e ideas de guiones para explorar varias culturas musicales regionales y étnicas estadounidenses fértiles. Esto dio como resultado American Patchwork, una premiada serie de televisión de cinco horas, que se emitió en PBS en 1990. También en 1990, Blues in the Mississippi Night se reeditó en Rykodisc, y Sounds of the South, un conjunto de cuatro CD de las grabaciones sureñas de Lomax de 1959, fue reeditado por Atlantic Records en 1993. La Colección Alan Lomax (1997-2007), una serie de CD que antologiza la carrera discográfica de seis décadas de Lomax, cuenta con más de cien volúmenes.
En 1989, en desarrollo de sus investigaciones previas sobre la conducta expresiva, Lomax y un equipo de desarrolladores comenzaron a compilar su proyecto más ambicioso, Global Jukebox, una base de datos multimedia interactiva que analiza las relaciones entre la danza, la canción y la organización social. Se inspiró en Urban Strain, un estudio de la década de 1980 sobre la música popular del siglo XX realizado con el músico de jazz Roswell Rudd y la etnóloga de la danza Forrestine Paulay. Lomax pretendía que Jukebox sirviera tanto como medio para la investigación científica sobre la conducta expresiva humana como herramienta para la educación en ciencias sociales, artes y humanidades. Con él, Lomax esperaba promover el concepto de equidad cultural, que Lomax entendía como la importancia de brindar a todas las culturas un foro válido en los medios de comunicación y en los programas educativos para la exhibición significativa de sus artes y valores.
Alan Lomax recibió la Medalla Nacional de las Artes del presidente Reagan en 1984; el Premio del Círculo Nacional de Críticos del Libro de No Ficción por "La Tierra Donde Comenzó el Blues" (1993); el Premio a la Trayectoria de la Folk Alliance (1995); un Doctorado Honoris Causa en Filosofía de la Universidad de Tulane (2001); y un Premio Grammy póstumo del Consejo Directivo en 2003. En 2000, fue declarado Leyenda Viva de la Biblioteca del Congreso. Se jubiló en 1996 para residir en Florida con su hija y su nieto, donde falleció el 19 de julio de 2002.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con You Got to Take Sick and Die, en la versión de Boyd Rivers, voz y guitarra, en su casa de Canton, Misisipi. Filmación realizada por Alan Lomax, John Bishop y Worth Long, como parte de la Serie American Patchwork, el 30 de agosto de 1978.
La Página de Facebook State of Israel Home of the Jewish People publicó este aporte firmado por Marta Glizer.
*El secreto real revelado: ¿Por qué el rey de Marruecos renueva sinagogas con su propio dinero?*
Por: El equipo editorial del Morocco Travel Center | Investigación especial
En un mundo donde los símbolos judíos a veces se eliminan de las fachadas de las ciudades occidentales, un proceso casi inimaginable está en marcha en Marruecos. No fue resultado de acuerdos de normalización ni tiene la intención de atraer turistas. Todo comenzó con una decisión personal, excepcional y sin precedentes de un hombre: el rey Mohammed VI.
Mientras muchos países intentan borrar su pasado, Marruecos ha optado por lo contrario: ha hecho de la memoria judía una parte integral de su orgullo nacional. Nos propusimos examinar las figuras, los lugares y las decisiones reales que han cambiado la historia.
1. La orden directa: "Renovarlo todo"
En 2010, una década antes del restablecimiento de las relaciones oficiales, el rey Mohammed VI tomó una decisión estratégica: el patrimonio judío de Marruecos no es solo "patrimonio de los judíos"; es patrimonio de Marruecos, y está en peligro de desaparecer. No creó una comisión burocrática. Emitió una orden ejecutiva para una restauración integral. Los resultados sobre el terreno hablan por sí solos (muchos de ellos financiados directamente por el palacio y el Ministerio de Asuntos Religiosos):
167 cementerios judíos restaurados y cercados en todo el reino.
Decenas de sinagogas antiguas restauradas a su esplendor original, incluso en pueblos donde no había judíos durante 60 años.
13.000 tumbas restauradas y mapeadas digitalmente para que las familias puedan encontrar a sus seres queridos.
2. El momento histórico en Esauira
Uno de los momentos decisivos tuvo lugar en enero de 2020 en la ciudad de Esauira (Mogador). El Rey inauguró personalmente la "Casa de la Memoria" (Bayt Dakira). Este complejo único incluye la antigua sinagoga "Slat Attia", un centro de investigación y un museo. La imagen del Rey de Marruecos sentado en primera fila frente al Arca Sagrada, rodeado de rabinos, transmitió un poderoso mensaje a todo el pueblo marroquí: el judaísmo es una raíz profunda de nuestra identidad y estamos orgullosos de ello.
3. Una Constitución única en el mundo
Este compromiso está incluso consagrado en la ley. En la nueva Constitución marroquí (2011), el primer párrafo que define la identidad del Estado establece explícitamente que la identidad marroquí se nutre y enriquece del componente hebreo. Ningún otro país del mundo árabe define el judaísmo en su Constitución como parte integral de su identidad nacional.
4. Restauración de los nombres originales
La última y más conmovedora directiva llegó cuando el rey ordenó la restauración de los nombres judíos originales en las calles y plazas de los barrios judíos (las mellahs). En lugar de borrar el pasado y dar nuevos nombres, los carteles azules de la mellah de Marrakech ahora muestran con orgullo los nombres de rabinos y comunidades del pasado.
En conclusión
Cuando camines por Marrakech y te sientas seguro al entrar en la sinagoga Slat Al Azama, o cuando veas a un conserje marroquí vigilando un cementerio judío con profundo respeto, recuerda: nada de esto es un hecho. Es el resultado de un liderazgo que decidió que no se puede contar la historia de Marruecos sin contar la historia del pueblo judío. ¿Conocías el alcance de estas renovaciones? Comparte este mensaje para que todos sepan que existe un lugar donde se respeta nuestra historia.
Ruth Alston Weston, más conocida como Ruth Brown, nació en Portsmouth, Virginia, Estados Unidos, el 30 de enero de 1928, y murió en Henderson, Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, el 17 de noviembre de 2006. Cantante, compositora y actriz.
