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Foto de portada: Magdalena Viggiani.
Elba Rosa Picó de Navas, más conocida como Elba Picó, nació
en Buenos Aires, Argentina, el 13 de febrero de 1942, y murió en Barcelona, España,
el 12 de julio de 2013. Cantante.
El sitio www.b-ritmos.com
publicó este recordatorio firmado por Federico Francesch.
Elba Picó, en memoria
18 febrero, 2014
Federico Francesch
Luz de Gas, Barcelona. 13 de febrero de 2014
La otra noche se unieron en Barcelona músicos y admiradores
de Elba Picó para rendirle un postrer homenaje, un homenaje que contó con el
elemento más importante: el cariño. Todos los músicos que participaban lo
hacían desinteresadamente; el público había abonado una entrada simbólica; el
local estaba lleno y empezaba el concierto con una introducción musical
presidida por una foto de la artista proyectada al fondo del escenario. Una
presencia que fue constante, porque todo giraba alrededor de ella. No importaba
si era uno u otro el que estaba en el escenario; todos, en todo momento, le
estaban dedicando a Elba Picó su actuación y así lo percibía el público que
estaba allí para recordarla.
En el escenario se iban turnando los músicos, Esteban Rabito
Vélez, Jorge Sarraute, Horacio Fumero, Pablo Cruz, Marcelo Mercadante, Martin
Fernández, Gustavo Battaglia, Carlos Padula, Mario Mas, Gorka Benítez, Noelia
Rodriguez, Sebi Suarez; el poeta Marçal Font; los cantantes Luisa Atauri, Ana
Rossi, Fernando Ríos Palacios, Cristina Vilallonga, Carme Canela, Mayte Martín,
Paco Ibáñez; y junto a todos ellos, dos hijas de Elba Picó, Joana de Diego y
Raquel de Diego. Sonaron canciones que ellos le dedicaban, como un poema de Espriu
(Joana de Diego), y otro de Jorge Manrique (Paco Ibáñez); un bolero, Ya no
estás más a mi lado (Carme Canela); un tango, Che Bandoneón (Cristina
Vilallonga); pasando por Zamba para no morir (Mayte Martín); hasta la Chacarera
del ’55, que cantaron todos los presentes, músicos y público, como despedida en
una noche llena de recuerdos y emociones.
Elba Picó llegó desde Argentina a Barcelona a los 34 años, y
se quedó definitivamente, para convertirse en todo un referente del tango, de
ese tango tan vinculado y apreciado en esta capital. Muchos fueron los
intérpretes que la acompañaron en algún momento de su carrera; muchos fueron
los escenarios que la vieron actuar; muchos los espectadores que tuvieron la
suerte de escucharla. Como en un resumen de todo ello, un escenario, un nutrido
grupo de músicos y muchos de sus amigos y admiradores, recordaron a Elba Picó
con tristeza y alegría a la vez; porque aunque ella nos dejó el año pasado, su
música estará siempre con nosotros. Relacionados | Federico Francesch | DESAFINADO
RADIO
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento,
con el tango Una Canción.
Anna Pávlovna Pávlova nació en San Petersburgo, Imperio Ruso,
el 12 de febrero de 1881, y murió en La Haya, Países Bajos, el 23 de enero de
1931. Bailarina.
Fue Anna Pávlovna Pávlova (12 de febrero de 1881 – 23 de
enero de 1931) una de las máximas exponentes del ballet clásico.
La rusa Anna Pavlova, murió el 23 de enero de 1931, a los 49
años de edad, cuando se encontraba en la cima de su carrera. En enero de 1930
realizó la última gira de su vida por Europa. Bailó en el sur de Francia,
Suiza, Alemania, Dinamarca, Suecia, Noruega y finalmente en París. Había
brillado sin cesar durante 32 años, desde el invierno de 1899 en que recibió su
título de Bailarina de la Academia Imperial de Ballet de San Petersburgo, en el
Teatro Mariinsky.
Tuvo una calidad etérea y apariencia frágil, pero sana;
piernas bien modeladas sin la excesiva musculatura que a algunas de ellas da el
ejercicio de la danza; tobillos finos; brazos largos, perfectamente delineados,
buscando siempre tocar con la punta de sus dedos la inmensidad del otro yo.
Pavlova nació de manera prematura, diminuta y débil, un 31
de enero de 1882 en San Petersburgo. Huérfana de padre, desde los dos años de
edad fue una pequeña mimada por su madre y aun cuando de niña fue enfermiza se
convirtió en una excelsa bailarina que muy pronto cobraría fama en todo el
mundo.
Su progenitora, que tenía sangre rusa y judía, estaba
preocupada por la salud de su hija, y decidió enviarla con su abuela al campo,
en Ligovo. Allí Pavlova se enamoró de la naturaleza, amor que influyó después
en su interpretación de “La Libélula”, “La amapola de California”, “Hojas de
otoño” y otros personajes. Su vocación por la danza nació a partir del día en
que su madre la llevó a ver el ballet de “La Bella Durmiente”, cuando tenía
ocho años, y desde entonces no tuvo más que un anhelo: ingresar a la escuela de
danza.
Cuando presentó el examen de admisión tenía apenas 10 años y
su figura era muy delgada.
Por espacio de siete años estuvo sometida a un régimen
intenso en esa escuela, donde no sólo resistió a todos los ejercicios, sino que
adquirió la salud y el vigor que tanto necesitaba y conservó hasta el último
día de existencia. Sus primeros maestros fueron Ekaterina Vazen, Pavel Guerdt,
el sueco Christian Johansen y el francés Marius Petipá, entre otros.
La carrera escénica de Pavlova comenzó en el Teatro
Mariinsky (Opera Imperial) representando diversos papeles.
En 1905 fue invitada a participar en una gran función
benéfica y pidió a su amigo Michael Fokin que le aconsejara una pieza musical
para bailar.
Fokin propuso “El cisne”, de Saint-Saens. En un momento
compuso la danza y de inmediato empezaron a ensayar. Así nació el “solo” del
ballet más famoso de todos los tiempos, «La Muerte del Cisne».
Ante el éxito que obtuvo, las autoridades del Mariinsky no
vacilaron en dar a Pavlova el papel principal dentro de aquella obra de “El
lago de los cisnes”, ballet en cuatro actos y con música de Piotr I.
Tchaikovsky. Poco después se le nombró Prima ballerina.
Fue también afortunada en el amor, ya que en ese mismo año
se casó con el barón Víctor Emilovith Dandre, quien en lo sucesivo organizó
todas sus giras y, después de su muerte, escribió el libro que constituye la
mejor biografía de Anna.
Su primera gira fue a Riga, en 1907, con Adolph Bohn, como
pertenaire.
Después lo haría a Helsingfors, muy cerca de Estocolmo,
Suecia, donde el rey Oscar le confirió la Orden Sueca del Mérito en Arte. Luego
viajó a Copenhague, Leipizig, Praga, Berlín y Viena, donde el público colmó de
flores el escenario. Años después sus viajes continuaron y llegó a conquistar
el mundo entero.
Pavlova formó su propia compañía. El 28 de febrero de 1910
apareció por vez primera en el Metropolitan Opera House, de Nueva York, con el
ballet “Coppelia”, llevando a Michael Mordkin como su pareja. Su triunfo fue
avasallador.
En abril de ese mismo año inició una temporada en el Palace
Theatre, de Londres, que duró hasta agosto. Durante los cinco años siguientes
repitió una temporada anual de 15 a 20 semanas en ese mismo teatro de la
capital inglesa, teniendo una retribución de mil 200 libras esterlinas como
paga.
Anna Pavlova conquistó al público londinense desde la
primera vez. En 1912 ella y su marido compraron una vieja casa en la parte alta
de la ciudad, con un jardín frondoso, un pequeño estanque y paredes recubiertas
con hiedra.
En 1913 hizo sus últimas apariciones en San Petersburgo y
dejó su departamento, porque le era demasiado difícil conservar esa doble vida
estando una parte del tiempo en el extranjero y la otra en Rusia. Por otro
lado, acababa de firmar un contrato para realizar una larga gira por Estados
Unidos y Canadá.
