sábado, 3 de diciembre de 2022

Héctor Stamponi


Héctor Luciano Stamponi nació en Campana, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 24 de diciembre de 1916, y murió en Buenos Aires, Argentina, el 3 de diciembre de 1997. Compositor, pianista y arreglador.

El sitio www.todotango.com publicó este recordatorio firmado por Horacio Loriente.

No lograríamos dar cabal ubicación a Héctor Stamponi si no expresáramos que es uno de los valores fundamentales surgidos en la década del 40, con proyección al presente, en las sobresalientes aristas de su descollante personalidad.

Brillante orquestador, exquisito pianista e inspiradísimo compositor. Todos atributos que lo ubican en la línea de los grandes en la historia del tango.

Nació en Campana, provincia de Buenos Aires, el 24 de diciembre de 1916. Realizó estudios musicales con el maestro Juan Elhert. Precisamente Elhert fue quien lo integró a un pequeño conjunto que dirigía, donde revistaban además Enrique Francini, Armando Pontier, Cristóbal Herreros y el cantor René Di Pietro. Se trasladan a Buenos Aires presentándose en la famosa matiné de Juan Manuel, en 1936. Enseguida se bifurcan las carreras artísticas de estos músicos. Stamponi, Francini y Pontier forman un trío de acompañamiento de los artistas de Radio Argentina.

Posteriormente, Héctor Stamponi se incorpora a la orquesta dirigida por Federico Scorticatti quien actuaba en radio Stentor, en la temporada 1937/38. Este excelente conjunto ofrecía la siguiente integración: en piano, Héctor Stamponi; bandoneones: Federico Scorticatti, Domingo Triguero y Horacio Golino; violines: Víctor Braña, Emilio González y Ponzoni; contrabajo, Fava. Era el mismo conjunto que por entonces grababa bajo la denominación de Orquesta Típica Victor.

Abandona Stamponi la orquesta de Federico Scorticatti, registrando un breve pasaje por la orquesta de Miguel Caló, sin llegar a grabar discos. Se dedica entonces a la orquestación.

En 1943 es el pianista de la orquesta de Antonio Rodio, viajando enseguida a Centro América como acompañante de la cancionista Amanda Ledesma. En México (1944) realiza música para películas y escribe dos tangos con Ernesto Cortázar: “Somos dos” y “Cruz”.

Al regresar a Buenos Aires inicia estudios con el maestro Alberto Ginastera (armonía) y Julián Bautista (composición) (1946) y forma una excelente orquesta típica para cumplir un contrato para grabar discos Victor.

Guillermo Arbós que fuera posteriormente destacado integrante del dúo criollo Arbós-Narváez, con Remberto Narváez, fue su primer cantor. Luego desfilarían Alberto Drames y Alfredo Arrocha. El ciclo de grabaciones culminó en 1949, en el curso del cual se presentaba ante los micrófonos de Radio Be1grano.

Al dejar esta actividad sigue siendo solista de piano, acompañante e instrumentador. Todos los más importantes intérpretes buscaron su colaboración. Sería muy larga la nómina que la simbolizamos con la mención de Charlo en festejadas presentaciones en Radio Splendid.

En 1953, como muchos años antes lo hicieran Roberto Firpo y Cayetano Puglisi, Enrique Delfino y Agesilao Ferrazzano y Carlos Vicente Geroni Flores también con Ferrazzano, actúa junto a Enrique Mario Francini formando dueto de piano y violín. En algún caso se sumaba a ellos el excelente violoncellista José Bragato. Felizmente hay testimonios discográficos de estos grandes músicos.

Transcurre el tiempo y, en 1959, se forma el conjunto Los Violines De Oro Del Tango, dirigido por Francini y Stamponi. Lo formaban además el contrabajo de Enrique Díaz y los violinistas José Niesov, Adolfo Gendelman, Vicente Tagliacozzo, Simón Bajour, Luis Gutiérrez del Barrio, Hugo Baralis y Juan Ghirlanda. Paralelamente forma un gran conjunto para respaldar un espléndido larga duración de Edmundo Rivero, contando como figuras principales el violinista Raúl Marcelli y el bandoneón de Mario Demarco, Kicho Díaz en contrabajo, Mario Lalli en viola y José Bragato en cello.

En 1960 convoca otro selecto grupo de músicos para acompañamiento del cantor Raúl Lavié, registrando en los surcos del disco un gran tango instrumental de Mario Demarco titulado “Solfeando”.

En setiembre de 1962, se daba a conocer en Montevideo con el auspicio de Gente De Tango que tuviéramos el honor de integrar junto a Mario Arroyo, Horacio Ferrer, Jorge Seijo y el Dr. Luis Adolfo Sierra, un disco con cuatro temas de Adolfo Abalos, “En pleno Nueva York”, “Al Buenos Aires de las 3 de la mañana”, “Para cantor y orquesta” y “Para recordar”, espléndidos tangos, interpretados en magistrales solos de piano por Héctor Stamponi.

Musicaliza un año más tarde la película Carlos Gardel. Historia de un ídolo. Forma luego diversos conjuntos para actuaciones públicas y radiales y a él le correspondió la música de la obra de Cátulo Castillo “Cielo de barrilete”.

En 1964 obtiene el primer premio en un concurso de tangos con “El último café”, con letra de Cátulo Castillo, todavía vigente en el repertorio de los cantores.

Es una figura muy querida en el ambiente artístico rioplatense. No hace mucho se presentó en España con su piano junto a los recitados de Horacio Ferrer, con notable suceso.

Su carrera autoral comienza con el tango “Inquietud” en colaboración con Enrique Francini y letra de Oscar Rubens, grabado por la orquesta de Osvaldo Fresedo con el estribillo de Ricardo Ruiz, el 12 de julio de 1939. Sus obras que han llegado al disco superan el medio centenar. Daremos una pálida idea de su magnitud señalando la categoría de sus tangos instrumentales: “Festejador” (1951), “Romance y tango” (1952), “Yunquitango” (1956) y algunos títulos de tango canción, de intensa repercusión popular en el orden que se fueron conociendo: “Junto a tu corazón”, “Qué me van a hablar de amor”, “Triste comedia”, “Perdóname”, “Alguien”, “Quedémonos aquí”, “Yo quería ser feliz”, “Llamarada pasional”, “Ventanal”, “Canción de Ave María”.

La belleza y originalidad de sus valses surge de algunos títulos que, a partir de “Bajo un cielo de estrellas” y “Pedacito de cielo” creados en colaboración con Enrique Francini prosiguen con “Flor de lino”, “Delantal”, “Un momento “ y “Caricias perdidas”.

Héctor Luciano Stamponi, el querido Chupita Stamponi, como afectuosamente lo ha bautizado su enorme legión de amigos, falleció en Buenos Aires el 3 de diciembre de 1997.

Originalmente publicado en el libro Ochenta notas de Tango. Perfiles Biográficos, Ediciones de La Plaza, Montevideo 1998. Auspiciado por la Academia de Tango del Uruguay.

A continuación, lo recordamos en el día de su fallecimiento, con tres perlas de su repertorio: Flor De Lino, en la versión de Aníbal Troilo, su Orquesta, y la voz del Tata Floreal Ruiz; Pedacito de Cielo, por la Orquesta de Miguel Caló con Alberto Podestá; y Héctor Stamponi interpretando El Ultimo Café.