Antes de Etta James, Aretha Franklin, Tina Turner o Beyoncé, estuvo Ruth Brown, la legendaria cantante de rhythm and blues conocida como "Miss Rhythm". Fue un ícono del R&B de los años cincuenta y una célebre estrella del teatro, el cine, la televisión y la radio. Su intrépida defensa de los derechos de los músicos y la reforma de las regalías condujo a la formación de la Fundación Rhythm and Blues. Conocida por sus éxitos número uno "Mama He Treats Your Daughter Mean", "Teardrops From My Eyes" y "5-10-15 Hours", Ruth Brown fue fundamental para moldear el sonido de la música moderna y sentar las bases para las futuras generaciones de artistas femeninas. Su potente voz, su atrevido chillido y sus dinámicas interpretaciones le dieron a Atlantic Records un éxito mundial en la década de 1950, que el sello discográfico era conocido como "¡La casa que Ruth construyó!".
Nacida en Portsmouth, Virginia, en 1928, Brown comenzó a cantar en la iglesia, actuando en concursos de talentos locales y, finalmente, cantando en espectáculos de la USO y clubes nocturnos contra la voluntad de su padre. Tras ganar una noche amateur en el Teatro Apollo de Harlem en 1948, Brown fue contratada por el popular líder de big band Lucky Millender. Mientras estaba de gira con Millender, Brown fue despedida y se quedó varada en Washington, D.C., sin dinero. Para sobrevivir, Brown comenzó a cantar en un club local, donde la personalidad de la radio Willis Conover la escuchó tocar con la banda de Duke Ellington. Conover recomendó a Brown a Ahmet Ertegun y Herb Abramson, dueños del incipiente sello discográfico Atlantic Records, que necesitaban un nuevo talento. De camino a Nueva York para firmar su contrato con Atlantic, Brown sufrió lesiones graves en un accidente automovilístico que la hospitalizó durante un año. Ertegun y Abramson apoyaron a Brown, y ella pronto les devolvió la lealtad con su primer éxito, "So Long", en 1949, seguido de su éxito número uno en 1950, "Teardrops from My Eyes", que se mantuvo en el primer puesto durante 11 semanas en las listas Billboard de R&B. Entre 1949 y 1955, los discos de Brown se mantuvieron en las listas de R&B durante un total de 149 semanas; llegaría a alcanzar 21 éxitos en el Top 10, incluyendo cinco que alcanzaron el número uno.
Durante la década de 1960, Brown desapareció de la vista pública y vivió como ama de casa y madre.
Después de una considerable cantidad de lucha, Brown regresó a la música en 1975 a instancias del comediante Redd Foxx. Él ayudó a relanzar su carrera con una serie de apariciones en televisión en su exitoso programa de televisión Sanford and Son. La notable segunda fase de la carrera de Brown la vio brillar de nuevo en la televisión, el cine y el teatro. En 1987 protagonizó el musical de Allen Toussaint "Stagger Lee" y en 1989 ganó un Premio Tony a la Mejor Actriz en el musical "Black and Blue". Brown se ganó el cariño de toda una nueva generación de fanáticos por su interpretación de Motor Mouth Mabel Stubbs en la película clásica de culto de John Waters "Hairspray" y como presentadora del popular programa de radio de NPR "Blues Stage". La lucha de Brown por los derechos y regalías de los músicos condujo a la fundación de la Rhythm and Blues Foundation en 1988 y fue una de las primeras receptoras en 1989 del Premio Pionero de la Fundación. También en 1989, Brown ganó un Grammy a la mejor interpretación vocal de jazz por su álbum "Blues and Broadway", fue incluida en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1993. Brown también recibió el Premio Grammy a la trayectoria en 2016 y fue incluida en el Salón de la Fama Nacional del Rhythm & Blues en 2017.
Ruth Brown falleció en Las Vegas, Nevada, el 17 de noviembre de 2006, a la edad de 78 años. El 22 de enero de 2007 se celebró un concierto en su memoria en la histórica Iglesia Bautista Abisinia de Harlem para celebrar su vida y su legado. Ruth Brown es la definición de una pionera musical con su sonido con un fuerte ritmo y un estilo vocal atrevido. La fabulosa Miss Rhythm abrió nuevos caminos y fue una artista revolucionaria. Su legado vivirá para siempre en su música, sus actuaciones y su defensa de artistas y músicos que no fueron justamente compensados por la industria musical. En 2023, la obra "Miss Rhythm, "La leyenda de Ruth Brown", se estrenó con gran éxito de crítica en Denver, Colorado. El patrimonio de Ruth Brown está trabajando en varios proyectos que continuarán amplificando su vida y su legado.
No sólo allanó el camino para futuras generaciones de artistas, sino que también luchó incansablemente por los derechos de los músicos y fundó la Rhythm and Blues Foundation para apoyar a sus pares.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento, con Teardrops From My Eyes y Ain't Nobody's Business, con B.B.King.
Luigi Nono nació en Venecia, Italia, el 29 de enero de 1924, y murió en su ciudad, el 8 de mayo de 1990. Compositor, director de orquesta y profesor de música.
El sitio www.pianomundo.com.ar publicó este recordatorio.
Luigi Nono, vida del compositor italiano
Compositor italiano del siglo XX, Luigi Nono nació el 29 de Enero de 1924 en Venecia. Se dedicó principalmente a la música clásica contemporánea. De 1943 a 1945 estudió composición con Gian Francesco Malipiero en el conservatorio de Venecia, donde se puso al tanto con el serialismo musical.
En 1955 se casó con Nuria, la hija de Schöenberg. Llegó a ser un compositor líder de la música vocal, instrumental y electrónica. En 1950 asistió a la “Ferienkurse für neue Musik” en Darmstadt, donde conoció a Edgard Varèse y años después a Karlheinz Stockhausen.
Entre los trabajos de su primer periodo se encuentran: Polifónica-Monódica-Rítmica (1951), Epitafio para Federico García Lorca (1952-1953), La vitorie de Guernica (1954), y Liebslied (1954).
Rechazaba constantemente el enfoque analístico del serialismo musical, actitud que se evidencia en las siguientes composiciones en serie: Incontri (1955), Il canto sospeso (1955-1956) y Cori di Didone (1958).
Nono estaba comprometido con el socialismo. En 1952, se unió al Partido Comunista Italiano. Su música vanguardista fue una sublevación contra la cultura burguesa pues eludió los géneros de concierto más comunes de la época, a favor de la ópera y la música electrónica, e intentó llevar la música a las fábricas. Además, recurría frecuentemente a textos políticos para sus trabajos. Muchos de sus trabajos son políticos: Il canto sospeso (1956), basado en las cartas de las víctimas durante la época opresiva de la guerra, que lo han llevado a la fama internacional; Diario polaco (1958), Intolerancia (1960), La fábrica iluminada (1964), Ricorda cosa ti hanno fatto ad Auschwitz (1966), Non consumiamo Marx (1969), Ein Gespenst geht um in der Welt (1971), Canto para Vietnam (1973) y Al gran sole carico d’amore (1975).