Terminando la gira por América del Norte, en mayo de 1914,
durante el verano siguiente, Pavlova estuvo por última vez en Rusia. Al
estallar la Primera Guerra Mundial (1914-18) se encontraba en Alemania y logró
volver a Inglaterra, vía Bélgica. En septiembre se embarcó de nuevo a Estados
Unidos para llevar a cabo otra gira.
A Pavlova le eran indiferentes los convencionalismos. Estaba
dispuesta a bailar en cualquier parte, donde la gente quisiera verla, y la
prueba es que llegó a actuar en el Hipódromo de Nueva York, entre elefantes
amaestrados, así como coloridos y alegres titiriteros.
En Estados Unidos Pavlova tenía buenos amigos, entre ellos
Mary Pickford, Douglas Fairbanks y Charlie Chaplin, quienes la persuadieron a
filmar sus danzas. En la película que se conserva, tomada en 1912, puede verse
su gran estilo y personalidad, así como el magnetismo que tenía con el público.
También estuvo en México, Brasil y Argentina, entre otros
países de América, y al terminar la guerra volvió a su casa de Londres, reanudó
sus giras por toda Europa y extendió éstas al poco tiempo por todo el mundo.
Visitó India, Malasia, Japón, Egipto, Sudáfrica, Austria y Nueva Zelanda, entre
otros. En enero de 1930 Anna Pavlova realizó la última gira de su vida por
Europa.
Bailó en el sur de Francia, Suiza, Alemania, Dinamarca,
Suecia, Noruega y finalmente en París.
La muerte cortó su carrera de artista el 23 de enero de
1931, antes de que empezara en declive. Había representado durante 25 años la
muerte del cisne, sobre los escenarios más afamados del mundo.
Ahora el cisne moría una vez más, pero esta vez para
siempre. Sería otra bailarina la que ocupase su lugar, pero nunca con la gracia
y calidad, como lo hizo ella. www.milenio.com
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento,
con La Muerte del Cisne.
Menora es una organización judía fundada y presidida por el
Gran Rabino Sacca, y dirigida por un equipo de alto nivel de profesionales. Se
dedica a formar jóvenes comprometidos con la sociedad y preparados para
preservar la tradición y transmitirla a las próximas generaciones.
Antonio Abad Lugo Machín, más conocido como Antonio Machín,
nació en Sagua la Grande,
Cuba, el 11 de febrero de 1903, y murió en Madrid, España, el 4 de agosto de
1977. Cantante.
Antonio Machín es conocido mundialmente como el rey del
bolero
Su primer gran éxito fue "El manisero", de Moisés
Simons, tema que el cantante cubano popularizó en el Broadway de 1930,
acompañado por la orquesta de Don Aspiazu para la compañía Victor de Nueva
York, constituyó el primer éxito millonario en ventas de la música cubana.
Redacción de CiberCuba
Nacido en enero de 1903 en Sagua la Grande, provincia de
Santa Clara, Antonio Lugo Machín (1903-1977), intérprete y compositor conocido
como el "hombre de las maracas" y rey indiscutible de los boleros.
Basó su repertorio en la música cubana y la balada romántica
Procede de una familia muy humilde. Su madre era cubana de
raza negra y su padre español, de Orense.
De niño sólo tenía una obsesión: quería ser cantante. A los
7 años ya cantaba en el teatro de su pueblo. A los 14 llegó hasta Oriente, en
la provincia de Santiago de Cuba, cantando con grupos musicales. Trabajó de
albañil hasta los 21 años, y más tarde se trasladó a La Habana para seguir
cantando en clubes y fiestas.
En 1926 formaba dúo con Miguel Zaballa, pero fue contratado
para cantar solo en el Casino de La Habana. Más tarde empezó a tocar las
maracas para acompañarse.
En 1929 grabó sus primeros discos: Amor sincero, Aquellos
ojos verdes y El berlingonero, entre otros.
Su primer gran éxito fue "El manisero", de Moisés
Simons, tema que el cantante cubano popularizó en el Broadway de 1930,
acompañado por la orquesta de Don Aspiazu para la compañía Victor de Nueva York,
constituyó el primer éxito millonario en ventas de la música cubana.
Llegó a España, tras actuar en Nueva York, Londres y París,
con la certeza de triunfar. Y lo hizo desde la calle Gran Vía, donde embelesó a
miles de personas con el tema Dos gardenias de Isolina Carrillo, Toda una vida
o el éxito de 1947 Angelitos negros.
Convertido en un cantante muy popular y acogido con gran
cariño por el público español actuó en Barcelona, en donde se instaló después
de la Guerra Civil. Posteriormente se trasladó a Madrid. En 1943 se casó en
Sevilla con María de los Ángeles Rodríguez.
Ya convertido en un referente musical en España, en 1947
empezó a cantar "Angelitos negros", de Eloy Blanco y Ángel Maciste,
canción con la que obtuvo el mayor de sus éxitos. Desde entonces hasta el día
de su muerte, el 3 de agosto de 1977, no dejó de cantar.
En el año 2002, con motivo del 25 aniversario de su muerte y
como homenaje al popular cantante, se editaron un álbum, un libro y una
película con el título "Machín, toda una vida".
En la película hablan sobre Machín, entre otros, Joan Manuel
Serrat, Joaquín Sabina y Sara Montiel. A Machín le cantan Caco Senante,
Amparanoia, Rafa Rodríguez, Cristina del Valle, La Vieja Trova Santiaguera,
Castigados sin postro (con el famoso Nancho Novo a la cabeza) o Los Piratas,
que hacen nuevas versiones -rap, flamenco, rock- de las viejas canciones.
En la película -y en el disco-, Machín interpreta todos sus
grandes éxitos, incluido El Manisero, que en la película la baila y canta
Antonio Canales.
Parte ficción y parte realidad, con imágenes de archivo y
otras escenas de ficción, la película viaja de la mano del que fuera pianista y
amigo del cantante, Botafogo, un músico que lanza una defensa apasionada del
que fuera su maestro: 'A Machín nadie le ha imitado, ni le imitará'.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento,
con uno de sus grandes éxitos: Dos Gardenias.
El Mirador Nocturno – Radio / Cecilia Levit presenta: Otto
Frank.
Cecilia Levit produce semanalmente este programa que se
emite por Radio Sefarad.
Otto Frank: una segunda oportunidad
TRIBUTO: HISTORIAS QUE CONSTRUYEN MEMORIA DE LA SHOÁ, CON
CECILIA LEVIT – Otto Heinrich Frank nació el 12 de mayo de 1889 en Fráncfort
del Meno, en el seno de una familia judía liberal. Es el segundo de cuatro
hermanos: Robert, Otto, Herbert y Helene. Vive una infancia feliz y
privilegiada. En 1925, Otto, de 36 años, se casa con Edith Holländer, se
instalan en Fráncfort y muy pronto se convierten en padres: Margot nace en 1926
y Ana en 1929. Con la llegada del partido nazi al poder en 1933, aumenta rápidamente
la persecución de la comunidad judía. En el verano europeo de 1933, Otto se
trasladó a Ámsterdam. La Alemania nazi invade los Países Bajos en mayo de 1940
y en el verano de 1941, comienza las deportaciones y la vida cotidiana se hace
cada vez más difícil para los judíos holandeses, de modo que Otto Frank empieza
a buscar un escondite para él y su familia. El 4 de agosto de 1944, tras más de
dos años en la clandestinidad, las ocho personas del escondite son denunciadas
y detenidas por la Gestapo, que las lleva al campo de tránsito de Westerbork.
Un mes después, la familia Frank es deportada a Auschwitz. El 27 de enero de
1945, completamente agotado y gravemente enfermo es liberado.
En julio de 1945, la Cruz Roja Internacional confirma que
Margot y Ana han perecido en el campo de concentración de Bergen-Belsen. Miep
Gies, su compañera y amiga que la protegió, le entrega a Otto el diario de Ana.
