miércoles, 8 de junio de 2016

Erwin Schulhoff



Erwin Schulhoff nació en Praga, entonces Checoslovaquia, el 8 de junio de 1894 y murió en el Campo de Concentración de Wülzburg, Alemania, el 18 de agosto de 1942. Compositor.

Tras estudiar durante su infancia en el Conservatorio de Praga, se trasladó a Viena y posteriormente, cursó estudios superiores en Leipzig y Colonia, donde ganó el Premio Mendelssohn en las especialidades de piano en 1913 y de composición en 1918. Tomó clases con Claude Debussy y Max Reger. Durante la Primera guerra mundial sirvió en el frente, experiencia bélica que le llevó a desarrollar un antibelicismo radical.

A partir de 1919 entró en contacto con la vanguardia artística alemana, esbozó un ballet con Tzara y sus Zehn themen para piano, surgen de una colaboración con Otto Griebel. También organizó una serie de conciertos en Dresde en los que se interpretó música de la Segunda Escuela de Viena.

En 1923 regresó a Praga, donde ganó reputación como concertista gracias a su formidable técnica pianística. En sus programas incorporó obras de vanguardia, estrenando las primeras obras microtonales para el instrumento. También desarrollo una intensa actividad como pianista de jazz, y en ese tiempo comenzó a componer sus obras de madurez. Poco después estrenó en Bratislava su 'ballet-misterio' Ogelala, obra escénica de inspiración primitivista. El escándalo en el estreno fue aún mayor que el de La consagración de la primavera de Igor Sravinski, y ese hecho lo consagró como el principal valor de la vanguardia musical checoslovaca.

Al año siguiente comenzó su ciclo de sinfonías, y en 1927 estrenó su primera ópera, Flammen, sobre el mito de Don Juan del siglo XX. En la técnica serial de la época Schulhoff compone sus Once invenciones para piano. A comienzos de la década de 1930 Erwin Schulhoff se comprometió con el comunismo y los presupuestos del realismo socialista, simplificó su estilo y compuso obras de inspiración partidista.

Tras la invasión nazi de Checoslovaquia, Schulhoff trató de huir a la Unión Soviética, pero fue arrestado. En 1941 fue enviado al campo de concentración de Wülzburg. A pesar de padecer tuberculosis compuso su testamento musical, la Sinfonía Nº 6, Sinfonía de la Libertad. Esta obra, junto con la Sonata 27.IV.1945 de Karl Amadeus Hartmann está considerada como una de las composiciones más significativas del Holocausto.


A continuación, recordamos a Erwin Schulhoff, con el Concertino para Flauta, Viola y Contrabajo, en la versión del Ensemble Villa Musica.