De 1956 en adelante, se fue interesando cada vez más en la música electrónica, primero en el “Elektroakustische Experimentalstudio” en Gravesano. Este género musical se evidencia en los trabajos: Como una ola de fuerza y luz, parasoprano, piano, orquesta y grabador de cinta abierta (1971-1972); Sofferte onde serene, parapiano y grabador de cinta; y especialmente en Al gran sole carico d’amore (entre 1972 y 1975).
Luego de 1980 trabajó en el “Experimentalstudio der Heinrch Strobel-Stiftung des Südwestfunks” en Freiburg. También se interesó en las propiedades del sonido como tal. El nuevo estilo se percibió en sus trabajos posteriores, tales como Quando Stanno Morendeo Diario polacco Nº2 (1982), Guai ai gelidi mostri(1983) y Omaggio a Kurtág (1983), pero principalmente en su última ópera Prometeo (1984).
Con el mismo estilo escribió: Fragmente – Stille, an Diotima (1980), No hay caminos, hay que caminar, Andrei Tarkovski, para 7 grupos instrumentales (1987), La lontananza nostálgica utópica futura para violín y Música electrónica en vivo (1988). Luigi Nono falleció en Venecia, el 8 de Mayo de 1990.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con Der rote Mantel, Ballet en tres actos según "El amor de don Perlimplín y Belisa en el jardín", de Federico García Lorca, para soprano, barítono, coro mixto y orquesta, en la versión de Angélica Luz, soprano; Jörg Gottschick, barítono; el Coro de Cámara RIAS y la Orquesta Sinfónica Alemana de Berlín, dirigidos por Peter Hirsch.
María Dolores Casanova González, más conocida como Ana Kiro, nació en Santa María de Castañeda, Arzúa, España, el 28 de enero de 1942, y murió en Oleiros, España, el 24 de septiembre de 2010. Cantante.
Ana Kiro, la voz y el alma de Galicia, volverá a brillar en la gran pantalla
La Secretaría Xeral da Emigración colabora en un documental que rinde homenaje a la cantante gallega más querida por la diáspora y lanza un llamamiento a la participación ciudadana
23 Apr 2025
La figura inolvidable de Ana Kiro, icono de la música gallega y referente de nuestra cultura dentro y fuera de Galicia, será la protagonista de un nuevo proyecto cinematográfico que busca preservar su memoria y rendirle un homenaje colectivo. El secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, se reunió recientemente con el productor del film, Xavier Font, de la productora Zuzú Cinema, y con la directora María Yáñez para conocer los avances de este largometraje documental para cine.
Durante el encuentro, se abordaron las posibles vías de colaboración con el objetivo de poner en valor la trayectoria y el legado de Ana Kiro, especialmente en el ámbito de la emigración, donde su voz siempre fue refugio y vínculo con la tierra para miles de gallegos y gallegas en el exterior. La Secretaría Xeral da Emigración sumará sus esfuerzos a esta iniciativa, convencida de la importancia de conservar y difundir la memoria colectiva a través de la cultura.
En los próximos días se realizará un llamamiento a toda la ciudadanía gallega, especialmente a los gallegos del exterior, para que participen activamente en este proyecto, que aspira a ser un retrato coral de la artista, pero también de la Galicia que ella cantó, llevó y emocionó por el mundo.
Una vida de lucha, canciones y raíces
Ana Kiro, nacida como María Dolores Casanova González en Castañeda (Arzúa) en 1942, comenzó su carrera musical en Barcelona, venciendo las reticencias familiares y sociales de la época. A los 19 años se casó para poder retomar su pasión por la música, una vocación que había surgido mientras trabajaba en una hilatura y se abría paso en la radio. A los 23 años, ya separada de su primer marido, decidió apostar por completo por su carrera.
Fichó por la discográfica Belter y comenzó a girar con artistas de música ligera, participó en concursos y se hizo conocida gracias al programa televisivo Galas del sábado. Pero fue Galicia la que le dio raíz, inspiración e identidad. En 1973, con el tema “Galicia, terra meiga” –una adaptación de Manuel Muñiz–, vendió más de 100.000 copias y se mantuvo en listas de ventas por delante de artistas como Julio Iglesias.
Ese éxito la catapultó hacia la emigración: Ana Kiro comenzó a viajar por Europa y América, llevando su música y la lengua gallega a escenarios con miles de asistentes, como aquel histórico concierto en América al que acudieron 24.000 personas, batiendo el récord de Manolo Escobar.
La banda sonora de las romerías gallegas
Durante décadas, Ana Kiro fue sinónimo de fiesta popular, romería y verbena en Galicia. Con más de 30 discos publicados y una media de 100 conciertos al año hasta 1999, su repertorio se convirtió en parte esencial del alma gallega. Su cercanía, su autenticidad y su entrega la convirtieron en una figura querida por generaciones enteras.
En 1995 recibió un homenaje televisado en A Coruña, y en los años siguientes se incorporó a la Televisión de Galicia con programas como Toda unha vida o Tardes con Ana. Incluso dio el salto a la interpretación como protagonista de la serie A miña sogra e mais eu.
En 2006 fue diagnosticada con cáncer de ovarios. Aunque reapareció en 2007 en el programa Volver ao rego, falleció el 24 de septiembre de 2010. Su funeral congregó a decenas de personas y fue despedida con dos especiales de la TVG que lograron audiencias históricas, confirmando que su legado sigue muy vivo.
Un documental para recordar quiénes somos
Este nuevo documental aspira a ser más que una biografía audiovisual. Es un homenaje compartido, una reconstrucción emocional que unirá testimonios, recuerdos y vivencias de quienes la escucharon, la conocieron o se emocionaron con su voz en cualquier rincón del mundo.
La Secretaría Xeral da Emigración invita a todos los gallegos y gallegas del exterior a formar parte de este tributo colectivo. Porque recordar a Ana Kiro es recordar quiénes somos. Es ponerle música al sentimiento de pertenencia. Es mantener viva la llama de una mujer que fue, es y será siempre Galicia cantada.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento, con Xuntanza Galega.