Otto edita el diario de Ana y la primera edición se publica en 1947. Traducido
a muchos idiomas, el Diario de Ana se convierte en un best seller y de alguna
manera da vida nuevamente a Otto, su padre.
Hacé click en el reproductor para escuchar el programa.
William Henry Webb, más conocido como Chick Webb, nació en
Baltimore, Maryland, Estados Unidos, el 10 de febrero de 1905, y murió en su
ciudad, el 16 de junio de 1939. Percusionista y director de orquesta.
A causa de una desafortunada caída de espaldas cuando era
niño, el baterista Chick Webb (10 de febrero de 1905, Baltimore, Maryland,
Estados Unidos – Ibídem, 16 de junio de 1939), se lesionó en la infancia varias
vértebras que impidieron su desarrollo físico normal, provocándole enanismo.
Por si fuera poco sufría de cifosis, es decir que tenía una joroba en la
espalda. Adolescente todavía, consiguió su primer trabajo regular en Baltimore,
su ciudad natal, en la «Jazzola Band», donde entabló amistad con el
guitarrista, John Trueheard, viajando ambos a New York en 1924 para probar
suerte. Allí conoce a Duke Ellington y otros grandes del jazz, como Coleman
Hawkins y Johnny Hodges. Su nombre empieza pronto a sonar y consigue un
contrato estable con la banda de Ed Dowell.
Es precisamente Duke Ellington quien proporciona a Chick
Webb su primer contrato como líder en 1926, actuando en el club de Manhattan:
«Black Botton». Tras cinco meses de éxito, consigue otro contrato en el
«Paddock Club» y poco a poco, y pese a las reticencias que opone para dirigirse
en líder, su banda aumenta de tamaño conforme transcurre los años treinta. En
Harlem su nombre era escuchado con admiración y el éxito le llegó cuando
consiguió un contrato para actuar en el Savoy Ballroom, la sala de baile más
famosa de toda Harlem y conocida como la de los pies felices. En 1934, su
orquesta da un salto.
Entre 1937 y 1938, la orquesta se enfrentó en su propio
terreno, el Savoy Ballroom, a cuatro colosales adversarios: la banda de Jimmy
Lunceford, la de Duke Ellington, la de Benny Goodman y la de Count Basie; aquel
espectáculo fue una acontecimiento social de primera magnitud y más de cuatro
mil personas abarrotaban el Savoy, otras tantas se quedaron fueran y el colapso
de tráfico fue enorme. Chick Webb y sus chicos se marcaron un sonado triunfo
sobre el resto y aquel desafío fue el canto del cisne de Webb. Su frágil salud
y los embates de su enfermedad impidieron al baterista seguir estando en
primera línea de combate.
A sabiendas de que el final estaba cerca, encargó a su saxo
tenor, Teddy McRae que mantuviese las riendas de la orquesta cuando él faltase,
cuando contrata como cantante a una joven vocalista ganadora aquel año del
concurso para aficionados del Teatro Apollo. Se llamaba Ella Fitzgerald y Chick
Webb se convirtió en su asesor musical. Con cancioncillas como «A Tisket a
Tasket», Weeb y su orquesta estuvieron dieciocho semanas en el número uno de la
lista de éxitos y la orquesta consigue numerosas apariciones en radio y
contratos a lo largo y ancho de todos los Estados Unidos.
Cuando el 16 de junio de 1939, su orquesta estaba actuando
en Montgomery (Alabama) con Bill Beason sustituyendo al pequeño-gran baterista,
llegó la noticia de la muerte de Weeb en un hospital de Baltimore. El jazz
perdía así a uno de sus grandes músicos, todavía hoy poco apreciado y
reconocido por el gran público. Chick Webb poseía un tempo casi perfecto, su
control del mismo era tal que podía tocar perfectamente por dentro, por delante
o por detrás del ritmo, según las necesidades del arreglo del tema que se
estuviera interpretando. Poco después de su muerte, en 1947, Baltimore le
dedicó un centro de reeducación, como recuerdo permanente de la abnegación con
la que Web soportó los incesantes sufrimientos físicos por su salud, y también
los morales derivados de los prejuicios raciales de la época.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento,
con St. Louis Blues, y la voz de Ella Fitzgerald.
A continuación, de Piotr Ilich Tchaikovski, la Sinfonía Nº 6
en Si Menor Op. 74, en la versión de la Orquesta Joven de la Sinfónica de
Galicia, dirigida por José Miguel Pérez-Sierra.
Fernanda Jiménez Peña, más conocida como Fernanda de Utrera,
nació en Utrera, Sevilla, España, el 9 de febrero de 1923, y murió en su
ciudad, el 24 de agosto de 2006. Cantaora.
Se cumplen cien años del nacimiento de una de las grandes
cantaoras del flamenco del siglo XX, Fernanda Jiménez Peña, Fernanda de Utrera.
Heredera del cante por soleá, ha aportado al flamenco una extrema jondura,
personalidad y sentimiento que la hacen única en su interpretación: “su soleá
es magia pura y abismática», dixit Ricardo Molina, escritor y flamencólogo.
Fotograma CanalSur
Fernanda (Utrera, 9 de febrero, 1923 – 24 de agosto, 2006),
descendiente de una de saga del flamenco
gitano (nieta de Pinini), era una ‘cantaora de nacimiento’, cuya influencia
artística le vino de su entorno. De niña vivió el cante y el baile, en las
típicas fiestas familiares celebradas en su casa. Ella misma comenzó a cantar a
los 10 años, y ya acudían a verla otros artistas llamados por el peculiar eco
de su voz. Pero su padre no les dejaba profesionalizarse, hasta 1957, cuando
por intermediación de Antonio Mairena consiguió un contrato y las llevó a
Madrid, donde actuaron en los tablaos Zambra, Corral de la Morería, Las Brujas,
y de ahí un contrato para Nueva York, durante cinco meses. Siguieron los
festivales, las fiestas, las peñas….
Fernanda es reconocida como la mejor cantaora por soleá del
siglo XX. Su voz ronca,
rota, y la transmisión de emoción
en sus interpretaciones la hicieron única en su estilo. Este 9 de febrero, con
motivo de su centenario, el Ayuntamiento de Utrera va a solicitar la Llave de
Oro del Cante para Fernanda y su hermana Bernarda.
Duendeando, dirigido por Teo Sánchez, de Radio3, RNE, ha
dedicado a Fernanda en su Centenario su último programa:
https://www.rtve.es/play/audios/duendeando/centenario-fernanda-05-02-23/6801015/
Fernanda destacó también por su cante por fandangos, ella
decía que hay que poner el corazón: «Yo tengo un fandango grabado, ese de “a
mis niños no me los abandones…”, porque desde que murió una hermana mía, no lo
puedo cantar, porque me acuerdo de mi hermana que dejó a sus hijos solos. Me la
pide la gente y forzada la canto; pero me entra un repeluzno y una
descomposición de cuerpo, que no puedo…».
El escritor y flamencólogo Ricardo Molina afirmaba que las
soleares de Fernanda eran «magia pura y abismática»; el poeta Premio Cervantes,
Caballero Bonald, nombraba «su nobilísima, sollozante y profunda expresión»;
Jiménez Díaz afirmaba que cada palabra en su cante por soleá era «un manantial
de sangres»; Félix Grande dijo de ella que era «la voz de mujer más tierna y
ronca, desesperada y delicada de cuantas honran el desconsuelo piadoso del
flamenco».
Vídeo: Rito Y Geografía Del Cante Flamenco Vol. 6 — Fernanda
De Utrera:
Fernanda peleaba el cante como si de una batalla se tratase,
con su voz ronca y rota, ahondaba hasta profundidades del alma, desnuda, sin
adornos, hasta romperse, dando en cada cante lo máximo de sí misma. Esa
transmisión, autenticidad y pureza es su marca de identidad, y lo que la hace
grande, inmensa, la misma marca del flamenco, de eso inmaterial que tanto da
tan hondamente.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento, con
Soleá, acompañada en guitarra por Enrique de Melchor, y compás,
Bernarda de Utrera.