El sitio de You Tube Secretos de Sangre presenta SEFARDÍES DE ÁMSTERDAM Expulsados de España en 1492, Fundaron Nueva York en 1654 y Volvieron en 2024. La historia oculta de los judíos sefardíes expulsados de España en 1492: cómo construyeron una nueva Sefarad en Ámsterdam, cómo fundaron la primera comunidad judía de Nueva York en 1654, y cómo sobrevivieron al Holocausto manteniendo vivo el ladino (judeoespañol) durante 500 años. Descubrimos cómo guardaron las llaves de sus casas de Toledo y Sevilla durante siglos, cómo el Edicto de Granada de los Reyes Católicos cambió sus vidas para siempre, cómo la sinagoga portuguesa de Ámsterdam (Esnoga) se convirtió en símbolo de resistencia cultural, y cómo en 2015 la Ley de Nacionalidad Española finalmente les permitió volver. Historia real de exilio, resistencia y memoria: desde la Inquisición hasta el Holocausto, desde la expulsión hasta el retorno imposible. Ideal para quienes aman la historia de España, la historia judía, la cultura sefardí y las historias reales de supervivencia.
Eduard Künneke nació en Emmerich, Renania del Norte-Westfalia, Alemania, el 27 de enero de 1885, y murió en Berlín, Alemania, el 27 de octubre de 1953. Compositor, pianista y director de orquesta.
Eduard Künneke nació el 27 de enero de 1885 en Emmerich (Alemania). Desde pequeño sintió fascinación por la música. Su padre le enseñó a leer notas y, gracias a ello, aprendió a tocar el piano de casa, principalmente de forma independiente. Posteriormente, recibió clases de piano de su madre y, a los 8 años, de un profesor de piano profesional. Además, el joven Eduard Künneke estudió partituras y libros de teoría musical para componer su propia música. Sentía debilidad por la música orquestal y asistía siempre que podía a los conciertos de la banda militar del pueblo vecino, Kleve. Durante sus años escolares en el Gymnasium, Eduard Künneke se convirtió en el director de la orquesta escolar, compuso la ópera completa "Blancanieves" con el libreto de un compañero a los 15 años y escribió más música bajo el seudónimo "E. v. Rigdmar" (seudónimo que nunca volvió a utilizar). Para su propia ceremonia de graduación, compuso otra ópera completa, "Sócrates", en 1903. Ambas obras quedaron sin estrenar debido a ciertas circunstancias, pero ya mostraban la trayectoria musical de Eduard Künneke. Tras sus años escolares, Eduard Künneke se trasladó a Berlín y estudió piano, teoría musical y contrapunto en la Real Academia de Bellas Artes. En 1906 fue aceptado en la clase magistral de Max Bruch, a la que asistió durante un año. En 1907, Eduard Künneke abandonó la universidad sin graduarse porque tenía que buscar trabajo y ganarse la vida. Primero trabajó como maestro de capilla en el Theater am Schiffbauerdamm y, en 1911, en el Deutsches Theater, bajo la dirección de Max Reinhardt. Tras la Primera Guerra Mundial, Eduard Künneke se centró cada vez más en su carrera como compositor y produjo principalmente operetas. Su salto a la fama internacional llegó con la opereta "Der Vetter aus Dingsda" en 1921. En los años siguientes, Eduard Künneke también intentó iniciar una carrera en Estados Unidos, pero fracasó y regresó a Alemania en 1926. A principios de la década de 1930, algunas de sus operetas tuvieron cierto éxito, pero Eduard Künneke, como compositor, se volvió cada vez más anticuado. Con el ascenso del régimen nazi, la situación empeoró porque su esposa no era aria. Sin embargo, el éxito y la importancia de "Der Vetter aus Dingsda" salvaron a Eduard Künneke de importantes restricciones, e incluso fue incluido en la lista de los Gottbegnadeten en 1944. Tras la Segunda Guerra Mundial, Eduard Künneke no tuvo la energía para revitalizar su carrera y enfermó gravemente en sus últimos años. Eduard Künneke falleció el 27 de octubre de 1953 en Berlín (Alemania).
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con el Concierto para Piano y Orquesta Nº 1 en La Bemol Mayor Op.36, en la versión de Oliver Triendl, y la Orquesta Sinfónica de la Radio de Múnich, dirigida por Ernst Theis.
Diálogos de las carmelitas, título original en francés, Dialogues des Carmélites, es una ópera en tres actos con música de Francis Poulenc y libreto en francés del propio compositor y Emmet Lavery, basado en el texto teatral homónimo de Georges Bernanos, quien a su vez se inspiró en la novela La última del patíbulo o La última en el cadalso, de Gertrud von le Fort. La ópera se estrenó en el Teatro La Scala de Milán el 26 de enero de 1957. En esa oportunidad fue cantada en italiano.
El estreno de la versión original en francés tuvo lugar el 21 de junio de 1957, en el Théâtre National de l'Opéra de París, la actual Ópera Nacional de París, con Denise Duval, Régine Crespin y Rita Gorr.
La ópera está basada en los trágicos sucesos que culminaron con la muerte en la guillotina de 16 religiosas, de la comunidad de las carmelitas de la ciudad de Compiègne, el 17 de julio de 1794, durante la Revolución francesa.
Una de las monjas, la madre María de la Encarnación, pudo escapar de la persecución y escribió un relato de los hechos, el cual inspiró a la escritora alemana Gertrud von Le Fort, y que escribió en 1931 la novela Die Letzte am Schafott, o La última del patíbulo. Las dieciséis monjas mártires fueron beatificadas por el papa Pío X, en 1906.
A continuación, la ópera Diálogos de Carmelitas según el siguiente reparto: Marqués de la Force, Jean-François Lapointe; Blanche de la Force, Corinne Winters; Caballero de la Force, Bogdan Volkov; El señor del Carmel, Krystian Adam; Madame de Croissy, Anna Caterina Antonacci; Hermana Constancia de Saint-Denis, Emöke Baráth; Madame Lidoine, Ewa Vesin; Madre María de la Encarnación, Ekaterina Gubanova; Madre Jeanne del niño Jesús, Irene Savignano*; Hermana Mathilde, Sara Rocchi*; El Ingeniero, Alessio Verna; 1º Comisionado, Roberto Accurso; 2º Comisionado, Alessio Verna; 1º Oficial, Arturo Espinosa*; Thierry y Javelinot, Andrii Ganchuk*; *Graduados del programa de jóvenes artistas "fabbrica" del Teatro de la Opera de Roma; Maestro del Coro, Ciro Visco; Escenografía, Carmín Maringola; Diseño de Vestuario, Vanessa Sannino; Diseño de Iluminación, Cristian Zúcaro; Coreografía, Sandro Campaña, junto al Coro y la Orquesta del Teatro de la ópera de Roma, dirigidos por Michele Mariotti. Función de apertura de la temporada 2022/23, en coproducción con el Teatro La Fenice de Venecia.
El argumento se desarrolla en París y el convento Carmelita en Compiègne, entre 1789 y 1792.
Acto I
Blanche de la Force, joven aristócrata patológicamente tímida, decide, ante los continuos tumultos de la Revolución francesa, retirarse del mundo e ingresar en un convento. La anciana priora le advierte que la orden carmelita no es un refugio, sino que las monjas tienen el deber de guardar la Orden, sin buscar ningún otro camino. En el convento, la alegre sor Constance le dice a Blanche, y para su gran consternación, que ha tenido un sueño en el que ellas dos morían juntas y dentro de poco tiempo. La priora, que está agonizando, encomienda a Blanche a la madre Marie; se siente aterrorizada ante su próxima muerte, y grita en su delirio que, a pesar de los largos años que ha dedicado a Dios, Él la ha abandonado. Blanche y la madre Marie quedan impresionadas por la muerte de la anciana priora.
Acto II
Constance y Blanche hablan de la muerte de la priora, comentándole Constance que tanto miedo a morir en la anciana le pareció indigno de ella. El hermano de Blanche, el caballero de la Force, llega para comunicarle que su padre considera que debe dejar el convento, ya que allí no estará protegida, al ser un miembro de la nobleza y además del clero. Pero Blanche lo rechaza, alegando que ha encontrado la felicidad en la orden carmelita. Más tarde, ella admite ante la madre Marie que es el miedo, o el miedo al miedo, como dice su hermano, lo que la impide marcharse. El capellán anuncia que han prohibido que predique, al no haber jurado la constitución civil del clero. Las monjas comentan que es el Terror lo que ahora rige el país, y nadie se atreve a defender a los sacerdotes. La hermana Constance se pregunta si no quedan hombres que puedan defender el país, a lo que la nueva priora le contesta que allí donde faltan sacerdotes, los mártires sobreabundarán. La madre Marie dice que sólo los mártires salvarán a Francia, pero la madre priora la corrige: no pueden ser mártires voluntariamente; el martirio es un regalo de Dios. Entra el comisario 1.º y anuncia que la Asamblea Legislativa ha nacionalizado el convento y sus propiedades, y que las monjas deben abandonar sus hábitos. Cuando la madre Marie consiente, el oficial la insulta por estar tan impaciente por vestirse como el resto de las personas. Ella le replica que las monjas seguirán sirviendo, vistan como vistan. “El pueblo no necesita criados”, proclama el oficial con altanería. “No, pero tiene gran necesidad de mártires”, responde la madre Marie. “En tiempos como los actuales, la muerte no es nada”, dice él. “La vida no es nada”, contesta ella, “cuando está tan degradada”.
Acto III
En ausencia de la nueva madre superiora, la madre Marie propone que las monjas elijan el martirio. Sin embargo, todas deben estar de acuerdo, o la madre Marie no insistirá. Hay un voto secreto que disiente del martirio, y la hermana Constance dice que es ella quien ha votado en contra del martirio, y que ahora ha cambiado de opinión. Blanche escapa del convento. La madre Marie la encuentra en la biblioteca de su padre. Su padre ha sido guillotinado y han obligado a Blanche a servir a sus antiguos criados. Detienen a todas las monjas y las condenan a muerte. La madre Marie se encontraba lejos. El capellán le dice a la madre Marie que no puede contradecir a Dios y dirigirse voluntariamente al martirio uniéndose a los demás en prisión. Las monjas suben al cadalso cantando Salve Regina, con dignidad y sin temor. En el último momento, Blanche, que estaba escondida entre la multitud, aparece, ante la alegría de Constance. Pero ella también sube a la guillotina, mientras canta los últimos versos del Veni Creator: Deo Patri sit gloria, / Et Filio, qui a mortuis / Surrexit, ac Paraclito / In saeculorum saecula....
En el programa abordamos el trabajo de Ediciones Báltica en la difusión de obras fundamentales sobre el Holocausto y la memoria histórica. Destaca la labor de la traductora Katarzyna Olszewska, cuya tarea permite que testimonios y relatos esenciales lleguen al público en español.
Jamesetta Hawkins, más conocida como Etta James, nació en Los Ángeles, California, Estados Unidos, el 25 de enero de 1938, y murió en Riverside, California, California, Estados Unidos, el 20 de enero de 2012. Cantante.
Etta James es una cantante ganadora del premio Grammy conocida por canciones exitosas como "I'd Rather Go Blind" y "At Last".
1938-2012
¿Quién fue Etta James?
Etta James fue una prodigio del gospel. En 1954, se mudó a Los Ángeles para grabar "The Wallflower". Para 1960, su carrera había comenzado a despegar, en gran parte gracias a canciones como "I'd Rather Go Blind" y "At Last". A pesar de sus continuos problemas con las drogas, recibió una nominación al Grammy por su álbum homónimo de 1973. En 2006, lanzó el álbum All the Way. James falleció en Riverside, California, el 20 de enero de 2012, y sigue siendo considerada una de las cantantes más dinámicas de la música.
Primeros años de vida
James nació como Jamesetta Hawkins el 25 de enero de 1938 en Los Ángeles, California, de una madre de 14 años, Dorothy Hawkins, quien animó la carrera musical de su hija. James diría más tarde: «Mi madre siempre me decía que, aunque una canción se haya interpretado mil veces, puedes aportarle algo propio. Me gustaría pensar que yo lo hice». James nunca conoció a su padre.
A los 5 años, James era conocida como una prodigio del gospel, alcanzando fama cantando en el coro de su iglesia y en la radio. A los 12, se mudó al norte, a San Francisco, donde formó un trío y pronto trabajó para el líder de la banda Johnny Otis. Cuatro años después, en 1954, se mudó a Los Ángeles para grabar "The Wallflower" (un título más suave para la entonces atrevida "Roll with Me Henry") con la banda de Otis. Fue ese año que la joven cantante se convirtió en Etta James (una versión abreviada de su nombre de pila) y su grupo vocal se apodó "The Peaches" (también el apodo de Etta). Poco después, James lanzó su carrera en solitario con éxitos como "Good Rockin' Daddy" en 1955.