Harry Warnow, más conocido como Raymond Scott, nació en Brooklyn,
Nueva York, Estados Unidos, el 10 de septiembre de 1908, y murió en North
Hills, Los Ángeles, California, Estados Unidos, el 8 de febrero de 1994. Compositor,
músico experimental,
pianista, ingeniero de sonido e inventor de instrumentos musicales electrónicos.
Raymond Scott (nacido Harry Warnow; 10 de septiembre de 1908
- 8 de febrero de 1994) fue un compositor, líder de banda, pianista, productor
discográfico e inventor estadounidense de instrumentos electrónicos.
Aunque Scott nunca compuso bandas sonoras de dibujos
animados, millones de personas conocen su música porque Carl Stalling la adaptó
en más de 120 Bugs Bunny, Porky Pig, Daffy Duck y otros Looney Tunes y de
Warner Bros. Dibujos animados >Merrie Melodies. Sus composiciones también se
pueden escuchar en The Ren and Stimpy Show (que utiliza las grabaciones de
Scott en doce episodios), The Simpsons, Duckman, Animaniacs, Los Oblongos,
Batfink y Bluey. La única vez que compuso para acompañar la animación fueron
tres jingles comerciales de 20 segundos para County Fair Bread en 1962.
Primeros años y carrera
Scott nació en Brooklyn, Nueva York, hijo de inmigrantes
judíos rusos, Joseph y Sarah Warnow. Su hermano mayor, Mark Warnow, fue
director de orquesta, violinista y director musical del programa de radio CBS
Your Hit Parade y alentó su carrera musical.
Graduado en 1931 de la Juilliard School of Music, donde
estudió piano, teoría y composición, Scott, con su nombre de nacimiento,
comenzó su carrera profesional como pianista de la banda house de CBS Radio. Su
hermano, Mark, ocho años mayor, dirigía la orquesta. Adoptó el seudónimo
"Raymond Scott" para salvar a su hermano de los cargos de nepotismo
cuando la orquesta comenzó a interpretar las composiciones idiosincrásicas del
pianista. En 1935 se casó con Pearl Zimney.
A fines de 1936, Scott formó una banda entre sus colegas de
CBS, y la llamó Raymond Scott Quintette. Era un sexteto, pero él pensó que
"Quintette" (su ortografía) sonaba "más crujiente"; también
le dijo a un reportero que temía "llamarlo 'sexteto' podría dejar de
pensar en la música." Sus acompañantes fueron Pete Pumiglio (clarinete);
Bunny Berigan (trompeta, reemplazada por Dave Wade); Louis Shoobe (contrabajo);
Dave Harris (saxo tenor); y Johnny Williams (batería). Hicieron sus primeras
grabaciones en Nueva York el 20 de febrero de 1937 para Master Records,
propiedad del editor/empresario de música Irving Mills (gerente de Duke
Ellington).
El Quintette representó el intento de Scott de revitalizar
la música swing a través de arreglos apretados y ocupados que redujeron la
dependencia de la improvisación. Llamó a este estilo "jazz
descriptivo" y dio a sus obras títulos inusuales como "Nochevieja en
una casa embrujada", "Música de cena para una manada de caníbales
hambrientos" (grabado por Kronos Quartet en 1993) y 'Bumpy Weather Over
Newark'. Aunque sus canciones fueron populares entre el público, los críticos
de jazz las despreciaron como música novedosa. Además de ser una figura
destacada en los estudios de grabación y en los escenarios de la radio y los
conciertos, Scott escribió y fue entrevistado en DownBeat, Metronome y
Billboard.
Scott creía en componer y tocar de oído. No componía en
papel, sino "en su banda", tarareando frases a sus acompañantes o
demostrando riffs y ritmos en el teclado e instruyendo a los músicos para que
interpretaran sus pistas. Todo se hizo de oído sin partituras escritas, un
proceso conocido como arreglos principales. Scott, que también era un experto
ingeniero de sonido, grabó los ensayos de la banda en discos y usó las grabaciones
como referencia para desarrollar sus composiciones. Reelaboró, volvió a
secuenciar y eliminó pasajes, y agregó temas de otros discos para construir
obras terminadas. Durante el proceso de desarrollo, dejó que sus intérpretes
improvisaran, pero una vez completada, consideró una pieza como relativamente
fija y permitió poca improvisación adicional. Scott controlaba el repertorio y
el estilo de la banda, pero rara vez tomaba solos de piano, prefiriendo dirigir
la banda desde el teclado y dejar los solos y los leads para sus acompañantes.
También tenía predilección por adaptar motivos clásicos en sus composiciones.
El Quintette existió entre 1937 y 1939 y grabó discos
superventas como "Twilight in Turkey", "Minuet in Jazz",
"War Dance for Wooden Indians", 'Noche imprudente a bordo de un
transatlántico', 'Powerhouse' y 'El pingüino'. Una de las composiciones
populares de Scott es 'The Toy Trumpet', una alegre confección pop que es
reconocible al instante para muchas personas que no pueden nombrar el título o
el compositor. En la película de 1938 Rebecca of Sunnybrook Farm, Shirley
Temple canta una versión de la canción. La interpretación de 1964 del
trompetista Al Hirt con Arthur Fiedler y los Boston Pops realizó una versión.
"En un salón del siglo XVIII" es una adaptación pop del tema de
apertura de la Sonata para piano de Mozart en Do, K. 545.
En 1939, Scott convirtió su Quintette en una gran banda.
Cuando fue nombrado director musical por la radio CBS tres años más tarde,
organizó la primera banda radial racialmente integrada. Durante los siguientes
dos años, contrató al saxofonista Ben Webster, al trompetista Charlie Shavers,
al bajista Billy Taylor, al trompetista Emmett Berry, al trombonista Benny
Morton y al baterista Cozy Cole. En 1942, Scott renunció a sus deberes con el
teclado para poder concentrarse en contratar, componer, arreglar y dirigir.
Volvió al teclado con algunas de sus bandas.
En 1941, dirigió una orquesta de 13 piezas para producir lo
que él denominó "música muda" en Nueva York, haciendo un gran
espectáculo de actuación con muy poco sonido. Esta fue una de las primeras
representaciones del canon musical silencioso o casi silencioso.
Carrera intermedia
Después de servir como director musical de los programas
Broadway Bandbox de 1942 a 1944, Scott dejó la red. Compuso y arregló música
(con letra de Bernie Hanighen) para el musical de Broadway de 1946 Lute Song
protagonizado por Mary Martin y Yul Brynner.
A fines de la década de 1940, al mismo tiempo que el
guitarrista Les Paul trabajaba en el estudio con Mary Ford, Scott comenzó a
grabar canciones pop utilizando las voces multipista en capas de su segunda
esposa, la cantante Dorothy Collins. Varios de estos fueron lanzados
comercialmente, pero la técnica no le valió el éxito en las listas de éxitos de
Les Paul y Mary Ford.
En 1948, Scott formó un "quinteto" de seis
hombres; que se desempeñó durante varios meses como banda de la casa para el
programa de radio CBS Herb Shriner Time. El grupo hizo grabaciones de estudio,
algunas de las cuales fueron lanzadas en el sello Master Records de corta
duración de Scott. Esta no era la etiqueta propiedad de Irving Mills del mismo
nombre; Scott supuestamente nombró su etiqueta en homenaje a la difunta empresa
Mills.
Cuando su hermano Mark Warnow murió en 1949, Scott lo
sucedió como director de orquesta en el programa de CBS Radio Your Hit Parade.
Durante el año siguiente, el programa se trasladó a NBC Television y Scott
continuó al frente de la orquesta hasta 1957. Collins fue un cantante destacado
en Your Hit Parade. El puesto de alto perfil pagaba bien, pero Scott lo
consideraba estrictamente un 'trabajo de alquiler' y usó su salario para
financiar su investigación de música electrónica fuera del centro de atención.
En 1950, Scott compuso su primera y única obra clásica
conocida, titulada Suite for Violin and Piano. La suite de cinco movimientos
fue interpretada en el Carnegie Hall el 7 de febrero de 1950 por el violinista
Arnold Eidus y el pianista Carlo Bussotti, quienes grabaron la obra).