Mitad de carrera
Tras firmar con Chess Records de Chicago en 1960, la carrera de James despegó. Entre sus éxitos más destacados se encontraban duetos con su entonces novio Harvey Fuqua, la conmovedora balada "All I Could Do Was Cry", "At Last" y "Trust in Me". Pero el talento de James no se limitaba a las baladas potentes. Sabía cómo hacer vibrar a la gente, y lo hizo con temas cargados de gospel como "Something's Got a Hold On Me" en 1962, "In The Basement" en 1966 y "I'd Rather Go Blind" en 1968.
James continuó trabajando con Chess durante la década de 1960 y principios de la de 1970. Lamentablemente, la adicción a la heroína afectó tanto su vida personal como profesional, pero a pesar de sus continuos problemas con las drogas, persistió en grabar nuevos álbumes. En 1967, James grabó con la banda de Muscle Shoals en los estudios Fame, y la colaboración dio como resultado el exitoso álbum Tell Mama.
El trabajo de James recibió elogios tanto de la crítica como de los fans, y su álbum de 1973, Etta James, recibió una nominación al Grammy, en parte por su creativa combinación de rock y funk. Tras finalizar su contrato con Chess en 1977, James firmó con Warner Brothers Records. Su aparición en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984 le valió una renovada popularidad. Álbumes posteriores, como Deep In The Night y Seven Year Itch, recibieron una gran aclamación de la crítica.
James fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1993, antes de firmar un nuevo contrato de grabación con Private Records.
Carrera posterior
Con sugestivas payasadas sobre el escenario y una actitud atrevida, James continuó actuando y grabando hasta bien entrada la década de 1990. Siempre conmovedora, su extraordinaria voz se manifestó con gran impacto en sus recientes lanzamientos privados, incluyendo Blue Gardenia, que alcanzó la cima de la lista de jazz de Billboard. En 2003, James se sometió a una cirugía de bypass gástrico y perdió más de 90 kilos. La drástica pérdida de peso impactó en su voz, como declaró a la revista Ebony ese año. "Puedo cantar más bajo, más alto y más fuerte", explicó James.
Ese mismo año, James lanzó Let's Roll, que ganó el Grammy al mejor álbum de blues contemporáneo. Sus hijos, Donto y Sametto James, fueron los productores de la grabación, junto con Josh Sklair. Este equipo se reagrupó para su siguiente trabajo, Blues to the Bone (2004), que le valió a James su tercer Grammy, esta vez al mejor álbum de blues tradicional.
En 2006, James lanzó el álbum All the Way, que incluía versiones de canciones de Prince, Marvin Gaye y James Brown. Al año siguiente, participó en un álbum tributo a la gran cantante de jazz Ella Fitzgerald, titulado We Love Ella.
Polémica con Beyoncé
La historia de los inicios de Chess Records se llevó a la gran pantalla con Cadillac Records en 2008, con la cantante Beyoncé Knowles interpretando a James en la película. Knowles también grabó su propia versión de la canción insignia de James, "At Last", para la banda sonora.
Aunque James apoyó públicamente la película, se dice que se molestó cuando Knowles cantó la canción en la ceremonia de investidura del presidente Barack Obama en enero de 2009. Supuestamente, James les dijo a los asistentes al concierto en Seattle en febrero que Knowles "no tenía por qué... cantar la canción que he cantado desde siempre". A pesar de la atención mediática que sus comentarios suscitaron, James no se inmutó por el incidente y continuó con su apretada agenda de actuaciones.
Años posteriores y muerte
Al cumplir los 70, James comenzó a tener problemas de salud. En 2010, fue hospitalizada por una infección sanguínea, entre otras dolencias. Posteriormente se reveló que la legendaria cantante padecía demencia y recibía tratamiento para la leucemia. Sus problemas médicos salieron a la luz en documentos judiciales presentados por su esposo, Artis Mills. Mills intentó obtener el control de un millón de dólares del patrimonio de James, pero fue impugnado por sus dos hijos, Donto y Sametto. Posteriormente, ambas partes llegaron a un acuerdo.
James lanzó su último álbum de estudio, The Dreamer, en noviembre de 2011, el cual recibió excelentes críticas. Unas semanas después, su médico anunció que la cantante tenía una enfermedad terminal. "Está en las últimas etapas de la leucemia. También le han diagnosticado demencia y hepatitis C", declaró la Dra. Elaine James (sin parentesco con la cantante) a un periódico local. Los hijos de James también reconocieron que la salud de Etta estaba empeorando y que recibía atención en su casa de Riverside, California.
James murió en su casa en Riverside, California, el 20 de enero de 2012. Hoy en día, sigue siendo considerada una de las cantantes más dinámicas de la música.
DATOS BREVES
Fecha de nacimiento: 25 de enero de 1938
Estado de nacimiento: California
Ciudad de nacimiento: Los Ángeles
País de nacimiento: Estados Unidos
Signo astrológico: Acuario
Fecha de fallecimiento: 20 de enero de 2012
Estado de la muerte: California
Ciudad de la Muerte: Riverside
CITAS
Mi madre siempre me decía que, aunque una canción se haya interpretado mil veces, aún puedes aportarle algo propio. Me gustaría pensar que yo lo hice.
Cuando actúo, estoy en otro lugar. Retrocedo en el tiempo y me conecto con quien realmente soy. Olvido mis problemas, mis preocupaciones.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento, con At Last y I'd Rather Go Blind con Doctor John.
Klaus Sperber, más conocido como Klaus Nomi, nació en Immenstadt, Baviera, Alemania, el 24 de enero de 1944, y murió en Nueva York, Estados Unidos, el 6 de agosto de 1983. Contratenor.
El sitio www.prodavinci.com publicó este recordatorio firmado por José Urriola.
Klaus Nomi, el último de los marcianos
por José Urriola / 18/06/2024
«He came from outer space to save the human race».
Creo recordar que tenía doce años cuando una tarde, al regresar de clases, encontré que mi primo José Agustín ‒grandísimo aliado musical‒ me había dejado de regalo sobre la mesita de la sala un casete de VHS donde venía escrito con su hermosa letra «URGH A Music War!». Se trataba de un documental que registraba los conciertos de varios grupos que habían servido de teloneros durante la gira mundial de la banda The Police (liderada por el joven Sting). Por algún capricho del destino (al final, afortunado) aquella cinta no venía rebobinada, así que cuando yo pulsé con esfuerzo la maciza tecla metálica PLAY vi materializarse en pantalla una de las imágenes más fascinantes, extrañas, perturbadoras e inolvidables de mi vida. Aquello era como una ópera mezclada con pop espacial. Daba miedo, daba risa, aquella cosa tenía el aura de lo prohibido. Era algo fabuloso, pero que no se podía compartir con cualquiera. Era, sobre todo, una auténtica marcianada. El artista se llamaba Klaus Nomi, su concierto era en Nueva York y la canción que cantaba «Total Eclipse».
Menos mal que no me oyeron mis padres, pero fue imposible evitar exclamarlo en voz alta: “¿Qué vaina es esta?”. Porque la pregunta al ver a Klaus Nomi era esa: qué es esto. No, quién es. Era un extraterrestre, pero no solo porque así se le veía o se le percibía desde afuera, sino también (sobre todo) porque Klaus Nomi así se proclamaba y se sentía auténticamente. «Parece un alienígena y canta como una diva», eso decían. Algunos aseguran que musicalmente era una mezcla de David Bowie con María Callas, pero podría jurar que semejante mezcla se queda corta.
Carlos Zerpa, el multidisciplinario artista plástico venezolano que hacía su residencia en Nueva York por aquellos tiempos, lo llegaría a conocer en persona:
Decir que fui amigo de Klaus Nomi sería una gran mentira, solo puedo afirmar que nos veíamos en la calle o en los clubes y nos saludábamos con mucha simpatía. Aún no era famoso. Lo recuerdo caminando o montado en su bicicleta por el Village, a comienzos de los años 80, iba de lentes oscuros alargados, con un casco plateado que parecía un platillo volador sobre su cabeza, con los labios y las uñas de las manos pintadas de negro para rematar sus maravillosas indumentarias.
Klaus Sperber (nacido en Immenstadt, Alemania, el 24 de enero de 1944) era un joven alemán, disciplinado, con voz de tenor y habilidades para el falsete, que quería educarse para cantar arias de ópera como sus ídolos. A mediados de los setenta se mudó a Nueva York buscando los horizontes que no encontraba en Berlín. Era un magnífico repostero, con eso se ganaba la vida: elaboraba dulces y pasteles y quienes lo conocieron de cerca aseguran que olía un poco a harina, a horno y azúcar. Que era dulce y callado e incluso «un tipo normal». Un flaco ahí del montón que de pronto se maquillaba, se paraba los pelos con gel, se vestía con plásticos relucientes, se subía a la tarima y ahí era como si viéramos y escucháramos por primera vez cantar a un marciano.
A Klaus Sperber le gustaba la revista OMNI, dedicada a avistamientos de ovnis, contactos extraterrestres, abducciones y todos esos temas que suelen fascinar a ciertos jóvenes y algunos adultos raros negados a crecer (entre los cuales me cuento). Jugando con las letras de «omni» se formó un nuevo apellido. La silueta que proyectaba sobre el telón de fondo cuando lo apuntaba el seguidor, con su puntiagudo corte de cabello y sus anchísimas hombreras, era como la señal de un superhéroe, una especie de batiseñal pero de otro planeta. Así fue como Nomi tuvo también un logo. Todo comenzó como una broma. Un freak cantando ópera pop en un pequeño escenario destinado a bandas punk y new wave. Pero la broma se desbordó y de pronto el pequeño teatro habitado por esa peculiar fauna haciendo tonterías para su propio consumo y regocijo se vio abarrotado por gente de todas partes del mundo que querían ver a la diva venida de Marte: Klaus Nomi.
Había algo en él como de futurismo de los años veinte, los modernos años veinte (los del siglo XX, que estos actuales resultaron más bien decimonónicos), pero también algo atemporal. En Nomi era natural una androginia que iba mucho más allá de lo sexual. La pregunta no era si se trataba de un hombre, una mujer, un hermafrodita o algo fluctuante entre ambos, sino si se trataba de un ser humano.
En palabras de Carlos Zerpa:
Recuerdo claramente a Klaus Nomi, quien llegaba al Hurrah vestido como un pingüino en tela plastificada, en blanco y negro, con una corbata de lazo enorme, como un extraterrestre, como un arlequín andrógino, como una especie de freak fellinesco, con la cara pintada de blanco, corte de pelo entre samurái y galáctico, con su amplia frente y un peinado con tres picos. Todos lo saludaban, comenzaba a hacerse famoso, pero nunca lo vi engreído.
Y entonces un día le llegó a Klaus la llamada de David Bowie. Lo había visto en un club y le encantó su estilo: quería que Nomi fuera su escudero, que apareciera en su presentación del show Saturday Night Live detrás de él, haciéndole los coros y bailando como él sabía. Nomi se emocionó muchísimo, habrá pensado: “aquí fue, a partir de ahora nada será igual”. Y sí, mucha gente en televisión nacional se preguntó quién era ese tipo vestido de negro y maquillado de blanco al lado de Bowie (quien vestía un exagerado esmoquin inspirado en el traje de Tristán Tzara, esa gran figura del dadaísmo, usado en los años treinta; un vestuario que Nomi copiaría para hacerse su propia versión un poco más… extraterrestre). Pero después de esa presentación cantando «The Man Who Sold The World», Bowie no lo llamó más. Y Klaus entristeció.
Sin embargo, había que seguir adelante. Continuar en la brega. Haciendo más pasteles, presentándose en otros shows más modestos, cultivando esa percepción (y autopercepción) de que se trataba del único alienígena con voz de diva en la faz de la Tierra. No sería tan famoso como Bowie, pero la gente necesitaba saber de Klaus Nomi, verlo, escucharlo en directo, hablar con él después de los conciertos, intentar tocar al hombre detrás del marciano. Nomi se aparecía en una limosina pocos minutos antes de su presentación, se apagaban las luces del teatro, entonces aparecía aquella presencia de otro mundo sobre el escenario, dejaba a todos boquiabiertos y sin aliento. Y desaparecía.
Parte fundamental del encanto de los alienígenas radica en el misterio, en que nadie sepa nunca a ciencia cierta de dónde vienen ni a qué vinieron, que incluso la mayoría dude de su existencia, porque quien asegure haberlos visto es porque está un poco loco o miente. Había que alimentar el mito. Todo parecía indicar que sería cuestión de tiempo, el salto de ser una figura de culto a convertirse en una estrella masiva estaba a la vuelta de la esquina.