En 1958, mientras se desempeñaba como director de A&R
para Everest, Scott produjo el álbum Miss Gloria Lynne de la cantante Gloria
Lynne. Los acompañantes incluían a muchos de los mismos músicos de sesión (p.
ej., Milt Hinton, Sam Taylor, George Duvivier, Harry 'Sweets' Edison, Eddie
Costa, Kenny Burrell, Wild Bill Davis) que participaron en Scott's 1959 Proyecto
de grabación de Secret.
Electrónica e investigación
Scott, que asistió a la escuela secundaria técnica de
Brooklyn, fue un pionero de la música electrónica y un ingeniero de sonido
aventurero. Durante las décadas de 1930 y 1940, muchas de las sesiones de
grabación de su banda encontraron al líder de la banda en la sala de control,
monitoreando y ajustando la acústica, a menudo por medios revolucionarios. Como
escribieron Gert-Jan Blom y Jeff Winner, 'Scott buscó dominar todos los
aspectos de la captura y manipulación del sonido. Su especial interés en los
aspectos técnicos de la grabación, combinado con las instalaciones de última
generación a su disposición, le proporcionaron una enorme experiencia práctica
como ingeniero."
En 1946, estableció Manhattan Research, una división de
Raymond Scott Enterprises. Además de diseñar dispositivos de audio para uso
personal, Manhattan Research proporcionó a los clientes ventas y servicio para
una variedad de dispositivos, incluidos componentes como moduladores de anillo,
modeladores de ondas, tonos y envolventes, moduladores y filtros. De interés
fueron el 'theremin de teclado', los 'generadores de tambores electrónicos
cromáticos' y los 'generadores de círculos'. Scott describió Manhattan Research
como "Más que una fábrica de ideas: un centro de ensueño donde la emoción
del mañana está disponible hoy". Bob Moog, desarrollador del Moog
Synthesizer, conoció a Scott en la década de 1950, diseñó circuitos para él en
la década de 1960 y lo consideró una influencia importante.
Apoyándose en varios instrumentos de su invención, como el
Clavivox y el Electronium, Scott grabó composiciones electrónicas futuristas
para su uso en comerciales de radio y televisión y discos de música
electrónica. Una serie de tres álbumes diseñados para adormecer a los bebés, su
trabajo Sonidos relajantes para bebés fue lanzado en 1964 con el Instituto de
Desarrollo Infantil Gesell. El público mostró poco interés en él. Pero
Manhattan Research proporcionó texturas sónicas llamativas para los
comerciales.
Scott desarrolló algunos de los primeros dispositivos capaces
de producir una serie de tonos electrónicos automáticamente en secuencia. Se
acredita a sí mismo como el inventor del secuenciador polifónico. Sus
dispositivos electromecánicos, algunos con motores que mueven fotocélulas más
allá de las luces, se parecen poco a los secuenciadores totalmente electrónicos
de finales de los sesenta. Comenzó a trabajar en una máquina que dijo que podía
componer por inteligencia artificial. El Electronium, como lo llamó Scott, con
su variedad de perillas, botones y paneles de conexiones, se considera el
primer sintetizador autocompuesto.
Algunos de los proyectos de Raymond Scott eran menos
complejos pero igualmente ambiciosos. Durante las décadas de 1950 y 1960,
desarrolló y patentó timbres, alarmas, campanillas y sirenas electrónicas para
teléfonos, máquinas expendedoras y ceniceros con partituras de música
electrónica, un sonajero musical electrónico para bebés y un juguete para
adultos que producía diferentes sonidos dependiendo de cómo dos la gente se
tocaba. Él creía que estos dispositivos "actualizarían electrónicamente
los muchos sonidos que nos rodean: los sonidos funcionales".
Si bien estos dispositivos presagiaron el futuro de la
música electrónica, no tuvieron éxito comercial. Como escribió Mark Brend en
Reverb.com:
Hindsight revela a Scott como más hombre de ideas que hombre
de negocios. Glossy folletos anuncian una gama vertiginosa de sus invenciones:
timbres electrónicos, grabadores multipista, máquinas de ritmo, secuenciadores
e instrumentos como el Clavivox, una especie de teclado allímin. Pero raramente
se venden. Es posible que no molestara demasiado a Scott, ya que a través de
los años 50 todavía estaba ganando bien desde la primera fase de su carrera y
tenía una nueva corriente de ingresos que compuso jingles electrónicos, para
Sprite, Nescafé, y Baltimore Gas y Electric Company, entre otros.
Scott y Dorothy Collins se divorciaron en 1964 y en 1967 se
casó con Mitzi Curtis (1918–2012). Durante la segunda mitad de la década de
1960, se volvió aislado y reservado sobre sus inventos; dio pocas entrevistas,
no hizo presentaciones públicas y no publicó ningún disco. En 1966–67, Scott
(bajo el crédito de pantalla 'Ramond Scott') compuso y grabó bandas sonoras de
música electrónica para películas experimentales del creador de los Muppets,
Jim Henson.
Durante su período de big band, Scott soportó relaciones
tensas con los músicos que empleaba. Pero cuando su carrera se sumergió en los
aparatos electrónicos, prefirió la compañía de técnicos como Bob Moog, Herb
Deutsch, Thomas Rhea y Alan Entenmann. Scott dio la bienvenida a los visitantes
curiosos a su laboratorio, entre ellos el pionero francés de la música
electrónica Jean-Jacques Perrey en marzo de 1960.
Años Motown
En 1969, Berry Gordy de Motown visitó a Scott en sus
laboratorios de Long Island para presenciar el Electronium en acción.
Impresionado por las posibilidades, Gordy contrató a Scott en 1971 como
director del departamento de investigación y música electrónica de Motown en
Los Ángeles, cargo que Scott ocupó hasta 1977. Aún no se han identificado
públicamente grabaciones de Motown que utilicen los inventos electrónicos de
Scott.. Guy Costa, jefe de operaciones e ingeniero jefe de Motown de 1969 a
1987, dijo sobre la contratación de Scott:
Comenzó a trabajar [en el Electronium] fuera de la casa de
Berry. Crearon una habitación sobre los garajes, y trabajó allí armando cosas
para que Berry pudiera involucrarse y ver el progreso. En un momento Scott
trabajaba en un estudio. La unidad nunca llegó a su fin: Ray tenía un verdadero
problema al dejar ir. Siempre se estaba desarrollando. Fue un problema para
Berry. Quería gratificación instantánea. Eventualmente su interés comenzó a
desaparecer después de un período de probablemente dos o tres años. Finalmente
Ray llevó la cosa a su casa y siguió trabajando en ella. Berry perdió interés.
Estaba haciendo películas de Diana Ross.
Scott dijo más tarde que "pasó 11 años y casi un millón
de dólares desarrollando el Electronium". Después de dejar Motown, estuvo
mayormente desempleado, aunque apenas inactivo. Continuó modificando sus
inventos, adaptando computadoras y dispositivos MIDI primitivos a sus sistemas.
Sufrió una serie de ataques al corazón, se quedó sin dinero y se convirtió en
un tema en ¿Dónde están ahora?
En gran parte olvidado por el público en la década de 1980,
sufrió un derrame cerebral en 1987 que lo dejó incapaz de trabajar o entablar
una conversación. Sus grabaciones estaban en gran parte agotadas, sus instrumentos
electrónicos eran reliquias que coleccionaban telarañas y su flujo de regalías
se había reducido a un goteo.
Siete secretos
En 1959, Scott organizó una banda de músicos de sesión de
jazz de primer nivel y grabó un álbum titulado The Unexpected, acreditado a The
Secret Seven y publicado en el sello Top Rank.
La conexión de dibujos animados
En 1943, Scott vendió su publicación musical a Warner Bros.,
quien permitió que Carl Stalling, director musical de Looney Tunes y Merrie
Melodies, adaptara cualquier cosa en la Warner catálogo de música.