Pero el mundo no estaba preparado para algo tan raro y tan radical, o al menos no todo el mundo. Así que Nomi se quedó cautivo en ese recóndito acuario de especímenes raros a los que solamente los visitantes más curiosos se dignaban asomarse.
Y así como el mundo a su alrededor no acababa siendo el más acogedor de los planetas, algo por dentro también se iba enrareciendo en el interior de Klaus: ¿sería posible para un marciano como él conseguir pareja? ¿Asuntos como enamorarse y ser correspondido acaso le tocarían alguna vez? Echaba en falta esas cosas. Pero se topaba una y otra vez con gente que solamente quería encuentros casuales con él: una noche (si acaso) o un escarceo furtivo con desconocidos en los muelles durante las madrugadas oscuras. Nadie quería tener de novio a Nomi. Así que la espiral de soledad lo llevaba una y otra vez a enamorarse sin ser correspondido, y a buscar desahogo entre desconocidos del muelle en medio de la oscuridad y la gelidez de la madrugada. Sin prestar mayor atención a los rumores crecientes de que había una enfermedad rara proliferando por allí: «cada vez son más los contagiados, sobre todo la gente como nosotros», le decían los amigos. «No hay ninguna infección que no la controle la penicilina», respondía él. Era una enfermedad para humanos, pensaría Klaus, a los extraterrestres esas cosas no deberían afectarles.
Pero lo que sí le afectaba era la certeza de que, cada día más, era una de las personas más solitarias de la Tierra. De manera que la fama no se dignaba a llegar ni el amor tampoco. Nomi entonces comenzó a reclamar a los únicos que tenía cerca que no había llegado lo lejos que le correspondía por culpa de ellos. El estrellato que se merecía se le había alejado por estar rodeado de aquellos pequeños y estorbosos satélites que orbitaban a su alrededor. Eso tenía que ser, y eso comenzó a transmitirle a quienes lo rodeaban. Hasta que comenzó a deslastrarse de ellos para sustituirlos por gente más profesional; esa fue su apuesta: rodearse de gente que sí supiera lo que hacía, porque esa nueva constelación seguro sí lo llevaría al anhelado estrellato.
De esa manera Nomi consiguió un contrato disquero en París y comenzaría una etapa mejor producida en cuanto a lo musical y también en cuanto a su imagen. Pero, asimismo, esa producción más profesional lo alejaba del concepto original que caracterizaba y servía de aura a todo lo que había propuesto Nomi hasta ahora. Era como una versión más humana, más aterrizada, más en sintonía con las reglas de juego de la industria de este mundo cruel. Entonces vinieron los shows abarrotados en París y las cenas con celebridades y los paparazzis y los videoclips y las giras por Europa y las presentaciones y las entrevistas en programas de la televisión internacional. Y no solo tenía un primer disco editado, sino que en un año ya tenía dos. «Ten cuidado con lo que deseas, se puede convertir en realidad», decía otro de la raza de los dandis flamantes: Oscar Wilde.
Todos pensaban que se trataba del inicio de algo grande. Nadie sospechó que ese momento de gloria se trataba más bien de un final.
A finales de 1982 Klaus Nomi comenzó a sentirse mal. Físicamente mal. La cantidad de antibióticos que tomaba era insólita. Los dolores de garganta y el desgaste de sus cuerdas vocales en cada presentación ameritaba un coctel de fármacos que se inyectaba para evitar de colapsar de dolor y agotamiento. Y una vez más los amigos, los pocos que aún mantenían contacto con él, le aconsejaban que tenía que parar, a lo que él respondía: «No, es mi momento, tengo que seguir adelante».
En las últimas presentaciones que se registraron de Nomi se le ve con un cuello alto y vaporoso, guantes, la piel totalmente cubierta o exageradamente maquillada de blanco: intentaba ocultar unas extrañas lesiones que empezaron a proliferar sobre su piel. Tiempo después se enteraría de que aquellas agresivas manifestaciones cutáneas eran sarcomas de Kaposi. No era mucho lo que se sabía en aquel entonces sobre el SIDA, ni siquiera se le conocía con ese nombre: era una enfermedad que se hacía tristemente célebre bajo el apodo de «cáncer gay». Nomi regresó a Nueva York ya muy enfermo y sus amigos ‒los mismos que hacía poco habían sido rechazados por él‒ se acercaron a saludarlo, pero no sabían cómo hacerlo: ¿se contagiarían con un beso?, ¿el contacto piel con piel acaso les transmitiría la enfermedad? Klaus comenzó a saludarlos tan solo con un gesto delicado y apaciguador con su mano enguantada: “no te preocupes, yo entiendo”.
Cuentan los pocos que lo llegaron a ver, ya postrado en su cama clínica del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, que Nomi estaba desfigurado, irreconocible, que se hallaba aterrorizado y provocaba mucho miedo. Murió aislado el 6 de agosto de 1983. Estuvo entre las primeras celebridades en morir de SIDA. Dicen que su final fue el de una ópera desgarrada, como las que tanto le habían inspirado en vida.
Carlos Zerpa recuerda así aquellos días:
Tristemente, en enero de 1983, Nomi se enferma. Los médicos descubrieron que el sistema inmunológico de Klaus había colapsado, la enfermedad que padecía, todavía no era llamada SIDA, fue una de las primeras figuras públicas en morir de esa nueva y fatídica enfermedad, recuerdo su retrato en primera plana del periódico Village Voice en letras azules, anunciaba al mundo su sentida muerte por AIDS. Yo no podía creer que el maravilloso Klaus Nomi había fallecido, fue una muerte que en verdad me dolió mucho. Tenía sus dos discos en vinilo, los había comprado en Tower Records, siempre pensé que un día se los llevaría al Village, para que me los firmara, que lo invitaría a un café cuando lo viera en su bicicleta, pero nunca lo hice.
Y la Tierra siguió su curso y muchos no se acuerdan hoy de Klaus Nomi, pero quienes lo han visto y escuchado comparten la certeza de haber conocido a uno de los artistas más peculiares, a alguien que tenía que provenir de otro espacio, alguien tan único y genuino que tenía que tratarse del último de los de su especie. Seguramente no murió. La gente así se las ingenia para no morirse nunca: simplemente vino a enseñarnos algo, cumplió con su misión, luego se subió a su nave y regresó a casa.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento, con Total Eclipse 1981.