Stalling comenzó a salpicar sus partituras de dibujos
animados con citas de Scott, como en El gran robo de la alcancía. Las canciones
de Scott tienen licencia para Los Simpson, The Ren and Stimpy Show, Animaniacs,
The Oblongs, Batfink y Duckman. "Central eléctrica" fue citado diez
veces en la función de Warner Brothers Looney Tunes: Back in Action (2003).
Oscuridad y redescubrimiento
El interés por su trabajo revivió a principios de la década
de 1990, después de que Irwin Chusid conociera a Raymond y su esposa Mitzi en
su casa de California y descubriera una colección de grabaciones inéditas de
ensayos y sesiones de estudio. En 1992, el lanzamiento de Reckless Nights and
Turkish Twilights de Columbia, producido por Irwin Chusid con Hal Willner como
productor ejecutivo, fue la primera compilación de un sello importante de su
quinteto de seis personas de 1937-1939. Un año antes, Chusid y Will Friedwald
produjeron un álbum de transmisiones de quintetos titulado The Man Who Made
Cartoons Swing para Stash. El director de The Ren & Stimpy Show, John
Kricfalusi, comenzó a utilizar grabaciones de quinteto. A fines de la década de
1990, The Beau Hunks, un conjunto holandés que interpretó música escrita por
Leroy Shield para las películas de Laurel y Hardy, lanzó dos álbumes del
sexteto de Scott: Celebration on the Planet Mars, y Manhattan Minuet (ambos
publicados por Basta Audio-Visuals). Los miembros de The Beau Hunks
(reconfigurados como "Saxtet", luego como "Soctette") interpretaron
y grabaron obras de Scott, a veces en colaboración con la Metropole Orchestra.
La publicación póstuma Manhattan Research Inc. (Basta, 2000,
coproducida por Gert-Jan Blom y Jeff Winner) muestra los trabajos electrónicos
pioneros de Scott de las décadas de 1950 y 1960 en dos CD (el paquete incluye
un libro de tapa dura de 144 páginas). Microphone Music (Basta, 2002, producido
por Irwin Chusid con Blom y Winner como asesores del proyecto), explora el
trabajo original de Scott Quintette. El lanzamiento del CD de 2008 Ectoplasm
(Basta) relata una segunda encarnación (1948–49) del "quinteto" de
seis hombres; formato, con la esposa de Scott, Dorothy Collins, cantando en
varias pistas. En junio de 2017, Basta publicó un conjunto de 3 LP/2 CD
titulado Three Willow Park: Electronic Music from Inner Space, que incluye 61
grabaciones electrónicas inéditas realizadas por Scott entre 1961 y 1971
(Basta, 2017, producido por Gert-Jan Blom, Irwin Chusid y Jeff Winner).
AllMusic nombró el set como una de las "Mejores compilaciones de
2017".
El miembro fundador de Devo, Mark Mothersbaugh, a través de
su empresa Mutato Muzika, compró el único Electronium (que no funcionaba) de
Scott en 1996 con la intención de restaurarlo.
Dilla sampleó "Lightworks" y "Bendix 1: The
Tomorrow People" para la canción "Lightworks" y "Sprite:
rebote de melónball" para la canción "Workinonit" en su último
álbum Donuts.
Muerte
El 8 de febrero de 1994, Scott murió de neumonía en North
Hills, Los Ángeles, California.
Cine y televisión
Además de los dibujos animados de Warner Brothers (que
estaban destinados a la proyección teatral), las siguientes películas incluyen
grabaciones u obras compuestas o co-compuestas por Scott: Nothing Sacred (1937,
varios estándares adaptados); Ali Baba Goes to Town (1938, "Crepúsculo en
Turquía" y "Arabania"); Aterrizaje feliz (1938, "Danza de
guerra para indios de madera"); Rebecca of Sunnybrook Farm (1938,
"The Toy Trumpet"; con letra especial de Jack Lawrence); Just Around
the Corner (1938, "Brass Buttons and Epaulettes" [interpretada por
Scott's Quintette, pero no compuesta por Scott]); Sally, Irene y Mary (1938,
"Minuet in Jazz"); Campanas de Rosarita (1945, "Singing Down the
Road"); Not Wanted (1949, tema y orquestaciones); La historia de West
Point (1950, "La trompeta de juguete"); Advertencia de tormenta
(1951, "Música de cena para una manada de caníbales hambrientos");
The Trouble with Harry (1955, "Flagging the Train to Tuscaloosa";
palabras de Mack David); Nunca ames a un extraño (1958, partitura); The Pusher
(1960, partitura); Limpio y sobrio (1988, "Singing Down the Road");
Cariño, he encogido a los niños (1989, "Powerhouse" [sin acreditar,
afirmado en un acuerdo extrajudicial]); Buscar y destruir (1995, "Moment
Whimsical"); Funny Bones (1995, "El pingüino"); Lulu on the
Bridge (1998, 'Devil Drums'); Looney Tunes: De vuelta en acción (2003,
"Powerhouse"); Starsky and Hutch (2005, "Dinner Music for Pack
of Hungry Cannibals"); RocknRolla (2008, "Powerhouse"); Lo mejor
de los enemigos (2015, "Portofino"); El espacio entre nosotros (2017,
"Canción de la India"); y Won't You Be My Neighbor (2018, "Waltz
of the Diddles").
En abril de 2021, Scott's "Powerhouse" se utilizó
en el programa de televisión de CBS Young Sheldon, en la escena de apertura del
episodio "Mitch's Son and the Unconditional Approval of a Government
Agency" (temporada 4, ep. 14).
A continuación, lo recordamos en el día de su fallecimiento,
con War Dance For Wooden Indians, por The Raymond Scott Quintette.
Ricardo Rafael de la Santísima Trinidad Castro Herrera, más
conocido como Ricardo Castro, nació en Durango, México, el 7 de febrero de 1864,
y murió en Ciudad de México, México, el 28 de noviembre de 1907. Pianista y
compositor.
Ricardo Castro, figura clave entre los pianistas del siglo
XIX, legó valses, óperas, polonesas y mazurkas
Boletín No. 145 - 07 de febrero de 2020
El 7 de febrero se conmemora el 156 aniversario del
natalicio de quien fuera director del Conservatorio Nacional de Música
Su aspecto lánguido y romántico atraía multitudes, al igual
que hoy lo hacen cantantes y músicos de diversos estilos; en su época se
formaban largas filas, sobre todo de mujeres, para escuchar a Ricardo Castro
tocar el piano.
Considerado el último romántico del porfiriato, también fue
de los primeros artistas en realizar giras artísticas por toda la República
Mexicana, transportando en tren el piano que le regaló el director del
periódico El Imparcial; además de presentarse en escenarios de Estados Unidos y
Europa, alternaba sus recitales con cursos y conferencias magistrales en los
conservatorios de París, Berlín, Londres, Bruselas, Roma, Milán y Leipzig.
Sus dotes para tocar el piano hicieron que la familia se
trasladara a la Ciudad de México, donde ingresó a los 13 años al Conservatorio
Nacional de Música (CNM), del que años más tarde se convertiría en el sexto
director.
Valses, polonesas, mazurkas, ópera, música de cámara,
sinfonías, un concierto para violonchelo y orquesta, el cual fue estrenado en
Amberes, Bélgica, así como un concierto para piano y orquesta, el primero
escrito en América Latina, son entre otras las obras del compositor Ricardo
Castro.
El vals Capricho, las óperas Atzimba, La leyenda de Rudel,
Don Juan de Austria, Satán vencido, El beso de la Rousalka, son algunas de sus
obras.
Su obra tiene influencia de la música clásica francesa y de
su admirado Federico Chopin, aunque no son copias, no se repite a sí mismo,
afirmó la especialista Aurea Maya, del Centro Nacional de Investigación,
Documentación e Información de la Música (Cenidim). A su vez, Castro influyó en
compositores como Manuel M. Ponce.
Ricardo Rafael de la Santísima Trinidad Castro Herrera nació
el 7 de febrero de 1864 en la Hacienda de Santa Bárbara, municipio de Nazas,
Durango, y falleció a los 43 años de edad.
Hijo del diputado federal Vicente Castro y la señora María
de Jesús Herrera, Ricardo fue inscrito a los seis años en clases de música con
el maestro Pedro H. Cisneros.
Juan Salvatierra y Julio Ituarte fueron sus maestros de
piano y Melesio Morales de armonía y composición. Concluyó en la mitad del
tiempo el programa de estudios de 10 años en el CNM e inició su carrera como
concertista y compositor aún antes de concluir.
A los 16 años ganó un premio como pianista en la Exposición
de Querétaro y otro como compositor en la Exposición de Veracruz. A los 19
años, en 1883, finalizó su Primera Sinfonía en Do menor titulada Sagrada.
Junto con Gustavo Ernesto Campa, Juan Hernández Acevedo y
Pablo Castellanos, fundó el Instituto Musical Campa Hernández Acevedo, donde
impartía clases teóricas y prácticas de piano. Para entonces, Ricardo Castro
era ya muy famoso, tanto en México como en el extranjero, por sus composiciones
y su virtuosismo como intérprete.
También fue fundador, al lado de otros compositores, de la
Sociedad Anónima de Conciertos, con la cual estrenó varias obras para piano y
orquesta y de la Sociedad Filarmónica Mexicana, creada para la difusión de la
música de cámara.
En 1903, al término de un concierto, el poeta Amado Nervo
dio a conocer que, en nombre de la Secretaría de Justicia e Instrucción
Pública, encabezada por Justo Sierra, el gobierno del general Porfirio Díaz le
otorgaba al pianista una beca de cinco mil francos mensuales para que en París
se perfeccionara.
Permaneció tres años en Europa donde varias de sus piezas
fueron publicadas por casas editoras de París, Berlín y Londres, además de la
Casa Wagner.
Al volver a México, en 1906, fue nombrado director del
Conservatorio Nacional de Música y Declamación por Justo Sierra, asumiendo el
puesto desde el 1 de enero de 1907 hasta el día de su muerte, el 28 de
noviembre de ese año.
Con motivo del 150 aniversario de su natalicio, en 2014, se
hizo la reposición del segundo acto de la ópera Atzimba —a cargo del compositor
Arturo Márquez—, partitura que se perdió en 1957 durante la presentación que se
hizo de la obra, con motivo del cincuenta aniversario de su fallecimiento.
Ricardo Castro es figura clave entre los pianistas de
finales del siglo XIX y principios del XX. A decir de varios investigadores e
intérpretes, aún hay mucho por descubrir en su obra.
A continuación, lo recordamos en el día de su nacimiento,
con el Concierto para Violonchelo y Orquesta en Do Menor, en la versión de Carlos
Prieto, junto a la Orquesta Sinfónica de Berlín, dirigida por Jorge Velazco.
El Mirador Nocturno – Radio / Compositores Franceses – Etienne
Nicolas Méhul
Hoy les presento el 3º programa de La Música de Todos Los
Tiempos, con la Sonata en Do Mayor Op. 2 Nº 3, las Oberturas de las óperas La
leyenda de José en Egipto, y Mélidore y Phrosine, La Canción de la Partida, La
Canción Nacional del 14 de julio de 1800, y la Sinfonía Nº 1 en Sol Menor, de
Etienne Nicolas Méhul.
Hacé click en el reproductor para escuchar el programa.
Esta vez no se trata de la destrucción de las Torres
Gemelas, sino de otro hecho histórico acontecido el mismo día, 11 de
septiembre, pero de 1599, en la ciudad de Roma, que dejó muchos sentimientos de
solidaridad y bastante de qué hablar, hasta el punto de haber sido mencionado
en buen número de obras literarias, teatrales y musicales.
Ese día, una bella joven de la nobleza italiana, llamada
Beatrice Cenci, fue enjuiciada por darle muerte a su padre, Francesco, un
aristócrata que, debido a su temperamento violento e inmoral, más de una vez se
vio envuelto en problemas con la justicia papal. Él había sido encarcelado por
otros crímenes, pero gracias a la indulgencia con la que los nobles de la época
eran tratados, el hombre era liberado rápidamente.
De acuerdo con la leyenda, Francesco Cenci maltrataba
frecuentemente a su esposa e hijos, y viendo la belleza de su hija Beatrice,
llegó al punto de cometer incesto con ella. Beatrice informó a las autoridades
sobre los distintos abusos, pero nada sucedió, a pesar de que todos en Roma
sabían qué clase de persona era su padre. Cuando Francesco se enteró de que su
hija lo había denunciado, la envió junto con su madre lejos de Roma, a vivir en
el castillo de la familia.
Hartos del comportamiento del hombre, los cuatro hermanos
Cenci decidieron asesinarlo para poner fin a tanto abuso. En 1598, durante una
de las visitas de Francesco al castillo, dos vasallos (uno de los cuales se
había convertido en el amante de Beatrice) intentaron envenenar al hombre, pero
fracasaron en sus propósitos, por lo cual Beatrice, sus hermanos y su madre
adoptiva golpearon a Francesco con un martillo hasta matarlo, y arrojaron el
cuerpo desde un balcón para que todo pareciera un accidente. Sin embargo, nadie
creyó que la muerte de Francesco hubiese sido por un accidente realmente.
De alguna forma la ausencia del hombre fue notada en Roma, y
la policía papal inició una investigación para determinar qué había sucedido.
El amante de Beatrice fue detenido y torturado, pero murió sin revelar la verdad.
Mientras tanto, un amigo de la familia, conocedor del homicidio, ordenó la
muerte del segundo vasallo, para evitar cualquier riesgo. A pesar de todo, el
complot fue descubierto, y los cuatro miembros de la familia Cenci fueron
arrestados, encontrados culpables, y sentenciados a muerte.
Los habitantes de Roma, conocedores de los motivos del
asesinato, protestaron contra la decisión del tribunal, consiguiendo un pequeño
aplazamiento de la ejecución. Sin embargo, el papa Clemente VIII, contrario a
su nombre, no mostró clemencia alguna, y el 11 de septiembre de 1599, al alba,
la familia fue llevada al puente del Castillo Sant’Angelo, donde la sentencia
se llevó a cabo.
Giacomo fue descuartizado y posteriormente sus extremidades
fueron colgadas a la vista del público. Lucrezia y Beatrice fueron decapitadas
con espada. Sólo el hermano menor se salvó de la muerte, pero aun así fue
llevado hasta el sitio de la ejecución para presenciar la muerte de sus
familiares. Todas las propiedades de los Cenci fueron confiscadas pasando a
manos de la familia del Papa.
Para la gente de Roma, Beatrice se convirtió en un símbolo
de resistencia contra el abuso y la aristocracia, y de allí surgió una leyenda
que se conserva hasta nuestros días: cada año, en la noche antes del día de su
muerte, ella vuelve al puente cargando su cabeza.
Stefan Zweig escribió en 1926 “Leyenda y verdad de Beatrice
Cenci” en el que aclara que en el caso de Beatrice, hubo incesto, y quedó
embarazada de su padre, lo que mantuvo en secreto. Stendhal también narra la
historia de Beatrice. Igualmente, inspiró dramas a Shelley y Artaud, un relato
a Alberto Moravia y alimentó el morbo de Alejandro Dumas. En el siglo XX,
Alberto Ginastera y Alberto Girri le dieron rango de ópera y la industria
cinematográfica italiana la convirtió en película erótica. El 11 de septiembre,
resulta, entonces, un día luctuoso tanto para los romanos como para los
estadounidenses.
O.M.M
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento,
con la ópera en dos actos Beatrix Cenci con música de Alberto Ginastera, con
libreto en español por Alberto Girri y William Shand, basado en la historia de
la familia de Beatrice Cenci, las Chroniques italiennes de Stendhal, y el Cenci
de Percy Shelley. El estreno fue el 10 de septiembre de 1971 por la Opera
Society of Washington en Washington D. C., como parte de la inauguración del
Centro Kennedy. La dirección escénica estuvo a cargo de Gerald Freedman, con
coreografía de Joyce Trisler, y la dirección orquestal de Julius Rudel.
Seguidamente, la versión realizada en el Teatro Colón, de la
Ciudad de Buenos Aires, el 20 de marzo de 2016, según el siguiente reparto:
Beatrix Cenci es Daniela Tabernig, soprano; el personaje del Conde Francisco
Cenci, cantado por el barítono Leonardo Estévez; el rol de Lucrecia,
interpretado por Maria Luján Mirabelli, mezzosoprano; Orsino es el tenor Fernando
Chalabe; el papel de Bernardo, cantado por Florencia Machado, mezzosoprano; y
Emiliano Bulacios, bajo-barítono, es Andrea, junto al Coro y la Orquesta
Estable del Teatro Colón, dirigidos por Guillermo Scarabino.
Síntesis argumental.
La acción en el siglo xiv, en el palacio Cenci en Roma.
El conde Francesco Cenci ha organizado un baile de máscaras
para celebrar la muerte de sus dos hijos de Salamanca. La gente desprecia al
Conde, y su hija Beatrix y su segunda esposa Lucrecia viven con miedo de él.
Beatrix quiere escapar para tener a su antiguo pretendiente, Orsino, y
comunicar una carta al Papa. Orsino, que ha tomado las órdenes sagradas,
destruye la carta.
En el baile, los invitados son repelidos por la idea del
conde celebrando la muerte de sus propios hijos. Se van, al terror de Beatriz,
que no quiere estar sola en compañía de su padre. Orsino entra y se cubre la
destrucción de la carta de Beatrix diciendo que el Papa ha rechazado su
petición. Quedado solo, el conde viola a Beatrix.
En el exilio después de informar el acto de su padre, el
hermano mayor de Beatrix, Giacomo, convence a Beatrix de matar a su padre.
Entonces, ella contrata a dos asesinos para la tarea, Olimpio y Marzio.
Lucrecia le da a Cenci una poción para dormir. Los asesinos matan al conde y
ocultan su cuerpo.
Meses más tarde, Orsino anuncia que el cuerpo del conde ha
sido descubierto. Uno de los asesinos ha sido asesinado, y el otro ha confesado
el asesinato. Beatrix es arrestada por el crimen, y luego atada y torturada.
Finalmente, es ejecutada en el cadalso.
Grażyna Bacewicz nació en Lodz, Polonia, el 5 de febrero de
1909, y murió en Varsovia, Polonia, el 17 de enero de 1969. Compositora,
pianista y violinista.
La compositora polaca Grazyna Bacewicz vivió entre 1909 y
1969. Era hija del compositor Wincenty Bacewicz. Murió en Varsovia muy pocos
días antes de cumplir los sesenta.
Perteneciente a una familia de músicos, empezó sus estudios
de violín y piano a los diez años. Cuando tenía entre cinco y nueve años la guerra
azotó su país.
Todos sus maestros eran de origen judío y durante la Segunda
Guerra Mundial Grazyna vivió en Varsovia con gran secretismo, siendo Karl Flesh
con quien completaría sus estudios de violín.
La vida musical de Bacewicz a menudo se vio interrumpida por
una vida personal difícil y compleja y por las tempestuosas fuerzas de la
historia que golpean y golpean incesantemente a la nación polaca.
Su padre era lituano y, en 1920, la Segunda República Polaca
tomó el control de Vilnius. Su padre cruzó ilegalmente la frontera con Lituania
y esperaba que su familia lo siguiera. Bacewicz, que había visitado y actuado
en Lituania, esperaba trabajar en Kaunas, pero nadie aceptó sus solicitudes.
Por el bien de su carrera musical, se quedó en Polonia.
Durante la Segunda Guerra Mundial, ella y su esposo se
quedaron en Varsovia, donde ella participó en los movimientos clandestinos que
se esforzaron por mantener viva la cultura polaca durante la ocupación nazi.
Después del Levantamiento de Varsovia, toda la ciudad fue destruida edificio
por edificio, por lo que Bacewicz, su esposo y su hija de dos años, Alina,
huyeron de la destrucción.
Fueron retenidos en Pruszków y no fueron deportados a un
campo de trabajos forzados solo porque tenían un hijo de dos años.
Con respecto a su trayectoria personal:
En 1928 se diplomó y se trasladó a Varsovia, donde emprendió
estudios de composición. Se graduó en 1932 y después marcharía a París para
seguir las clases de composición con Nadia Boulanger gracias al apoyo de Karol
Szymanowki y el generoso influjo de Ignacy Jan Paderewski, que la envió a
estudiar con ella.
Hasta 1950 desarrolló una gran carrera como violinista,
llegando a ser una virtuosa de este instrumento. Actuó como solista en varias
orquestas europeas, y entre 1936 y 1938 fue primer violín de la Orquesta
Sinfónica de la Radio de Polonia. Ya en estos años también se dio a conocer
como compositora.
Más tarde sufrió un grave accidente de coche, por lo que a
partir de 1954 decidió dedicarse por completo a la composición.
En su obra destaca la incorporación de elementos folclóricos
y la libertad de escritura. Basta escuchar su música para fascinarnos por su
escritura fresca y programática. El folclore de su país directa o indirectamente
siempre está presente.
Fue la compositora polaca más versátil e interesante del
siglo XX. Su catálogo incluye composiciones para violín solo, violín y piano,
cuartetos de cuerda, piano solo, quintetos, así como música orquestal. Su
escritura es de una gran perfección, en especial las cuerdas. En su música para
violín extrae unas sonoridades increíbles. Pasajes que parecen difíciles están
escritos con tal conocimiento que logra simplificarlos sin perder atractivo.
Publicó para varios sellos discográficos, como Chandos,
Silesian, Hyperion o Deutsche Grammophon.
Su catálogo no es amplio, pero sí variado:
Estudios de concierto (1957)
Sonatas para violín y piano
Cuartetos para cuerda (1950)
Cuartetos para 4 violonchelos (1964)
Quintetos para piano
Quinteto de viento
Sinfonietta y Concierto para orquesta de cuerda (1948)
Música para cuerda, trompeta y batería (1958)
Pensieri notturni (1961)
Concierto para gran orquesta (1962)
Conciertos para piano, violín y violonchelo.
Esik en Ostende (ballet)
Una aventura del Rey Arturo (ópera radiofónica)
El enfoque de Bacewicz hacia la música fue marcadamente
diferente al de los románticos. Ella creía que "... la música no expresa
nada; no hay emociones ordinarias de la vida humana. Simplemente se expresa a
sí misma y sus propios afectos".
También era pesimista y creyente en el determinismo, negando
el libre albedrío. Sus convicciones únicas sobre la música y la vida marcaron
su estilo, extremadamente agresivo y oscuro.
Como todos los grandes artistas, por totales que sean sus
convicciones, hay una especie de contraste antinómico en su producción.
La música de Bacewicz también expresa cosas antitéticas a su
propio sentido de sí misma, lo que admitió mientras escribía sobre el estreno
de su Sinfonietta (1935): "Francamente, escuché esa pieza como si no fuera
mía en absoluto, pero escrito por un compositor muy sabio. No puedo creer que
lo haya escrito. Es tan extremadamente vivo, alegre e ingenioso (…). No puedo
entender, en verdad, cómo una encarnación del pesimismo como yo podría escribir
música tan alegre".
Aunque, por supuesto, el arte a menudo aclara ideas y
verdades en las que el artista no cree. En cuanto a la expresión emocional en
la música de Bacewicz, como dice la anécdota popular sobre Niels Bohr: funciona
incluso si no crees en él.
Ganó con sus obras varios premios entre los que destacan el
primer premio del Concurso Internacional de Piano Fryderyk Chopin, en 1949, por
su Concierto para piano, el premio nacional de Polonia, en 1950, por su
Concierto para orquesta de cuerda y, en 1960, en París, un premio de
composición por su Música para violines, trompeta y percusión.
Su producción musical ocupa un lugar especial y se
interpreta no sólo en Polonia sino también en todo el mundo.
A continuación, la recordamos en el día de su nacimiento,
con el Concierto para Orquesta de Cuerdas, en la versión de la Orquesta Sinfónica
de la Radio de Frankfurt, dirigida por Ruth Reinhardt.